{"id":235472,"date":"2022-03-22T12:13:00","date_gmt":"2022-03-22T15:13:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=235472"},"modified":"2022-03-27T09:33:57","modified_gmt":"2022-03-27T12:33:57","slug":"mons-olivera-el-camino-sinodal-diocesano-debe-ser-un-momento-singular-de-discernimiento-de-la-voluntad-actual-de-dios-para-esta-iglesia-castrense-de-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/mons-olivera-el-camino-sinodal-diocesano-debe-ser-un-momento-singular-de-discernimiento-de-la-voluntad-actual-de-dios-para-esta-iglesia-castrense-de-argentina\/","title":{"rendered":"Mons. Olivera | El Camino Sinodal Diocesano, debe ser un momento singular de discernimiento de la voluntad actual de Dios para esta Iglesia Castrense de Argentina"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Mons. Olivera | El Camino Sinodal Diocesano, debe ser un momento singular de discernimiento de la voluntad actual de Dios para esta Iglesia Castrense de Argentina<\/strong>, as\u00ed lo expresaba el Obispo Castrense de Argentina, en su mensaje de apertura del<strong> 30\u00b0 Encuentro del Clero Castrense 2022.<\/strong> En la tarde del lunes 21 de marzo, <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong> compart\u00eda su mensaje, donde ahond\u00f3 sobre el significado de la presencia de los Sacerdotes entre los fieles.<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, destacaba, que la importancia de estar presente, all\u00ed donde est\u00e1n nuestros hermanos, esa acci\u00f3n, es el primer nombre del amor. Explicando, que adem\u00e1s de la ayuda moral y de la fe, los Capellanes, tambi\u00e9n llevan la esperanza de salir de toda aquella dificultad en les toca vivir a quienes son servidores de la Patria.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mons. Santiago<\/strong>, en el comienzo de sus palabras resalt\u00f3, <strong><em>\u201ccon la alegr\u00eda de este reencuentro, luego de dos a\u00f1os de suspensi\u00f3n de nuestros fecundos encuentros, retomamos este 2022. Gracias a Dios con nuevos hermanos, Capellanes Castrenses y auxiliares que se suman a nuestra misi\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Agregando, <strong><em>\u00abpara nosotros, y tambi\u00e9n particularmente para mi como Obispo, llamado a ser padre, hermano y amigo de cada uno de ustedes es una nueva oportunidad para ir creciendo y consolidando v\u00ednculos, ayudando a hacer realidad esta dimensi\u00f3n fraterna y filial a la que estamos llamados a vivir\u00bb<\/em><\/strong>. M\u00e1s adelante, dec\u00eda, <strong><em>\u201cestos encuentros nos ayudan, para c\u00f3mo les dec\u00eda, crecer en esta realidad querida pero tambi\u00e9n a formarnos m\u00e1s y mejor para cumplir la misi\u00f3n que como Iglesia Castrense diocesana estamos llamados a realizar\u201d.<\/em><\/strong>&nbsp; Tambi\u00e9n, resalt\u00f3 el Obispo que este a\u00f1o se cumple el primer lustro de que el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> lo nombrara Obispo Castrense, <strong><em>\u201cson 5 a\u00f1os en los que he podido y hemos podido hacer un camino de conocimiento de lo que implica pertenecer a una Iglesia Particular, personal, que la hace m\u00e1s particular que otras realidades\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Agregando, continu\u00f3, <strong><em>\u201che aprendido que debemos estar donde nuestros fieles est\u00e1n.