{"id":237417,"date":"2022-09-28T08:00:00","date_gmt":"2022-09-28T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=237417"},"modified":"2022-09-28T09:28:42","modified_gmt":"2022-09-28T12:28:42","slug":"papa-francisco-el-signo-del-encuentro-con-el-senor-es-la-alegria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-el-signo-del-encuentro-con-el-senor-es-la-alegria\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | El signo del encuentro con el Se\u00f1or es\u00a0la alegr\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>El signo del encuentro con el Se\u00f1or es&nbsp;<em>la alegr\u00eda<\/em><\/strong><em>, <\/em>as\u00ed lo expresaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles. Celebrada en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> continuando con el nuevo ciclo de catequesis sobre el Discernimiento, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema: <strong>\u201cLos elementos del discernimiento. Familiaridad con el Se\u00f1or\u201d<\/strong> (Lectura: Ef 5,15.17-20).<\/p>\n\n\n\n<p>Dec\u00eda el <strong>Santo Padre<\/strong>, <strong><em>\u201cla oraci\u00f3n es una ayuda indispensable para el discernimiento espiritual, sobre todo cuando involucra a los afectos, consintiendo dirigirnos a Dios con sencillez y familiaridad, como se habla a un amigo. El secreto de la vida de los santos es la familiaridad y confidencia con Dios, que crece en ellos y hace cada vez m\u00e1s f\u00e1cil reconocer lo que a \u00c9l le agrada. La oraci\u00f3n verdadera es familiaridad y confidencia con Dios\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, continuaba diciendo, <strong><em>\u201cel discernimiento no pretende una certeza absoluta \u2014no es qu\u00edmicamente un m\u00e9todo puro, no, pretende una certeza absoluta\u2014, porque se refiere a la vida, y la vida no siempre es l\u00f3gica, presenta muchos aspectos que no se dejan encerrar en una sola categor\u00eda de pensamiento\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, el <strong>Santo Padre<\/strong> se\u00f1alaba,<strong><em> \u201csignificativo que el primer milagro realizado por Jes\u00fas en el Evangelio de Marcos sea un exorcismo (cf. 1,21-28). En la sinagoga de Cafarna\u00fam libera a un hombre del demonio, liber\u00e1ndolo de la falsa imagen de Dios que Satan\u00e1s sugiere desde los or\u00edgenes: la de un Dios que no quiere nuestra felicidad.<\/em><\/strong><strong><em> El endemoniado de ese pasaje del Evangelio sabe que Jes\u00fas es Dios, pero esto no le lleva a creer en \u00c9l. De hecho, dice: \u00ab\u00bfHas venido a destruirnos?\u00bb<\/em><\/strong> (v. 24)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, adem\u00e1s compart\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>el signo del encuentro con el Se\u00f1or es&nbsp;la alegr\u00eda. Cuando encuentro al Se\u00f1or en la oraci\u00f3n, me pongo alegre. Cada uno de nosotros se vuelve alegre, una cosa hermosa. La&nbsp;tristeza, o el&nbsp;miedo, son sin embargo signos de lejan\u00eda con Dios: \u00abSi quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos\u00bb, dice Jes\u00fas al joven rico<\/em><\/strong> (<em>Mt<\/em>&nbsp;19,17)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, el <strong>Papa<\/strong> subrayaba, <strong><em>\u201cJes\u00fas nunca obliga a seguirle, nunca. Jes\u00fas te hace saber su voluntad, con tanto coraz\u00f3n te hace saber las cosas, pero te deja libre. Y esto es lo m\u00e1s bonito de la oraci\u00f3n con Jes\u00fas: la libertad que \u00c9l nos deja\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final, el Santo Padre, nos revelaba, <strong><em>\u201cestar en oraci\u00f3n no significa decir palabras, palabras, no; estar en oraci\u00f3n significa abrir el coraz\u00f3n a Jes\u00fas, acercarse a Jes\u00fas, dejar que Jes\u00fas entre en mi coraz\u00f3n y nos haga sentir su presencia. Y ah\u00ed podemos discernir cu\u00e1ndo es Jes\u00fas y cu\u00e1ndo somos nosotros con nuestros pensamientos, muchas veces lejos de eso que quiere Jes\u00fas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis sobre el discernimiento 3.