{"id":235431,"date":"2022-03-23T08:00:00","date_gmt":"2022-03-23T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=235431"},"modified":"2022-03-23T08:51:02","modified_gmt":"2022-03-23T11:51:02","slug":"papa-francisco-ser-justo-es-contar-la-historia-tal-como-es-y-solo-quien-la-ha-vivido-puede-contarla-bien","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-ser-justo-es-contar-la-historia-tal-como-es-y-solo-quien-la-ha-vivido-puede-contarla-bien\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Ser justo es contar la historia tal como es, y solo quien la ha vivido puede contarla bien"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | Ser justo es contar la historia tal como es, y solo quien la ha vivido puede contarla bien<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General. Celebrada en el Aula Pablo VI, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, continuando el nuevo ciclo de catequesis sobre la Vejez, centr\u00f3 su reflexi\u00f3n en el tema: <strong>\u00abDeja y herencia: memoria y testimonio\u00bb<\/strong> (Lectura: Dt 34.4-5.7.9).<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, dec\u00eda, <strong><em>\u201cen la Biblia, la historia de la muerte del anciano Mois\u00e9s est\u00e1 precedida por su testamento espiritual, llamado \u00abC\u00e1ntico de Mois\u00e9s\u00bb\u201d.&nbsp;Agregando, \u201cMois\u00e9s (\u2026) recuerda las amarguras y los desenga\u00f1os del mismo Dios: Su fidelidad continuamente probada por las infidelidades de su pueblo.&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Dios fiel y la respuesta del pueblo infiel: como si el pueblo quisiera probar la fidelidad de Dios, y \u00c9l permanece siempre fiel, cercano a su pueblo<\/em><\/strong><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong>&nbsp;A\u00f1adiendo, <strong><em>\u201ceste es precisamente el n\u00facleo del C\u00e1ntico de Mois\u00e9s: la fidelidad de Dios que nos acompa\u00f1a a lo largo de nuestra vida\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Santo Padre<\/strong>, se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201ccuando Mois\u00e9s hace esta confesi\u00f3n de fe, est\u00e1 en el umbral de la tierra prometida, y tambi\u00e9n de su despedida de la vida.&nbsp;Ten\u00eda ciento veinte a\u00f1os, dice la historia, \u00abpero sus ojos no se apagaron\u00bb (Dt&nbsp;34,7).&nbsp;Esa capacidad de ver, de ver realmente tambi\u00e9n de ver simb\u00f3licamente, como tienen los ancianos, que saben ver las cosas, el sentido m\u00e1s arraigado de las cosas\u201d.<\/em><\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, agreg\u00f3, <strong><em>\u201cuna vejez a la que se concede esta lucidez es un regalo precioso para la pr\u00f3xima generaci\u00f3n.&nbsp;La escucha personal y directa del relato de una historia de fe vivida, con todos sus altibajos, es insustituible\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Refiri\u00e9ndose, al tiempo actual, el Santo Padre, comparti\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) esta nueva civilizaci\u00f3n tiene la idea de que los viejos son material de desecho, los viejos deben desecharse.&nbsp;\u00a1Esto es brutalidad!&nbsp;No, no es as\u00ed\u201d.<\/em><\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, comparti\u00f3, <strong><em>\u201cun anciano que ha vivido mucho tiempo, y recibe el don de un&nbsp;testimonio l\u00facido y apasionado de su historia, es una bendici\u00f3n insustituible.