{"id":235479,"date":"2022-03-25T15:00:00","date_gmt":"2022-03-25T18:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=235479"},"modified":"2022-03-25T17:04:58","modified_gmt":"2022-03-25T20:04:58","slug":"papa-francisco-si-queremos-que-el-mundo-cambie-primero-debe-cambiar-nuestro-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-si-queremos-que-el-mundo-cambie-primero-debe-cambiar-nuestro-corazon\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Si queremos que el mundo cambie, primero debe cambiar nuestro coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>Si queremos que el mundo cambie, primero debe cambiar nuestro coraz\u00f3n<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> en la <strong>Homil\u00eda<\/strong> compartida en la solemnidad de la Anunciaci\u00f3n, en la <strong>Bas\u00edlica de San Pedro<\/strong>, en la Ciudad del <strong>Vaticano<\/strong>. En esta oportunidad, el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> presidi\u00f3 el <strong>Rito de la Reconciliaci\u00f3n<\/strong> de varios penitentes con confesi\u00f3n y absoluci\u00f3n individual y el <strong>Acto de consagraci\u00f3n al Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda de Rusia. y Ucrania<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> dec\u00eda entonces, <strong><em>\u201cel <\/em><\/strong><strong><em>Evangelio de hoy de la Solemnidad de hoy, el \u00c1ngel Gabriel habla&nbsp;tres veces&nbsp;y se dirige a la Virgen Mar\u00eda. La primera vez, al saludarla, le dice: \u00abAl\u00e9grate, llena eres de gracia: el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb (Lc&nbsp;1, 28).&nbsp;El motivo del gozo, el motivo del gozo, se revela en pocas palabras:&nbsp;el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u201d.<\/em><\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, expres\u00f3, <strong><em>\u201chermano, hermana, hoy puedes escuchar estas palabras dirigidas a ti, a cada uno de nosotros;&nbsp;puedes hacerlos tuyos cada vez que te acerques al perd\u00f3n de Dios, porque all\u00ed el Se\u00f1or te dice: \u201cYo estoy contigo\u201d.<\/em><\/strong>&nbsp;M\u00e1s adelante, se\u00f1alaba, <strong><em>\u201ces el Se\u00f1or quien, como en Nazaret de Mar\u00eda, entra en nuestra casa y trae un asombro y una alegr\u00eda antes desconocidos: la alegr\u00eda del perd\u00f3n\u201d.&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Agregando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, nos dijo, <strong><em>\u201cpongamos en primer plano la perspectiva de Dios: volveremos a apegarnos a la Confesi\u00f3n.&nbsp;La necesitamos, porque todo renacimiento interior, todo giro espiritual comienza desde aqu\u00ed, desde el perd\u00f3n de Dios\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el <strong>Santo Padre<\/strong>, comparti\u00f3, <strong><em>\u201cpor segunda vez el \u00c1ngel le habla a Mar\u00eda.&nbsp;A ella, turbado por el saludo recibido, le dice: \u00abNo temas\u00bb (v. 30).&nbsp;Primero: \u00abEl Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb;&nbsp;segunda palabra: \u201cNo temas\u201d\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) si tus pecados te asustan, si tu pasado te preocupa, si tus heridas no cicatrizan, si las continuas ca\u00eddas te desmoralizan y pareces haber perdido la esperanza, por favor no temas.<\/em><\/strong><strong><em>&nbsp;Dios conoce tus debilidades y es mayor que tus errores.&nbsp;Dios es m\u00e1s grande que nuestros pecados: \u00a1\u00c9l es mucho m\u00e1s grande!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201cen estos d\u00edas siguen entrando en nuestras casas noticias e im\u00e1genes de muerte, mientras las bombas destrozan las casas de muchos de nuestros hermanos y hermanas ucranianos desarmados.