{"id":235003,"date":"2022-03-02T08:00:00","date_gmt":"2022-03-02T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=235003"},"modified":"2022-03-02T09:15:32","modified_gmt":"2022-03-02T12:15:32","slug":"papa-francisco-el-exceso-de-velocidad-que-ahora-acecha-todos-los-pasos-de-nuestra-vida-hace-que-cada-experiencia-sea-mas-superficial-y-menos-nutritiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-el-exceso-de-velocidad-que-ahora-acecha-todos-los-pasos-de-nuestra-vida-hace-que-cada-experiencia-sea-mas-superficial-y-menos-nutritiva\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | El exceso de velocidad, que ahora acecha todos los pasos de nuestra vida, hace que cada experiencia sea m\u00e1s superficial y menos \u00abnutritiva\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco <\/strong>|<strong> El exceso de velocidad, que ahora acecha todos los pasos de nuestra vida, hace que cada experiencia sea m\u00e1s superficial y menos \u00abnutritiva\u00bb<\/strong>, as\u00ed lo resaltaba el <strong>Santo Padre<\/strong> durante su mensaje compartido durante la Audiencia General. Celebrada en <strong>el Aula Pablo VI<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> en este mi\u00e9rcoles de cenizas, comienzo del tiempo lit\u00fargico penitencial de la Cuaresma y Jornada de ayuno y oraci\u00f3n por la paz en Ucrania, comparti\u00f3 su segunda reflexi\u00f3n del ciclo sobre el valor de la vejez.<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos se\u00f1ala, <strong><em>\u201cen el relato b\u00edblico de las genealog\u00edas de los antepasados \u200b\u200bllama inmediatamente la atenci\u00f3n su enorme longevidad (\u2026). Esta cadencia secular de la \u00e9poca, narrada con estilo ritual, le da a la relaci\u00f3n entre longevidad y genealog\u00eda un fuerte, muy fuerte significado simb\u00f3lico\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, compart\u00eda, <strong><em>\u201cel exceso de velocidad, que ahora acecha todos los pasos de nuestra vida, hace que cada experiencia sea m\u00e1s superficial y menos \u00abnutritiva\u00bb.&nbsp;Los j\u00f3venes son v\u00edctimas involuntarias de esta escisi\u00f3n entre el tiempo del reloj, que quiere ser quemado, y los tiempos de la vida, que exigen un correcto \u00ableudamiento\u00bb\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, recordaba el <strong>Santo Padre<\/strong>,&nbsp;<strong><em>\u201ces en este contexto que quise establecer el d\u00eda de los abuelos, el \u00faltimo domingo de julio.&nbsp;La alianza entre las dos generaciones extremas de la vida, los ni\u00f1os y los ancianos, ayuda tambi\u00e9n a las otras dos, los j\u00f3venes y los adultos, a unirse para enriquecer la existencia de todos en humanidad\u201d.&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro tramo de su mensaje, reflexionaba, <strong><em>\u201cnecesitamos di\u00e1logo entre generaciones: si no hay di\u00e1logo entre j\u00f3venes y viejos, entre adultos, si no hay di\u00e1logo, cada generaci\u00f3n queda aislada y no puede transmitir el mensaje.&nbsp;Un joven que no est\u00e1 atado a sus ra\u00edces, que son sus abuelos,&nbsp;no recibe fuerza -como el \u00e1rbol tiene fuerza desde sus ra\u00edces- y crece mal, se enferma, crece sin referencias\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Santo Padre<\/strong>, dec\u00eda, adem\u00e1s, <strong><em>\u201cla ciudad moderna tiende a ser hostil con los mayores (y no por casualidad tambi\u00e9n lo es con los ni\u00f1os).&nbsp;Esta sociedad que tiene ese esp\u00edritu de derroche y desecha a muchos ni\u00f1os no deseados, desecha a los viejos: los desecha, no hacen falta y los mete en la residencia de ancianos, en el albergue&#8230;<\/em><\/strong><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong>, tambi\u00e9n subray\u00f3, <strong><em>\u201clos ritmos de la vejez son un recurso indispensable para captar el sentido de la vida marcado por el tiempo.