{"id":236490,"date":"2022-06-22T08:55:24","date_gmt":"2022-06-22T11:55:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=236490"},"modified":"2022-06-22T08:58:32","modified_gmt":"2022-06-22T11:58:32","slug":"papa-francisco-miremos-a-los-ancianos-y-ayudemosles-para-que-puedan-vivir-y-expresar-su-sabiduria-de-vida-miremos-a-los-jovenes-siempre-con-una-sonrisa-ellos-llevaran-adelante-lo-que-hemos-sembrad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-miremos-a-los-ancianos-y-ayudemosles-para-que-puedan-vivir-y-expresar-su-sabiduria-de-vida-miremos-a-los-jovenes-siempre-con-una-sonrisa-ellos-llevaran-adelante-lo-que-hemos-sembrad\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Miremos a los ancianos y ayud\u00e9mosles para que puedan vivir y expresar su sabidur\u00eda de vida, miremos a los j\u00f3venes siempre con una sonrisa: ellos llevar\u00e1n adelante lo que hemos sembrado"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>Miremos a los ancianos y ayud\u00e9mosles para que puedan vivir y expresar su sabidur\u00eda de vida, miremos a los j\u00f3venes siempre con una sonrisa: ellos llevar\u00e1n adelante lo que hemos sembrado<\/strong>, as\u00ed lo expresaba el <strong>Santo Padre<\/strong> en su mensaje durante la Audiencia General. Celebrada en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, continuando el ciclo de catequesis sobre la vejez, centr\u00f3 su reflexi\u00f3n en el tema <strong>\u00abPedro y Juan\u00bb<\/strong> (Lectura: Jn 21, 17-18).<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>hoy meditamos sobre el di\u00e1logo entre Jes\u00fas resucitado y Pedro al final del Evangelio de Juan (21,15-23).<\/em><\/strong><strong><em> Es un di\u00e1logo conmovedor, en el que se refleja todo el amor de Jes\u00fas por sus disc\u00edpulos, y tambi\u00e9n la sublime humanidad de su relaci\u00f3n con ellos, en particular con Pedro: una relaci\u00f3n tierna, pero no empalagosa, directa, fuerte, libre, abierta\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, el <strong>Papa<\/strong> compart\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>podemos preguntarnos: \u00bfsomos capaces nosotros de custodiar el tenor de esta relaci\u00f3n de Jes\u00fas con los disc\u00edpulos, seg\u00fan su estilo tan abierto, tan franco, tan directo, tan humanamente real? \u00bfC\u00f3mo es nuestra relaci\u00f3n con Jes\u00fas? \u00bfEs as\u00ed, como la de los ap\u00f3stoles con \u00c9l?<\/em><\/strong><strong><em>\u201d<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong>, nos dice entonces, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Jes\u00fas es el Verbo de Dios hecho hombre, y \u00c9l se comporta como hombre, \u00c9l nos habla como hombre, Dios-hombre. Con esta ternura, con esta amistad, con esta cercan\u00eda. Jes\u00fas no es como esa imagen azucarada de las estampitas, no: Jes\u00fas est\u00e1 a la mano, est\u00e1 cerca de nosotros\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro tramo, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, continu\u00f3 se\u00f1alando, <strong><em>\u201ce<\/em><\/strong><strong><em>l primer paso es la advertencia de Jes\u00fas a Pedro: cuando eras joven eras autosuficiente, cuando seas viejo ya no ser\u00e1s tan due\u00f1o de ti y de tu vida. D\u00edmelo a m\u00ed que tengo que ir en silla de ruedas, \u00a1eh! Pero es as\u00ed, la vida es as\u00ed: con la vejez te vienen todas estas enfermedades y debemos aceptarlas como vienen, \u00bfno? \u00a1No tenemos la fuerza de los j\u00f3venes! Y tambi\u00e9n&nbsp;tu testimonio&nbsp;\u2014dice Jes\u00fas\u2014&nbsp;ir\u00e1 acompa\u00f1ado de esta debilidad\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201ce<\/em><\/strong><strong><em>l seguimiento de Jes\u00fas sigue adelante, con buena salud, con no buena salud, con autosuficiencia y con no autosuficiencia f\u00edsica, pero el seguimiento de Jes\u00fas es importante: seguir a Jes\u00fas siempre, a pie, corriendo, lentamente, en silla de ruedas, pero seguirle siempre\u201d.