&nbsp;La guerra brutal, que ha golpeado a muchos y hace sufrir a todos, causa miedo y consternaci\u00f3n en cada uno\u201d.<\/em><\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong>, entonces comparti\u00f3, <strong><em>\u201cpor tercera vez el \u00c1ngel vuelve a hablar.&nbsp;Ahora le dice a Nuestra Se\u00f1ora: \u00abEl Esp\u00edritu Santo vendr\u00e1 sobre ti\u00bb (Lc1.35).&nbsp;\u00abEl Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb;&nbsp;\u00abNo temas\u00bb;&nbsp;y la tercera palabra es \u00abel Esp\u00edritu Santo vendr\u00e1 sobre vosotros\u00bb.<\/em><\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Su Santidad enfatizaba entonces, <strong><em>\u201cnecesitamos el amor de Dios porque nuestro amor es precario e insuficiente.&nbsp;Al Se\u00f1or le pedimos tantas cosas, pero muchas veces nos olvidamos de pedirle lo m\u00e1s importante y lo que \u00c9l quiere darnos: el Esp\u00edritu Santo, es decir, la fuerza para amar.&nbsp;Sin amor,&nbsp;de hecho, \u00bfqu\u00e9 ofreceremos al mundo?&nbsp;Alguien dijo que un cristiano sin amor es como una aguja que no cose: pica, duele, pero si no cose, si no teje, si no une, no sirve.&nbsp;Me atrevo a decir: no es cristiano.&nbsp;Para esto es necesario sacar del perd\u00f3n de Dios la fuerza del amor, sacar el mismo Esp\u00edritu que descendi\u00f3 sobre Mar\u00eda\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Papa dec\u00eda, adem\u00e1s, <strong><em>\u201csi queremos que el mundo cambie, primero debe cambiar nuestro coraz\u00f3n.\u00a0Para ello, hoy dej\u00e9monos llevar por la mano de Nuestra Se\u00f1ora.\u00a0Miremos su Inmaculado Coraz\u00f3n, donde repos\u00f3 Dios, el \u00fanico Coraz\u00f3n de una criatura humana sin sombras\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Acto de Consagraci\u00f3n al Coraz\u00f3n Inmaculado de Mar\u00eda\" width=\"1080\" height=\"608\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/u6yefommdwc?start=1140&#038;feature=oembed\"  allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa la Homil\u00eda de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>CELEBRACI\u00d3N DE PENITENCIA<\/p><p>Y ACTO DE CONSAGRACI\u00d3N AL INMACULADO CORAZ\u00d3N DE MAR\u00cdA<\/p><p>HOMIL\u00cdA DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/p><p>Bas\u00edlica de San Pedro<\/p><p>Viernes, 25 de marzo de 2022<\/p><p>En el Evangelio de hoy de la Solemnidad de hoy, el \u00c1ngel Gabriel habla\u00a0<em>tres veces<\/em>\u00a0y se dirige a la Virgen Mar\u00eda.<\/p><p>La primera vez, al saludarla, le dice: \u00abAl\u00e9grate, llena eres de gracia: el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb (<em>Lc<\/em>\u00a01, 28).\u00a0El motivo del gozo, el motivo del gozo, se revela en pocas palabras:\u00a0<em>el Se\u00f1or est\u00e1 contigo<\/em>.\u00a0Hermano, hermana, hoy puedes escuchar estas palabras dirigidas a ti, a cada uno de nosotros;\u00a0puedes hacerlos tuyos cada vez que te acerques al perd\u00f3n de Dios, porque all\u00ed el Se\u00f1or te dice: \u201cYo estoy contigo\u201d.\u00a0Con demasiada frecuencia pensamos que la Confesi\u00f3n consiste en ir a Dios con la cabeza inclinada.\u00a0Pero no somos ante todo nosotros los que volvemos al Se\u00f1or;\u00a0es \u00e9l quien viene a visitarnos, a colmarnos de su gracia, a regocijarnos con su alegr\u00eda.\u00a0<em>Confesarse es dar al Padre la alegr\u00eda de levantarse de nuevo<\/em>.\u00a0En el centro de lo que viviremos no est\u00e1n nuestros pecados, estar\u00e1n all\u00ed, pero no est\u00e1n en el centro;\u00a0su perd\u00f3n: este es el centro.