{"id":236947,"date":"2022-08-10T08:00:00","date_gmt":"2022-08-10T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=236947"},"modified":"2022-08-10T09:47:13","modified_gmt":"2022-08-10T12:47:13","slug":"papa-francisco-la-vejez-hace-transparente-la-promesa-de-jesus-proyectandose-hacia-la-ciudad-santa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-vejez-hace-transparente-la-promesa-de-jesus-proyectandose-hacia-la-ciudad-santa\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La vejez hace transparente la promesa de Jes\u00fas, proyect\u00e1ndose hacia la Ciudad Santa"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | La vejez hace transparente la promesa de Jes\u00fas, proyect\u00e1ndose hacia la Ciudad Santa<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General. Celebrada en la ma\u00f1ana de hoy (hora de Roma), el <strong>Santo Padre<\/strong>, retomando la catequesis sobre la vejez, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema<strong>: \u201cVoy a prepararos un lugar\u201d<\/strong>. Vejez, tiempo proyectado hasta su culminaci\u00f3n. (Lectura: Jn 14, 1-3).<\/p>\n\n\n\n<p>En su mensaje expresaba, <strong><em>\u201cla vejez es el tiempo propicio para el testimonio conmovedor y feliz de esta espera. Los ancianos y los ancianos est\u00e1n esperando, esperando una reuni\u00f3n. En la vejez, las obras de fe, que nos acercan a nosotros ya otros al reino de Dios, ahora est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 del poder de las energ\u00edas, las palabras, los impulsos de la juventud y la madurez\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, el Papa, preguntaba y respond\u00eda: <strong><em>\u201c\u00bfcu\u00e1l es el verdadero destino de la vida? Un lugar en la mesa con Dios, en el mundo de Dios Ser\u00eda interesante ver si hay alguna referencia espec\u00edfica en las Iglesias locales, destinada a revivir este ministerio especial de esperar al Se\u00f1or (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong>, tambi\u00e9n se\u00f1alaba, <strong><em>\u201cuna vejez que se consume en la degradaci\u00f3n de las oportunidades perdidas, trae degradaci\u00f3n para uno mismo y para todos. En cambio, la vejez vivida con mansedumbre, vivida con respeto por la vida real, disuelve definitivamente la incomprensi\u00f3n de un poder que debe bastarse a s\u00ed mismo y a su propio \u00e9xito\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Su Santidad<\/strong>, expresaba, adem\u00e1s, <strong><em>\u201cnuestra vida no est\u00e1 hecha para encerrarse en s\u00ed misma, en una imaginaria perfecci\u00f3n terrenal: est\u00e1 destinada a ir m\u00e1s all\u00e1, por el paso de la muerte, porque la muerte es un paso.<\/em><\/strong><strong><em> De hecho, nuestro lugar estable, nuestro punto de llegada no est\u00e1 aqu\u00ed, est\u00e1 al lado del Se\u00f1or, donde \u00c9l mora para siempre\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, a\u00f1ad\u00eda,<strong><em> \u201caqu\u00ed, en la tierra, comienza el proceso de nuestro \u00abnoviciado\u00bb: somos aprendices de vida, que -entre muchas dificultades- aprendemos a apreciar el don de Dios, honrando la responsabilidad de compartirlo y hacerlo fructificar para todos. Nuestra existencia en la tierra es el tiempo de la iniciaci\u00f3n a la vida: es la vida, pero te lleva adelante a una vida m\u00e1s plena, la iniciaci\u00f3n de una vida m\u00e1s plena; una vida que encuentra plenitud s\u00f3lo en Dios. Somos imperfectos desde el principio y permanecemos imperfectos hasta el final\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final de sus palabras, el <strong>Papa <\/strong>comparti\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) la vejez hace transparente la promesa de Jes\u00fas, proyect\u00e1ndose hacia la Ciudad Santa de la que habla el libro del Apocalipsis (cap\u00edtulos 21-22). La vejez es la etapa de la vida m\u00e1s adecuada para difundir