<\/em><\/strong> Agregando, <strong><em>\u201ca m\u00ed me gusta hablar con los ancianos mir\u00e1ndolos a los ojos: tienen esos ojos brillantes, esos ojos que te hablan m\u00e1s que las palabras, el testimonio de una vida. Y esto es hermoso, debemos conservarlo hasta el final. Seguir a Jes\u00fas as\u00ed, llenos de vida\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dice el <strong>Papa<\/strong> tambi\u00e9n, <strong><em>\u201ccon la enfermedad, con la vejez la dependencia crece y ya no somos autosuficientes como antes; crece la dependencia de los otros y tambi\u00e9n ah\u00ed madura la fe, tambi\u00e9n ah\u00ed est\u00e1 Jes\u00fas con nosotros, tambi\u00e9n ah\u00ed brota esa riqueza de la fe bien vivida durante el camino de la vida. Nosotros ancianos no deber\u00edamos tener envidia de los j\u00f3venes que toman su camino, que ocupan nuestro lugar, que duran m\u00e1s que nosotros. El honor de nuestra fidelidad al amor jurado, la fidelidad al seguimiento de la fe que hemos cre\u00eddo, incluso en las condiciones que nos acercan a la despedida de la vida, son nuestro t\u00edtulo de admiraci\u00f3n para las generaciones venideras y de reconocimiento agradecido por parte del Se\u00f1or\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, expres\u00f3, <strong><em>\u201cla vida del anciano es una despedida, lenta, lenta, pero una despedida alegre: he vivido la vida, he conservado mi fe. Esto es hermoso, cuando un anciano puede decir esto: \u201cHe vivido la vida, esta es mi familia; he vivido la vida, he sido un pecador, pero tambi\u00e9n he hecho el bien\u201d. Y esta paz que viene, esta es la despedida del anciano\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el final de su mensaje, el <strong>Santo Padre<\/strong>, compart\u00eda, <strong><em>\u201cmiremos a los ancianos, mir\u00e9moslos, y ayud\u00e9mosles para que puedan vivir y expresar su sabidur\u00eda de vida, que puedan darnos lo que tienen de hermoso y de bueno. Mir\u00e9moslos, escuch\u00e9moslos. Y nosotros ancianos, miremos a los j\u00f3venes siempre con una sonrisa: ellos seguir\u00e1n el camino, ellos llevar\u00e1n adelante lo que hemos sembrado, tambi\u00e9n lo que nosotros no hemos sembrado porque no hemos tenido la valent\u00eda o la oportunidad: ellos lo llevar\u00e1n adelante\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco:<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis sobre la vejez 15.<em>&nbsp;Pedro y Juan<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1bienvenidos y buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p>En nuestro recorrido de catequesis sobre la vejez, hoy meditamos sobre el di\u00e1logo entre Jes\u00fas resucitado y Pedro al final del Evangelio de Juan (21,15-23). Es un di\u00e1logo conmovedor, en el que se refleja todo el amor de Jes\u00fas por sus disc\u00edpulos, y tambi\u00e9n la sublime humanidad de su relaci\u00f3n con ellos, en particular con Pedro: una relaci\u00f3n tierna, pero no empalagosa, directa, fuerte, libre, abierta. Una relaci\u00f3n de hombres y\u00a0<em>en la verdad<\/em>. As\u00ed, el Evangelio de Juan, tan espiritual, tan elevado, se cierra con una vehemente petici\u00f3n y ofrenda de amor entre Jes\u00fas y Pedro, que se entrelaza, con toda naturalidad, con una discusi\u00f3n entre ambos. El evangelista nos advierte: da testimonio de la verdad de los hechos (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a021, 24). Y es en ellos donde hay que buscar la verdad.