{"id":235848,"date":"2022-05-04T08:00:00","date_gmt":"2022-05-04T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=235848"},"modified":"2022-05-04T08:51:54","modified_gmt":"2022-05-04T11:51:54","slug":"papa-francisco-la-fe-merece-respeto-y-honor-hasta-el-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-fe-merece-respeto-y-honor-hasta-el-final\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La fe merece respeto y honor hasta el final"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>La fe merece respeto y honor hasta el final<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General en la media ma\u00f1ana de hoy. Desarrollada en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se encontraba con fieles y peregrinos, donde continuando el ciclo de catequesis sobre la Vejez, centr\u00f3 su reflexi\u00f3n en el tema:&nbsp;<em>Eleazaro, la coherencia de la fe, la herencia del honor<\/em>.&nbsp;(Lectura:&nbsp;<em>2 Mac<\/em>&nbsp;6,18.23-25).<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>en el camino de estas catequesis sobre la vejez, hoy encontramos un personaje b\u00edblico \u2014un anciano\u2014 de nombre Eleazar<\/em><\/strong><strong><em> (\u2026). Su figura nos entrega un testimonio de la relaci\u00f3n especial que existe entre&nbsp;la fidelidad de la vejez y el honor de la fe. \u00a1Es un valiente!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, el <strong>Santo Padre<\/strong> repas\u00f3, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>la historia b\u00edblica \u2014hemos escuchado un peque\u00f1o pasaje, pero es bonito leerlo todo\u2014 narra el episodio de los jud\u00edos obligados por un decreto del rey a comer carnes sacrificadas a los \u00eddolos. Cuando es el turno de Eleazar, que era un anciano de noventa a\u00f1os muy estimado por todos y con autoridad, los oficiales del rey le aconsejan que haga una simulaci\u00f3n, es decir que finja comer la carne sin hacerlo realmente\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, <strong>Su Santidad<\/strong> se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>el punto central es este: deshonrar la fe en la vejez, para ganar unos cuantos d\u00edas, no es comparable con la herencia que esta debe dejar a los j\u00f3venes, a enteras generaciones futuras. \u00a1Qu\u00e9 bueno este Eleazar!<\/em><\/strong><strong><em>\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, agreg\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>la fe nunca se puede reducir a un conjunto de normas alimenticias o de pr\u00e1cticas sociales. La fe es otra cosa. El problema es que la radicalizaci\u00f3n gn\u00f3stica de esta verdad anula el realismo de la fe cristiana, porque la fe cristiana es realista, la fe cristiana no es solamente decir el Credo, sino que es pensar el Credo, es sentir el Credo, es hacer el Credo\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n, el <strong>Papa <\/strong>nos subray\u00f3, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>quiz\u00e1 nos corresponde precisamente a nosotros, a los ancianos, una misi\u00f3n muy importante:&nbsp;devolver a la fe su honor, hacerla coherente que es el testimonio de Eleazar, la coherencia hasta el final. La pr\u00e1ctica de la fe no es el s\u00edmbolo de nuestra debilidad, sino m\u00e1s bien el signo de su fuerza. Ya no somos ni\u00f1os. \u00a1No bromeamos cuando nos pusimos en el camino del Se\u00f1or!<\/em><\/strong><strong><em>\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final, el <strong>Santo Padre<\/strong>, comparti\u00f3, <strong><em>\u201cla fe merece respeto y honor hasta el final: nos ha cambiado la vida, nos ha purificado la mente, nos ha ense\u00f1ado la adoraci\u00f3n de Dios y el amor del pr\u00f3jimo. \u00a1Es una bendici\u00f3n para todos! Pero toda la fe, no una parte. No cambiaremos la fe por unos cuantos d\u00edas tranquilos, sino que haremos como Eleazar, coherente hasta el final, hasta el martirio\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis sobre la vejez&nbsp;8.