{"id":235006,"date":"2022-03-02T06:32:00","date_gmt":"2022-03-02T09:32:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=235006"},"modified":"2022-03-02T09:37:28","modified_gmt":"2022-03-02T12:37:28","slug":"cea-abrir-con-esperanza-el-ano-escolar-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/cea-abrir-con-esperanza-el-ano-escolar-2022\/","title":{"rendered":"CEA | Abrir con esperanza el a\u00f1o escolar 2022"},"content":{"rendered":"\n<p>CEA | Abrir con esperanza el a\u00f1o escolar 2022, bajo este t\u00edtulo la <strong>Comisi\u00f3n Episcopal de Educaci\u00f3n Cat\u00f3lica<\/strong>, de la <strong>Conferencia Episcopal Argentina<\/strong> (CEA) difund\u00eda su mensaje en el nuevo inicio de clases. En el comienzo, se lee, <strong><em>\u201c(\u2026) al comenzar un nuevo ciclo educativo, nuestra mirada sobrevuela todo derrotismo y donde otros ven repetici\u00f3n de fracasos, queremos invitarlos a ver m\u00e1s posibilidades para superar cualquier desaf\u00edo, en beneficio de nuestros educandos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa la carta de la <strong>Comisi\u00f3n Episcopal de Educaci\u00f3n Cat\u00f3lica, CEA<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/obcastrensearg_CEA.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/obcastrensearg_CEA.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-13770\" width=\"149\" height=\"99\"\/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Abrir con esperanza el a\u00f1o escolar 2022<\/p>\n\n\n\n<p>La virtud de la esperanza que \u00abcorresponde al anhelo de felicidad puesto por Dios en el coraz\u00f3n de todo hombre y que asume las esperanzas que inspiran las actividades de los hombres\u00bb<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>, nos ha permitido perseverar ante las duras pruebas de la pandemia en estos dos largos a\u00f1os. En la escuela -ese espacio donde se cultiva el sagrado derecho de educar y aprender-, como en tantas familias, ha dejado huellas dolorosas a su paso; fue un tiempo en que ni\u00f1os y ni\u00f1as, adolescentes y j\u00f3venes quedaron marginados del proceso educativo, sobre todo en las regiones m\u00e1s vulnerables del pa\u00eds. No obstante, al comenzar un nuevo ciclo educativo, nuestra mirada sobrevuela todo derrotismo y donde otros ven repetici\u00f3n de fracasos, queremos invitarlos a ver m\u00e1s posibilidades para superar cualquier desaf\u00edo, en beneficio de nuestros educandos.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, esta crisis es ciertamente dolorosa, pero tambi\u00e9n es posibilidad para hacer emerger lo mejor de las personas, y de eso todos fuimos testigos. De hecho, durante la pandemia hemos visto generosos ejemplos de compasi\u00f3n, colaboraci\u00f3n, fraternidad y solidaridad en nuestras comunidades educativas, haciendo el ajuste m\u00e1s complicado de los \u00faltimos tiempos a lo planificado: poner en pr\u00e1ctica la pedagog\u00eda del cuidado y de la fragilidad. Se han abierto espacios para escucharse, ponerse de acuerdo y caminar juntos. La oportunidad de construir caminos con otros hacia el desarrollo y la paz no puede prescindir de la educaci\u00f3n y el trabajo, lugares y contextos privilegiados para el di\u00e1logo. (Cfr. Mensaje del Papa Francisco, ante la 55 Jornada Mundial de la Paz, enero 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Como nos dec\u00eda el Papa Francisco el 15 de octubre del 2020, \u201ces necesario forjar un nuevo paradigma cultural, a trav\u00e9s de un Pacto Educativo Global para y con las generaciones j\u00f3venes, que involucre en la formaci\u00f3n de personas maduras a las familias, comunidades, escuelas, universidades, instituciones, religiones, gobernantes, a toda la humanidad. Un pacto que promueva la educaci\u00f3n a la ecolog\u00eda integral seg\u00fan un modelo cultural de paz, de desarrollo y de sostenibilidad, centrada en la fraternidad y en la alianza entre el ser humano y su entorno\u201d. Esta exhortaci\u00f3n nos pone en movimiento hacia un estado program\u00e1tico de resignificaci\u00f3n institucional, buscando vivir juntos un pentecost\u00e9s