la buena noticia de que la vida es una iniciaci\u00f3n para una realizaci\u00f3n definitiva. Los viejos son una promesa, un testimonio de promesa\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p><p>Estamos ahora en la \u00faltima catequesis dedicada a la vejez. Hoy entramos en la conmovedora intimidad de la despedida de Jes\u00fas a sus seguidores, ampliamente narrada en el Evangelio de Juan. El discurso de despedida comienza con palabras de consuelo y promesa: \u00abNo se turbe vuestro coraz\u00f3n\u00bb (14,1); \u00abCuando me haya ido y os haya preparado un lugar, vendr\u00e9 otra vez y os llevar\u00e9 conmigo, para que tambi\u00e9n vosotros est\u00e9is donde yo estoy\u00bb (14, 3). Estas son hermosas palabras del Se\u00f1or.<\/p><p>Poco antes, Jes\u00fas le hab\u00eda dicho a Pedro: t\u00fa \u00abme seguir\u00e1s m\u00e1s tarde\u00bb (13,36), record\u00e1ndole el paso por la fragilidad de su fe. El tiempo de vida que les queda a los disc\u00edpulos ser\u00e1 inevitablemente un paso por la fragilidad del testimonio y por los desaf\u00edos de la fraternidad. Pero tambi\u00e9n ser\u00e1 un paso a trav\u00e9s de las bendiciones emocionantes de la fe: \u00abEl que cree en m\u00ed, \u00e9l tambi\u00e9n har\u00e1 las obras que yo hago y har\u00e1 las mejores\u00bb (14:12). \u00a1Piensa qu\u00e9 promesa es esta! \u00a1No s\u00e9 si lo pensamos completamente, si lo creemos completamente! No s\u00e9, a veces pienso que no&#8230;<\/p><p>La vejez es el tiempo propicio para el testimonio conmovedor y feliz de esta espera. Los ancianos y los ancianos est\u00e1n esperando, esperando una reuni\u00f3n. En la vejez, las obras de fe, que nos acercan a nosotros ya otros al reino de Dios, ahora est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 del poder de las energ\u00edas, las palabras, los impulsos de la juventud y la madurez. Pero justamente as\u00ed hacen a\u00fan m\u00e1s transparente la promesa del verdadero destino de la vida. \u00bfY cu\u00e1l es el verdadero destino de la vida? Un lugar en la mesa con Dios, en el mundo de Dios Ser\u00eda interesante ver si hay alguna referencia espec\u00edfica en las Iglesias locales, destinada a revivir este ministerio especial de esperar al Se\u00f1or &#8211; es un ministerio, el ministerio de la espera del Se\u00f1or &#8211; potenciar los carismas individuales y las cualidades comunitarias del anciano.<\/p><p>Una vejez que se consume en la degradaci\u00f3n de las oportunidades perdidas, trae degradaci\u00f3n para uno mismo y para todos. En cambio, la vejez vivida con mansedumbre, vivida con respeto por la vida real, disuelve definitivamente la incomprensi\u00f3n de un poder que debe bastarse a s\u00ed mismo y a su propio \u00e9xito. Disuelve incluso la incomprensi\u00f3n de una Iglesia que se adapta a la condici\u00f3n mundana, pensando as\u00ed regir definitivamente su perfecci\u00f3n y cumplimiento. Cuando nos liberamos de esta presunci\u00f3n, el tiempo de envejecimiento que Dios nos concede es ya en s\u00ed mismo una de esas obras \u00abmayores\u00bb de las que habla Jes\u00fas, es m\u00e1s, es una obra que a Jes\u00fas no le fue encomendada: su muerte, su \u00a1resurrecci\u00f3n y su ascensi\u00f3n al Cielo lo hicieron posible para nosotros! Recordemos que \u00abel tiempo es mayor que el espacio\u00bb. Es la ley de iniciaci\u00f3n. Nuestra vida no est\u00e1 hecha para encerrarse en s\u00ed misma, en una imaginaria perfecci\u00f3n terrenal: est\u00e1 destinada a ir m\u00e1s all\u00e1, por el paso de la muerte, porque la muerte es un paso. De hecho, nuestro lugar estable, nuestro punto de llegada no est\u00e1 aqu\u00ed, est\u00e1 al lado del Se\u00f1or, donde \u00c9l mora para siempre.