{"id":235909,"date":"2022-05-11T08:00:00","date_gmt":"2022-05-11T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=235909"},"modified":"2022-05-11T09:03:29","modified_gmt":"2022-05-11T12:03:29","slug":"papa-francisco-sean-valientes-sabios-dejen-la-herencia-no-del-dinero-sino-la-herencia-de-la-sabiduria-sembrada-en-sus-nietos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-sean-valientes-sabios-dejen-la-herencia-no-del-dinero-sino-la-herencia-de-la-sabiduria-sembrada-en-sus-nietos\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Sean valientes, sabios dejen la herencia no del dinero, sino la herencia de la sabidur\u00eda, sembrada en sus nietos"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco<\/strong> | Sean valientes, sabios dejen la herencia no del dinero, sino la herencia de la sabidur\u00eda, sembrada en sus nietos, el resumen refleja parte del mensaje compartido por el <strong>Santo Padre<\/strong> durante la Audiencia General del mi\u00e9rcoles. Celebrada en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, continuando el ciclo de catequesis sobre la vejez, centr\u00f3 su reflexi\u00f3n en el tema: <strong>Judit. Una juventud admirable, una vejez generosa<\/strong> (Lectura: Gdt 16,21.23-24).<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Judit es una joven y virtuosa viuda jud\u00eda que, gracias a su fe, a su belleza y a su astucia, salva la ciudad de Betulia y al pueblo de Jud\u00e1 del asedio de Holofernes, general de Nabucodonosor rey de Asiria, enemigo prepotente y despectivo de Dios\u201d.<\/em><\/strong><strong><em> <\/em><\/strong>Agregando, <strong><em>\u201cdespu\u00e9s de la gran aventura que la ve como protagonista, Judit vuelve a su ciudad, Betulia, donde vive una bonita vejez hasta los ciento cinco a\u00f1os.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Hab\u00eda llegado para ella el tiempo de la vejez como llega para muchas personas: a veces despu\u00e9s de una vida de trabajo, a veces despu\u00e9s de una existencia llena de peripecias o de gran entrega<\/em><\/strong><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong> M\u00e1s adelante, el <strong>Papa<\/strong> dec\u00eda sobre la edad que alcanz\u00f3 <strong>Judit<\/strong>, <strong><em>\u201c(\u2026) no es raro, hoy, tener muchos a\u00f1os todav\u00eda para vivir despu\u00e9s de la jubilaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo interpretar, c\u00f3mo aprovechar este tiempo que tenemos a disposici\u00f3n?\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A lo que a\u00f1adi\u00f3, <strong><em>\u201cyo me jubilo hoy, y ser\u00e1n muchos a\u00f1os, y \u00bfqu\u00e9 puedo hacer, en estos a\u00f1os, \u00bfc\u00f3mo puede crecer -en edad va por s\u00ed solo- pero, c\u00f3mo puede creer en autoridad, en santidad en sabidur\u00eda?<\/em><\/strong><strong><em>\u201d<\/em><\/strong> Continuando, <strong>Su Santidad<\/strong>, pregunt\u00f3, adem\u00e1s, <strong><em>\u201c\u201c\u00bfQu\u00e9 har\u00e9 ahora que mi vida se vaciar\u00e1 de lo que la ha llenado durante tanto tiempo?\u201d: esta es la pregunta\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro tramo de su mensaje, el <strong>Santo Padre<\/strong>, continuaba diciendo, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>la convivencia de las generaciones, de hecho, se alarga. \u00bfTratamos, todos juntos, de hacerlas m\u00e1s humanas, m\u00e1s afectuosas, m\u00e1s justas, en las nuevas condiciones de las sociedades modernas?\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, entonces, respond\u00eda el <strong>Papa<\/strong>, <strong><em>\u201cpara los abuelos, una parte importante de su vocaci\u00f3n es sostener a los hijos en la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os.