{"id":235968,"date":"2022-05-18T08:00:00","date_gmt":"2022-05-18T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=235968"},"modified":"2022-05-18T09:36:36","modified_gmt":"2022-05-18T12:36:36","slug":"papa-francisco-dios-te-escucha-dios-es-padre-dios-no-se-asusta-de-nuestra-oracion-de-protesta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-dios-te-escucha-dios-es-padre-dios-no-se-asusta-de-nuestra-oracion-de-protesta\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Dios te escucha, Dios es Padre, Dios no se asusta de nuestra oraci\u00f3n de protesta"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>Dios te escucha, Dios es Padre, Dios no se asusta de nuestra oraci\u00f3n de protesta<\/strong>, as\u00ed lo expresaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles junto a fieles y peregrinos. Celebrada en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>, donde, continuando el ciclo de catequesis sobre la vejez, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> centr\u00f3 su reflexi\u00f3n en el tema: <strong>Job. La prueba de la fe, la bendici\u00f3n de la espera<\/strong> (Lectura: Job 42.1-6.12.16).<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>el pasaje b\u00edblico que hemos escuchado cierra el Libro de Job, un v\u00e9rtice de la literatura universal\u201d.<\/em><\/strong> Agregando, <strong><em>\u201cen este pasaje conclusivo del libro \u2014nosotros recordamos la historia, Job que pierde todo en la vida, pierde las riquezas, pierde la familia, pierde al hijo y pierde tambi\u00e9n la salud y se queda ah\u00ed, herido, en di\u00e1logo con tres amigos, despu\u00e9s un cuarto, que vienen a saludarlo: esta es la historia\u2014 y en este pasaje de hoy, el pasaje conclusivo del libro, cuando finalmente Dios toma la palabra Job es alabado porque ha comprendido&nbsp;el misterio de la ternura de Dios escondida detr\u00e1s de su silencio\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, el <strong>Santo Padre<\/strong> continu\u00f3, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>dice el Se\u00f1or: \u00abMi ira se ha encendido contra [vosotros] [\u2026], porque no hab\u00e9is hablado con verdad de m\u00ed, como mi siervo Job. [\u2026]: esto es lo que dice el Se\u00f1or a los amigos de Job.&nbsp;\u00abMi siervo Job interceder\u00e1 por vosotros y, en atenci\u00f3n a \u00e9l, no os castigar\u00e9 por no haber hablado con verdad de m\u00ed, como mi siervo Job\u00bb (42,7-8)\u201d.<\/em><\/strong> A\u00f1adiendo, <strong><em>\u201c(\u2026) dice el Se\u00f1or\u2014 Job habl\u00f3 bien, tambi\u00e9n cuando estaba enfadado e incluso enfadado contra Dios, pero habl\u00f3 bien, porque se neg\u00f3 a aceptar que Dios es un \u201cPerseguidor\u201d, Dios es otra cosa. Y como recompensa, Dios le devuelve a Job el doble de todos sus bienes, despu\u00e9s de pedirle que ore por esos malos amigos suyos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa <\/strong>entonces, profundizaba, <strong><em>\u201cla par\u00e1bola del libro de Job representa de forma dram\u00e1tica y ejemplar lo que en la vida sucede realmente. Es decir que, sobre una persona, sobre una familia o sobre un pueblo se abaten pruebas demasiado pesadas, pruebas desproporcionadas respecto a la peque\u00f1ez y fragilidad humana\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sobre ellos, <strong>Su Santidad<\/strong>, dec\u00eda, <strong><em>\u201cnos ha impresionado su grito, pero a menudo nos hemos quedado tambi\u00e9n admirados frente a la firmeza de su fe y de su amor en su silencio. Pienso en los padres de ni\u00f1os con graves discapacidades, o en quien vive una enfermedad permanente o al familiar que est\u00e1 al lado\u2026<\/em><\/strong><strong><em>\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Agregando, profundiz\u00f3 el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, <strong><em>\u201ce<\/em><\/strong><strong><em>s lo que ha sucedido en estos a\u00f1os con la pandemia del Covid-19 y lo que est\u00e1 sucediendo ahora con la guerra en Ucrania.