<\/p><p>Aqu\u00ed, en la tierra, comienza el proceso de nuestro \u00abnoviciado\u00bb: somos aprendices de vida, que -entre muchas dificultades- aprendemos a apreciar el don de Dios, honrando la responsabilidad de compartirlo y hacerlo fructificar para todos. El tiempo de vida en la tierra es la gracia de este pasaje. La confianza de detener el tiempo -querer la eterna juventud, el bienestar ilimitado, el poder absoluto- no s\u00f3lo es imposible, es delirante.<\/p><p>Nuestra existencia en la tierra es el tiempo de la iniciaci\u00f3n a la vida: es la vida, pero te lleva adelante a una vida m\u00e1s plena, la iniciaci\u00f3n de una vida m\u00e1s plena; una vida que encuentra plenitud s\u00f3lo en Dios. Somos imperfectos desde el principio y permanecemos imperfectos hasta el final. En el cumplimiento de la promesa de Dios, la relaci\u00f3n se invierte: el espacio de Dios, que Jes\u00fas nos prepara con todo cuidado, es mayor que el tiempo de nuestra vida mortal. Aqu\u00ed: la vejez acerca la esperanza de este cumplimiento. A estas alturas, la vejez conoce definitivamente el sentido del tiempo y las limitaciones del lugar donde vivimos nuestra iniciaci\u00f3n. La vejez es sabia para esto: los viejos son sabios para esto. Por eso es cre\u00edble cuando invita a regocijarse por el paso del tiempo: no es una amenaza, es una promesa. La vejez es noble, no necesita maquillarse para mostrar su nobleza. Quiz\u00e1s el truco viene cuando falta la nobleza. La vejez es cre\u00edble cuando invita a regocijarse en el paso del tiempo: pero el tiempo pasa y esto no es una amenaza, es una promesa. \u00a1La vejez que redescubre la profundidad de la mirada de la fe no es conservadora por naturaleza, como dicen! El mundo de Dios es un espacio infinito, sobre el que ya no pesa el paso del tiempo. Y precisamente en la \u00daltima Cena, Jes\u00fas se proyect\u00f3 hacia esta meta, cuando dijo a los disc\u00edpulos: \u00abDe ahora en adelante no beber\u00e9 m\u00e1s de este fruto de la vid, hasta el d\u00eda en que lo beber\u00e9 de nuevo con vosotros en el reino de mi Padre\u00bb (Mt 26,29). Se pas\u00f3. En nuestra predicaci\u00f3n, el Para\u00edso est\u00e1 a menudo lleno de bienaventuranza, de luz, de amor. Quiz\u00e1s echa de menos un poco de vida. Jes\u00fas, en las par\u00e1bolas, hablaba del reino de Dios d\u00e1ndole m\u00e1s vida. \u00bfNo somos m\u00e1s capaces de este nosotros, al hablar de la vida que contin\u00faa?<\/p><p>Queridos hermanos y hermanas, la vejez, vivida en la espera del Se\u00f1or, puede convertirse en la completa \u00abapolog\u00eda\u00bb de la fe, que da a cada uno raz\u00f3n de nuestra esperanza para todos (cf. 1 P 3, 15). Porque la vejez hace transparente la promesa de Jes\u00fas, proyect\u00e1ndose hacia la Ciudad Santa de la que habla el libro del Apocalipsis (cap\u00edtulos 21-22). La vejez es la etapa de la vida m\u00e1s adecuada para difundir la buena noticia de que la vida es una iniciaci\u00f3n para una realizaci\u00f3n definitiva. Los viejos son una promesa, un testimonio de promesa. Y lo mejor est\u00e1 por venir. Lo mejor est\u00e1 por venir: es como el mensaje de los viejos y los viejos creyentes, lo mejor est\u00e1 por venir. \u00a1Dios nos conceda a todos una vejez capaz de esto!<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>* * *<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola; chilenos, mexicanos, argentinos, hay de todo hoy. Quiero expresar mi cercan\u00eda de modo especial a los afectados en la tragedia causada por las explosiones y el incendio en la Base petrolera de Matanzas, en Cuba. Pid\u00e1mosle a nuestra Madre, Reina del cielo, que vele por las v\u00edctimas de esta tragedia y sus familias. Y que interceda por todos nosotros ante el Se\u00f1or, para que sepamos dar testimonio de la fe y la esperanza en la \u201cvida del mundo futuro\u201d. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La vejez hace transparente la promesa de Jes\u00fas, proyect\u00e1ndose hacia la Ciudad Santa, as\u00ed lo expres\u00f3 Su Santidad Francisco al compartir su mensaje durante la Audiencia General. 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