<em>&nbsp;Eleazar, la coherencia de la fede, herencia del honor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00a1Queridos hermanos y hermanas, buenos d\u00edas!<\/p><p>En el camino de estas catequesis sobre la vejez, hoy encontramos un personaje b\u00edblico \u2014un anciano\u2014 de nombre Eleazar, que vivi\u00f3 en los tiempos de la persecuci\u00f3n de Ant\u00edoco Ep\u00edfanes. Es una bonita figura. Su figura nos entrega un testimonio de la relaci\u00f3n especial que existe entre\u00a0<em>la fidelidad de la vejez y el honor de la fe<\/em>. \u00a1Es un valiente! Quisiera hablar precisamente del honor de la fe, no solo de la coherencia, del anuncio, de la resistencia de la fe. El honor de la fe se encuentra peri\u00f3dicamente bajo la presi\u00f3n, incluso violenta, de la cultura de los dominadores, que intenta envilecerla trat\u00e1ndola como un hallazgo arqueol\u00f3gico, o vieja superstici\u00f3n, terquedad anacr\u00f3nica, etc.<\/p><p>La historia b\u00edblica \u2014hemos escuchado un peque\u00f1o pasaje, pero es bonito leerlo todo\u2014 narra el episodio de los jud\u00edos obligados por un decreto del rey a comer carnes sacrificadas a los \u00eddolos. Cuando es el turno de Eleazar, que era un anciano de noventa a\u00f1os muy estimado por todos y con autoridad, los oficiales del rey le aconsejan que haga una simulaci\u00f3n, es decir que finja comer la carne sin hacerlo realmente. Hipocres\u00eda religiosa, hay tanta hipocres\u00eda religiosa, hipocres\u00eda clerical. Estos le dicen: \u201cPero haz un poco el hip\u00f3crita, nadie se dar\u00e1 cuenta\u201d. As\u00ed Eleazar se habr\u00eda salvado, y \u2014dec\u00edan aquellos\u2014 en nombre de la amistad habr\u00eda aceptado su gesto de compasi\u00f3n y de afecto. Despu\u00e9s de todo \u2014insist\u00edan\u2014 se trataba de un gesto m\u00ednimo, fingir comer pero no comer, un gesto insignificante.<\/p><p>Es poca cosa, pero la respuesta tranquila y firme de Eleazar se basa en un argumento que nos llama la atenci\u00f3n. El punto central es este: deshonrar la fe en la vejez, para ganar unos cuantos d\u00edas, no es comparable con la herencia que esta debe dejar a los j\u00f3venes, a enteras generaciones futuras. \u00a1Qu\u00e9 bueno este Eleazar! Un anciano que ha vivido en la coherencia de la propia fe durante toda la vida, y ahora se adapta a fingir el repudio, condena a la nueva generaci\u00f3n a pensar que toda la fe haya sido una ficci\u00f3n, una cubierta exterior que se puede abandonar pensando que se puede conservar en la propia intimidad. Y no es as\u00ed, dice Eleazar. Tal comportamiento no honra la fe, ni siquiera frente a Dios. Y el efecto de esta banalizaci\u00f3n exterior ser\u00e1 devastador para la interioridad de los j\u00f3venes. \u00a1La coherencia de este hombre que piensa en los j\u00f3venes, piensa en la herencia futura, piensa en su pueblo!<\/p><p>Es precisamente la vejez \u2014y esto es bonito para los ancianos\u2014 la que aparece aqu\u00ed como el lugar decisivo, el lugar insustituible de este testimonio. Un anciano que, a causa de su vulnerabilidad, aceptara considerar irrelevante la pr\u00e1ctica de la fe, har\u00eda creer a los j\u00f3venes que la fe no tiene ninguna relaci\u00f3n real con la vida. Les parecer\u00eda, desde su inicio, como un conjunto de comportamientos que, si es necesario, pueden ser simulados o disimulados, porque ninguno de ellos es tan importante para la vida.<\/p><p>La antigua gnosis heterodoxa, que fue una insidia muy poderosa y muy seductora para el cristianismo de los primeros siglos, teorizaba precisamente sobre esto, es una cosa vieja esta: que la fe es una espiritualidad, no una pr\u00e1ctica; una fuerza de la mente, no una forma de vida. La fidelidad y el honor de la fe, seg\u00fan esta herej\u00eda, no tienen nada que ver con los comportamientos de la vida, las instituciones de la comunidad, los s\u00edmbolos del cuerpo. La seducci\u00f3n de esta perspectiva es fuerte, porque interpreta, a su manera, una verdad indiscutible: que la fe nunca se puede reducir a un conjunto de normas alimenticias o de pr\u00e1cticas sociales. La fe es otra cosa. El