{"id":237498,"date":"2022-10-09T08:00:00","date_gmt":"2022-10-09T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=237498"},"modified":"2022-10-09T11:18:46","modified_gmt":"2022-10-09T14:18:46","slug":"papa-francisco-los-dos-santos-canonizados-hoy-nos-recuerdan-la-importancia-de-caminar-juntos-y-de-saber-dar-las-gracias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-los-dos-santos-canonizados-hoy-nos-recuerdan-la-importancia-de-caminar-juntos-y-de-saber-dar-las-gracias\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Los dos santos canonizados hoy nos recuerdan la importancia de caminar juntos y de saber dar las gracias"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>Los dos santos canonizados hoy nos recuerdan la importancia de caminar juntos y de saber dar las gracias<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> durante la Homil\u00eda compartida en la celebraci\u00f3n de la <strong>Santa Misa<\/strong>, con rito de canonizaci\u00f3n de los Beatos, <strong>Art\u00e9mides Zatti<\/strong> y <strong>Juan Bautista Scalabrini<\/strong>. Celebrada en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>, en la ciudad del <strong>Vaticano<\/strong>, donde asistieron unos treinta mil fieles junto a las delegaciones extranjeras.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Homil\u00eda el <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, centraba su mensaje en dos aspectos del Evangelio de la Liturgia de hoy, caminar juntos y agradecer, as\u00ed se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>mientras Jes\u00fas va de camino, diez leprosos se le acercan gritando: \u00abTen compasi\u00f3n de nosotros\u00bb (Lc&nbsp;17,13). Los diez son sanados, pero s\u00f3lo uno de ellos vuelve para dar las gracias a Jes\u00fas<\/em><\/strong><strong><em> (\u2026). Al principio caminan juntos, pero luego la diferencia la hace aquel samaritano, que regresa \u00abalabando a Dios a grandes gritos\u00bb (v. 15). Deteng\u00e1monos en estos dos aspectos (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, se refiri\u00f3, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>en primer lugar,&nbsp;caminar juntos. Al principio de la narraci\u00f3n no hay distinci\u00f3n entre el samaritano y los otros nueve. Se habla simplemente de diez leprosos, que forman un grupo y, sin divisi\u00f3n, van al encuentro de Jes\u00fas. La lepra, como sabemos, no era s\u00f3lo una llaga f\u00edsica \u2015que tambi\u00e9n hoy debemos esforzarnos por erradicar\u2015, sino tambi\u00e9n una \u201cenfermedad social\u201d, pues en aquella \u00e9poca, por miedo al contagio, los leprosos deb\u00edan permanecer fuera de la comunidad<\/em><\/strong> (cf.&nbsp;<em>Lv<\/em>&nbsp;13,46)<strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, agreg\u00f3 el <strong>Papa<\/strong>, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>recordemos que la fe cristiana siempre nos pide que avancemos junto a los dem\u00e1s, nunca que seamos caminantes solitarios; siempre nos invita a salir de nosotros mismos hacia Dios y hacia los hermanos, nunca a encerrarnos en nosotros mismos; siempre nos pide que nos reconozcamos necesitados de curaci\u00f3n y de perd\u00f3n, que compartamos las fragilidades de los que nos rodean, sin sentirnos superiores\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sobre el segundo aspecto, agradecer, Su Santidad Francisco se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cen<\/em><\/strong><strong><em> el grupo de los diez leprosos hubo uno solo que, al verse curado, volvi\u00f3 a alabar a Dios y a mostrar su gratitud a Jes\u00fas. Los otros nueve fueron sanados, pero luego cada uno tom\u00f3 su camino, olvid\u00e1ndose de Aquel que los hab\u00eda curado<\/em><\/strong><strong><em>. Olvidar las gracias que Dios nos da. El samaritano, en cambio, hizo del don recibido el inicio de un nuevo camino; regres\u00f3 donde Aquel que lo hab\u00eda sanado, fue a conocer de cerca a Jes\u00fas y comenz\u00f3 una relaci\u00f3n con \u00c9l. Su actitud de gratitud no fue, pues, un simple gesto de cortes\u00eda, sino el inicio de un camino de gratitud\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, prosigui\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>hermanos y hermanas, es tambi\u00e9n una gran lecci\u00f3n para nosotros, que nos beneficiamos de los dones de Dios todos los d\u00edas, pero