{"id":237692,"date":"2022-11-04T13:38:34","date_gmt":"2022-11-04T16:38:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=237692"},"modified":"2022-11-04T13:40:08","modified_gmt":"2022-11-04T16:40:08","slug":"papa-francisco-tenemos-una-gran-responsabilidad-ante-dios-y-ante-los-hombres-debemos-ser-modelos-ejemplares-de-lo-que-predicamos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-tenemos-una-gran-responsabilidad-ante-dios-y-ante-los-hombres-debemos-ser-modelos-ejemplares-de-lo-que-predicamos\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Tenemos una gran responsabilidad ante Dios y ante los hombres, debemos ser modelos ejemplares de lo que predicamos"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>BAR\u00c9IN<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Papa Francisco | Tenemos una gran responsabilidad ante Dios y ante los hombres, debemos ser modelos ejemplares de lo que predicamos<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al dirigir su mensaje en el Encuentro con los miembros del Consejo de Ancianos Musulmanes. Celebrado en la Mezquita del <strong>\u00abPalacio Real de Sakhir\u00bb<\/strong> en la ciudad de <strong>Awali<\/strong>, donde expresaba el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>, <strong><em>\u201cante ustedes quisiera reiterar que el Dios de la paz nunca conduce a la guerra, nunca incita al odio, nunca favorece la violencia.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Y nosotros, que creemos en \u00e9l, estamos llamados a promover la paz a trav\u00e9s de instrumentos de paz, como el encuentro, la negociaci\u00f3n paciente y el di\u00e1logo, que es el ox\u00edgeno de la convivencia com\u00fan\u201d.<\/em><\/strong> El <strong>Papa<\/strong> revelaba en sus palabras, <strong><em>\u201cla paz no s\u00f3lo se proclama, hay que arraigarla. Y esto es posible eliminando las desigualdades y discriminaciones, que generan inestabilidad y hostilidad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> compart\u00eda, <strong><em>\u201ccreo que necesitamos cada vez m\u00e1s encontrarnos, conocernos y tomarnos a pecho, poner la realidad antes que las ideas y las personas antes que las opiniones, apertura al Cielo antes que las distancias en la Tierra: un futuro de fraternidad antes que un pasado de hostilidad, superando los prejuicios y malentendidos de la historia en nombre de Aquel que es la Fuente de la Paz\u201d.<\/em><\/strong> Prosiguiendo, planteaba el Papa, <strong><em>\u201c(\u2026) los males sociales e internacionales, los econ\u00f3micos y personales, as\u00ed como la dram\u00e1tica crisis ambiental que caracteriza estos tiempos y sobre la que hoy aqu\u00ed reflexionamos, provienen en \u00faltima instancia del alejamiento de Dios y del pr\u00f3ximo.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Tenemos, pues, una tarea \u00fanica e ineludible, la de ayudar a redescubrir estas fuentes de vida olvidadas, de hacer volver a beber a la humanidad de esta antigua sabidur\u00eda, de acercar a los fieles a la adoraci\u00f3n del Dios del cielo y a los hombres por que \u00c9l hizo la tierra\u201d.<\/em><\/strong> Entonces, pregunt\u00f3: <strong><em>\u201c\u00bfY esto de qu\u00e9 manera? Nuestros medios son esencialmente dos: la oraci\u00f3n y la fraternidad. Estas son nuestras armas, humildes y eficaces. No debemos dejarnos tentar por otros instrumentos, por atajos indignos del Alt\u00edsimo, cuyo nombre de Paz es insultado por quienes creen en las razones de la fuerza, alimentan la violencia, la guerra y el mercado de armas, \u00abel comercio de la muerte\u00bb que a trav\u00e9s de crecientes sumas de dinero est\u00e1n convirtiendo nuestra casa com\u00fan en un gran arsenal\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final, el Santo Padre, comparti\u00f3, <strong><em>\u201ctenemos una gran responsabilidad ante Dios