&nbsp;Los viejos tienen sus propios ritmos, pero son ritmos que nos ayudan.&nbsp;Gracias a esta mediaci\u00f3n, se hace m\u00e1s cre\u00edble el destino de la vida para el encuentro con Dios: un proyecto que se oculta en la creaci\u00f3n del ser humano \u00aba su imagen y semejanza\u00bb y se sella en el hacerse hombre por el Hijo de Dios\u201d.<\/em><\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1adiendo, un poco m\u00e1s adelante, <strong><em>\u201cel sentido de la vida no est\u00e1 solo en la edad adulta, de los 25 a los 60. El sentido de la vida lo es todo, desde el nacimiento hasta la muerte y debes poder hablar con todos, incluso tener relaciones afectivas con todos, as\u00ed tu madurez ser\u00e1 m\u00e1s rica, m\u00e1s fuerte\u201d.<\/em><\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, destac\u00f3, que, <strong><em>\u201cla arrogancia del tiempo del reloj debe convertirse en la belleza de los ritmos de la vida.&nbsp;Esta es la reforma que debemos hacer en nuestro coraz\u00f3n,&nbsp;en la familia y en la sociedad\u201d.<\/em><\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Agregando en el final, se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cconvertir la soberbia del tiempo, que siempre nos apura, a los ritmos de la vida.&nbsp;La alianza de generaciones es indispensable.&nbsp;En una sociedad donde los viejos no hablan a los j\u00f3venes, los j\u00f3venes no hablan a los viejos, los adultos no hablan a los viejos ni a los j\u00f3venes, es una sociedad est\u00e9ril, sin futuro, una sociedad que no mira al horizonte, pero mira a ella misma\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis sobre la vejez &#8211;&nbsp;<em>2. Longevidad: s\u00edmbolo y oportunidad<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p><p>En el relato b\u00edblico de las genealog\u00edas de los antepasados \u200b\u200bllama inmediatamente la atenci\u00f3n su enorme longevidad: \u00a1hablamos de siglos!\u00a0\u00bfCu\u00e1ndo comienza aqu\u00ed la vejez?\u00a0Uno se pregunta.\u00a0\u00bfY qu\u00e9 significa que estos antiguos padres vivan tanto tiempo despu\u00e9s de haber engendrado hijos?\u00a0\u00a1Padres e hijos viven juntos desde hace siglos!\u00a0Esta cadencia secular de la \u00e9poca, narrada con estilo ritual, le da a la relaci\u00f3n entre longevidad y genealog\u00eda un fuerte, muy fuerte significado simb\u00f3lico.<\/p><p>Es como si la transmisi\u00f3n de la vida humana, tan nueva en el universo creado, requiriera una\u00a0<em>iniciaci\u00f3n<\/em>\u00a0lenta y prolongada.\u00a0Todo es nuevo, al comienzo de la historia de una criatura que es esp\u00edritu y vida, conciencia y libertad, sensibilidad y responsabilidad.\u00a0La vida nueva -la vida humana-, inmersa en la tensi\u00f3n entre su origen \u00aba imagen y semejanza\u00bb de Dios y la fragilidad de su condici\u00f3n mortal, representa una novedad por descubrir.\u00a0Y pide un largo tiempo de iniciaci\u00f3n, en el que es fundamental el apoyo mutuo entre generaciones, para descifrar experiencias y afrontar los enigmas de la vida.\u00a0En este largo tiempo, la cualidad espiritual del hombre tambi\u00e9n se cultiva lentamente.<\/p><p>En cierto sentido, cada paso del tiempo, en la historia humana, nos ofrece de nuevo este sentimiento: es como si tuvi\u00e9ramos que retomar nuestras preguntas sobre el sentido de la vida de nuevo y con calma, cuando aparece el escenario de la condici\u00f3n humana, lleno de preguntas nuevas e in\u00e9ditas.