que a menudo seguimos nuestro propio camino, olvid\u00e1ndonos de cultivar una relaci\u00f3n viva, real con \u00c9l. Esa es una fea enfermedad espiritual, dar todo por sentado, incluso la fe, incluso nuestra relaci\u00f3n con Dios, hasta el punto de convertirnos en cristianos que ya no saben asombrarse, que ya no saben decir \u201cgracias\u201d, que no muestran gratitud, que no saben ver las maravillas del Se\u00f1or\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, destacaba, adem\u00e1s, \u201cla gratitud, el saber decir \u201cgracias\u201d, nos lleva en cambio a atestiguar la presencia de Dios-amor. Y tambi\u00e9n a reconocer la importancia de los dem\u00e1s, superando la insatisfacci\u00f3n y la indiferencia que deforman nuestro coraz\u00f3n. Saber dar las gracias es esencial. Todos los d\u00edas, dar gracias al Se\u00f1or, aprender a darnos las gracias entre nosotros (\u2026)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En el final de la Homil\u00eda dijo el <strong>Papa<\/strong> de los Santos, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Scalabrini miraba m\u00e1s all\u00e1, miraba hacia el futuro, hacia un mundo y una Iglesia sin barreras, sin extranjeros. Por su parte, el hermano salesiano Art\u00e9mides Zatti, con su bicicleta, fue un ejemplo vivo de gratitud.<\/em><\/strong><strong><em> Curado de la tuberculosis, dedic\u00f3 toda su vida a saciar las necesidades de los dem\u00e1s, a cuidar a los enfermos con amor y ternura. Se dice que lo vieron cargarse sobre la espalda el cad\u00e1ver de uno de sus pacientes. Lleno de gratitud por lo que hab\u00eda recibido, quiso manifestar su acci\u00f3n de gracias asumiendo las heridas de los dem\u00e1s. Dos ejemplos.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Recemos para que estos santos hermanos nuestros nos ayuden a caminar juntos, sin muros de divisi\u00f3n; y a cultivar esa nobleza de esp\u00edritu tan agradable a Dios que es la gratitud\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos la Homil\u00eda completa de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>SANTA MISA Y CANONIZACI\u00d3N DE LOS BEATOS<\/p><p>Juan Bautista Scalabrini &#8211; Art\u00e9mides Zatti<\/p><p><strong><em>HOMIL\u00cdA DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/em><\/strong><\/p><p><em>Plaza de San Pedro<br>Domingo, 9 de octubre de 2022<\/em><\/p><p>Mientras Jes\u00fas va de camino, diez leprosos se le acercan gritando: \u00abTen compasi\u00f3n de nosotros\u00bb (<em>Lc<\/em>\u00a017,13). Los diez son sanados, pero s\u00f3lo uno de ellos vuelve para dar las gracias a Jes\u00fas: es un samaritano, una especie de hereje para los jud\u00edos. Al principio caminan juntos, pero luego la diferencia la hace aquel samaritano, que regresa \u00abalabando a Dios a grandes gritos\u00bb (v. 15). Deteng\u00e1monos en estos dos aspectos que el Evangelio de hoy nos sugiere:\u00a0<em>caminar juntos\u00a0<\/em>y\u00a0<em>agradecer<\/em>.<\/p><p>En primer lugar,\u00a0<em>caminar juntos<\/em>. Al principio de la narraci\u00f3n no hay distinci\u00f3n entre el samaritano y los otros nueve. Se habla simplemente de diez leprosos, que forman un grupo y, sin divisi\u00f3n, van al encuentro de Jes\u00fas. La lepra, como sabemos, no era s\u00f3lo una llaga f\u00edsica \u2015que tambi\u00e9n hoy debemos esforzarnos por erradicar\u2015, sino tambi\u00e9n una \u201cenfermedad social\u201d, pues en aquella \u00e9poca, por miedo al contagio, los leprosos deb\u00edan permanecer fuera de la comunidad (cf.\u00a0<em>Lv<\/em>\u00a013,46). Por eso, no pod\u00edan entrar en los pueblos, se los manten\u00eda a distancia, relegados a los m\u00e1rgenes de la vida social e incluso religiosa, aislados. Caminando juntos, estos leprosos expresan su grito contra una sociedad que los excluye. Y fij\u00e9monos bien que el samaritano, aunque sea considerado un hereje, un \u201cextranjero\u201d, forma grupo con los dem\u00e1s. Hermanos y hermanas, la enfermedad y la fragilidad en com\u00fan hacen caer las barreras y superan toda exclusi\u00f3n.