<\/em><\/strong><strong><em> Los abuelos, por su parte, aprenden que la ternura y la fragilidad no son solo signos de la decadencia: para los j\u00f3venes, son pasajes que hacen humano el futuro\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Retornando su menaje a <strong>Judit<\/strong>, el <strong>Santo Padre<\/strong> dec\u00eda de ella, <strong><em>\u201c(\u2026) se queda viuda pronto y no tiene hijos, pero, como anciana, es capaz de vivir&nbsp;una \u00e9poca de plenitud y de serenidad, con la conciencia de haber vivido hasta el fondo la misi\u00f3n que el Se\u00f1or le hab\u00eda encomendado. Para ella es el tiempo de dejar la herencia buena de la sabidur\u00eda, de la ternura, de los dones para la familia y la comunidad:&nbsp;una herencia de bien y no solamente de bienes\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, agreg\u00f3 tambi\u00e9n, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>precisamente en su vejez, Judit \u201cconcedi\u00f3 la libertad a su sierva preferida\u201d. Esto es signo de una mirada atenta y humana hacia quien ha estado cerca de ella.<\/em><\/strong><strong><em> Como ancianos, se pierde un poco la vista, pero la mirada interior se hace m\u00e1s penetrante: se ve con el coraz\u00f3n. Uno se vuelve capaz de ver cosas que antes se le escapaban. Los ancianos saben mirar y saben ver&#8230;\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el <strong>Papa Francisco<\/strong>, comparti\u00f3, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>les pido: tomen, uno de estos d\u00edas, la Biblia y tomad el libro de Judit: es peque\u00f1o, se lee f\u00e1cilmente, son diez p\u00e1ginas, no m\u00e1s. Leed esta historia de una mujer valiente que termina as\u00ed, con ternura, con generosidad, una mujer a la altura. Y as\u00ed yo quisiera que fueran nuestras abuelas. Todas as\u00ed: valientes, sabias y que nos dejen la herencia no del dinero, sino la herencia de la sabidur\u00eda, sembrada en sus nietos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis sobre la vejez 9.<em>&nbsp;Judit. Una juventud admirable, una vejez generosa<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00a1Queridos hermanos y hermanas, buenos d\u00edas!<\/p><p>Hoy hablaremos de Judit, una hero\u00edna b\u00edblica. La conclusi\u00f3n del libro que lleva su nombre \u2014hemos escuchado un pasaje\u2014 sintetiza la \u00faltima parte de la vida de esta mujer, que defendi\u00f3 a Israel de sus enemigos. Judit es una joven y virtuosa viuda jud\u00eda que, gracias a su fe, a su belleza y a su astucia, salva la ciudad de Betulia y al pueblo de Jud\u00e1 del asedio de Holofernes, general de Nabucodonosor rey de Asiria, enemigo prepotente y despectivo de Dios. Y as\u00ed, con su forma astuta de actuar, es capaz de degollar al dictador que estaba contra el pa\u00eds. Era valiente, esta mujer, pero ten\u00eda fe.<\/p><p>Despu\u00e9s de la gran aventura que la ve como protagonista, Judit vuelve a su ciudad, Betulia, donde vive una bonita vejez hasta los ciento cinco a\u00f1os. Hab\u00eda llegado para ella el tiempo de la vejez como llega para muchas personas: a veces despu\u00e9s de una vida de trabajo, a veces despu\u00e9s de una existencia llena de peripecias o de gran entrega. El hero\u00edsmo no es solamente el de los grandes eventos que caen bajo los focos, por ejemplo, el de Judit de haber asesinado al dictador, sino que a menudo el hero\u00edsmo se encuentra en la tenacidad del amor vertido en una familia dif\u00edcil y a favor de una comunidad amenazada.