{"id":236062,"date":"2022-06-01T08:00:00","date_gmt":"2022-06-01T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=236062"},"modified":"2022-06-01T09:07:59","modified_gmt":"2022-06-01T12:07:59","slug":"papa-francisco-los-ancianos-son-la-memoria-de-la-familia-la-memoria-de-la-humanidad-la-memoria-del-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-los-ancianos-son-la-memoria-de-la-familia-la-memoria-de-la-humanidad-la-memoria-del-pais\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Los ancianos son la memoria de la familia, la memoria de la humanidad, la memoria del pa\u00eds"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | Los ancianos son la memoria de la familia, la memoria de la humanidad, la memoria del pa\u00eds<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al referirse en su mensaje durante la <strong>Audiencia General<\/strong> del d\u00eda mi\u00e9rcoles junto a fieles y peregrinos reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>. Celebrada en la media ma\u00f1ana de hoy (hora de Roma), <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, continuando el ciclo de catequesis sobre la vejez, centr\u00f3 su reflexi\u00f3n en el tema <strong>\u00abNo me desampares cuando decaen mis fuerzas\u00bb<\/strong> (Sal 71,9) (Lectura: Sal 71,5-6,20-21).<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, dec\u00eda, <strong><em>\u201cl<\/em><\/strong><strong><em>a hermosa oraci\u00f3n del anciano que encontramos en el Salmo 71 que hemos escuchado nos anima a meditar sobre la fuerte tensi\u00f3n que habita la condici\u00f3n de la vejez<\/em><\/strong><strong><em> (\u2026)\u201d. <\/em><\/strong>Agregando, <strong><em>\u201cla prueba se presenta ya de por s\u00ed con la debilidad que acompa\u00f1a el paso a trav\u00e9s de la fragilidad y la vulnerabilidad de la edad avanzada\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Reflexionando, el <strong>Papa<\/strong> continu\u00f3, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>en esta sociedad del descarte<\/em><\/strong><strong><em>, los ancianos son dejados de lado y sufren estas cosas. De hecho, no faltan quienes se aprovechan de la edad del anciano, para enga\u00f1arlo, para intimidarlo de mil maneras\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1alando, adem\u00e1s, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>los ancianos descartados, abandonados en las residencias, sin que los hijos vayan a visitarles o si van, van pocas veces al a\u00f1o. El anciano puesto en el rinc\u00f3n de la existencia. Y esto sucede: sucede hoy, sucede en las familias, sucede siempre. Debemos reflexionar sobre esto\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro tramo de su discurso, el <strong>Santo Padre<\/strong> comentaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>el anciano del salmo conf\u00eda a Dios su des\u00e1nimo: \u00abPorque de m\u00ed \u2014dice\u2014 mis enemigos hablan, los que esp\u00edan mi alma se conviertan: \u201c\u00a1Dios le ha desamparado, perseguidle, apresadle, pues no hay quien le libere!\u00bb (vv.10-11).<\/em><\/strong><strong><em> Las consecuencias son fatales. La vejez no solo pierde su dignidad, sino que se pone en duda incluso que merezca continuar. As\u00ed, todos estamos tentados de esconder nuestra propia vulnerabilidad, esconder nuestra enfermedad, nuestra edad y nuestra vejez, porque tememos que sean la antesala de nuestra p\u00e9rdida de dignidad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, <strong>Su Santidad<\/strong> dec\u00eda tambi\u00e9n, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>la verg\u00fcenza deber\u00eda caer sobre aquellos que se aprovechan de la debilidad de la enfermedad y la vejez. La oraci\u00f3n renueva en el coraz\u00f3n del anciano la promesa de la fidelidad y de la bendici\u00f3n de Dios.&nbsp;El anciano redescubre la oraci\u00f3n y da testimonio de su fuerza<\/em><\/strong><strong><em>. (\u2026)&nbsp;todos necesitamos abandonarnos en el Se\u00f1or, invocar su ayuda\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, el <strong>Papa<\/strong> nos revelaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>existe entonces un \u201cmagisterio de la fragilidad\u201d, no esconder las fragilidades, no. Son verdaderas, hay una realidad y hay un magisterio de la fragilidad, que la vejez es capaz de recordar de manera cre\u00edble para todo el arco de la vida humana.