<\/p><p>Es tambi\u00e9n una imagen hermosa para nosotros, porque cuando somos honestos con nosotros mismos, recordamos que todos tenemos el coraz\u00f3n enfermo, que todos somos pecadores, que todos estamos necesitados de la misericordia del Padre. Y entonces dejamos de dividirnos en base a los m\u00e9ritos, a los papeles que desempe\u00f1amos o a cualquier otro aspecto exterior de la vida; y caen as\u00ed los muros interiores, caen los prejuicios. As\u00ed, finalmente, nos redescubrimos como hermanos. Tambi\u00e9n Naam\u00e1n el sirio \u2015como nos ha recordado la primera lectura\u2015, aunque era rico y poderoso, para ser curado tuvo que hacer una cosa sencilla, sumergirse en el r\u00edo en el que todos los dem\u00e1s se ba\u00f1aban. Para empezar, tuvo que quitarse su armadura, sus ropas (cf.\u00a0<em>2<\/em>\u00a0<em>Re<\/em>\u00a05). Cu\u00e1nto bien nos hace quitarnos nuestras armaduras exteriores, nuestras barreras defensivas, y darnos un buen ba\u00f1o de humildad, recordando que todos somos fr\u00e1giles por dentro, todos estamos necesitados de curaci\u00f3n; todos somos hermanos. Recordemos que la fe cristiana siempre nos pide que avancemos junto a los dem\u00e1s, nunca que seamos caminantes solitarios; siempre nos invita a salir de nosotros mismos hacia Dios y hacia los hermanos, nunca a encerrarnos en nosotros mismos; siempre nos pide que nos reconozcamos necesitados de curaci\u00f3n y de perd\u00f3n, que compartamos las fragilidades de los que nos rodean, sin sentirnos superiores.<\/p><p>Hermanos y hermanas, comprobemos si en nuestra vida, en nuestras familias, en los lugares donde trabajamos y que frecuentamos cada d\u00eda, somos capaces de caminar junto a los dem\u00e1s, somos capaces de escuchar, de vencer la tentaci\u00f3n de atrincherarnos en nuestra autorreferencialidad y de pensar s\u00f3lo en nuestras propias necesidades. Pero caminar juntos \u2015es decir, ser \u201csinodales\u201d\u2015, es tambi\u00e9n la vocaci\u00f3n de la Iglesia. Pregunt\u00e9monos hasta qu\u00e9 punto somos realmente comunidades abiertas y que incluyen a todos; si somos capaces de trabajar juntos, sacerdotes y laicos, al servicio del Evangelio; si tenemos una actitud de acogida \u2015no s\u00f3lo con palabras, sino con gestos concretos\u2015 hacia los que est\u00e1n alejados y hacia todos los que se acercan a nosotros, sinti\u00e9ndose inadecuados a causa de sus complicadas trayectorias de vida. \u00bfLos hacemos sentir parte de la comunidad o los excluimos? Me da miedo cuando veo comunidades cristianas que dividen el mundo en buenos y malos, en santos y pecadores; de esa manera, terminamos sinti\u00e9ndonos mejores que los dem\u00e1s y dejamos fuera a muchos que Dios quiere abrazar. Por favor, hay que\u00a0<em>incluir siempre<\/em>, tanto en la Iglesia como en la sociedad, todav\u00eda marcada por tantas desigualdades y marginaciones. Incluir a todos. Y hoy, en el d\u00eda en que Scalabrini se convierte en santo, quisiera pensar en los migrantes. Es escandalosa la exclusi\u00f3n de los migrantes. Es m\u00e1s, la exclusi\u00f3n de los migrantes es criminal, los hace morir delante de nosotros. Y es as\u00ed que tenemos hoy el Mediterr\u00e1neo, que es el cementerio m\u00e1s grande del mundo. La exclusi\u00f3n de los migrantes es repugnante, es pecaminosa, es criminal. No abrir la puerta a quien tiene necesidad. \u201cNo, no los excluimos, los enviamos a otra parte\u201d: a los campos de concentraci\u00f3n, donde se aprovechan de ellos y son vendidos como esclavos. Hermanos y hermanas, pensemos hoy en nuestros migrantes, en los que mueren. Y a aquellos que son capaces de entrar, \u00bflos recibimos como hermanos o nos aprovechamos de ellos? S\u00f3lo dejo la pregunta.<\/p><p>El segundo aspecto es\u00a0<em>agradecer<\/em>. En el grupo de los diez leprosos hubo uno solo que, al verse curado, volvi\u00f3 a alabar a Dios y a mostrar su gratitud a Jes\u00fas. Los otros nueve fueron sanados, pero luego cada uno tom\u00f3 su camino, olvid\u00e1ndose de Aquel que los hab\u00eda curado. Olvidar las gracias que Dios nos da. El samaritano, en cambio, hizo del don recibido el inicio de un nuevo camino; regres\u00f3 donde Aquel que lo hab\u00eda sanado, fue a conocer de cerca a Jes\u00fas y comenz\u00f3 una relaci\u00f3n con \u00c9l. Su actitud de gratitud no fue, pues, un simple gesto de cortes\u00eda, sino el inicio de un camino de gratitud. Se postr\u00f3 a los pies de Cristo (cf.\u00a0<em>Lc<\/em>\u00a017,16), es decir, realiza un gesto de adoraci\u00f3n, reconoci\u00f3 que Jes\u00fas es el Se\u00f1or, y que \u00c9l era m\u00e1s importante que la curaci\u00f3n que hab\u00eda recibido.