{"id":237620,"date":"2022-10-26T08:00:00","date_gmt":"2022-10-26T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=237620"},"modified":"2022-10-26T08:37:32","modified_gmt":"2022-10-26T11:37:32","slug":"papa-francisco-ninguna-prueba-sera-superior-a-lo-que-nosotros-podemos-hacer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-ninguna-prueba-sera-superior-a-lo-que-nosotros-podemos-hacer\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Ninguna prueba ser\u00e1 superior a lo que nosotros podemos hacer"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | Ninguna prueba ser\u00e1 superior a lo que nosotros podemos hacer<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General. Celebrada en la ma\u00f1ana del mi\u00e9rcoles (hora de Roma), en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, <strong>continuando el ciclo de catequesis sobre el Discernimiento, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema: \u201cLa cuesti\u00f3n del discernimiento. Desolaci\u00f3n\u201d (Lectura: Sir 2,1-2.4-5).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En sus palabras, dec\u00eda, <em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>el discernimiento<\/em><\/strong><strong><em>, lo hemos visto en las catequesis precedentes, no es principalmente un procedimiento l\u00f3gico; aborda las acciones, y las acciones tienen una connotaci\u00f3n afectiva tambi\u00e9n, que debe ser reconocida, porque Dios habla al coraz\u00f3n. Entremos, pues, en la primera modalidad afectiva, objeto del discernimiento, es decir, la&nbsp;desolaci\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Continuando, expres\u00f3, <\/strong><strong><em>\u201cc<\/em><\/strong><strong><em>reo que, de una forma u otra, hemos experimentado esto, la desolaci\u00f3n. El problema es c\u00f3mo poder leerla, porque tambi\u00e9n esta tiene algo importante que decirnos, y si tenemos prisa en liberarnos de ella, corremos el riesgo de perderla\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, dec\u00eda el <strong>Papa<\/strong>, <strong><em>\u201ctodos quisi\u00e9ramos una vida siempre alegre, feliz y satisfecha. Pero esto, adem\u00e1s de no ser posible \u2015porque no es posible\u2015, tampoco ser\u00eda bueno para nosotros. De hecho, el cambio de una vida orientada al vicio puede empezar&nbsp;por una situaci\u00f3n de tristeza, de&nbsp;remordimiento&nbsp;por lo que se ha hecho\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>M\u00e1s adelante, compart\u00eda, <em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>todos conocemos qu\u00e9 es la tristeza: todos. \u00bfPero sabemos leerla? \u00bfSabemos entender qu\u00e9 significa para m\u00ed, esta tristeza de hoy?<\/em><\/strong><strong><em> Santo Tom\u00e1s define la tristeza un&nbsp;dolor del alma: como los nervios para el cuerpo, despierta la atenci\u00f3n ante un posible peligro, o un bien desatendido (cf.&nbsp;Summa Th. I-II, q. 36, a. 1). Por eso es indispensable para nuestra salud, nos protege para que no nos hagamos mal a nosotros mismos y a los otros\u201d.<\/em><\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Avanzando, el <\/strong><strong>Pont\u00edfice<\/strong><strong>, subrayaba, <em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>es importante, para quien quiere servir al Se\u00f1or, no dejarse guiar por la desolaci\u00f3n. Eso de\u2026 \u201cPero no, no tengo ganas, esto es aburrido&#8230;\u201d: ten cuidado. Lamentablemente, algunos deciden abandonar la vida de oraci\u00f3n, o la elecci\u00f3n emprendida, el matrimonio o la vida religiosa, empujados por la desolaci\u00f3n, sin pararse antes a leer este estado de \u00e1nimo, y sobre todo sin la ayuda de un gu\u00eda\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Agregando, <strong><em>\u201ces interesante notar, en el Evangelio, que Jes\u00fas rechaza las tentaciones con una actitud de firme determinaci\u00f3n (cf.&nbsp;Mt&nbsp;3,14-15; 4,1-11; 16,21-23). Las situaciones de prueba le llegan desde varias partes, pero siempre, encontrando en \u00c9l esta firmeza, decidida a cumplir la voluntad del Padre, disminuyen y cesan de obstaculizar el camino\u201d.<\/em><\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Casi en el final, el <\/strong><strong>Papa<\/strong><strong> comparti\u00f3, <em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>si sabemos atravesar soledad y desolaci\u00f3n con apertura y conciencia, podemos salir reforzados bajo el aspecto humano y espiritual. Ninguna prueba est\u00e1 fuera de nuestro alcance; ninguna prueba ser\u00e1 superior a lo que nosotros podemos hacer\u201d.