problema es que la radicalizaci\u00f3n gn\u00f3stica de esta verdad anula el realismo de la fe cristiana, porque la fe cristiana es realista, la fe cristiana no es solamente decir el Credo, sino que es pensar el Credo, es sentir el Credo, es hacer el Credo. Trabajar con las manos. Sin embargo, esta propuesta gn\u00f3stica es un \u201cfingir\u201d, lo importante es que t\u00fa dentro tengas la espiritualidad y despu\u00e9s puedes hacer lo que quieras. Y esto no es cristiano. Es la primera herej\u00eda de los gn\u00f3sticos, que est\u00e1 muy de moda aqu\u00ed, en este momento, en tantos centros de espiritualidad, etc. Y vac\u00eda el testimonio de esta gente, que muestra los signos concretos de Dios en la vida de la comunidad y resiste a las perversiones de la mente a trav\u00e9s de los gestos del cuerpo.<\/p><p>La tentaci\u00f3n gn\u00f3stica que es una de las \u2014digamos la palabra\u2014 herej\u00edas, una de las desviaciones religiosas de este tiempo, la tentaci\u00f3n gn\u00f3stica siempre permanece actual. En muchas tendencias de nuestra sociedad y de nuestra cultura, la pr\u00e1ctica de la fe sufre una representaci\u00f3n negativa, a veces en forma de iron\u00eda cultural, a veces con una marginaci\u00f3n oculta. La pr\u00e1ctica de la fe para estos gn\u00f3sticos que ya estaban en la \u00e9poca de Jes\u00fas, es considerada como una exterioridad in\u00fatil e incluso nociva, como un residuo anticuado, como una superstici\u00f3n enmascarada. En resumen, una cosa para los viejos. La presi\u00f3n que esta cr\u00edtica indiscriminada ejerce en las j\u00f3venes generaciones es fuerte. Cierto, sabemos que la pr\u00e1ctica de la fe puede convertirse en una exterioridad sin alma \u2014este es el peligro contrario\u2014, pero en s\u00ed misma no lo es en absoluto. Quiz\u00e1 nos corresponde precisamente a nosotros, a los ancianos, una misi\u00f3n muy importante:\u00a0<em>devolver a la fe su honor<\/em>, hacerla coherente que es el testimonio de Eleazar, la coherencia hasta el final. La pr\u00e1ctica de la fe no es el s\u00edmbolo de nuestra debilidad, sino m\u00e1s bien el signo de su fuerza. Ya no somos ni\u00f1os. \u00a1No bromeamos cuando nos pusimos en el camino del Se\u00f1or!<\/p><p>La fe merece respeto y honor hasta el final: nos ha cambiado la vida, nos ha purificado la mente, nos ha ense\u00f1ado la adoraci\u00f3n de Dios y el amor del pr\u00f3jimo. \u00a1Es una bendici\u00f3n para todos! Pero toda la fe, no una parte. No cambiaremos la fe por unos cuantos d\u00edas tranquilos, sino que haremos como Eleazar, coherente hasta el final, hasta el martirio. Demostraremos, con mucha humildad y firmeza, precisamente en nuestra vejez, que creer no es algo \u201cde viejos\u201d, sino que es algo de vida. Creer en el Esp\u00edritu Santo, que hace nuevas todas las cosas, y \u00c9l con gusto nos ayudar\u00e1.<\/p><p>Queridos hermanos y hermanas ancianos, por no decir viejos \u2014estamos en el mismo grupo\u2014 miremos, por favor, a los j\u00f3venes. Ellos nos miran, no olvidemos esto. Me viene a la mente esa pel\u00edcula de la postguerra tan bonita: \u201cLos ni\u00f1os nos miran\u201d. Nosotros podemos decir lo mismo con los j\u00f3venes: los j\u00f3venes nos miran y nuestra coherencia puede abriles un camino de vida bell\u00edsimo. Sin embargo, una eventual hipocres\u00eda har\u00e1 mucho mal. Recemos los unos por los otros. \u00a1Qu\u00e9 Dios nos bendiga a todos nosotros ancianos!<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Saludos:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Veo all\u00ed mexicanos, chilenos, argentinos, muchos peregrinos de lengua espa\u00f1ola, espa\u00f1oles y colombianos. Pidamos al Esp\u00edritu Santo que nos ayude a ser testigos fieles y valientes de Cristo, y sobre todo a ser coherentes cuando las dificultades ponen a prueba nuestra fe. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La fe merece respeto y honor hasta el final, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General en la media ma\u00f1ana de hoy. 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