&nbsp; He aprendido que podr\u00eda decir que, a mi vocaci\u00f3n sacerdotal y episcopal, se ha sumado esta vocaci\u00f3n, (llamada) a amar y entregar la vida por cada uno de los fieles que se me conf\u00edan a\u00fan hasta la posibilidad de entregar la vida, \u201cliteralmente\u201d, si fuera necesario\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n, <strong>Mons. Olivera<\/strong> se refiri\u00f3 al <strong>S\u00ednodo<\/strong>, al respecto dec\u00eda, <strong><em>\u201cnosotros estamos haciendo un camino, desde hace unos a\u00f1os, queremos profundizar este camino de comuni\u00f3n y de dialogo, de corresponsabilidad y pertenencia para pensar juntos como anunciar mejor el Evangelio de Jes\u00fas, el Evangelio de la Paz a los hombres y mujeres de nuestras fuerzas y a sus familias. Queremos o debemos mirar, conocer y una vez juzgada nuestra realidad plasmar caminos y l\u00edneas de acci\u00f3n evangelizadoras\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong>ENCUENTRO DEL CLERO<\/strong><\/p><p><strong>2022<\/strong><\/p><p><strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong><\/p><p><strong>\u00a0Obispo Castrens<\/strong>e de <strong>Argentina<\/strong><\/p><p><strong>Invito a todos a ser audaces y creativos en esta tarea de repensar los objetivos, las estructuras, el estilo y los m\u00e9todos evangelizadores de las propias comunidades\u201d (EG, 33)<\/strong><\/p><p>El Papa Francisco, nos record\u00f3 en la Audiencia General en el Vaticano del 22 de mayo de 2013:<\/p><p><strong>\u201cEvangelizar es la misi\u00f3n de la Iglesia, no s\u00f3lo de algunos, sino la m\u00eda, la tuya, nuestra misi\u00f3n. El Ap\u00f3stol Pablo exclamaba: \u201cAy de m\u00ed si no anuncio el Evangelio! \u201c(I Cor 9, 16). Cada uno debe ser evangelizador, sobre todo con la vida\u201d.<\/strong><\/p><p><strong>En comuni\u00f3n y corresponsabilidad al servicio de la evangelizaci\u00f3n.<\/strong><\/p><p><strong>\u201cCada Iglesia particular, porci\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica bajo la gu\u00eda de su Obispo, tambi\u00e9n est\u00e1 llamada a la conversi\u00f3n misionera. Ella es el sujeto primario de la evangelizaci\u00f3n, ya que es la manifestaci\u00f3n concreta de la \u00fanica Iglesia en un lugar del mundo\u2026\u201d (EG, 30)<\/strong><\/p><p>Con estas palabras comenz\u00e1bamos el encuentro del Cleo del a\u00f1o 2018. Con la alegr\u00eda de este reencuentro, luego de dos a\u00f1os de suspensi\u00f3n de nuestros fecundos encuentros, retomamos este 2022. Gracias a Dios con nuevos hermanos, Capellanes Castrenses y auxiliares que se suman a nuestra misi\u00f3n.<\/p><p>Para nosotros, y tambi\u00e9n particularmente para mi como Obispo, llamado a ser padre, hermano y amigo de cada uno de ustedes es una nueva oportunidad para ir creciendo y consolidando v\u00ednculos, ayudando a hacer realidad esta dimensi\u00f3n fraterna y filial a la que estamos llamados a vivir. Sabemos que esto no se consigue por decreto, sino que lo vamos afianzando y logrando, con la gracia de Dios y con nuestro esfuerzo en esa direcci\u00f3n.<\/p><p>Estos encuentros nos ayudan, para como les dec\u00eda, crecer en esta realidad querida pero tambi\u00e9n a formarnos m\u00e1s y mejor para cumplir la misi\u00f3n que como Iglesia Castrense diocesana estamos llamados a realizar.\u00a0<\/p><p>Por tanto, son d\u00edas de gozo, de alegr\u00eda por volvernos a encontrar y de renovaci\u00f3n en nuestra particular vocaci\u00f3n.<\/p><p>Este a\u00f1o se cumplen 5 a\u00f1os en el que fui nombrado por el Papa Francisco para este servicio, para esta misi\u00f3n.\u00a0 No son pocos a\u00f1os, pero tampoco muchos. Pero s\u00ed son 5 a\u00f1os en los que he podido y hemos podido hacer un camino de conocimiento de lo que implica pertenecer a una Iglesia Particular, personal, que la hace m\u00e1s particular que otras realidades.<\/p><p>He aprendido que debemos estar donde nuestros fieles est\u00e1n.\u00a0 He aprendido que podr\u00eda decir que, a mi vocaci\u00f3n sacerdotal y episcopal, se ha sumado esta vocaci\u00f3n, (llamada) a amar y entregar la vida por cada uno de los fieles que se me conf\u00edan a\u00fan hasta la posibilidad de entregar la vida, \u201cliteralmente\u201d, si fuera necesario.