<em>&nbsp;Los elementos del discernimiento. La familiaridad con el Se\u00f1or<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>\u00a1Queridos hermanos y hermanas, buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p>Retomamos las catequesis sobre el tema del\u00a0<em>discernimiento<\/em>, \u2014porque es muy importante el tema del discernimiento para saber qu\u00e9 sucede dentro de nosotros; sentimientos e ideas, debemos discernir de d\u00f3nde vienen, d\u00f3nde me llevan, a qu\u00e9 decisi\u00f3n\u2014 y hoy nos detenemos en el primero de sus elementos constitutivos, es decir,\u00a0<em>la oraci\u00f3n<\/em>. Para discernir es necesario estar en un ambiente, en un estado de oraci\u00f3n.<\/p><p>La oraci\u00f3n es una ayuda indispensable para el discernimiento espiritual, sobre todo cuando involucra a los afectos, consintiendo dirigirnos a Dios con sencillez y familiaridad, como se habla a un amigo. Es saber ir m\u00e1s all\u00e1 de los pensamientos, entrar en intimidad con el Se\u00f1or, con una espontaneidad afectuosa. El secreto de la vida de los santos es la familiaridad y confidencia con Dios, que crece en ellos y hace cada vez m\u00e1s f\u00e1cil reconocer lo que a \u00c9l le agrada. La oraci\u00f3n verdadera es familiaridad y confidencia con Dios. No es recitar oraciones como un loro, bla, bla, bla, no. La verdadera oraci\u00f3n es esta espontaneidad y afecto con el Se\u00f1or. Esta familiaridad vence el miedo o la duda de que su voluntad no sea por nuestro bien, una tentaci\u00f3n que a veces atraviesa nuestros pensamientos y vuelve el coraz\u00f3n inquieto e inseguro o amargo, tambi\u00e9n.<\/p><p>El discernimiento no pretende una certeza absoluta \u2014no es qu\u00edmicamente un m\u00e9todo puro, no, pretende una certeza absoluta\u2014, porque se refiere a la vida, y la vida no siempre es l\u00f3gica, presenta muchos aspectos que no se dejan encerrar en una sola categor\u00eda de pensamiento. Querr\u00edamos saber con precisi\u00f3n qu\u00e9 hay que hacer, pero, incluso cuando sucede, no siempre actuamos en consecuencia. Cu\u00e1ntas veces hemos vivido nosotros tambi\u00e9n la experiencia descrita por el ap\u00f3stol Pablo, que dice as\u00ed: \u00abno hago el bien que quiero, sino que obro el mal que no quiero\u00bb (<em>Rm<\/em>\u00a07,19). No somos solo raz\u00f3n, no somos m\u00e1quinas, no basta con recibir instrucciones para cumplirlas: al igual que las ayudas, los obst\u00e1culos para decidirse por el Se\u00f1or son sobre todo afectivos, del coraz\u00f3n. \u00a0<\/p><p>Es significativo que el primer milagro realizado por Jes\u00fas en el Evangelio de Marcos sea un exorcismo (cf. 1,21-28). En la sinagoga de Cafarna\u00fam libera a un hombre del demonio, liber\u00e1ndolo de la falsa imagen de Dios que Satan\u00e1s sugiere desde los or\u00edgenes: la de un Dios que no quiere nuestra felicidad. El endemoniado de ese pasaje del Evangelio sabe que Jes\u00fas es Dios, pero esto no le lleva a creer en \u00c9l. De hecho, dice: \u00ab\u00bfHas venido a destruirnos?\u00bb (v. 24).<\/p><p>Muchos, tambi\u00e9n cristianos, piensan lo mismo: que Jes\u00fas puede ser el Hijo de Dios, pero dudan que quiera nuestra felicidad; es m\u00e1s, algunos temen que tomarse en serio su propuesta, lo que Jes\u00fas nos propone, signifique arruinarse la vida, mortificar nuestros deseos, nuestras aspiraciones m\u00e1s fuertes. Estos pensamientos a veces se asoman dentro de nosotros: que Dios nos est\u00e1 pidiendo demasiado, tenemos miedo de que Dios nos pida demasiado, que realmente no nos ama. En cambio, en nuestro primer encuentro vimos que el signo del encuentro con el Se\u00f1or es\u00a0<em>la alegr\u00eda<\/em>. Cuando encuentro al Se\u00f1or en la oraci\u00f3n, me pongo alegre. Cada uno de nosotros se vuelve alegre, una cosa hermosa. La\u00a0<em>tristeza<\/em>, o el\u00a0<em>miedo<\/em>, son sin embargo signos de lejan\u00eda con Dios: \u00abSi quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos\u00bb, dice Jes\u00fas al joven rico (<em>Mt<\/em>\u00a019,17). Lamentablemente para ese joven, algunos obst\u00e1culos no le han consentido cumplir el deseo que ten\u00eda en el coraz\u00f3n, de seguir m\u00e1s de cerca al \u201cmaestro bueno\u201d. Era un joven interesado, emprendedor, hab\u00eda tomado la iniciativa de ver a Jes\u00fas, pero estaba