<\/em><\/strong><strong><em>&nbsp;\u00bfSomos capaces de reconocer y honrar este don de los ancianos?&nbsp;\u00bfLa transmisi\u00f3n de la fe -y del sentido de la vida- sigue este camino de escucha de los ancianos hoy?\u201d&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, el Papa revelaba, <strong><em>\u201cla transmisi\u00f3n de la fe, en cambio, carece a menudo de la pasi\u00f3n de una \u00abhistoria vivida\u00bb.&nbsp;Transmitir la fe no es decir las cosas \u00abbla, bla, bla\u00bb.&nbsp;Es, decir la experiencia de la fe\u201d.<\/em><\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dijo adem\u00e1s el <strong>Santo Padre<\/strong>, <strong><em>\u201c(\u2026) las historias de vida deben transformarse en testimonio, y el testimonio debe ser leal.&nbsp;La ideolog\u00eda que tuerce la historia seg\u00fan sus propios patrones ciertamente no es leal;&nbsp;la propaganda, que adapta la historia a la promoci\u00f3n del propio grupo, no es justa;&nbsp;no es justo convertir la historia en un tribunal en el que se condena todo el pasado y se desalienta todo el futuro.&nbsp;Ser justo es contar la historia tal como es, y solo quien la ha vivido puede contarla bien\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, Su Santidad, nos pregunt\u00f3: <strong><em>\u201c\u00bfC\u00f3mo se transmite la fe?&nbsp;\u201cAh, aqu\u00ed tienes un libro, est\u00fadialo\u201d: no.&nbsp;As\u00ed la fe no puede ser transmitida.&nbsp;La fe se transmite en dialecto, es decir, en el habla familiar, entre abuelos y nietos, entre padres y nietos.&nbsp;La fe se transmite siempre en dialecto, en ese dialecto familiar y experiencial aprendido a lo largo de los a\u00f1os\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro tramo de su mensaje, compart\u00eda, <strong><em>\u201choy el catecismo de iniciaci\u00f3n cristiana se nutre generosamente de la Palabra de Dios y transmite informaci\u00f3n precisa sobre los dogmas, sobre la moral de la fe y sobre los sacramentos.&nbsp;A menudo, sin embargo, hay un desconocimiento de la Iglesia que surge de la escucha y del testimonio de la historia real de la fe y de la vida de la comunidad eclesial, desde el principio hasta el d\u00eda de hoy\u201d.<\/em><\/strong><strong><em>&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final, el <strong>Santo Padre<\/strong>, se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cla narraci\u00f3n de la historia de fe debe ser como el C\u00e1ntico de Mois\u00e9s, como el testimonio de los Evangelios y los Hechos de los Ap\u00f3stoles.&nbsp;Es decir, una historia capaz de evocar las bendiciones de Dios con emoci\u00f3n y nuestras carencias con lealtad\u201d.&nbsp; &nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p><p>En la Biblia, la historia de la muerte del anciano Mois\u00e9s est\u00e1 precedida por su testamento espiritual, llamado \u00abC\u00e1ntico de Mois\u00e9s\u00bb.\u00a0Este C\u00e1ntico es ante todo una hermosa confesi\u00f3n de fe, y dice as\u00ed: \u00abQuiero proclamar el nombre del Se\u00f1or: \u00a1Engrandeced a nuestro Dios!\u00a0\/ \u00c9l es la Roca: perfectas sus obras, \/ justos todos sus caminos;\u00a0\/ \u00e9l es un Dios fiel sin malicia, \u00e9l es justo y recto \u00ab(<em>Deut<\/em>32.3-4).\u00a0Pero es tambi\u00e9n el recuerdo de la historia vivida con Dios, de las aventuras del pueblo que se form\u00f3 a partir de la fe en el Dios de Abraham, Isaac y Jacob.