<\/p><p>Judit vivi\u00f3 m\u00e1s de cien a\u00f1os, una bendici\u00f3n particular. Pero no es raro, hoy, tener muchos a\u00f1os todav\u00eda para vivir despu\u00e9s de la jubilaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo interpretar, c\u00f3mo aprovechar este tiempo que tenemos a disposici\u00f3n? Yo me jubilo hoy, y ser\u00e1n muchos a\u00f1os, y \u00bfqu\u00e9 puedo hacer, en estos a\u00f1os, \u00bfc\u00f3mo puede crecer -en edad va por s\u00ed solo- pero, c\u00f3mo puede creer en autoridad, en santidad en sabidur\u00eda?<\/p><p>La perspectiva de la jubilaci\u00f3n coincide para muchos con la de un merecido y deseado descanso de actividades exigentes y fatigosas. Pero sucede tambi\u00e9n que el final del trabajo representa una fuente de preocupaci\u00f3n y es esperado con alg\u00fan temor: \u201c\u00bfQu\u00e9 har\u00e9 ahora que mi vida se vaciar\u00e1 de lo que la ha llenado durante tanto tiempo?\u201d: esta es la pregunta. El trabajo cotidiano significa tambi\u00e9n un conjunto de relaciones, la satisfacci\u00f3n de ganarse la vida, la experiencia de tener un rol, una merecida consideraci\u00f3n, una jornada completa que va m\u00e1s all\u00e1 del simple horario de trabajo.<\/p><p>Por supuesto, hay un compromiso, gozoso y cansado, de cuidar a los nietos, y hoy los abuelos tienen un rol muy grande en la familia para ayudar a crecer a los nietos; pero sabemos que hoy nacen cada vez menos ni\u00f1os, y los padres suelen estar m\u00e1s distantes, m\u00e1s sujetos a desplazamientos, con situaciones laborales y habitacionales desfavorables. A veces son a\u00fan m\u00e1s reacios a confiar espacios educativos a los abuelos, concedi\u00e9ndoles solo aquellos estrictamente relacionados con la necesidad de asistencia. Pero alguien me dec\u00eda, un poco sonriendo con iron\u00eda: \u201cHoy los abuelos, en esta situaci\u00f3n socio-econ\u00f3mica, se han vuelto m\u00e1s importantes, porque tienen la pensi\u00f3n\u201d. Hay nuevas exigencias, tambi\u00e9n en el \u00e1mbito de las relaciones educativas y parentales, que nos piden remodelar la alianza tradicional entre las generaciones.<\/p><p>Pero, nos preguntamos: \u00bfhacemos nosotros este esfuerzo por \u201cremodelar\u201d? \u00bfO simplemente sufrimos la inercia de las condiciones materiales y econ\u00f3micas? La convivencia de las generaciones, de hecho, se alarga. \u00bfTratamos, todos juntos, de hacerlas m\u00e1s humanas, m\u00e1s afectuosas, m\u00e1s justas, en las nuevas condiciones de las sociedades modernas? Para los abuelos, una parte importante de su vocaci\u00f3n es sostener a los hijos en la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os. Los peque\u00f1os aprenden la fuerza de la ternura y el respeto por la fragilidad: lecciones insustituibles, que con los abuelos son m\u00e1s f\u00e1ciles de impartir y de recibir. Los abuelos, por su parte, aprenden que la ternura y la fragilidad no son solo signos de la decadencia: para los j\u00f3venes, son pasajes que hacen humano el futuro.<\/p><p>Judit se queda viuda pronto y no tiene hijos, pero, como anciana, es capaz de vivir\u00a0<em>una \u00e9poca de plenitud y de serenidad<\/em>, con la conciencia de haber vivido hasta el fondo la misi\u00f3n que el Se\u00f1or le hab\u00eda encomendado. Para ella es el tiempo de dejar la herencia buena de la sabidur\u00eda, de la ternura, de los dones para la familia y la comunidad:\u00a0<em>una herencia de bien y no solamente de bienes<\/em>. Cuando se piensa en la herencia, a veces pensamos en los\u00a0<em>bienes<\/em>, y no en el\u00a0<em>bien<\/em>\u00a0que se ha hecho en la vejez y que ha sido sembrado, ese\u00a0<em>bien<\/em>\u00a0que es la mejor herencia que nosotros podemos dejar.