y ante los hombres y debemos ser modelos ejemplares de lo que predicamos, no s\u00f3lo en nuestras comunidades y en nuestros hogares -ya no basta- sino en el mundo unificado y globalizado. Los que descendemos de Abraham, padre en la fe de los pueblos, no podemos tener s\u00f3lo en el coraz\u00f3n lo \u201cnuestro\u201d, sino que, cada vez m\u00e1s unidos, debemos dirigirnos a toda la comunidad humana que habita la Tierra\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el discurso de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>ENCUENTRO CON LOS MIEMBROS DEL \u00abCONSEJO DE ANCIANOS MUSULMANES\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>DISCURSO DEL SANTO PADRE<\/p>\n\n\n\n<p>Mezquita del \u00abPalacio Real de Sakhir\u00bb en Awali<\/p>\n\n\n\n<p>viernes, 4 de noviembre de 2022<\/p>\n\n\n\n<p>Estimado hermano, Dr. Ahmad Al-Tayyeb, Gran Im\u00e1n de Al-Azhar,<\/p>\n\n\n\n<p>Estimados miembros del Consejo Musulm\u00e1n de Ancianos,<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos amigos,<\/p><p>\u00a1As-salamu alaikum!<\/p><p>Los saludo cordialmente, deseando que la paz del Alt\u00edsimo descienda sobre cada uno de ustedes: sobre ustedes, que se proponen promover la reconciliaci\u00f3n para evitar divisiones y conflictos en las comunidades musulmanas; sobre ustedes, que ven en el extremismo un peligro que corroe la verdadera religi\u00f3n; sobre ti, que te comprometes a disipar las interpretaciones err\u00f3neas que a trav\u00e9s de la violencia malinterpretan, explotan y da\u00f1an una creencia religiosa. Que la paz descienda y permanezca sobre ustedes, que quieren difundirla inculcando en los corazones los valores del respeto, la tolerancia y la moderaci\u00f3n; sobre vos, que te propones fomentar las relaciones de amistad, el respeto mutuo y la confianza rec\u00edproca con quienes, como yo, profesan una fe religiosa diferente; a ustedes, hermanos y hermanas, que quieren fomentar en los j\u00f3venes una educaci\u00f3n moral e intelectual que se oponga a todas las formas de odio e intolerancia. \u00a1As-salamu alaikum!<\/p><p>Dios es la Fuente de la paz. \u00a1Que nos conceda ser canales de su paz en todas partes! Ante ustedes quisiera reiterar que el Dios de la paz nunca conduce a la guerra, nunca incita al odio, nunca favorece la violencia. Y nosotros, que creemos en \u00e9l, estamos llamados a promover la paz a trav\u00e9s de instrumentos de paz, como el encuentro, la negociaci\u00f3n paciente y el di\u00e1logo, que es el ox\u00edgeno de la convivencia com\u00fan. Entre los objetivos que te propones est\u00e1 el de difundir una cultura de paz basada en la justicia. Quisiera decirles que este es el camino, m\u00e1s a\u00fan, el \u00fanico camino, ya que la paz \u00abes obra de la justicia\u00bb (Gaudium et spes, 78). Brota de la fraternidad, crece a trav\u00e9s de la lucha contra la injusticia y las desigualdades, se construye tendiendo la mano a los dem\u00e1s\u201d (Discurso con motivo de la Lectura de la Declaraci\u00f3n Final y Conclusi\u00f3n del VII \u201cCongreso de L\u00edderes de las Religiones Mundiales y Tradicionales\u201d, 15 de septiembre de 2022). La paz no s\u00f3lo se proclama, hay que arraigarla. Y esto es posible eliminando las desigualdades y discriminaciones, que generan inestabilidad y hostilidad.<\/p><p>Le agradezco su compromiso en este sentido, as\u00ed como la acogida que me ha brindado y las palabras que me ha dirigido. Vengo a ustedes como creyente en Dios, como hermano y peregrino de la paz. Vengo a ustedes a caminar juntos, en el esp\u00edritu de Francisco de As\u00eds, que dec\u00eda: \u00abLa paz que proclam\u00e1is con la boca, hacedla m\u00e1s abundante a\u00fan en vuestros corazones\u00bb (Leyenda de los tres compa\u00f1eros, XIV, 5). : FF 1469) . Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n ver c\u00f3mo en estas tierras se acostumbra, al recibir a un hu\u00e9sped, no s\u00f3lo estrecharle la mano, sino llevar la mano al coraz\u00f3n en se\u00f1al de cari\u00f1o. Como diciendo: tu persona no se aleja de m\u00ed, entra en mi coraz\u00f3n, en mi vida. Tambi\u00e9n llevo mi mano a mi coraz\u00f3n con respetuoso cari\u00f1o, mirando a cada uno de ustedes y bendiciendo al Alt\u00edsimo por la oportunidad de encontrarnos.<\/p><p>Creo que necesitamos cada vez m\u00e1s encontrarnos, conocernos y tomarnos a pecho, poner la realidad antes que las ideas y las personas antes que las opiniones, apertura al Cielo antes que las distancias en la Tierra: un futuro de fraternidad antes que un pasado de hostilidad, superando los prejuicios y malentendidos de la historia en nombre de Aquel que es la Fuente de la Paz. Por otra parte, \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1n convivir, acogerse y estimarse los fieles de diferentes religiones y culturas si seguimos siendo extra\u00f1os? Dej\u00e9monos guiar por el dicho del Imam Ali: \u00abLas personas son de dos tipos: o sus hermanos en la fe o sus semejantes en la humanidad\u00bb, y sint\u00e1monos llamados a cuidar de todos aquellos que el plan divino ha puesto a nuestro lado en el mundo. Exhort\u00e9monos a \u00abolvidar el pasado y ejercer sinceramente la comprensi\u00f3n rec\u00edproca, as\u00ed como defender y promover la justicia social, los valores morales, la paz y la libertad juntos para todos los hombres\u00bb (Nostra aetate, 3). Son tareas que nos corresponden a nosotros, gu\u00edas religiosos: ante una humanidad cada vez m\u00e1s herida y desgarrada que, bajo el disfraz de la globalizaci\u00f3n, respira con ahogo y temor, los grandes credos est\u00e1n llamados a ser el coraz\u00f3n que une a los miembros del cuerpo, el alma que da esperanza y vida a las m\u00e1s altas aspiraciones.<\/p><p>En los \u00faltimos d\u00edas he hablado del poder de la vida, que resiste en los desiertos m\u00e1s \u00e1ridos bebiendo del agua del encuentro y de la convivencia pac\u00edfica. Ayer hice esto siguiendo el ejemplo del sorprendente \u00ab\u00e1rbol de la vida\u00bb que se encuentra aqu\u00ed en Bar\u00e9in. El relato b\u00edblico, que hemos escuchado, sit\u00faa el \u00e1rbol de la vida en el centro del jard\u00edn de los or\u00edgenes, en el coraz\u00f3n del maravilloso plan de Dios sobre el hombre, un dise\u00f1o armonioso capaz de abrazar a toda la creaci\u00f3n. El ser humano, sin embargo, se ha distanciado del Creador y del orden establecido por \u00e9l. De ah\u00ed se originaron problemas y desequilibrios, que en la narraci\u00f3n b\u00edblica se suceden: peleas y asesinatos entre hermanos (cf. Gn 4), des\u00f3rdenes y devastaciones ambientales (cf. Gn 6-9), soberbia y conflictos en el coraz\u00f3n humano ( cf. Gn 11)&#8230; Un torrente de maldad y de muerte ha brotado del coraz\u00f3n del hombre, de la chispa maligna desatada por aquel mal que se agazapa a la puerta de su coraz\u00f3n (cf. Gn 4,7), para poner fuego al jard\u00edn arm\u00f3nico del mundo. Pero todo este mal tiene sus ra\u00edces en el rechazo de Dios y del hermano: en perder de vista al Autor de la vida y en no reconocerse ya como guardianes de los hermanos. Por lo tanto, las dos preguntas que hemos escuchado siguen siendo siempre v\u00e1lidas y, m\u00e1s all\u00e1 del credo profesado, interpelan toda existencia y toda \u00e9poca: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s?\u00bb (G\u00e9n 3, 9); \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu hermano?\u00bb (G\u00e9n 4, 9).