\u00a0Tratemos de imaginar si en el centro del Sacramento estuvieran nuestros pecados: casi todo depender\u00eda de nosotros, de nuestro arrepentimiento, de nuestro esfuerzo, de nuestros compromisos.\u00a0Pero no, en el centro est\u00e1 \u00c9l, que nos libera y nos pone de nuevo en pie.<\/p><p>Devolvamos\u00a0<em>el primado a la gracia<\/em>\u00a0y pidamos el don de comprender que la Reconciliaci\u00f3n no es ante todo nuestro paso hacia Dios, sino su abrazo que nos envuelve, nos asombra, nos conmueve.\u00a0Es el Se\u00f1or quien, como en Nazaret de Mar\u00eda, entra en nuestra casa y trae un asombro y una alegr\u00eda antes desconocidos: la alegr\u00eda del perd\u00f3n.\u00a0Pongamos en primer plano la perspectiva de Dios: volveremos a apegarnos a la Confesi\u00f3n.\u00a0La necesitamos, porque todo renacimiento interior, todo giro espiritual comienza desde aqu\u00ed, desde el perd\u00f3n de Dios. No descuidemos la Reconciliaci\u00f3n, pero redescubr\u00e1mosla como\u00a0<em>Sacramento de la alegr\u00eda\u2026<\/em>\u00a0S\u00ed, el sacramento de la alegr\u00eda, donde el mal que nos averg\u00fcenza se convierte en ocasi\u00f3n de experimentar el c\u00e1lido abrazo del Padre, la dulce fuerza de Jes\u00fas que nos sana, la \u00abternura maternal\u00bb del Esp\u00edritu Santo.\u00a0Este es el coraz\u00f3n de la Confesi\u00f3n.<\/p><p>Y luego, queridos hermanos y hermanas, sigamos adelante para recibir el perd\u00f3n.\u00a0Vosotros, hermanos que administr\u00e1is el perd\u00f3n de Dios, sed quienes ofrezcan a los que se acercan la alegr\u00eda de este anuncio:\u00a0<em>Alegraos, el Se\u00f1or est\u00e1 con vosotros<\/em>.\u00a0Sin rigidez, por favor, sin obst\u00e1culos, sin molestias;\u00a0\u00a1puertas abiertas a la misericordia!\u00a0Especialmente en la Confesi\u00f3n, estamos llamados a personificar al Buen Pastor que recoge a sus ovejas y las acaricia;\u00a0estamos llamados a ser canales de gracia que derramen en la sequedad del coraz\u00f3n el agua viva de la misericordia del Padre.\u00a0Si un sacerdote no tiene esta actitud, si no tiene estos sentimientos en el coraz\u00f3n, mejor que no se confiese.<\/p><p>Por segunda vez el \u00c1ngel le habla a Mar\u00eda.\u00a0A ella, turbado por el saludo recibido, le dice: \u00abNo temas\u00bb (v. 30).\u00a0Primero: \u00abEl Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb;\u00a0segunda palabra: \u201cNo temas\u201d.\u00a0En la Escritura, cuando Dios se presenta a quienes lo acogen, le gusta decir estas dos palabras:\u00a0<em>no teng\u00e1is miedo<\/em>.\u00a0Se las dice a Abrah\u00e1n (cf.\u00a0<em>Gn<\/em>\u00a015,1), se las repite a Isaac (cf.\u00a0<em>Gn<\/em>\u00a026,24), a Jacob (cf.\u00a0<em>Gn<\/em>\u00a046,3) y as\u00ed sucesivamente, hasta Jos\u00e9 (<em>cf.<\/em>1,20) y a Mar\u00eda: no tem\u00e1is, no tem\u00e1is.\u00a0De esta manera nos env\u00eda un mensaje claro y consolador: cada vez que la vida se abre a Dios, el miedo ya no puede tenernos como rehenes.\u00a0Porque el miedo nos tiene como rehenes.\u00a0T\u00fa, hermana, hermano, si tus pecados te asustan, si tu pasado te preocupa, si tus heridas no cicatrizan, si las continuas ca\u00eddas te desmoralizan y pareces haber perdido la esperanza, por favor no temas.\u00a0Dios conoce tus debilidades y es mayor que tus errores.\u00a0Dios es m\u00e1s grande que nuestros pecados: \u00a1\u00c9l es mucho m\u00e1s grande!\u00a0Una cosa os pide: vuestras debilidades, vuestras miserias, no las guard\u00e9is dentro de vosotros;\u00a0Ll\u00e9venselas a \u00c9l, d\u00e9jenlas en \u00c9l, y de motivos de desolaci\u00f3n se convertir\u00e1n en oportunidades de resurrecci\u00f3n.\u00a0\u00a1No temas!