\u00a0Por supuesto, la acumulaci\u00f3n de memoria cultural aumenta la familiaridad necesaria para afrontar los pasajes in\u00e9ditos.\u00a0Los tiempos de transmisi\u00f3n se reducen;\u00a0pero los tiempos de asimilaci\u00f3n siempre piden paciencia.\u00a0El exceso de velocidad, que ahora acecha todos los pasos de nuestra vida, hace que cada experiencia sea m\u00e1s superficial y menos \u00abnutritiva\u00bb.\u00a0Los j\u00f3venes son v\u00edctimas involuntarias de esta escisi\u00f3n entre el tiempo del reloj, que quiere ser quemado, y los tiempos de la vida, que exigen un correcto \u00ableudamiento\u00bb.<\/p><p>La vejez, por supuesto, requiere ritmos m\u00e1s lentos: pero estos no son solo tiempos de inercia.\u00a0La medida de estos ritmos abre, en efecto, para todos, espacios de sentido de la vida desconocidos para la obsesi\u00f3n por la velocidad.\u00a0Perder el contacto con los ritmos lentos de la vejez cierra estos espacios para todos.\u00a0Es en este contexto que quise establecer el d\u00eda de los abuelos, el \u00faltimo domingo de julio.\u00a0La alianza entre las dos generaciones extremas de la vida, los ni\u00f1os y los ancianos, ayuda tambi\u00e9n a las otras dos, los j\u00f3venes y los adultos, a unirse para enriquecer la existencia de todos en humanidad.\u00a0Necesitamos di\u00e1logo entre generaciones: si no hay di\u00e1logo entre j\u00f3venes y viejos, entre adultos, si no hay di\u00e1logo, cada generaci\u00f3n queda aislada y no puede transmitir el mensaje.\u00a0Un joven que no est\u00e1 atado a sus ra\u00edces, que son sus abuelos,\u00a0no recibe fuerza -como el \u00e1rbol tiene fuerza desde sus ra\u00edces- y crece mal, se enferma, crece sin referencias.\u00a0Para ello debemos buscar, como necesidad humana, el di\u00e1logo entre las generaciones.\u00a0Y este di\u00e1logo es importante precisamente entre abuelos y nietos, que son los dos extremos.<\/p><p>Imaginemos una ciudad donde la convivencia de diferentes \u00e9pocas sea parte integral del proyecto global de su h\u00e1bitat.\u00a0Pensamos en la formaci\u00f3n de relaciones afectivas entre la vejez y la juventud que irradian sobre el estilo general de las relaciones.\u00a0La superposici\u00f3n de generaciones se convertir\u00eda en fuente de energ\u00eda para un humanismo verdaderamente visible y habitable.\u00a0La ciudad moderna tiende a ser hostil con los mayores (y no por casualidad tambi\u00e9n lo es con los ni\u00f1os).\u00a0Esta sociedad que tiene ese esp\u00edritu de derroche y desecha a muchos ni\u00f1os no deseados, desecha a los viejos: los desecha, no hacen falta y los mete en la residencia de ancianos, en el albergue&#8230; El exceso de velocidad nos mete en una centr\u00edfuga que nos barre como confeti.\u00a0La vista general se pierde por completo.\u00a0Cada uno se aferra a su propia pieza, que flota en las corrientes de la ciudad-mercado,\u00a0donde la lentitud es p\u00e9rdida y la velocidad es dinero.\u00a0El exceso de velocidad pulveriza la vida, no la hace m\u00e1s intensa.\u00a0Y la sabidur\u00eda exige \u00abperder el tiempo\u00bb.\u00a0Cuando llegas a casa y ves a tu hijo, a tu hijita y \u201cpierdes el tiempo\u201d, pero esta entrevista es fundamental para la sociedad.\u00a0Y cuando llegas a casa y est\u00e1 el abuelo o la abuela que quiz\u00e1s no piensa bien o, no s\u00e9, ha perdido algo del habla, y est\u00e1s con \u00e9l o ella, \u00abpierdes el tiempo\u00bb, pero este \u00abperder el tiempo\u00bb fortalece a la familia humana.\u00a0Es necesario pasar un tiempo -un tiempo que no es provechoso- con los ni\u00f1os y con los ancianos, porque nos dan otra capacidad de ver la vida.\u00a0<\/p><p>La pandemia, en la que todav\u00eda nos vemos obligados a vivir, ha tra\u00eddo -muy dolorosamente, por desgracia- un rev\u00e9s al obtuso culto a la velocidad.