<\/p><p>Desde hace un tiempo venimos escuchando y estamos plasmando con toda la Iglesia, Universal y Nacional, nuestro deseo de ser una Iglesia sinodal, que caminamos juntos, que estamos a la escucha, porque queremos servir m\u00e1s. Queremos escuchar porque queremos Anunciar la Novedad del Evangelio en estos dif\u00edciles tiempos que nos tocan vivir.<\/p><p>Escuchamos, para anunciar mejor. Escuchamos para dejarnos convertir. Escuchamos para cambiar lo que tengamos que cambiar, escuchamos para dejarnos modelar mejor. Escuchamos para consolidar y\/o corregir caminos, escuchamos para caminar juntos en una direcci\u00f3n, (no siempre \u00fanica) creativa y libre, fundamentada en la obediencia filial y creyente, iluminada por la fe.<\/p><p>Escuchamos mucho en este tiempo, desde el Papa y los distintos episcopados, expresiones como, \u201cen clave sinodal o camino sinodal.<\/p><p>Recordamos que \u201cs\u00ednodo\u201d procede de la palabra griega \u201csynodos\u201d, que puede traducirse como \u201creuni\u00f3n\u201d y que es fruto de la suma de dos elementos claramente delimitados: el prefijo \u201csyn-\u201c, que es sin\u00f3nimo de \u201ccon\u201d o \u201cjunto\u201d, y \u201codos\u201d, que es equivalente a \u201cruta\u201d o \u201ccamino\u201d.<\/p><p><br>El S\u00ednodo diocesano es una\u00a0asamblea de sacerdotes y otros fieles\u00a0de una di\u00f3cesis, que prestan su ayuda al Obispo para el bien de la comunidad diocesana. Es una instituci\u00f3n de vieja tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica, que desde el Concilio Vaticano II, se ha querido fomentar:<br><br>N\u00famero 36, del decreto Christus Dominus:\u00a0\u201cDesea este santo Concilio que las venerables instituciones de los s\u00ednodos y de los concilios cobren nuevo vigor, para proveer mejor y con m\u00e1s eficacia al incremento de la fe y a la conservaci\u00f3n de la disciplina\u2026<br><br>El S\u00ednodo diocesano \u00abes a la vez y de modo inseparable acto de gobierno episcopal y acontecimiento de comuni\u00f3n, y manifiesta la \u00edndole de comuni\u00f3n jer\u00e1rquica que es propia de la naturaleza profunda de la Iglesia\u00bb (Instrucci\u00f3n 19 de marzo de 1997, n\u00ba 1).<br><br>Los trabajos, en nuestra clave sinodal, deben favorecer y\u00a0fomentar la com\u00fan adhesi\u00f3n\u00a0a la doctrina salv\u00edfica y a estimular a todos los fieles al seguimiento de Cristo. El camino sinodal ser\u00e1 manifestaci\u00f3n de la comuni\u00f3n diocesana.<br><br>El S\u00ednodo s\u00f3lo lo convoca el Obispo diocesano cuando lo aconsejen las circunstancias, despu\u00e9s de o\u00edr al consejo presbiteral. \u201cTales circunstancias pueden ser de naturaleza diversa: la falta de una adecuada pastoral de conjunto, la exigencia de aplicar a nivel local normas u orientaciones superiores, la existencia en el \u00e1mbito diocesano de problemas que requieren soluci\u00f3n, la necesidad sentida de una m\u00e1s intensa y activa comuni\u00f3n eclesial, etc.\u201d (Instrucci\u00f3n sobre los S\u00ednodos diocesanos, Apartado III, a), 1).<br><br>Nosotros estamos haciendo un camino, desde hace unos a\u00f1os, queremos profundizar este camino de comuni\u00f3n y de dialogo, de corresponsabilidad y pertenencia para pensar juntos como anunciar mejor el Evangelio de Jes\u00fas, el Evangelio de la Paz a los hombres y mujeres de nuestras fuerzas y a sus familias. Queremos o debemos mirar, conocer y una vez juzgada nuestra realidad plasmar caminos y l\u00edneas de acci\u00f3n evangelizadoras.<\/p><p>Pero nunca debemos olvidar que es Dios quien por su Esp\u00edritu nos anima e ilumina, y que, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier plan o metodolog\u00eda, la clave ser\u00e1 mirarnos en nuestro testimonio de vida, para que en primer lugar \u201cprediquemos con nuestras obras, con nuestra vida\u201d, que supone acciones concretas, sentimientos, criterios y hasta pensamientos evang\u00e9licos.