<\/em><\/strong><strong><em> <\/em><\/strong><strong><em>\u00bfPodemos justificar estos \u201cexcesos\u201d como una racionalidad superior de la naturaleza y de la historia? \u00bfPodemos bendecirlos religiosamente como respuesta justificada a las culpas de las v\u00edctimas, que se lo han merecido? No, no podemos\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, comparti\u00f3<strong><em>, \u201ccuando los ni\u00f1os, los chicos protestan contra los padres, es una forma de llamar su atenci\u00f3n y pedir que les cuiden. Si t\u00fa tienes en el coraz\u00f3n alguna llaga, alg\u00fan dolor y quieres protestar, protesta tambi\u00e9n contra Dios, Dios te escucha, Dios es Padre, Dios no se asusta de nuestra oraci\u00f3n de protesta, \u00a1no! Dios entiende\u201d. <\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong>, continu\u00f3 se\u00f1alando, <strong><em>\u201cla oraci\u00f3n debe ser<\/em><\/strong><strong><em> as\u00ed, espont\u00e1nea, como esa de un hijo con el padre, que le dice todo lo que le viene a la boca porque sabe que el padre lo entiende. El \u201csilencio\u201d de Dios, en el primer momento del drama, significa esto. Dios no va a rehuir la confrontaci\u00f3n, pero al principio deja a Job el desahogo de su protesta, y Dios escucha\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el Papa nos pidi\u00f3, <strong><em>\u201cmiremos a los ancianos, miremos a los viejos, las viejas, las viejitas; mir\u00e9moslos con amor, miremos su experiencia personal. Ellos han sufrido mucho en la vida, han aprendido mucho en la vida, han pasado muchas, pero al final tienen esta paz, una paz \u2014yo dir\u00eda\u2014 casi m\u00edstica, es decir la paz del encuentro con Dios, tanto que pueden decir \u201cYo te conoc\u00eda de o\u00eddas, mas ahora te han visto mis ojos\u201d. Estos viejos se parecen a esa paz del Hijo de Dios en la cruz que se abandona al Padre\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de<strong> Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis sobre la vejez 10. Job. La prueba de la fe, la bendici\u00f3n de la espera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p>El pasaje b\u00edblico que hemos escuchado cierra el Libro de Job, un v\u00e9rtice de la literatura universal. Nosotros encontramos a Job en nuestro camino de catequesis sobre la vejez: lo encontramos como testigo de la fe que no acepta una \u201ccaricatura\u201d de Dios, sino que grita su protesta frente al mal, para que Dios responda y revele su rostro. Y Dios al final responde, como siempre de forma sorprendente: muestra a Job su gloria pero sin aplastarlo, es m\u00e1s, con soberana ternura, como hace Dios, siempre, con ternura. Es necesario leer bien las p\u00e1ginas de este libro, sin prejuicios, sin clich\u00e9s, para captar la fuerza del grito de Job. Nos har\u00e1 bien ponernos en su escuela, para vencer la tentaci\u00f3n del moralismo ante la exasperaci\u00f3n y el abatimiento por el dolor de haberlo perdido todo.<\/p><p>En este pasaje conclusivo del libro \u2014nosotros recordamos la historia, Job que pierde todo en la vida, pierde las riquezas, pierde la familia, pierde al hijo y pierde tambi\u00e9n la salud y se queda ah\u00ed, herido, en di\u00e1logo con tres amigos, despu\u00e9s un cuarto, que vienen a saludarlo: esta es la historia\u2014 y en este pasaje de hoy, el pasaje conclusivo del libro, cuando finalmente Dios toma la palabra (y este di\u00e1logo de Job con sus amigos es como un camino para llegar al momento que Dios da su palabra) Job es alabado porque ha comprendido\u00a0<em>el misterio de la ternura de Dios escondida detr\u00e1s de su silencio<\/em>. Dios reprende a los amigos de Job que supon\u00edan que sab\u00edan todo, sab\u00edan de Dios y del dolor y, habiendo venido a consolar a Job, terminaron juzg\u00e1ndolo con sus esquemas preconcebidos. \u00a1Dios nos guarde de este pietismo hip\u00f3crita y presuntuoso! Dios nos guarde de esa religiosidad moralista y de esa religiosidad de preceptos que nos da una cierta presunci\u00f3n y lleva al farise\u00edsmo y a la hipocres\u00eda.