<\/em><\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <\/strong><strong>Su Santidad Francisco<\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis sobre el discernimiento 7.&nbsp;<em>La materia del discernimiento. La desolaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p>El discernimiento, lo hemos visto en las catequesis precedentes, no es principalmente un procedimiento l\u00f3gico; aborda las acciones, y las acciones tienen una connotaci\u00f3n afectiva tambi\u00e9n, que debe ser reconocida, porque Dios habla al coraz\u00f3n. Entremos, pues, en la primera modalidad afectiva, objeto del discernimiento, es decir, la\u00a0<em>desolaci\u00f3n<\/em>. \u00bfDe qu\u00e9 se trata?<\/p><p>La desolaci\u00f3n ha sido definida as\u00ed: \u00abEscuridad del \u00e1nima, turbaci\u00f3n en ella, moci\u00f3n a las cosas bajas y terrenas, inquietud de varias agitaciones y tentaciones, moviendo a infidencia, sin esperanza, sin amor, hall\u00e1ndose toda perezosa, tibia, triste y como separada de su Criador y Se\u00f1or\u00bb (S. Ignacio de L.,\u00a0<em>Ejercicios espirituales<\/em>, 317). Todos nosotros lo hemos experimentado. Creo que, de una forma u otra, hemos experimentado esto, la desolaci\u00f3n. El problema es c\u00f3mo poder leerla, porque tambi\u00e9n esta tiene algo importante que decirnos, y si tenemos prisa en liberarnos de ella, corremos el riesgo de perderla.<\/p><p>Nadie quisiera estar desolado, triste: esto es verdad. Todos quisi\u00e9ramos una vida siempre alegre, feliz y satisfecha. Pero esto, adem\u00e1s de no ser posible \u2015porque no es posible\u2015, tampoco ser\u00eda bueno para nosotros. De hecho, el cambio de una vida orientada al vicio puede empezar\u00a0<em>por una situaci\u00f3n de tristeza<\/em>, de\u00a0<em>remordimiento<\/em>\u00a0por lo que se ha hecho. Es muy bonita la etimolog\u00eda de esta palabra, \u201cremordimiento\u201d: el remordimiento de la conciencia, todos conocemos esto. Remordimiento: literalmente es la conciencia que muerde, que no da paz. Alessandro Manzoni, en\u00a0<em>Los novios<\/em>, nos dio una espl\u00e9ndida descripci\u00f3n del remordimiento como ocasi\u00f3n para cambiar de vida. Se trata del c\u00e9lebre di\u00e1logo entre el cardenal Federico Borromeo y el Innominado, el cual, despu\u00e9s de una noche terrible, se presenta destrozado donde el cardenal, que se dirige a \u00e9l con palabras sorprendentes: \u00ab\u201cTra\u00e9is una dichosa nueva que darme: \u00bfpor qu\u00e9 me hac\u00e9is esperar tanto?\u201d \u201c\u00bfDichosa nueva yo?\u201d \u2015dijo el otro\u2015. \u201c\u00bfYo, que tengo en el coraz\u00f3n un infierno? \u00bfQu\u00e9 nueva dichosa, decidme, pues parece que lo sab\u00e9is [\u2026]?\u201d. \u201cEs claro: la de que Dios os ha tocado el coraz\u00f3n\u201d, respondi\u00f3 con sencilla mansedumbre el cardenal\u00bb (cap. XXIII). Dios toca el coraz\u00f3n y te viene algo dentro, la tristeza, el remordimiento por algo, y es una invitaci\u00f3n a empezar un camino. El hombre de Dios sabe notar en profundidad lo que se mueve en el coraz\u00f3n.<\/p><p>Es importante aprender a\u00a0<em>leer la tristeza<\/em>. Todos conocemos qu\u00e9 es la tristeza: todos. \u00bfPero sabemos leerla? \u00bfSabemos entender qu\u00e9 significa para m\u00ed, esta tristeza de hoy? En nuestro tiempo, la tristeza est\u00e1 considerada mayoritariamente de forma negativa, como un mal del que huir a toda costa, y, sin embargo, puede ser una campana de alarma indispensable para la vida, invit\u00e1ndonos a explorar paisajes m\u00e1s ricos y f\u00e9rtiles que la fugacidad y la evasi\u00f3n no consienten. Santo Tom\u00e1s define la tristeza un\u00a0<em>dolor del alma<\/em>: como los nervios para el cuerpo, despierta la atenci\u00f3n ante un posible peligro, o un bien desatendido (cf.\u00a0<em>Summa Th<\/em>. I-II, q. 36, a. 1). Por eso es indispensable para nuestra salud, nos protege para que no nos hagamos mal a nosotros mismos y a los otros. Ser\u00eda mucho m\u00e1s grave y peligroso no tener este sentimiento e ir adelante. La tristeza a veces trabaja como sem\u00e1foro: \u201c\u00a1P\u00e1rate, p\u00e1rate! Est\u00e1 rojo aqu\u00ed. P\u00e1rate\u201d.<\/p><p>En cambio, para quien tiene el deseo de realizar el\u00a0<em>bien<\/em>, la tristeza es un\u00a0<em>obst\u00e1culo<\/em>\u00a0con el que el tentador quiere\u00a0<em>desanimarnos<\/em>. En tal caso, se debe actuar de forma exactamente contraria a lo sugerido, decididos a continuar lo que nos hab\u00edamos propuesto hacer (cf.