<br><br><\/p><p>Nos damos cuenta, que en primer lugar somos cada uno de nosotros que debemos vernos, y cada uno de nosotros personalmente y como comunidad diocesana debemos ahondar nuestro deseo de configurarnos m\u00e1s con el Se\u00f1or, para esto la vida interior, la oraci\u00f3n fiel y diaria, debe estar en nuestro norte, debe ser nuestro horizonte nunca descuidado.<br><br>La realidad de la Iglesia se vive ante todo en la Iglesia local o Di\u00f3cesis que \u00abes una porci\u00f3n del Pueblo de Dios que se conf\u00eda al Obispo para ser apacentada con la cooperaci\u00f3n de su presbiterio, de suerte que, adherida a su Pastor y reunida por \u00e9l en el Esp\u00edritu Santo por medio del Evangelio y la Eucarist\u00eda, constituya una Iglesia de Cristo, que es Una, Santa Cat\u00f3lica y Apost\u00f3lica\u00bb (ChD 11).\u00a0 Para nosotros esta realidad, por la misma configuraci\u00f3n de nuestra di\u00f3cesis, compuesta por sacerdotes incardinados, agregados y auxiliares a medio tiempo, no significa que es una realidad que toca el coraz\u00f3n a medio coraz\u00f3n. Toda la Iglesia Diocesana, todos los miembros en ella, debemos comprometernos a rezar y renovar nuestro celo misionero en comuni\u00f3n para y por el bien de los fieles que se nos conf\u00edan.<\/p><p>El S\u00ednodo diocesano significa el modo m\u00e1s destacado y solemne que tiene la Iglesia local, en comuni\u00f3n con su Obispo, para vivir su misi\u00f3n de Iglesia. Y podr\u00edamos pensar entonces, que este camino sinodal que puede llevarnos hacia un S\u00ednodo, es un momento fuerte para ver y o\u00edr en profundidad, descubriendo en este, \u201cnuestro tiempo\u201d que nos est\u00e1 pidiendo el Se\u00f1or.<\/p><p>Bueno ser\u00e1 recordar que la Iglesia naci\u00f3 del amor del Padre, manifestado en Cristo quien fund\u00f3 la Iglesia y le comunic\u00f3 el Esp\u00edritu que procede del Padre y del Hijo; que esta Iglesia est\u00e1 encarnada en las culturas, para cumplir la voluntad del Padre y establecer el Reino de Dios -cuando los hombres dejan que Dios sea Dios en sus corazones y en sus vidas-, de acuerdo con la cultura de cada pueblo.<\/p><p>La Iglesia existe para servir a los hombres, no para servirse de ellos; es un servicio para que los hombres puedan alcanzar la plenitud del Reino de Dios. La tarea de la Iglesia es llevar adelante la obra de Jes\u00fas, haciendo presente en el mundo a Cristo resucitado, para que los hombres de todos los tiempos puedan alcanzar la salvaci\u00f3n. La Iglesia castrense tiene una particularidad que requiere, sin duda, una mirada profunda, un conocimiento m\u00e1s hondo, una b\u00fasqueda de las motivaciones y un descubrimiento de la vocaci\u00f3n a los que fueron llamados los hombres y mujeres a quienes debemos servir.<\/p><p>El Camino Sinodal Diocesano, debe ser para cada uno de nosotros un momento privilegiado de iluminaci\u00f3n de la conciencia de ser la Iglesia querida por el Padre, fundada por Cristo y asistida por el Esp\u00edritu Santo, como tambi\u00e9n debe ser un momento singular de discernimiento de la voluntad actual de Dios para esta Iglesia Castrense de Argentina.<\/p><p>\u00abLo que los Ap\u00f3stoles trasmitieron comprende todo lo necesario para una vida santa y para una fe creciente del Pueblo de Dios; as\u00ed la Iglesia con su ense\u00f1anza, su vida, su culto, conserva y trasmite a todas las edades lo que es y lo que cree. Esta Tradici\u00f3n apost\u00f3lica va creciendo en la Iglesia con la ayuda del Esp\u00edritu Santo; es decir, crece la comprensi\u00f3n de las palabras e instituciones trasmitidas cuando los fieles las contemplan y estudian, repas\u00e1ndolas en su coraz\u00f3n (Cfr. Lc 2, 19.51), y cuando comprenden internamente los misterios que viven\u00bb (DV 10). Me surge la necesidad de preguntarme, \u00bfse vive esto en nuestras realidades militares? \u00bfnuestra acci\u00f3n como Obispo y\/ o Capellanes motivan a nuestros hombres y mujeres a buscar m\u00e1s a Dios? \u00bfayudan a querer conocer m\u00e1s a Jes\u00fas? \u00bfy a vivir en el deseo de una mayor plenitud de amistad sacramental?