\u00a0Y por eso Mois\u00e9s tambi\u00e9n recuerda las amarguras y los desenga\u00f1os del mismo Dios: Su fidelidad continuamente probada por las infidelidades de su pueblo.\u00a0El Dios fiel y la respuesta del pueblo infiel: como si el pueblo quisiera probar la fidelidad de Dios, y \u00c9l permanece siempre fiel, cercano a su pueblo.\u00a0Este es precisamente el n\u00facleo del C\u00e1ntico de Mois\u00e9s: la fidelidad de Dios que nos acompa\u00f1a a lo largo de nuestra vida.<\/p><p>Cuando Mois\u00e9s hace esta confesi\u00f3n de fe est\u00e1 en el umbral de la tierra prometida, y tambi\u00e9n de su despedida de la vida.\u00a0Ten\u00eda ciento veinte a\u00f1os, dice la historia, \u00abpero sus ojos no se apagaron\u00bb (<em>Dt<\/em>\u00a034,7).\u00a0Esa capacidad de ver, de ver realmente tambi\u00e9n de ver simb\u00f3licamente, como tienen los ancianos, que saben ver las cosas, el sentido m\u00e1s arraigado de las cosas.\u00a0La vitalidad de su mirada es un don precioso: le permite\u00a0<em>transmitir el legado<\/em>\u00a0de su larga experiencia de vida y de fe, con la claridad necesaria.\u00a0Mois\u00e9s ve la historia y transmite la historia;\u00a0los viejos ven la historia y transmiten la historia.<\/p><p>Una vejez a la que se concede esta lucidez es un regalo precioso para la pr\u00f3xima generaci\u00f3n.\u00a0La escucha personal y directa del relato de una historia de fe vivida, con todos sus altibajos, es insustituible.\u00a0Leerlo en libros, verlo en pel\u00edculas, consultarlo en internet, por muy \u00fatil que sea, nunca ser\u00e1 lo mismo.\u00a0Esta transmisi\u00f3n &#8211; \u00a1que es la verdadera\u00a0<em>tradici\u00f3n<\/em>, la transmisi\u00f3n concreta de los viejos a los j\u00f3venes!\u00a0&#8211; esta transmisi\u00f3n est\u00e1 muy perdida hoy, y cada vez m\u00e1s, por las nuevas generaciones.\u00a0\u00bfPor qu\u00e9?\u00a0Debido a que esta nueva civilizaci\u00f3n tiene la idea de que los viejos son material de desecho, los viejos deben desecharse.\u00a0\u00a1Esto es brutalidad!\u00a0No, no es as\u00ed.\u00a0La historia directa, de persona a persona, tiene tonos y formas de comunicaci\u00f3n que ning\u00fan otro medio puede sustituir.\u00a0Un anciano que ha vivido mucho tiempo, y recibe el don de un\u00a0<em>testimonio l\u00facido y apasionado <\/em>de su historia, es una bendici\u00f3n insustituible.\u00a0\u00bfSomos capaces de reconocer y honrar este don de los ancianos?\u00a0\u00bfLa transmisi\u00f3n de la fe -y del sentido de la vida- sigue este camino de escucha de los ancianos hoy?\u00a0Puedo dar un testimonio personal.\u00a0Aprend\u00ed el odio y la ira en la guerra de mi abuelo que hab\u00eda luchado en el Piave en 1914: me transmiti\u00f3 esta ira en la guerra.\u00a0Porque me habl\u00f3 de los sufrimientos de una guerra.\u00a0Y esto no se aprende ni en los libros ni de otra forma, se aprende as\u00ed, pasando de abuelos a nietos.\u00a0Y esto es insustituible.\u00a0La transmisi\u00f3n de la experiencia de vida de abuelos a nietos.\u00a0Hoy lamentablemente no es as\u00ed y se piensa que los abuelos son material de desecho: \u00a1no!\u00a0Son la memoria viva de un pueblo y los j\u00f3venes y los ni\u00f1os deben escuchar a sus abuelos.<\/p><p>En nuestra cultura, tan \u00abpol\u00edticamente correcta\u00bb, este camino parece estar obstaculizado de muchas maneras: en la familia, en la sociedad, en la misma comunidad cristiana.