<\/p><p>Precisamente en su vejez, Judit \u201cconcedi\u00f3 la libertad a su sierva preferida\u201d. Esto es signo de una mirada atenta y humana hacia quien ha estado cerca de ella. Esta sierva la hab\u00eda acompa\u00f1ado en el momento de esa aventura para vencer al dictador y degollarlo. Como ancianos, se pierde un poco la vista, pero la mirada interior se hace m\u00e1s penetrante: se ve con el coraz\u00f3n. Uno se vuelve capaz de ver cosas que antes se le escapaban. Los ancianos saben mirar y saben ver&#8230; Es as\u00ed: el Se\u00f1or no encomienda sus talentos solo a los j\u00f3venes y a los fuertes; tiene para todos, a medida de cada uno, tambi\u00e9n para los ancianos. La vida de nuestras comunidades debe saber disfrutar de los talentos y de los carismas de tantos ancianos, que para el registro est\u00e1n ya jubilados, pero que son una riqueza que hay que valorar. Esto requiere, por parte de los propios ancianos, una atenci\u00f3n creativa, una atenci\u00f3n nueva, una disponibilidad generosa. Las habilidades precedentes de la vida activa pierden su parte de constricci\u00f3n y se vuelven recursos de donaci\u00f3n: ense\u00f1ar, aconsejar, construir, curar, escuchar\u2026 Preferiblemente a favor de los m\u00e1s desfavorecidos, que no pueden permitirse ning\u00fan aprendizaje y que est\u00e1n abandonados a su soledad.<\/p><p>Judit liber\u00f3 a su sierva y colm\u00f3 a todos de atenciones. De joven se hab\u00eda ganado la estima de la comunidad con su valent\u00eda. De anciana, la mereci\u00f3 por la ternura con la que enriqueci\u00f3 la libertad y los afectos. Judit no es una jubilada que vive melanc\u00f3licamente su vac\u00edo: es una anciana apasionada que llena de dones el tiempo que Dios le dona. Yo os pido: tomad, uno de estos d\u00edas, la Biblia y tomad el libro de Judit: es peque\u00f1o, se lee f\u00e1cilmente, son diez p\u00e1ginas, no m\u00e1s. Leed esta historia de una mujer valiente que termina as\u00ed, con ternura, con generosidad, una mujer a la altura. Y as\u00ed yo quisiera que fueran nuestras abuelas. Todas as\u00ed: valientes, sabias y que nos dejen la herencia no del dinero, sino la herencia de la sabidur\u00eda, sembrada en sus nietos.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Saludos:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Est\u00e1 lleno de mexicanos. Los animo a vivir con generosidad el tiempo que Dios nos regala, dedic\u00e1ndolo a su servicio en la entrega a los dem\u00e1s, especialmente a las personas m\u00e1s fr\u00e1giles y vulnerables. Pidamos esta gracia al Se\u00f1or por intercesi\u00f3n de Mar\u00eda, Madre de la Esperanza. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>LLAMAMIENTO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Dirijo un pensamiento especial al pueblo de Sri Lanka, en particular a los j\u00f3venes, que en los \u00faltimos tiempos han hecho sentir su grito frente a los desaf\u00edos y a los problemas sociales y econ\u00f3micos del pa\u00eds. Me uno a las autoridades religiosas al exhortar a todas las partes implicadas a mantener una actitud pac\u00edfica, sin ceder a la violencia. Hago un llamamiento a todos aquellos que tienen responsabilidad, para que escuchen las aspiraciones de la gente, garantizando el pleno respeto de los derechos humanos y de las libertades civiles.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Sean valientes, sabios dejen la herencia no del dinero, sino la herencia de la sabidur\u00eda, sembrada en sus nietos, el resumen refleja parte del mensaje compartido por el Santo Padre durante la Audiencia General del mi\u00e9rcoles. 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