educativo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya el Papa Francisco, en la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Christus Vivit, ha reconocido que, la Escuela Cat\u00f3lica sigue siendo esencial como espacio de evangelizaci\u00f3n (222). Sin embargo, necesita una urgente autocr\u00edtica si vemos los resultados que deja la pastoral de muchas de ellas, una pastoral concentrada en la instrucci\u00f3n religiosa que a menudo es incapaz de provocar experiencias de fe perdurables. En realidad, una de las alegr\u00edas m\u00e1s grandes de un educador se produce cuando puede ver a un estudiante constituirse a s\u00ed mismo como una persona fuerte, integrada, protagonista y capaz de dar (221).<\/p>\n\n\n\n<p>El Papa expresa que el gran anuncio que debemos dar a los ni\u00f1os, ni\u00f1as, adolescentes y j\u00f3venes va m\u00e1s all\u00e1 de cualquier circunstancia o m\u00e9todo, y que nunca deber\u00eda callarse, adoptando en todas las aristas del poliedro educativo, una actitud prof\u00e9tica. Un anuncio que todos necesitamos escuchar siempre, una y otra vez:<\/p>\n\n\n\n<p>Vive Cristo, esperanza nuestra, y \u00c9l es la m\u00e1s hermosa juventud de este mundo. Todo lo que \u00c9l toca se vuelve joven, se hace nuevo, se llena de vida. Entonces, las primeras palabras que quiero dirigir a cada uno de los j\u00f3venes cristianos son: \u00a1\u00c9l vive y te quiere vivo!<\/p>\n\n\n\n<p>DIOS TE AMA. Nunca lo dudes, m\u00e1s all\u00e1 de lo que te suceda en la vida, de lo que nos suceda en la escuela, en la universidad, en los centros de formaci\u00f3n profesional. En cualquier circunstancia que nos toque pasar somos infinitamente amados por el Se\u00f1or: no lo dudes, sos valiosa\/o para \u00c9l. \u00a1Aunque muchas veces nos sintamos insignificantes, le importamos&#8230; somos obra de sus manos!<\/p>\n\n\n\n<p>CRISTO TE SALVA. \u201c\u00c9l que am\u00f3 a los suyos que estaban en el mundo, los am\u00f3 hasta el fin\u201d (Jn 13,1). Abraz\u00f3 al hijo pr\u00f3digo, abraz\u00f3 a Pedro despu\u00e9s de las negaciones y nos abraza siempre. La escuela camina hacia espacios cada vez m\u00e1s salv\u00edficos y misericordiosos, reconociendo en la diversidad una vivencia comunitaria disc\u00edpula y misionera.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1EL VIVE! Si \u00c9l vive, eso es una garant\u00eda de que el bien puede hacerse camino en nuestra vida, y de que nuestros cansancios servir\u00e1n para algo. Entonces podemos abandonar los lamentos y mirar para adelante, porque con \u00c9l siempre se puede (124), con \u00c9l siempre nace la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>A Mar\u00eda de Luj\u00e1n, Madre y Educadora, le confiamos este nuevo ciclo lectivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Comisi\u00f3n Episcopal de Educaci\u00f3n Cat\u00f3lica<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 1818.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CEA | Abrir con esperanza el a\u00f1o escolar 2022, bajo este t\u00edtulo la Comisi\u00f3n Episcopal de Educaci\u00f3n Cat\u00f3lica, de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) difund\u00eda su mensaje en el nuevo inicio de clases. En el comienzo, se lee, \u201c(\u2026) al comenzar un nuevo ciclo educativo, nuestra mirada sobrevuela todo derrotismo y donde otros ven repetici\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":14585,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[66],"tags":[87,18],"class_list":["post-235006","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-obispado-castrense-de-argentina","tag-cea-conferencia-episcopal-argentina","tag-obispado-castrense-de-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/235006","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=235006"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/235006\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14585"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=235006"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=235006"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=235006"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}