<\/em><\/strong><strong><em> Este magisterio abre un horizonte decisivo para la reforma de nuestra propia civilizaci\u00f3n. Una reforma indispensable en beneficio de la convivencia de todos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, se\u00f1alaba, <strong><em>\u201cla marginaci\u00f3n de los ancianos tanto conceptual como pr\u00e1ctica corrompe todas las etapas de la vida, no s\u00f3lo la de la ancianidad. La vejez viene para todos. Y como tu querr\u00edas ser tratado o tratada en el momento de la vejez, trata t\u00fa a los ancianos hoy. Son la memoria de la familia, la memoria de la humanidad, la memoria del pa\u00eds\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos el mensaje completo de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a1Queridos hermanos y hermanas, buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La hermosa oraci\u00f3n del anciano que encontramos en el Salmo 71 que hemos escuchado nos anima a meditar sobre la fuerte tensi\u00f3n que habita la condici\u00f3n de la vejez, cuando la memoria de las fatigas superadas y de las bendiciones recibidas es puesta a prueba de la fe y la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>La prueba se presenta ya de por s\u00ed con la debilidad que acompa\u00f1a el paso a trav\u00e9s de la fragilidad y la vulnerabilidad de la edad avanzada. Y el salmista \u2014un anciano que se dirige al Se\u00f1or\u2014 menciona expl\u00edcitamente el hecho de que este proceso se convierte en una ocasi\u00f3n de abandono, de enga\u00f1o y prevaricaci\u00f3n y de prepotencia, que a veces se ensa\u00f1a contra el anciano. Una forma de vileza en la que nos estamos especializando en nuestra sociedad. \u00a1Es verdad! En esta sociedad del descarte, esta cultura del descarte, los ancianos son dejados de lado y sufren estas cosas. De hecho, no faltan quienes se aprovechan de la edad del anciano, para enga\u00f1arlo, para intimidarlo de mil maneras. A menudo leemos en los peri\u00f3dicos o escuchamos noticias de personas ancianas que son enga\u00f1adas sin escr\u00fapulos para apoderarse de sus ahorros; o que quedan desprotegidas o abandonadas sin cuidados; u ofendidas por formas de desprecio e intimidadas para que renuncien a sus derechos. Tambi\u00e9n en las familias \u2014y esto es grave, pero sucede tambi\u00e9n en las familias\u2014 suceden tales crueldades. Los ancianos descartados, abandonados en las residencias, sin que los hijos vayan a visitarles o si van, van pocas veces al a\u00f1o. El anciano puesto en el rinc\u00f3n de la existencia. Y esto sucede: sucede hoy, sucede en las familias, sucede siempre. Debemos reflexionar sobre esto.<\/p>\n\n\n\n<p>Toda la sociedad debe apresurarse a atender a sus ancianos \u2014\u00a1son el tesoro!\u2014 cada vez m\u00e1s numerosos, y a menudo tambi\u00e9n m\u00e1s abandonados. Cuando o\u00edmos hablar de ancianos que son despojados de su autonom\u00eda, de su seguridad, incluso de su hogar, entendemos que la&nbsp;<em>ambivalencia de la sociedad<\/em>&nbsp;actual en relaci\u00f3n con la edad anciana no es un problema de emergencias puntuales, sino un rasgo de esa cultura del descarte que envenena el mundo en el que vivimos. El anciano del salmo conf\u00eda a Dios su des\u00e1nimo: \u00abPorque de m\u00ed \u2014dice\u2014 mis enemigos hablan, los que esp\u00edan mi alma se conviertan: \u201c\u00a1Dios le ha desamparado, perseguidle, apresadle, pues no hay quien le libere!\u00bb (vv.10-11). Las consecuencias son fatales. La vejez no solo pierde su dignidad, sino que se pone en duda incluso que merezca continuar. As\u00ed, todos estamos tentados de esconder nuestra propia vulnerabilidad, esconder nuestra enfermedad, nuestra edad y nuestra vejez, porque tememos que sean la antesala de nuestra p\u00e9rdida de dignidad. Pregunt\u00e9monos: \u00bfes humano inducir este sentimiento? \u00bfPor qu\u00e9 la civilizaci\u00f3n moderna, tan avanzada y eficiente, se siente tan inc\u00f3moda con la enfermedad y la vejez, esconde la enfermedad, esconde la vejez? \u00bfY por qu\u00e9 la pol\u00edtica, que se muestra tan comprometida con definir los l\u00edmites de una supervivencia digna, al mismo tiempo es insensible a la dignidad de una convivencia afectuosa con los ancianos y los enfermos?<\/p>\n\n\n\n<p>El anciano del salmo que hemos escuchado, este anciano que ve su vejez como una derrota, descubre&nbsp;<em>la confianza en el Se\u00f1or<\/em>. Siente la necesidad de ser ayudado. Y se dirige a Dios. San Agust\u00edn, comentando este salmo, exhorta al anciano: \u00abNo temas ser abandonado en la debilidad, en la vejez. [\u2026] \u00bfPor qu\u00e9 has de temer que [el Se\u00f1or] te abandone, que te rechace en la vejez, cuando te falten las fuerzas? Al contrario, en ti residir\u00e1 su fortaleza, cuando se vaya menguando la tuya\u00bb (<em>PL<\/em>&nbsp;36, 881-882). Y el salmista anciano invoca: \u00ab\u00a1Por tu justicia s\u00e1lvame, lib\u00e9rame! \u00a1Tiende hacia m\u00ed tu o\u00eddo y s\u00e1lvame! \u00a1S\u00e9 para m\u00ed una roca de refugio, alc\u00e1zar fuerte que me salve, pues mi roca eres t\u00fa y mi fortaleza!