<\/p><p>Podemos preguntarnos: \u00bfsomos capaces nosotros de custodiar el tenor de esta relaci\u00f3n de Jes\u00fas con los disc\u00edpulos, seg\u00fan su estilo tan abierto, tan franco, tan directo, tan humanamente real? \u00bfC\u00f3mo es nuestra relaci\u00f3n con Jes\u00fas? \u00bfEs as\u00ed, como la de los ap\u00f3stoles con \u00c9l? \u00bfNo estamos, sin embargo, muy a menudo tentados a encerrar el testimonio del Evangelio en la cris\u00e1lida de una revelaci\u00f3n \u201cazucarada\u201d, a la que a\u00f1adimos nuestra veneraci\u00f3n de circunstancia? Esta actitud, que parece de respeto, en realidad nos aleja del verdadero Jes\u00fas, e incluso se convierte en ocasi\u00f3n para un camino de fe muy abstracto, muy autorreferencial, muy mundano, que no es el camino de Jes\u00fas. Jes\u00fas es el Verbo de Dios hecho hombre, y \u00c9l se comporta como hombre, \u00c9l nos habla como hombre, Dios-hombre. Con esta ternura, con esta amistad, con esta cercan\u00eda. Jes\u00fas no es como esa imagen azucarada de las estampitas, no: Jes\u00fas est\u00e1 a la mano, est\u00e1 cerca de nosotros.<\/p><p>En el transcurso de la discusi\u00f3n de Jes\u00fas con Pedro, encontramos dos pasajes que se refieren precisamente\u00a0<em>a la vejez y a la duraci\u00f3n del tiempo<\/em>: el tiempo del testimonio, el tiempo de la vida. El primer paso es la advertencia de Jes\u00fas a Pedro: cuando eras joven eras autosuficiente, cuando seas viejo ya no ser\u00e1s tan due\u00f1o de ti y de tu vida. D\u00edmelo a m\u00ed que tengo que ir en silla de ruedas, \u00a1eh! Pero es as\u00ed, la vida es as\u00ed: con la vejez te vienen todas estas enfermedades y debemos aceptarlas como vienen, \u00bfno? \u00a1No tenemos la fuerza de los j\u00f3venes! Y tambi\u00e9n\u00a0<em>tu testimonio<\/em>\u00a0\u2014dice Jes\u00fas\u2014\u00a0<em>ir\u00e1 acompa\u00f1ado de esta debilidad<\/em>. T\u00fa debes ser testigo de Jes\u00fas tambi\u00e9n en la debilidad, en la enfermedad y en la muerte. Hay un pasaje hermoso de san Ignacio de Loyola que dice: \u201cAs\u00ed como en la vida, tambi\u00e9n en la muerte debemos dar testimonio de disc\u00edpulos de Jes\u00fas\u201d. El final de la vida debe ser un final de vida de disc\u00edpulos: de disc\u00edpulos de Jes\u00fas, porque el Se\u00f1or nos habla siempre seg\u00fan la edad que tenemos. El Evangelista a\u00f1ade su comentario, explicando que Jes\u00fas alud\u00eda al testimonio extremo, el del martirio y de la muerte. Pero podemos comprender bien el sentido de esta advertencia de forma m\u00e1s general: tu\u00a0<em>seguimiento<\/em>\u00a0deber\u00e1 aprender a dejarse instruir y plasmar por tu\u00a0<em>fragilidad<\/em>, tu impotencia, tu dependencia de los dem\u00e1s, incluso en el vestirse, en el caminar. Pero t\u00fa \u00ab<em>s\u00edgueme<\/em>\u00bb (v. 19). El seguimiento de Jes\u00fas sigue adelante, con buena salud, con no buena salud, con autosuficiencia y con no autosuficiencia f\u00edsica, pero el seguimiento de Jes\u00fas es importante: seguir a Jes\u00fas siempre, a pie, corriendo, lentamente, en silla de ruedas, pero seguirle siempre. La sabidur\u00eda del seguimiento debe encontrar el camino para permanecer en su profesi\u00f3n de fe \u2014as\u00ed responde Pedro: \u00abSe\u00f1or, t\u00fa sabes que te quiero\u00bb (vv. 15.16.17)\u2014, tambi\u00e9n en las condiciones limitadas de la debilidad y de la vejez. \u00a0A m\u00ed me gusta hablar con los ancianos mir\u00e1ndolos a los ojos: tienen esos ojos brillantes, esos ojos que te hablan m\u00e1s que las palabras, el testimonio de una vida. Y esto es hermoso, debemos conservarlo hasta el final. Seguir a Jes\u00fas as\u00ed, llenos de vida.