tambi\u00e9n muy dividido en los afectos, para \u00e9l las riquezas eran demasiado importantes. Jes\u00fas no le obliga a decidirse, pero el texto se\u00f1ala que el joven se aleja de Jes\u00fas \u00abtriste\u00bb (v. 22). Quien se aleja del Se\u00f1or nunca est\u00e1 contento, incluso teniendo a su disposici\u00f3n una gran abundancia de bienes y posibilidades. Jes\u00fas nunca obliga a seguirle, nunca. Jes\u00fas te hace saber su voluntad, con tanto coraz\u00f3n te hace saber las cosas, pero te deja libre. Y esto es lo m\u00e1s bonito de la oraci\u00f3n con Jes\u00fas: la libertad que \u00c9l nos deja. En cambio, cuando nos alejamos del Se\u00f1or permanecemos con algo triste, algo malo en el coraz\u00f3n.<\/p><p>Discernir qu\u00e9 sucede dentro de nosotros no es f\u00e1cil, porque las apariencias enga\u00f1an, pero\u00a0<em>la familiaridad con Dios puede disolver suavemente dudas y temores<\/em>, haciendo nuestra vida cada vez m\u00e1s receptiva a su \u00abamable luz\u00bb, seg\u00fan la bonita expresi\u00f3n de san John Henry Newman. Los santos brillan de luz refleja y muestran en los gestos sencillos de su jornada la presencia amorosa de Dios, que hace posible lo imposible. Se dice que dos esposos que han vivido juntos mucho tiempo queri\u00e9ndose terminan pareci\u00e9ndose. Algo similar se puede decir de la oraci\u00f3n afectiva: de forma gradual pero eficaz nos hace cada vez m\u00e1s capaces de reconocer lo que cuenta por connaturalidad, como algo que brota de lo m\u00e1s profundo de nuestro ser. Estar en oraci\u00f3n no significa decir palabras, palabras, no; estar en oraci\u00f3n significa abrir el coraz\u00f3n a Jes\u00fas, acercarse a Jes\u00fas, dejar que Jes\u00fas entre en mi coraz\u00f3n y nos haga sentir su presencia. Y ah\u00ed podemos discernir cu\u00e1ndo es Jes\u00fas y cu\u00e1ndo somos nosotros con nuestros pensamientos, muchas veces lejos de eso que quiere Jes\u00fas.<\/p><p>Pidamos esta gracia: vivir una relaci\u00f3n de amistad con el Se\u00f1or, como un amigo habla al amigo (cf. S. Ignacio de Loyola,\u00a0<em>Ejercicios espirituales,<\/em>\u00a053). Yo conoc\u00ed a un anciano hermano religioso que era el portero de un colegio y \u00e9l cada vez que pod\u00eda se acercaba a la capilla, miraba el altar, dec\u00eda: \u201cHola\u201d, porque ten\u00eda cercan\u00eda con Jes\u00fas. \u00c9l no necesita decir bla, bla, bla, no: \u201chola, estoy cerca de ti y t\u00fa est\u00e1s cerca de m\u00ed\u201d. Esta es la relaci\u00f3n que debemos tener en la oraci\u00f3n: cercan\u00eda, cercan\u00eda afectiva, como hermanos, cercan\u00eda con Jes\u00fas. Una sonrisa, un gesto sencillo y no recitar palabras que no llegan al coraz\u00f3n. Como dec\u00eda, hablar con Jes\u00fas como un amigo habla a otro amigo. Es una gracia que debemos pedir los unos por los otros: ver a Jes\u00fas como nuestro amigo, nuestro amigo m\u00e1s grande, nuestro amigo fiel, que no chantajea, sobre todo que no nos abandona nunca, tampoco cuando nos alejamos de \u00c9l. \u00a0\u00c9l permanece en la puerta del coraz\u00f3n. \u201cNo, yo de ti no quiero saber nada\u201d, decimos nosotros. Y \u00c9l se queda callado, se queda ah\u00ed cerca, cerca del coraz\u00f3n porque \u00c9l siempre es fiel. Vamos adelante con esta oraci\u00f3n, digamos la oraci\u00f3n del \u201chola\u201d, la oraci\u00f3n para saludar al Se\u00f1or con el coraz\u00f3n, la oraci\u00f3n del afecto, la oraci\u00f3n de la cercan\u00eda, con pocas palabras, pero con gestos y con buenas obras. Gracias.\u00a0<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Saludos:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Pidamos a Jes\u00fas que nos ense\u00f1e a orar con sencillez y familiaridad, como un amigo habla con otro amigo. \u00c9l es el Amigo fiel que nunca falla, que siempre sale a nuestro encuentro. Aun cuando nosotros nos alejamos de \u00c9l, \u00c9l siempre permanece. Que Dios los bendiga y la Virgen santa los cuide. Muchas gracias.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | El signo del encuentro con el Se\u00f1or es&nbsp;la alegr\u00eda, as\u00ed lo expresaba el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles. 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