\u00a0El Se\u00f1or nos pregunta por nuestros pecados.\u00a0Me viene a la mente la historia de aquel monje del desierto,\u00a0que hab\u00eda dado todo a Dios, todo, y llevado una vida de ayuno, penitencia, oraci\u00f3n.\u00a0El Se\u00f1or le pidi\u00f3 m\u00e1s.\u00a0\u201cSe\u00f1or, te lo he dado todo\u201d, dice el monje, \u201c\u00bfqu\u00e9 falta?\u201d.\u00a0\u00abDame tus pecados\u00bb.\u00a0Por eso nos pide el Se\u00f1or.\u00a0No temas.<\/p><p>La Virgen Mar\u00eda nos acompa\u00f1a: ella misma ech\u00f3 en Dios su turbaci\u00f3n, el anuncio del \u00c1ngel le dio serios motivos para temer.\u00a0\u00c9l le propuso algo impensable, que estaba m\u00e1s all\u00e1 de sus fuerzas y que ella sola no podr\u00eda manejar: habr\u00eda demasiadas dificultades, problemas con la ley mosaica, con Jos\u00e9, con la gente de su pa\u00eds y su gente.\u00a0Todas estas son dificultades: no temas.<\/p><p>Pero Mar\u00eda no pone objeciones.\u00a0<em>Le basta no temer<\/em>, le basta\u00a0la seguridad de Dios, se aferra a \u00c9l, como queremos hacer esta noche.\u00a0Porque muchas veces hacemos lo contrario: partimos de nuestras certezas y, s\u00f3lo cuando las perdemos, vamos a Dios. Nuestra Se\u00f1ora, en cambio, nos ense\u00f1a a partir de Dios, confiando que as\u00ed todo lo dem\u00e1s ser\u00e1 dado a nosotros (cf.\u00a0<em>Mt<\/em>\u00a06,33).\u00a0Nos invita a ir a la fuente, a ir al Se\u00f1or, que es el remedio radical contra el miedo y el mal de vivir.\u00a0Esto lo recuerda una hermosa frase, reproducida arriba de un confesionario aqu\u00ed en el Vaticano, que se dirige a Dios con estas palabras: \u00bb\u00a0<em>Apartarse de Ti es caer, volver a Ti es levantarse de nuevo, permanecer en Ti es existir<\/em>\u00a0\u00ab. (cf. San Agust\u00edn,\u00a0<em>Soliloquium<\/em>\u00a0I, 3).<\/p><p>En estos d\u00edas siguen entrando en nuestras casas noticias e im\u00e1genes de muerte, mientras las bombas destrozan las casas de muchos de nuestros hermanos y hermanas ucranianos desarmados.\u00a0La guerra brutal, que ha golpeado a muchos y hace sufrir a todos, causa miedo y consternaci\u00f3n en cada uno.\u00a0Sentimos una sensaci\u00f3n de impotencia e insuficiencia en el interior.\u00a0Necesitamos que nos digan \u00abno tem\u00e1is\u00bb.\u00a0Pero no basta la tranquilidad humana, se necesita la presencia de Dios, la certeza del perd\u00f3n divino, el \u00fanico que anula el mal, desactiva el rencor, devuelve la paz al coraz\u00f3n.\u00a0Volvamos a Dios, volvamos a su perd\u00f3n.<\/p><p>Por tercera vez el \u00c1ngel vuelve a hablar.\u00a0Ahora le dice a Nuestra Se\u00f1ora: \u00abEl Esp\u00edritu Santo vendr\u00e1 sobre ti\u00bb (<em>Lc<\/em>1.35).\u00a0\u00abEl Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb;\u00a0\u00abNo temas\u00bb;\u00a0y la tercera palabra es \u00abel Esp\u00edritu Santo vendr\u00e1 sobre vosotros\u00bb.\u00a0As\u00ed interviene Dios en la historia: dando su propio Esp\u00edritu.\u00a0Porque en lo que importa nuestra fuerza no es suficiente.\u00a0Nosotros solos somos incapaces de resolver las contradicciones de la historia o incluso las de nuestro coraz\u00f3n.\u00a0Necesitamos la fuerza sabia y mansa de Dios, que es el Esp\u00edritu Santo.\u00a0Necesitamos el Esp\u00edritu de amor, que disuelve el odio, apaga el resentimiento, apaga la codicia, nos despierta de la indiferencia.\u00a0Ese Esp\u00edritu que nos da armon\u00eda, porque \u00c9l es armon\u00eda.\u00a0Necesitamos el amor de Dios porque nuestro amor es precario e insuficiente.\u00a0Al Se\u00f1or le pedimos tantas cosas, pero muchas veces nos olvidamos de pedirle lo m\u00e1s importante y lo que \u00c9l quiere darnos: el Esp\u00edritu Santo, es decir, la fuerza para amar.