\u00a0Y en este per\u00edodo los abuelos actuaron como barrera ante la \u00abdeshidrataci\u00f3n\u00bb emocional de los peque\u00f1os.\u00a0La alianza visible de las generaciones, que armoniza sus tiempos y ritmos, nos da la esperanza de no vivir la vida en vano.\u00a0Y les devuelve a todos el amor por nuestra vida vulnerable, cerr\u00e1ndole el paso a la obsesi\u00f3n por la velocidad, que simplemente la consume.\u00a0La palabra clave aqu\u00ed es \u00abperder el tiempo\u00bb.\u00a0A cada uno de ustedes les pregunto: \u00bfsaben perder el tiempo o siempre est\u00e1n apurados por la velocidad?\u00a0\u00abNo, tengo prisa, no puedo&#8230;\u00bb\u00a0\u00bfSe puede perder el tiempo con los abuelos, con los viejos?\u00a0\u00bfPuedes perder el tiempo jugando con tus hijos, con los ni\u00f1os?\u00a0Esta es la piedra de toque.\u00a0Piensa un poco.\u00a0Y esto devuelve a todos el amor por nuestra vida vulnerable, bloqueando -como dec\u00eda- el camino a la obsesi\u00f3n por la velocidad, que simplemente la consume.\u00a0Los ritmos de la vejez son un recurso indispensable para captar el sentido de la vida marcado por el tiempo.\u00a0Los viejos tienen sus propios ritmos, pero son ritmos que nos ayudan.\u00a0Gracias a esta mediaci\u00f3n, se hace m\u00e1s cre\u00edble el destino de la vida para el encuentro con Dios: un proyecto que se oculta en la creaci\u00f3n del ser humano \u00aba su imagen y semejanza\u00bb y se sella en el hacerse hombre por el Hijo de Dios.\u00a0<\/p><p>Hoy hay una mayor longevidad de la vida humana.\u00a0Esto nos ofrece la oportunidad de aumentar la alianza entre todos los tiempos de la vida.\u00a0Mucha longevidad, pero necesitamos hacer m\u00e1s alianza.\u00a0Tambi\u00e9n nos ayuda a hacer crecer la alianza con el sentido de la vida en su totalidad.\u00a0El sentido de la vida no est\u00e1 solo en la edad adulta, de los 25 a los 60. El sentido de la vida lo es todo, desde el nacimiento hasta la muerte y debes poder hablar con todos, incluso tener relaciones afectivas con todos, as\u00ed tu madurez ser\u00e1 m\u00e1s rica, m\u00e1s fuerte.\u00a0Y tambi\u00e9n nos ofrece este sentido de la vida, que es integral.\u00a0Que el Esp\u00edritu nos d\u00e9 la inteligencia y la fuerza para esta reforma: se necesita una reforma.\u00a0La arrogancia del tiempo del reloj debe convertirse en la belleza de los ritmos de la vida.\u00a0Esta es la reforma que debemos hacer en nuestro coraz\u00f3n,\u00a0en la familia y en la sociedad.\u00a0Repito: reforma, \u00bfqu\u00e9?\u00a0Que la arrogancia del tiempo del reloj se convierta en la belleza de los ritmos de la vida.\u00a0Convertir la soberbia del tiempo, que siempre nos apura, a los ritmos de la vida.\u00a0La alianza de generaciones es indispensable.\u00a0En una sociedad donde los viejos no hablan a los j\u00f3venes, los j\u00f3venes no hablan a los viejos, los adultos no hablan a los viejos ni a los j\u00f3venes, es una sociedad est\u00e9ril, sin futuro, una sociedad que no mira al horizonte, pero mira a ella misma.\u00a0Y se vuelve solo.\u00a0Dios nos ayude a encontrar la m\u00fasica adecuada para esta armonizaci\u00f3n de las diferentes edades: los peque\u00f1os, los viejos, los adultos, todos juntos: una bella sinfon\u00eda de di\u00e1logo.\u00a0<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>____________________________________<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | El exceso de velocidad, que ahora acecha todos los pasos de nuestra vida, hace que cada experiencia sea m\u00e1s superficial y menos \u00abnutritiva\u00bb, as\u00ed lo resaltaba el Santo Padre durante su mensaje compartido durante la Audiencia General. 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