\u00a0<em>Ejercicios espirituales<\/em>, 318). Pensemos en el estudio, en la oraci\u00f3n, en un compromiso asumido: si los dej\u00e1ramos apenas sentimos aburrimiento o tristeza, no concluir\u00edamos nunca nada. Esta tambi\u00e9n es una experiencia com\u00fan a la vida espiritual: el camino hacia el bien, recuerda el Evangelio, es estrecho y cuesta arriba, requiere un combate, un vencerse a s\u00ed mismo. Empiezo a rezar, o me dedico a una buena obra y, extra\u00f1amente, justo entonces me vienen a la mente cosas urgentes que hay que hacer \u2015para no rezar y para no hacer cosas buenas\u2015. Todos tenemos esta experiencia. Es importante, para quien quiere servir al Se\u00f1or, no dejarse guiar por la desolaci\u00f3n. Eso de\u2026 \u201cPero no, no tengo ganas, esto es aburrido&#8230;\u201d: ten cuidado. Lamentablemente, algunos deciden abandonar la vida de oraci\u00f3n, o la elecci\u00f3n emprendida, el matrimonio o la vida religiosa, empujados por la desolaci\u00f3n, sin pararse antes a leer este estado de \u00e1nimo, y sobre todo sin la ayuda de un gu\u00eda. Una regla sabia dice que\u00a0<em>no hay que hacer cambios cuando se est\u00e1 desolado<\/em>. Ser\u00e1 el tiempo sucesivo, m\u00e1s que el humor del momento, el que muestre la bondad o no de nuestras elecciones.<\/p><p>Es interesante notar, en el Evangelio, que Jes\u00fas rechaza las tentaciones con una actitud de firme determinaci\u00f3n (cf.\u00a0<em>Mt<\/em>\u00a03,14-15; 4,1-11; 16,21-23). Las situaciones de prueba le llegan desde varias partes, pero siempre, encontrando en \u00c9l esta firmeza, decidida a cumplir la voluntad del Padre, disminuyen y cesan de obstaculizar el camino. En la vida espiritual la prueba es un momento importante, la Biblia lo recuerda expl\u00edcitamente y dice as\u00ed: \u00abSi te llegas a servir al Se\u00f1or, prepara tu alma para la prueba\u00bb (<em>Sir<\/em>\u00a02,1). Si t\u00fa quieres ir por el buen camino, prep\u00e1rate: habr\u00e1 obst\u00e1culos, habr\u00e1 tentaciones, habr\u00e1 momentos de tristeza. Es como cuando un profesor examina al estudiante: si ve que conoce los puntos esenciales de la materia, no insiste: ha superado la prueba. Pero debe superar la prueba.<\/p><p>Si sabemos atravesar soledad y desolaci\u00f3n con apertura y conciencia, podemos salir reforzados bajo el aspecto humano y espiritual. Ninguna prueba est\u00e1 fuera de nuestro alcance; ninguna prueba ser\u00e1 superior a lo que nosotros podemos hacer. Pero no huir de las pruebas: ver qu\u00e9 significa esta prueba, qu\u00e9 significa que yo estoy triste: \u00bfpor qu\u00e9 estoy triste? \u00bfQu\u00e9 significa que yo en este momento estoy desolado? \u00bfQu\u00e9 significa que estoy desolado y no puedo ir adelante? San Pablo recuerda que nadie es tentado m\u00e1s all\u00e1 de sus posibilidades, porque el Se\u00f1or no nos abandona nunca y, con \u00c9l cerca, podemos vencer toda tentaci\u00f3n (cf.\u00a0<em>1 Cor<\/em>\u00a010,13). Y si no la vencemos hoy, nos levantamos otra vez, caminamos y la venceremos ma\u00f1ana. Pero no permanecer muertos \u2015digamos as\u00ed\u2015 no permanecer vencidos por un momento de tristeza, de desolaci\u00f3n: id adelante. Que el Se\u00f1or te bendiga en este camino \u2015\u00a1valiente!\u2015 \u00a0de la vida espiritual, que es siempre caminar.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Saludos:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. El pr\u00f3ximo martes celebramos la Solemnidad de Todos los Santos. Pidamos que, siguiendo su ejemplo de entrega a la voluntad de Dios, no nos desanimemos en los momentos de desolaci\u00f3n, y sepamos confiar siempre en \u00c9l y en su amor infinito que no nos abandona. Que Jes\u00fas los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Muchas gracias.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>LLAMAMIENTO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Asistimos horrorizados a los acontecimientos que siguen ensangrentado la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo.\u00a0Expreso mi firme reprobaci\u00f3n por el asalto que tuvo lugar en los \u00faltimos d\u00edas en Maboya, en la provincia de Kivu del Norte, donde fueron asesinadas personas indefensas, entre ellas una monja dedicada a la asistencia sanitaria. Oremos por las v\u00edctimas y sus familias, as\u00ed como por esa comunidad cristiana y los habitantes de esa regi\u00f3n que llevan demasiado tiempo extenuados por la violencia.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Ninguna prueba ser\u00e1 superior a lo que nosotros podemos hacer, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. 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