\u00a0Alguien incluso propone abolir la ense\u00f1anza de la historia, como informaci\u00f3n superflua sobre mundos que ya no son actuales, lo que resta recursos al conocimiento del presente.\u00a0\u00a1Como si hubi\u00e9ramos nacido ayer!<\/p><p>La transmisi\u00f3n de la fe, en cambio, carece a menudo de la pasi\u00f3n de una \u00abhistoria vivida\u00bb.\u00a0Transmitir la fe no es decir las cosas \u00abbla, bla, bla\u00bb.\u00a0Es, decir la experiencia de la fe.\u00a0\u00bfY entonces dif\u00edcilmente puede atraer a elegir el amor para siempre, la fidelidad a la palabra, la perseverancia en la entrega, la compasi\u00f3n por los rostros heridos y abatidos?\u00a0Por supuesto, las historias de vida deben transformarse en testimonio, y el testimonio debe ser leal.\u00a0La ideolog\u00eda que tuerce la historia seg\u00fan sus propios patrones ciertamente no es leal;\u00a0la propaganda, que adapta la historia a la promoci\u00f3n del propio grupo, no es justa;\u00a0no es justo convertir la historia en un tribunal en el que se condena todo el pasado y se desalienta todo el futuro.\u00a0Ser justo es contar la historia tal como es, y solo quien la ha vivido puede contarla bien.<\/p><p>Los mismos Evangelios cuentan honestamente la bendita historia de Jes\u00fas sin ocultar los errores, malentendidos e incluso traiciones de los disc\u00edpulos.\u00a0Esto es historia, esto es la verdad, esto es testimonio.\u00a0Este es el don de la memoria que los \u00abancianos\u00bb de la Iglesia transmiten, desde el principio, pas\u00e1ndolo \u00abde mano en mano\u00bb a la siguiente generaci\u00f3n.\u00a0Nos har\u00e1 bien preguntarnos: \u00bfcu\u00e1nto valoramos esta forma de transmitir la fe, de pasar el testigo entre los ancianos de la comunidad y los j\u00f3venes abiertos al futuro?\u00a0Y aqu\u00ed estoy recordando algo que he dicho muchas veces, pero me gustar\u00eda repetirlo.\u00a0\u00bfC\u00f3mo se transmite la fe?\u00a0\u201cAh, aqu\u00ed tienes un libro, est\u00fadialo\u201d: no.\u00a0As\u00ed la fe no puede ser transmitida.\u00a0La fe se transmite en dialecto, es decir, en el habla familiar, entre abuelos y nietos, entre padres y nietos.\u00a0La fe se transmite siempre en dialecto, en ese dialecto familiar y experiencial aprendido a lo largo de los a\u00f1os.\u00a0Por eso es tan importante el di\u00e1logo en familia, el di\u00e1logo de los hijos con los abuelos que son los que tienen la sabidur\u00eda de la fe.<\/p><p>A veces, reflexiono sobre esta extra\u00f1a anomal\u00eda.\u00a0Hoy el catecismo de iniciaci\u00f3n cristiana se nutre generosamente de la Palabra de Dios y transmite informaci\u00f3n precisa sobre los dogmas, sobre la moral de la fe y sobre los sacramentos.\u00a0A menudo, sin embargo, hay un desconocimiento de la Iglesia que surge de la escucha y del testimonio de la historia real de la fe y de la vida de la comunidad eclesial, desde el principio hasta el d\u00eda de hoy.\u00a0De ni\u00f1os aprendemos la Palabra de Dios en las aulas de catecismo;\u00a0pero la Iglesia se \u00abaprende\u00bb, como j\u00f3venes, en las aulas escolares y en los\u00a0<em>medios<\/em>\u00a0de informaci\u00f3n mundial.<\/p><p>La narraci\u00f3n de la historia de fe debe ser como el C\u00e1ntico de Mois\u00e9s, como el testimonio de los Evangelios y los Hechos de los Ap\u00f3stoles.\u00a0Es decir, una historia capaz de evocar las bendiciones de Dios con emoci\u00f3n y nuestras carencias con lealtad.