<\/p><p>En el encuentro del 2018, hice menci\u00f3n a la necesidad del discernimiento.\u00a0 Este es un tema que me gustar\u00eda que lo pudi\u00e9ramos abordar y profundizar. \u00bfQu\u00e9 es discernir? \u00bfPor qu\u00e9 y cu\u00e1ndo discernir? \u00bfqu\u00e9 supone discernir en lo personal y en lo comunitario diocesano? Y podr\u00edamos seguir enumerando las bondades del discernimiento, sus frutos, sus beneficios, su necesidad, su educaci\u00f3n. Discernir supone estar abierto a escuchar y ver la Voluntad de Dios, sin enga\u00f1os. No pocas veces escuchamos resoluciones o vemos actitudes que no est\u00e1n rezadas y discernidas. El discernimiento supone humildad para dejarnos acompa\u00f1ar e iluminar, y fortaleza para saber obedecer lo que el Se\u00f1or va sugiriendo, a veces por caminos que no ten\u00edamos tan presentes o tan a la vista.<\/p><p>\u00a0Este proceso ha de partir de la b\u00fasqueda de la voluntad del Se\u00f1or, para que todos los miembros de la Iglesia puedan cumplir con su cometido, alentados por el Esp\u00edritu, en comuni\u00f3n de caridad fraterna.<\/p><p>Legislar sin auscultar la voluntad del Se\u00f1or conducir\u00eda finalmente al autoritarismo. Y a veces \u201clegislamos solos sobre nuestra vida\u201d, sin auscultar la Voluntad de Se\u00f1or en las realidades, en la voz de la Iglesia, en la palabra de nuestros superiores, en la mirada y palabras del Obispo.<\/p><p>La clave de toda moral neotestamentaria reside en discernir, es decir, en la capacidad de tomar, en toda situaci\u00f3n dada, la decisi\u00f3n moral conforme al Evangelio, con conocimiento de la historia de la salvaci\u00f3n en la que el Esp\u00edritu Santo representa un elemento decisivo. El discernimiento es \u00abun acto a la vez uno y complejo, humano y divino, personal y eclesial, &#8216;en situaci\u00f3n&#8217; e injertado en el \u00fanico designio de salvaci\u00f3n que mira a la edificaci\u00f3n de los hermanos y est\u00e1 ordenado a la gloria de Dios, que se realiza en el tiempo, pero participa ya del juicio escatol\u00f3gico\u00bb.<\/p><p>A partir del Concilio Vaticano II se habla y se estudia con mayor insistencia el deber permanente de la Iglesia de discernir los \u00absignos de los tiempos\u00bb (GS 4), expresi\u00f3n usada por el Papa Juan XXIII para la convocaci\u00f3n del Concilio Vaticano II (25 de Diciembre de 1961); unos meses m\u00e1s tarde concluy\u00f3 cada una de las partes de su enc\u00edclica \u00abPacem in Terris\u00bb (11 de Abril de 1963) con alusiones a los signos de los tiempos; tambi\u00e9n el Papa Paulo VI us\u00f3 la expresi\u00f3n en su primera enc\u00edclica \u00abEcclesiam Suam\u00bb (6 de Junio de 1964).<\/p><p>La expresi\u00f3n \u00absignos de los tiempos\u00bb es de origen b\u00edblico, pero el Concilio no la us\u00f3 con el sentido que tiene en la Escritura, sino en sentido sociol\u00f3gico: por eso cuando se menciona en los textos conciliares (GS 4; UR 4; PO 9) no se alude a ning\u00fan texto b\u00edblico. La expresi\u00f3n se refiere a los \u00abfen\u00f3menos que por su generalizaci\u00f3n y su grado de frecuencia caracterizan una \u00e9poca, y por los cuales se expresan las necesidades y las aspiraciones de la humanidad\u00bb.\u00a0 \u00bfCu\u00e1les son en nuestras fuerzas, di\u00f3cesis, los signos del los tiempos?