\u00bb (vv. 2-3). La invocaci\u00f3n testimonia la fidelidad de Dios y apela a su capacidad de sacudir las conciencias desviadas por la insensibilidad a la par\u00e1bola de la vida mortal, que debe ser custodiada en su integridad. Reza as\u00ed: \u00ab\u00a1Oh Dios, no te est\u00e9s lejos de m\u00ed, Dios m\u00edo, ven pronto en mi socorro! \u00a1Confusi\u00f3n y verg\u00fcenza sobre aquellos que acusan a mi alma; c\u00fabranse de ignominia y de verg\u00fcenza los que buscan mi mal!\u00bb (vv. 12-13).<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, la verg\u00fcenza deber\u00eda caer sobre aquellos que se aprovechan de la debilidad de la enfermedad y la vejez. La oraci\u00f3n renueva en el coraz\u00f3n del anciano la promesa de la fidelidad y de la bendici\u00f3n de Dios.&nbsp;<em>El anciano redescubre la oraci\u00f3n y da testimonio de su fuerza<\/em>. Jes\u00fas, en los Evangelios, nunca rechaza la oraci\u00f3n de quien necesita ayuda. Los ancianos, por su debilidad, pueden ense\u00f1ar a los que viven otras edades de la vida que&nbsp;<em>todos necesitamos abandonarnos en el Se\u00f1or<\/em>, invocar su ayuda. En este sentido, todos debemos aprender de la vejez: s\u00ed, hay un don en ser anciano entendido como abandonarse al cuidado de los dem\u00e1s, empezando por Dios mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Existe entonces un \u201c<em>magisterio de la fragilidad\u201d<\/em>, no esconder las fragilidades, no. Son verdaderas, hay una realidad y hay un magisterio de la fragilidad, que la vejez es capaz de recordar de manera cre\u00edble para todo el arco de la vida humana. No esconder la vejez, no esconder las fragilidades de la vejez. Esta es una ense\u00f1anza para todos nosotros. Este magisterio abre un horizonte decisivo para la reforma de nuestra propia civilizaci\u00f3n. Una reforma indispensable en beneficio de la convivencia de todos. La marginaci\u00f3n de los ancianos tanto conceptual como pr\u00e1ctica corrompe todas las etapas de la vida, no s\u00f3lo la de la ancianidad. Cada uno de nosotros puede pensar hoy en los ancianos de la familia: \u00bfc\u00f3mo me relaciono con ellos, los recuerdo, voy a verlos? \u00bfTrato que no les falte de nada? \u00bfLos respeto? \u00bfHe cancelado de mi vida a los ancianos que est\u00e1n en mi familia, mam\u00e1, pap\u00e1, abuelo, abuela, t\u00edos, amigos? \u00bfO voy donde ellos para tomar sabidur\u00eda, la sabidur\u00eda de la vida? Recuerda que tambi\u00e9n t\u00fa ser\u00e1s anciano o anciana. La vejez viene para todos. Y como tu querr\u00edas ser tratado o tratada en el momento de la vejez, trata t\u00fa a los ancianos hoy. Son la memoria de la familia, la memoria de la humanidad, la memoria del pa\u00eds. Custodiar los ancianos que son sabidur\u00eda. Que el Se\u00f1or conceda a los ancianos que forman parte de la Iglesia la generosidad de esta invocaci\u00f3n y de esta provocaci\u00f3n. Que esta confianza en el Se\u00f1or nos contagie. Y esto, por el bien de todos, de ellos y de nosotros y de nuestros hijos.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Saludos:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Hagamos nuestra la s\u00faplica del anciano enfermo del salmo, la cual nos recuerda que en la oraci\u00f3n y confianza en el Se\u00f1or encontramos nuestra fuerza y nuestrorefugio en los momentos dif\u00edciles de la vida. Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>LLAMAMIENTO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Preocupa mucho el bloqueo de la exportaci\u00f3n de grano de Ucrania, del que depende la vida de millones de personas, especialmente en los pa\u00edses m\u00e1s pobres. Hago un sentido llamamiento para que se haga todo lo posible para resolver esta cuesti\u00f3n y garantizar el derecho humano universal a la alimentaci\u00f3n. \u00a1Por favor, que no se utilice el grano, un alimento b\u00e1sico, como arma de guerra!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Los ancianos son la memoria de la familia, la memoria de la humanidad, la memoria del pa\u00eds, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al referirse en su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles junto a fieles y peregrinos reunidos en Plaza San Pedro. 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