<\/p><p>As\u00ed se expresa el Se\u00f1or respecto a ellos. Dice el Se\u00f1or: \u00abMi ira se ha encendido contra [vosotros] [\u2026], porque no hab\u00e9is hablado con verdad de m\u00ed, como mi siervo Job. [\u2026]: esto es lo que dice el Se\u00f1or a los amigos de Job.\u00a0<strong>\u00ab<\/strong>Mi siervo Job interceder\u00e1 por vosotros y, en atenci\u00f3n a \u00e9l, no os castigar\u00e9 por no haber hablado con verdad de m\u00ed, como mi siervo Job\u00bb (42,7-8). La declaraci\u00f3n de Dios nos sorprende, porque hemos le\u00eddo las p\u00e1ginas encendidas de la protesta de Job, que nos han dejado consternados. Sin embargo \u2014dice el Se\u00f1or\u2014 Job habl\u00f3 bien, tambi\u00e9n cuando estaba enfadado e incluso enfadado contra Dios, pero habl\u00f3 bien, porque se neg\u00f3 a aceptar que Dios es un \u201cPerseguidor\u201d, Dios es otra cosa. Y como recompensa, Dios le devuelve a Job el doble de todos sus bienes, despu\u00e9s de pedirle que ore por esos malos amigos suyos.<\/p><p>El punto de inflexi\u00f3n de la\u00a0<em>conversi\u00f3n de la fe<\/em>\u00a0se produce precisamente en el culmen del desahogo de Job, donde dice: \u00abYo s\u00e9 que vive mi redentor, que se alzar\u00e1 el \u00faltimo sobre el polvo, que despu\u00e9s que me dejen sin piel, ya sin carne, ver\u00e9 a Dios. S\u00ed, ser\u00e9 yo quien lo ver\u00e9, mis ojos lo ver\u00e1n, que no un extra\u00f1o\u00bb (19,25-27). Este pasaje es bell\u00edsimo. A m\u00ed me viene a la mente el final de ese oratorio genial de Haendel, el Mes\u00edas, despu\u00e9s de esa fiesta del Aleluya lentamente el soprano canta este pasaje: \u201cYo s\u00e9 que mi Redentor vive\u201d, con paz. Y as\u00ed, despu\u00e9s de toda esa cosa de dolor y de alegr\u00eda de Job, la voz del Se\u00f1or es otra cosa. \u201cYo s\u00e9 que mi Redentor vive\u201d: es algo bell\u00edsimo. Podemos interpretarlo as\u00ed: \u201cMi Dios, yo s\u00e9 que T\u00fa no eres el Perseguidor. Mi Dios vendr\u00e1 y me har\u00e1 justicia\u201d. Es la fe sencilla en la resurrecci\u00f3n de Dios, la fe sencilla en Jesucristo, la fe sencilla que el Se\u00f1or siempre nos espera y vendr\u00e1.<\/p><p>La par\u00e1bola del libro de Job representa de forma dram\u00e1tica y ejemplar lo que en la vida sucede realmente. Es decir que, sobre una persona, sobre una familia o sobre un pueblo se abaten pruebas demasiado pesadas, pruebas desproporcionadas respecto a la peque\u00f1ez y fragilidad humana. En la vida a menudo, come se dice, \u201cllueve sobre mojado\u201d. Y algunas personas se ven abrumadas por una suma de males que parece verdaderamente excesiva e injusta. Y muchas personas son as\u00ed.<\/p><p>Todos hemos conocido personas as\u00ed. Nos ha impresionado su grito, pero a menudo nos hemos quedado tambi\u00e9n admirados frente a la firmeza de su fe y de su amor en su silencio. Pienso en los padres de ni\u00f1os con graves discapacidades, o en quien vive una enfermedad permanente o al familiar que est\u00e1 al lado\u2026 Situaciones a menudo agravadas por la escasez de recursos econ\u00f3micos. En ciertas coyunturas de la historia, este c\u00famulo de pesos parecen darse como una cita colectiva. Es lo que ha sucedido en estos a\u00f1os con la pandemia del Covid-19 y lo que est\u00e1 sucediendo ahora con la guerra en Ucrania.<\/p><p>\u00bfPodemos justificar estos \u201cexcesos\u201d como una racionalidad superior de la naturaleza y de la historia? \u00bfPodemos bendecirlos religiosamente como respuesta justificada a las culpas de las v\u00edctimas, que se lo han merecido? No, no podemos. Existe una especie de derecho de la v\u00edctima a la protesta, en relaci\u00f3n con el misterio del mal, derecho que Dios concede a cualquiera, es m\u00e1s, que \u00c9l mismo, despu\u00e9s de todo, inspira. A veces yo encuentro gente que se me acerca y me dice: \u201cPero, Padre, yo he protestado contra Dios porque tengo este problema, ese otro\u2026\u201d. Pero, sabes, que la protesta es una forma de oraci\u00f3n, cuando se hace as\u00ed. Cuando los ni\u00f1os, los chicos protestan contra los padres, es una forma de llamar su atenci\u00f3n y pedir que les cuiden. Si t\u00fa tienes en el coraz\u00f3n alguna llaga, alg\u00fan dolor