<\/p><p>Queridos amigos, hermanos en Abraham, creyentes en el \u00fanico Dios, los males sociales e internacionales, los econ\u00f3micos y personales, as\u00ed como la dram\u00e1tica crisis ambiental que caracteriza estos tiempos y sobre la que hoy aqu\u00ed reflexionamos, provienen en \u00faltima instancia del alejamiento de Dios y del pr\u00f3ximo. Tenemos, pues, una tarea \u00fanica e ineludible, la de ayudar a redescubrir estas fuentes de vida olvidadas, de hacer volver a beber a la humanidad de esta antigua sabidur\u00eda, de acercar a los fieles a la adoraci\u00f3n del Dios del cielo y a los hombres por que El hizo la tierra.<\/p><p>\u00bfY esto de qu\u00e9 manera? Nuestros medios son esencialmente dos: la oraci\u00f3n y la fraternidad. Estas son nuestras armas, humildes y eficaces. No debemos dejarnos tentar por otros instrumentos, por atajos indignos del Alt\u00edsimo, cuyo nombre de Paz es insultado por quienes creen en las razones de la fuerza, alimentan la violencia, la guerra y el mercado de armas, \u00abel comercio de la muerte\u00bb que a trav\u00e9s de crecientes sumas de dinero est\u00e1n convirtiendo nuestra casa com\u00fan en un gran arsenal. \u00a1Cu\u00e1ntas tramas oscuras y cu\u00e1ntas dolorosas contradicciones hay detr\u00e1s de todo esto! Pi\u00e9nsese, por ejemplo, en cu\u00e1ntas personas se ven obligadas a migrar de su tierra debido a conflictos fomentados por la compra asequible de armamento obsoleto, para ser identificados y rechazados en otras fronteras a trav\u00e9s de equipos militares cada vez m\u00e1s sofisticados. \u00a1Y as\u00ed la esperanza muere dos veces! Pues bien, ante estos tr\u00e1gicos escenarios, mientras el mundo persigue las quimeras de la fuerza, el poder y el dinero, estamos llamados a recordar, con la sabidur\u00eda de los mayores y padres, que ante todo est\u00e1 Dios y el pr\u00f3jimo, que s\u00f3lo la trascendencia y la fraternidad puede salvarnos. Depende de nosotros desenterrar estas fuentes de vida, de lo contrario el desierto de la humanidad ser\u00e1 cada vez m\u00e1s \u00e1rido y mortal. Sobre todo, nos corresponde a nosotros testimoniar, m\u00e1s con hechos que con palabras, que creemos en esto, en estas dos verdades. Tenemos una gran responsabilidad ante Dios y ante los hombres y debemos ser modelos ejemplares de lo que predicamos, no s\u00f3lo en nuestras comunidades y en nuestros hogares -ya no basta- sino en el mundo unificado y globalizado. Los que descendemos de Abraham, padre en la fe de los pueblos, no podemos tener s\u00f3lo en el coraz\u00f3n lo \u201cnuestro\u201d, sino que, cada vez m\u00e1s unidos, debemos dirigirnos a toda la comunidad humana que habita la Tierra.<\/p><p>Porque todos se hacen, al menos en el secreto de su coraz\u00f3n, las mismas grandes preguntas: \u00bfqui\u00e9n es el hombre, por qu\u00e9 el dolor, el mal, la muerte, la injusticia, qu\u00e9 hay despu\u00e9s de esta vida? En muchos, anestesiados por el materialismo pr\u00e1ctico y el consumismo paralizante, las mismas preguntas yacen latentes, mientras que en otros son silenciadas por las plagas inhumanas del hambre y la pobreza. Miremos el hambre y la pobreza de hoy. Entre las razones del olvido de lo que importa, sin embargo, no figuran nuestro descuido, el esc\u00e1ndalo de dedicarse a otra cosa y no anunciar al Dios que da la paz a la vida y la paz que da la vida a los hombres. \u00a1Hermanos y hermanas, apoy\u00e9monos en esto, demos seguimiento a nuestro encuentro de hoy, caminemos juntos! Seremos bendecidos por el Alt\u00edsimo y por las criaturas m\u00e1s peque\u00f1as y d\u00e9biles que \u00c9l prefiere: por los pobres, por los ni\u00f1os y j\u00f3venes, que despu\u00e9s de tantas noches oscuras esperan el amanecer de la luz y de la paz. Gracias.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>BAR\u00c9IN Papa Francisco | Tenemos una gran responsabilidad ante Dios y ante los hombres, debemos ser modelos ejemplares de lo que predicamos, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el Santo Padre al dirigir su mensaje en el Encuentro con los miembros del Consejo de Ancianos Musulmanes. 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