\u00a0Ser\u00eda bueno que, desde un principio, en los itinerarios de catequesis, existiera tambi\u00e9n el h\u00e1bito de escuchar, desde la experiencia vivida por los ancianos, la confesi\u00f3n l\u00facida de las bendiciones recibidas de Dios, que debemos guardar, y el testimonio leal de nuestros fracasos fidelidad, que debemos reparar y corregir.\u00a0Los ancianos entran en la tierra prometida, que Dios desea para cada generaci\u00f3n, cuando ofrecen a los j\u00f3venes la hermosa iniciaci\u00f3n de su testimonio y transmiten la historia de la fe, la fe en dialecto, ese dialecto familiar, ese dialecto que pasa de los viejos a los j\u00f3venes. Luego,\u00a0guiados por el Se\u00f1or Jes\u00fas, ancianos y j\u00f3venes entran juntos en su Reino de vida y de amor.\u00a0Pero todos juntos.\u00a0Todos en familia, con este gran tesoro que es la fe transmitida en dialecto.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>_________________<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Me gustar\u00eda tomarme un minuto para recordar a las v\u00edctimas de la guerra.\u00a0Las noticias de desplazados, de personas que huyen, de muertos, de heridos, de muchos soldados ca\u00eddos de ambos lados, son noticias de muerte.\u00a0Pidamos al Se\u00f1or de la vida que nos libre de esta muerte de guerra.\u00a0Con la guerra se pierde todo, todo.\u00a0No hay victoria en una guerra: todo est\u00e1 derrotado.\u00a0Que el Se\u00f1or env\u00ede su Esp\u00edritu para que nos haga comprender que la guerra es una derrota de la humanidad, comprendamos que la guerra en cambio debe ser derrotada.\u00a0El Esp\u00edritu del Se\u00f1or nos libre a todos de esta necesidad de autodestrucci\u00f3n, que se manifiesta en la guerra.\u00a0Tambi\u00e9n rezamos para que los gobernantes entiendan que comprar armas y fabricar armas no es la soluci\u00f3n al problema.\u00a0La soluci\u00f3n es trabajar juntos por la paz y,\u00a0como dice la Biblia, hacer armas instrumentos para la paz.\u00a0Recemos juntos a la Virgen: Ave Mar\u00eda&#8230;<\/p><p>Doy una cordial bienvenida a los peregrinos de lengua italiana.\u00a0En particular, saludo a los fieles de Biella que, acompa\u00f1ados de su obispo, conmemoran el 250 aniversario de la fundaci\u00f3n de la di\u00f3cesis.\u00a0Estos bielleses [lo dice en dialecto], no es f\u00e1cil entenderlos: dicen que se necesitan siete a\u00f1os y siete meses para entenderlos, \u00a1y al final nunca se entienden!\u00a0\u00a1Bienvenida, Biella!\u00a0Luego saludo a las Hermanas de la Providencia por los ni\u00f1os abandonados, a los di\u00e1conos de la archidi\u00f3cesis de Mil\u00e1n, a la Federaci\u00f3n Italiana de Cocineros -vosotros veis que sois cocineros-, al tercer grupo de edad \u00abViviendo juntos\u00bb de Catania.<\/p><p>Finalmente, como siempre, mi pensamiento se dirige a los ancianos, los enfermos, los j\u00f3venes y los reci\u00e9n casados.\u00a0Que la Solemnidad de la Anunciaci\u00f3n, que celebraremos pasado ma\u00f1ana, sea para cada uno de nosotros una invitaci\u00f3n a seguir el ejemplo de la Madre de Dios y se traduzca en disponibilidad generosa a la llamada del Padre, que exhorta a todos a ser levadura para la construcci\u00f3n de una sociedad justa y solidaria.<\/p><p>A todos, mi bendici\u00f3n!<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Ser justo es contar la historia tal como es, y solo quien la ha vivido puede contarla bien, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. 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