\u00a0Sin amor,\u00a0de hecho, \u00bfqu\u00e9 ofreceremos al mundo?\u00a0Alguien dijo que un cristiano sin amor es como una aguja que no cose: pica, duele, pero si no cose, si no teje, si no une, no sirve.\u00a0Me atrevo a decir: no es cristiano.\u00a0Para esto es necesario sacar del perd\u00f3n de Dios la fuerza del amor, sacar el mismo Esp\u00edritu que descendi\u00f3 sobre Mar\u00eda.<\/p><p>Porque, si queremos que el mundo cambie, primero debe cambiar nuestro coraz\u00f3n.\u00a0Para ello, hoy dej\u00e9monos llevar por la mano de Nuestra Se\u00f1ora.\u00a0Miremos su Inmaculado Coraz\u00f3n, donde repos\u00f3 Dios, el \u00fanico Coraz\u00f3n de una criatura humana sin sombras.\u00a0Ella es \u00abllena de gracia\u00bb (v. 28), y por tanto vac\u00eda de pecado: en ella no hay rastro de mal y por eso con ella Dios pudo comenzar una nueva historia de salvaci\u00f3n y de paz.\u00a0All\u00ed, la historia dio un giro.\u00a0Dios cambi\u00f3 la historia llamando al Coraz\u00f3n de Mar\u00eda.<\/p><p>Y hoy tambi\u00e9n nosotros, renovados por el perd\u00f3n, llamamos a ese Coraz\u00f3n.\u00a0En uni\u00f3n con los Obispos y los fieles del mundo, deseo solemnemente llevar al Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda todo lo que estamos viviendo: renovarle la consagraci\u00f3n de la Iglesia y de toda la humanidad y consagrarle, en una manera particular, el pueblo ucraniano y el pueblo ruso, que con afecto filial la veneran como Madre.\u00a0No es una f\u00f3rmula m\u00e1gica, no, no es eso;\u00a0pero es un acto espiritual.\u00a0Es el gesto de la entrega plena de los hijos que, en la tribulaci\u00f3n de esta guerra cruel y de esta guerra sin sentido que amenaza al mundo, recurren a la Madre.\u00a0Como los ni\u00f1os, cuando se asustan, acuden a su madre a llorar, a buscar protecci\u00f3n.\u00a0Acudimos a la Madre, echando miedo y dolor en su Coraz\u00f3n, entreg\u00e1ndonos a ella.<\/p><p>De labios de Mar\u00eda sali\u00f3 la frase m\u00e1s hermosa que el \u00c1ngel pudo devolver a Dios: \u00abH\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u00bb (v. 38).\u00a0La de Nuestra Se\u00f1ora no es una aceptaci\u00f3n pasiva o resignada, sino el deseo vivo de adherirse a Dios, que tiene \u00abplanes de paz y no de infortunio\u00bb (<em>Jr<\/em>\u00a029,11).\u00a0Es la participaci\u00f3n m\u00e1s cercana a su plan de paz mundial.\u00a0Nos consagramos a Mar\u00eda para entrar en este plan, para ponernos a disposici\u00f3n plena de los planes de Dios. La Madre de Dios, despu\u00e9s de haberle dicho s\u00ed, emprendi\u00f3 un largo camino cuesta arriba hacia una regi\u00f3n monta\u00f1osa para visitar a su prima embarazada (<em>cf.<\/em>1.39).\u00a0Ella se fue a toda prisa.\u00a0Me gusta pensar en Nuestra Se\u00f1ora que tiene prisa, siempre as\u00ed, Nuestra Se\u00f1ora que se apresura a ayudarnos, a mantenernos a salvo.\u00a0Llevad hoy nuestro camino de la mano: conducidlo por los caminos empinados y fatigosos de la fraternidad y del di\u00e1logo, conducidlo por el camino de la paz.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Acto de Consagraci\u00f3n al Coraz\u00f3n Inmaculado de Mar\u00eda\" width=\"1080\" height=\"608\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/u6yefommdwc?feature=oembed\"  allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Si queremos que el mundo cambie, primero debe cambiar nuestro coraz\u00f3n, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre en la Homil\u00eda compartida en la solemnidad de la Anunciaci\u00f3n, en la Bas\u00edlica de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano. 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