<\/p><p>Y esta, hermanos y hermanas, es tambi\u00e9n una gran lecci\u00f3n para nosotros, que nos beneficiamos de los dones de Dios todos los d\u00edas, pero que a menudo seguimos nuestro propio camino, olvid\u00e1ndonos de cultivar una relaci\u00f3n viva, real con \u00c9l. Esa es una fea enfermedad espiritual, dar todo por sentado, incluso la fe, incluso nuestra relaci\u00f3n con Dios, hasta el punto de convertirnos en cristianos que ya no saben asombrarse, que ya no saben decir \u201cgracias\u201d, que no muestran gratitud, que no saben ver las maravillas del Se\u00f1or. \u201cCristianos superficiales\u201d, como dec\u00eda una se\u00f1ora que conoc\u00ed. De esta manera, acabamos pensando que todo lo que recibimos cada d\u00eda sea obvio y merecido. La gratitud, el saber decir \u201cgracias\u201d, nos lleva en cambio a atestiguar la presencia de Dios-amor. Y tambi\u00e9n a reconocer la importancia de los dem\u00e1s, superando la insatisfacci\u00f3n y la indiferencia que deforman nuestro coraz\u00f3n. Saber dar las gracias es esencial. Todos los d\u00edas, dar gracias al Se\u00f1or, aprender a darnos las gracias entre nosotros: en la familia, por esas peque\u00f1as cosas que recibimos a veces sin ni siquiera preguntarnos de d\u00f3nde vienen; en los lugares que frecuentamos cada d\u00eda, por los muchos servicios que disfrutamos y por las personas que nos apoyan; en nuestras comunidades cristianas, por el amor de Dios que experimentamos a trav\u00e9s de la cercan\u00eda de los hermanos y hermanas que muchas veces en silencio rezan, ofrecen, sufren, caminan con nosotros. Por favor, no olvidemos nunca esta palabra clave: \u00a1Gracias! No nos olvidemos de escuchar y decir \u201cgracias.<\/p><p>Los dos santos canonizados hoy nos recuerdan la importancia de caminar juntos y de saber dar las gracias. El obispo Scalabrini, que fund\u00f3 dos Congregaciones para el cuidado de los migrantes, una masculina y una femenina, afirmaba que en el caminar com\u00fan de los que emigran no hab\u00eda que ver s\u00f3lo problemas, sino tambi\u00e9n un designio de la Providencia: \u201cPrecisamente gracias a las migraciones forzadas por las persecuciones \u2015dec\u00eda\u2015 la Iglesia cruz\u00f3 las fronteras de Jerusal\u00e9n y de Israel y se hizo \u2018cat\u00f3lica\u2019; gracias a las migraciones de hoy la Iglesia ser\u00e1 un instrumento de paz y comuni\u00f3n entre los pueblos\u201d (cf.\u00a0<em>L&#8217;emigrazione degli operai italiani<\/em>, Ferrara 1899). Hay una migraci\u00f3n en este momento, aqu\u00ed en Europa, que nos hace sufrir tanto y nos mueve a abrir el coraz\u00f3n. La migraci\u00f3n de los ucranianos que huyen de la guerra. No nos olvidemos hoy de la Ucrania martirizada. Scalabrini miraba m\u00e1s all\u00e1, miraba hacia el futuro, hacia un mundo y una Iglesia sin barreras, sin extranjeros. Por su parte, el hermano salesiano Art\u00e9mides Zatti, con su bicicleta, fue un ejemplo vivo de gratitud. Curado de la tuberculosis, dedic\u00f3 toda su vida a saciar las necesidades de los dem\u00e1s, a cuidar a los enfermos con amor y ternura. Se dice que lo vieron cargarse sobre la espalda el cad\u00e1ver de uno de sus pacientes. Lleno de gratitud por lo que hab\u00eda recibido, quiso manifestar su acci\u00f3n de gracias asumiendo las heridas de los dem\u00e1s. Dos ejemplos.<\/p><p>Recemos para que estos santos hermanos nuestros nos ayuden a caminar juntos, sin muros de divisi\u00f3n; y a cultivar esa nobleza de esp\u00edritu tan agradable a Dios que es la gratitud.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Clicando podr\u00e1 usted ver y descargar Estampa de San Art\u00e9mides Zatti en formato PDF<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/estampita-san-zatti.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Estampa<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Canonizaci\u00f3n de Art\u00e9mides Zatti\" width=\"1080\" height=\"608\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/WHp0Dm5XdIY?feature=oembed\"  allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Los dos santos canonizados hoy nos recuerdan la importancia de caminar juntos y de saber dar las gracias, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre Francisco durante la Homil\u00eda compartida en la celebraci\u00f3n de la Santa Misa, con rito de canonizaci\u00f3n de los Beatos, Art\u00e9mides Zatti y Juan Bautista Scalabrini. 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