<\/p><p>Este coloquio entre Jes\u00fas y Pedro contiene una ense\u00f1anza valiosa para todos los disc\u00edpulos, para todos nosotros creyentes. Y tambi\u00e9n para todos los ancianos. Aprender de nuestra fragilidad y expresar la coherencia de nuestro testimonio de vida en las condiciones de una vida ampliamente confiada a otros, ampliamente dependiente de la iniciativa de otros. Con la enfermedad, con la vejez la dependencia crece y ya no somos autosuficientes como antes; crece la dependencia de los otros y tambi\u00e9n ah\u00ed madura la fe, tambi\u00e9n ah\u00ed est\u00e1 Jes\u00fas con nosotros, tambi\u00e9n ah\u00ed brota esa riqueza de la fe bien vivida durante el camino de la vida.<\/p><p>Pero de nuevo debemos preguntarnos: \u00bfdisponemos de una\u00a0<em>espiritualidad<\/em>\u00a0realmente capaz de interpretar el per\u00edodo\u2014ahora largo y extendido\u2014de este tiempo de nuestra debilidad confiada a los dem\u00e1s, m\u00e1s que al poder de nuestra autonom\u00eda? \u00bfC\u00f3mo permanecer fieles al seguimiento vivido, al amor prometido, a la justicia buscada cuando \u00e9ramos capaces de tomar iniciativas, en el tiempo de la fragilidad, en el tiempo de la dependencia, de la despedida, en el tiempo de alejarse del protagonismo de nuestra vida? No es f\u00e1cil alejarse del ser protagonista, no es f\u00e1cil.<\/p><p>Este nuevo tiempo es tambi\u00e9n un tiempo de prueba, ciertamente. Empezando por la tentaci\u00f3n \u2014muy humana, sin duda, pero tambi\u00e9n muy insidiosa\u2014 de conservar nuestro protagonismo. Y a veces el protagonismo debe disminuir, debe abajarse, aceptar que la vejez te disminuye como protagonista. Pero tendr\u00e1s otra forma de expresarte, otra forma de participar en la familia, en la sociedad, en el grupo de los amigos. Y es la curiosidad que le viene a Pedro: \u201c\u00bfY \u00e9l?\u201d, dice Pedro, viendo al disc\u00edpulo amado que los segu\u00eda (cf. vv. 20-21). Meter la nariz en la vida de los otros. Pues, no. Jes\u00fas le dice: \u201c\u00a1C\u00e1llate!\u201d. \u00bfRealmente tiene que estar en \u201cmi\u201d seguimiento? \u00bfAcaso debe ocupar \u201cmi\u201d espacio? \u00bfSer\u00e1 mi sucesor? Son preguntas que no sirven, que no ayudan. \u00bfDebe durar m\u00e1s que yo y tomar mi lugar? Y la respuesta de Jes\u00fas es franca e incluso \u00e1spera: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te importa? T\u00fa, s\u00edgueme\u00bb (v. 22). Como diciendo: cuida de tu vida, de tu situaci\u00f3n actual y no metas la nariz en la vida de los otros. T\u00fa s\u00edgueme. Esto s\u00ed, es importante: el seguimiento de Jes\u00fas, seguir a Jes\u00fas en la vida y en la muerte, en la salud y en la enfermedad, en la vida cuando es pr\u00f3spera con muchos \u00e9xitos y tambi\u00e9n en la vida dif\u00edcil con tantos momentos duros de ca\u00edda. Y cuando queremos meternos en la vida de los otros, Jes\u00fas responde: \u201c\u00bfA ti qu\u00e9 te importa? T\u00fa s\u00edgueme\u201d. Hermoso. Nosotros ancianos no deber\u00edamos tener envidia de los j\u00f3venes que toman su camino, que ocupan nuestro lugar, que duran m\u00e1s que nosotros. El honor de nuestra fidelidad al amor jurado, la fidelidad al seguimiento de la fe que hemos cre\u00eddo, incluso en las condiciones que nos acercan a la despedida de la vida, son nuestro t\u00edtulo de admiraci\u00f3n para las generaciones venideras y de reconocimiento agradecido por parte del Se\u00f1or. Aprender a despedirse: esta es la sabidur\u00eda de los ancianos. Pero despedirse bien, con la sonrisa; aprender a despedirse en sociedad, a despedirse con los otros. La vida del anciano es una despedida, lenta, lenta, pero una despedida alegre: he vivido la vida, he conservado mi fe. Esto es hermoso, cuando un anciano puede decir esto: \u201cHe vivido la vida, esta es mi familia; he vivido la vida, he sido un pecador, pero tambi\u00e9n he hecho el bien\u201d. Y esta paz que viene, esta es la despedida del anciano.