<\/p><p>El discernimiento de los signos de los tiempos ofrece el conocimiento necesario para la eficaz acci\u00f3n pastoral de nuestros d\u00edas que se ha vuelto cada vez m\u00e1s compleja. El conocimiento de la realidad, para una acci\u00f3n pastoral eficaz, es hoy objeto de una gran reflexi\u00f3n y de una ciencia que utiliza m\u00e9todos muy elaborados y, algunas veces, de numerosas ciencias auxiliares.<\/p><p>La situaci\u00f3n en la que la Iglesia debe vivir y actuar se ha vuelto indescifrable con la sola experiencia individual, aun trat\u00e1ndose de personas prudentes y maduras. La asistencia carism\u00e1tica del Esp\u00edritu Santo no excluye, sino que incluye, una reflexi\u00f3n humana que aproveche todos los m\u00e9todos cient\u00edficos. La consideraci\u00f3n y el discernimiento de los signos de los tiempos forma parte de la inteligencia de la fe en su realizaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p><p>El discernimiento de los signos de los tiempos es una tarea que toca a toda la Iglesia en cuanto Pueblo de Dios. \u00abEs propio de todo el Pueblo de Dios, pero principalmente de los Pastores y de los te\u00f3logos, auscultar, discernir e interpretar, con la ayuda del Esp\u00edritu Santo, las m\u00faltiples voces de nuestro tiempo y valorarlas a la luz de la palabra divina, a fin de que la verdad revelada pueda ser mejor percibida, mejor entendida, y expresada en forma m\u00e1s adecuada\u00bb (GS 44).<\/p><p>En los \u00faltimos a\u00f1os, hemos tenido momentos privilegiados de revelaci\u00f3n y de discernimiento de los signos de los tiempos, en diversos niveles, que han orientado la marcha de la Iglesia, a la que ahora queremos dar continuidad. En el nivel universal hemos recibido la gracia del Concilio ecum\u00e9nico Vaticano II: momento privilegiado de crecimiento de la conciencia de la identidad de la Iglesia -\u00abLumen Gentium\u00bb- y de sus nuevas responsabilidades ante el mundo moderno -\u00abGaudium et Spes\u00bb-: estos dos documentos constituyen la espina dorsal de todo el Concilio.<\/p><p>Podr\u00edamos preguntarnos \u00bfc\u00f3mo est\u00e1n nuestros fieles? \u00bfnuestras familias castrenses? \u00bfc\u00f3mo vivimos nuestra realidad de servidores en fuerzas armadas y federales que se mezclan con realidades y decisiones pol\u00edticas? \u00bfc\u00f3mo anunciar hoy en una sociedad que aparta a Dios? \u00bfc\u00f3mo anunciar el Evangelio en estructuras que hablan de prescindencia de Dios?\u00a0 \u00bfC\u00f3mo anunciar, predicar y trabajar por la paz? \u00bfCu\u00e1les son para nosotros como Iglesia Castrense nuestros \u201csignos de los tiempos\u201d?<\/p><p>El discernimiento de la voluntad de Dios es un requisito para la autenticidad de la vida cristiana, sea en nivel eclesial como en el nivel individual, porque \u00aben la obra pastoral no se puede proceder ciegamente: el ap\u00f3stol no es uno que corre a la aventura o que tira golpes al aire\u00bb (Cfr. 1 Cor 9, 16. Paulo VI: Discurso con motivo de los 10 a\u00f1os del CELAM. N\u00b0 27).<\/p><p>En la complejidad de las situaciones en las que la Iglesia y los cristianos estamos llamados a vivir y a obrar, no resulta f\u00e1cil distinguir las verdaderas inspiraciones de Dios, los impulsos de la naturaleza y las resistencias del mal; existe siempre el riesgo de tomar como manifestaciones de la voluntad del Se\u00f1or lo que, al fin, se revela como una mera elaboraci\u00f3n subjetiva.\u00a0 Cr\u00e9anme que esto lo veo con claridad, m\u00e1s de una vez en decisiones personales que se toman. Y me pregunto, \u00bfcon qui\u00e9n y c\u00f3mo se ha discernido? Mejor, quiz\u00e1 la pregunta que corresponde es, \u00bfse ha discernido?