y quieres protestar, protesta tambi\u00e9n contra Dios, Dios te escucha, Dios es Padre, Dios no se asusta de nuestra oraci\u00f3n de protesta, \u00a1no! Dios entiende. Pero s\u00e9 libre, s\u00e9 libre en tu oraci\u00f3n, \u00a1no encarceles tu oraci\u00f3n en los esquemas preconcebidos! La oraci\u00f3n debe ser as\u00ed, espont\u00e1nea, como esa de un hijo con el padre, que le dice todo lo que le viene a la boca porque sabe que el padre lo entiende. El \u201csilencio\u201d de Dios, en el primer momento del drama, significa esto. Dios no va a rehuir la confrontaci\u00f3n, pero al principio deja a Job el desahogo de su protesta, y Dios escucha. Quiz\u00e1s, a veces, deber\u00edamos aprender de Dios este respeto y esta ternura. Y a Dios no le gusta esa enciclopedia \u2014llam\u00e9mosla as\u00ed\u2014 de explicaciones, de reflexiones que hacen los amigos de Job. Eso es\u00a0<em>zumo de lengua<\/em>, que no es adecuado: es esa religiosidad que explica todo, pero el coraz\u00f3n permanece fr\u00edo. A Dios no le gusta esto. Le gusta m\u00e1s la protesta de Job o el silencio de Job.<\/p><p>La profesi\u00f3n de fe de Job \u2014que emerge precisamente en su incesante llamamiento a Dios, a una justicia suprema\u2014 se completa al final con la experiencia casi m\u00edstica, dir\u00eda yo, que le hace decir: \u00abYo te conoc\u00eda solo de o\u00eddas, mas ahora te han visto mis ojos\u00bb (42,5). \u00a1Cu\u00e1nta gente, cu\u00e1ntos de nosotros despu\u00e9s de una experiencia un poco mala, un poco oscura, da el paso y conoce a Dios mejor que antes! Y podemos decir, como Job: \u201cYo te conoc\u00eda de o\u00eddas, mas ahora te han visto mis ojos, porque te he encontrado\u201d. Este testimonio es\u00a0<em>particularmente cre\u00edble si la vejez se hace cargo<\/em>, en su progresiva fragilidad y p\u00e9rdida. \u00a1Los ancianos han visto muchas en la vida! Y han visto tambi\u00e9n la inconsistencia de las promesas de los hombres. Hombres de ley, hombres de ciencia, hombres de religi\u00f3n incluso, que confunden al perseguidor con la v\u00edctima, imputando a esta la responsabilidad plena del propio dolor. \u00a1Se equivocan!<\/p><p>Los ancianos que encuentran el camino de este testimonio, que\u00a0<em>convierte el resentimiento por la p\u00e9rdida en la tenacidad por la espera de la promesa de Dios<\/em>\u00a0\u2014hay un cambio, del resentimiento por la p\u00e9rdida hacia una tenacidad para seguir la promesa de Dios\u2014, estos ancianos son un presidio insustituible para la comunidad en el afrontar el exceso del mal. La mirada de los creyentes que se dirige al Crucificado aprende precisamente esto. Que podamos aprenderlo tambi\u00e9n nosotros, de tantos abuelos y abuelas, de tantos ancianos que, como Mar\u00eda, unen su oraci\u00f3n, a veces desgarradora, a la del Hijo de Dios que en la cruz se abandona al Padre. Miremos a los ancianos, miremos a los viejos, las viejas, las viejitas; mir\u00e9moslos con amor, miremos su experiencia personal. Ellos han sufrido mucho en la vida, han aprendido mucho en la vida, han pasado muchas, pero al final tienen esta paz, una paz \u2014yo dir\u00eda\u2014 casi m\u00edstica, es decir la paz del encuentro con Dios, tanto que pueden decir \u201cYo te conoc\u00eda de o\u00eddas, mas ahora te han visto mis ojos\u201d. Estos viejos se parecen a esa paz del Hijo de Dios en la cruz que se abandona al Padre.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Saludos:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Los invito a releer el libro de Job, y a dejarnos interpelar por su testimonio. Aunque tuvo que atravesar numerosas pruebas y sufrimientos, nunca dej\u00f3 de elevar su oraci\u00f3n al Padre. Un\u00e1monos tambi\u00e9n nosotros a esa s\u00faplica, y pidamos al Se\u00f1or que aumente y fortalezca nuestra fe. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Dios te escucha, Dios es Padre, Dios no se asusta de nuestra oraci\u00f3n de protesta, as\u00ed lo expresaba el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles junto a fieles y peregrinos. 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