<\/p><p>Incluso el seguimiento forzosamente inactivo, hecho de contemplaci\u00f3n emocionada y de escucha extasiada de la palabra del Se\u00f1or \u2014como la de Mar\u00eda, hermana de L\u00e1zaro\u2014 se convertir\u00e1 en la mejor parte de su vida, de la vida de nosotros los ancianos. Que nunca esta parte nos ser\u00e1 quitada, nunca (cf.\u00a0<em>Lc<\/em>\u00a010,42). Miremos a los ancianos, mir\u00e9moslos, y ayud\u00e9mosles para que puedan vivir y expresar su sabidur\u00eda de vida, que puedan darnos lo que tienen de hermoso y de bueno. Mir\u00e9moslos, escuch\u00e9moslos. Y nosotros ancianos, miremos a los j\u00f3venes siempre con una sonrisa: ellos seguir\u00e1n el camino, ellos llevar\u00e1n adelante lo que hemos sembrado, tambi\u00e9n lo que nosotros no hemos sembrado porque no hemos tenido la valent\u00eda o la oportunidad: ellos lo llevar\u00e1n adelante. Pero siempre con esta relaci\u00f3n de reciprocidad: un anciano no puede ser feliz sin mirar a los j\u00f3venes y los j\u00f3venes no pueden ir adelante en la vida sin mirar a los ancianos. Gracias.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Saludos:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Pidamos al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas y al Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda que asemejen nuestros corazones a los suyos, y que, palpitando al mismo ritmo, sepamos vivir con fe y serena alegr\u00eda cada etapa de nuestra vida. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>LLAMAMIENTO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>En las \u00faltimas horas, un terremoto ha causado muertes y enormes da\u00f1os en Afganist\u00e1n. Expreso mi cercan\u00eda a los heridos y a los afectados por el terremoto y rezo en particular por los que han perdido la vida y por sus familias. Espero que con la ayuda de todos se puedan aliviar los sufrimientos de la querida poblaci\u00f3n afgana.<\/p><p>Expreso tambi\u00e9n mi dolor y consternaci\u00f3n por el asesinato en M\u00e9xico, anteayer, de dos religiosos jesuitas, mis hermanos, y de un laico. \u00a1Cu\u00e1ntos asesinatos en M\u00e9xico! Estoy cercano con el afecto y la oraci\u00f3n a la comunidad cat\u00f3lica afectada por esta tragedia. Una vez m\u00e1s, repito que la violencia no resuelve los problemas, sino que aumenta los sufrimientos innecesarios.<\/p><p>Los ni\u00f1os que estaban conmigo en el papam\u00f3vil eran ni\u00f1os ucranianos: no nos olvidemos de Ucrania. No perdamos la memoria del sufrimiento de ese pueblo martirizado.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Miremos a los ancianos y ayud\u00e9mosles para que puedan vivir y expresar su sabidur\u00eda de vida, miremos a los j\u00f3venes siempre con una sonrisa: ellos llevar\u00e1n adelante lo que hemos sembrado, as\u00ed lo expresaba el Santo Padre en su mensaje durante la Audiencia General. Celebrada en Plaza San Pedro, Su Santidad Francisco, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":236249,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[124,18,28,58],"class_list":["post-236490","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-audiencia-general-del-papa","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/236490","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=236490"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/236490\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/236249"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=236490"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=236490"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=236490"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}