<\/p><p>El discernimiento, indispensable para garantizar la autenticidad de la vida cristiana, ha de realizarse tanto en el nivel comunitario como en el individual. A cada uno corresponde preguntarse lo que exige de \u00e9l la voluntad de Dios. Cuando cada uno haya percibido, en base a una reflexi\u00f3n cristiana, en qu\u00e9 sentido debe comprometerse, se ver\u00e1 en ese compromiso la voluntad actual de Dios sobre \u00e9l. En la medida en que cada uno se esfuerce en responder a esta voluntad, entrar\u00e1 en una uni\u00f3n m\u00e1s \u00edntima con Dios, cooperando al advenimiento de su Reino.<\/p><p>\u00a0Una acci\u00f3n que escruta en los acontecimientos la voluntad de Dios y los caminos para cumplirla se llama \u00abinterpretaci\u00f3n de los signos de los tiempos\u00bb.<\/p><p>La acci\u00f3n de escrutar, en el nivel individual, la voluntad de Dios en las diversas tendencias y sentimientos de la persona se conoce como \u00abdiscernimiento de esp\u00edritus\u00bb.<\/p><p>\u00abLas opciones pastorales son el proceso de elecci\u00f3n que, mediante la ponderaci\u00f3n y el an\u00e1lisis de las realidades positivas y negativas vistas a la luz del Evangelio, permiten escoger y descubrir la respuesta pastoral a los m\u00faltiples desaf\u00edos puestos a la evangelizaci\u00f3n\u00bb (DP 1299).<\/p><p>Porque \u00abla acci\u00f3n pastoral planificada es la respuesta espec\u00edfica, consciente e intencional, a las necesidades de la evangelizaci\u00f3n\u00bb (Id. 1307), la pastoral de conjunto es \u00abtoda esa obra salv\u00edfica com\u00fan, exigida por la misi\u00f3n de la Iglesia en su aspecto global como fermento y alma de la sociedad que debe renovarse en Cristo y transformarse en familia de Dios\u00bb (Medell\u00edn, XV, 9).<\/p><p>El camino sinodal deber\u00e1 verse plasmado en l\u00edneas de conjunto, que fueron buscadas a la luz del Evangelio y rezadas.\u00a0<\/p><p>Es este un momento singular de discernimiento de la voluntad actual de Dios para nuestra Di\u00f3cesis, escrutada en los acontecimientos que constituyen los signos de los tiempos, pues ante las situaciones espec\u00edficas que vivimos en nuestra Patria y en nuestras Fuerzas, necesitamos ver de qu\u00e9 manera podemos responder evang\u00e9lica y eficazmente a la salvaci\u00f3n del mundo.<\/p><p>Nos vendr\u00e1 muy bien, dedicar tiempo para conocer el origen de nuestra Iglesia Diocesana, su misi\u00f3n en el tiempo hist\u00f3rico, sus luces y sus sombras, sus aciertos y sus errores.<\/p><p>Ser\u00e1 un tiempo fecundo si sabemos mirar evang\u00e9licamente la realidad pasada y presente, para saber pedir perd\u00f3n si fuera necesario, para enmendar, corregir y aportar caminos que superen rencores, sufrimientos, enfrentamientos est\u00e9riles e injusticas que reclaman nuestra acci\u00f3n valiente y prof\u00e9tica.<\/p><p>En s\u00edntesis, queremos y deseamos escuchar las aspiraciones, alegr\u00edas y tristezas de nuestros fieles, de nuestro pueblo, para servirlos con la eficacia de la Novedad del Evangelio, para darles aquello que tenemos como verdadero tesoro, la Palabra y los Sacramentos de Jes\u00fas, preservados y custodiados en su Iglesia. Y como rezamos en la Plegaria para diversas circunstancias, \u201cJes\u00fas Camino hacia el Padre\u201d: Haz que los fieles de la Iglesia sepamos discernir los signos de los tiempos a la luz de la fe y nos consagremos plenamente al servicio del Evangelio\u2026\u201d<\/p><p>Que Mar\u00eda, Nuestra Madre del Si generoso, pronto y sin condiciones, nos ayude a renovar ese mismo si a cada uno de nosotros.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mons. Olivera | El Camino Sinodal Diocesano, debe ser un momento singular de discernimiento de la voluntad actual de Dios para esta Iglesia Castrense de Argentina, as\u00ed lo expresaba el Obispo Castrense de Argentina, en su mensaje de apertura del 30\u00b0 Encuentro del Clero Castrense 2022. En la tarde del lunes 21 de marzo, Mons. 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