{"id":237711,"date":"2022-11-06T08:00:00","date_gmt":"2022-11-06T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=237711"},"modified":"2022-11-06T10:06:42","modified_gmt":"2022-11-06T13:06:42","slug":"papa-francisco-todo-brota-de-la-gracia-todo-es-gracia-todo-viene-del-espiritu-santo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-todo-brota-de-la-gracia-todo-es-gracia-todo-viene-del-espiritu-santo\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Todo brota de la gracia, todo es gracia, todo viene del Esp\u00edritu Santo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>BAR\u00c9IN<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>Todo brota de la gracia, todo es gracia, todo viene del Esp\u00edritu Santo<\/strong>, as\u00ed lo expresaba en Santo Padre al compartir su mensaje en el Encuentro con los Obispos, Sacerdotes, Consagrados, Seminaristas y Agentes Pastorales. Antes de la ceremonia de despedida en la <strong>Sakhir Air Base<\/strong> de la ciudad de <strong>Awali<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se reun\u00eda en la <strong>Iglesia Sagrado Coraz\u00f3n<\/strong> de Manama en la ma\u00f1ana del domingo (hora local).<\/p>\n\n\n\n<p>En el encuentro, el Santo Padre dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>estoy contento de encontrarme entre ustedes, en esta comunidad cristiana que manifiesta bien su rostro \u201ccat\u00f3lico\u201d, es decir, universal; una Iglesia formada por personas provenientes de muchas partes del mundo, que se re\u00fanen para confesar la \u00fanica fe en Cristo\u201d.<\/em><\/strong> A\u00f1adiendo, <strong><em>\u201c(\u2026) saludando a cada uno de ustedes, pienso tambi\u00e9n en sus pueblos de pertenencia, en sus familias, que llevan en el coraz\u00f3n con un poco de nostalgia, en sus pa\u00edses de origen\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, continu\u00f3, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>las palabras de Jes\u00fas que hemos escuchado hablan del agua viva que brota de Cristo y de los creyentes (cf.&nbsp;Jn&nbsp;7,37-39). Me hicieron pensar precisamente en esta tierra.<\/em><\/strong><strong><em> Es una hermosa imagen de lo que son ustedes y sobre todo de lo que la fe realiza en la vida; emerge a la superficie nuestra humanidad, demacrada por muchas fragilidades, miedos, desaf\u00edos que debe afrontar, males personales y sociales de distinto tipo (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, el <strong>Santo Padre<\/strong>, expresaba, <strong><em>\u201c(\u2026) la Iglesia, nace del costado abierto de Cristo, de un ba\u00f1o de regeneraci\u00f3n en el Esp\u00edritu Santo (cf.&nbsp;Tt&nbsp;3,5). No somos cristianos por nuestros m\u00e9ritos o s\u00f3lo porque nos adherimos a un credo, sino porque en el Bautismo nos fue donada el agua viva del Esp\u00edritu, que nos hace hijos amados de Dios y hermanos entre nosotros, convirti\u00e9ndonos en criaturas nuevas. Todo brota de la gracia, \u2014todo es gracia\u2014, todo viene del Esp\u00edritu Santo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, el <strong>Su Santidad<\/strong> habl\u00f3 sobre tres grandes dones del Esp\u00edritu Santo, el Esp\u00edritu es&nbsp;<em>fuente de alegr\u00eda<\/em><em>; <\/em>el Esp\u00edritu Santo es&nbsp;<em>fuente de unidad<\/em><em>; y, <\/em>el Esp\u00edritu es&nbsp;<em>fuente de profec\u00eda<\/em><em>. <\/em>Al respecto, compart\u00eda, <strong><em>\u201cel Esp\u00edritu es&nbsp;fuente de alegr\u00eda, el agua dulce que el Se\u00f1or quiere hacer correr en los desiertos de nuestra humanidad, amasada de tierra y de fragilidad, es la certeza de no estar nunca solos en el camino de la vida.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>En efecto, el Esp\u00edritu es Aquel que no nos deja solos, es el Consolador; nos alienta con su presencia discreta y ben\u00e9fica, nos acompa\u00f1a con amor, nos sostiene en las luchas y en las dificultades, anima nuestros sue\u00f1os m\u00e1s hermosos y nuestros deseos m\u00e1s grandes, abri\u00e9ndonos al asombro y a la belleza de la vida\u201d<\/em><\/strong>. En otro p\u00e1rrafo, dec\u00eda sobre el Esp\u00edritu es fuente de unidad, <strong><em>\u201cno puede haber lugar para las obras de la carne, es decir, del ego\u00edsmo; como las divisiones, las peleas, las calumnias, las murmuraciones.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Por favor est\u00e9n atentos al chismorreo, las habladur\u00edas destruyen una comunidad. Las divisiones del mundo, y tambi\u00e9n las diferencias \u00e9tnicas, culturales y rituales, no pueden da\u00f1ar o comprometer la unidad del Esp\u00edritu\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Agregando, prosigui\u00f3, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>por el contrario, su fuego destruye los deseos mundanos y enciende nuestras vidas con ese amor acogedor y compasivo con el que Jes\u00fas nos ama, para que tambi\u00e9n nosotros podamos amarnos as\u00ed entre nosotros. Por eso, cuando el Esp\u00edritu del Resucitado desciende sobre los disc\u00edpulos, se convierte en fuente de unidad y de fraternidad contra todo ego\u00edsmo (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sobre, el Esp\u00edritu es&nbsp;<em>fuente de profec\u00eda<\/em>, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201clos profetas reciben del Esp\u00edritu Santo la luz interior que los hace int\u00e9rpretes atentos de la realidad, capaces de captar dentro de las tramas, a menudo oscuras, de la historia, la presencia de Dios, e indicarla al pueblo\u201d<\/em><\/strong>. El <strong>Papa<\/strong> dec\u00eda, adem\u00e1s, <strong><em>\u201c(\u2026) todos los bautizados han recibido el Esp\u00edritu y todos son profetas. Y como tales no podemos fingir que no vemos las obras del mal, quedarnos en una \u201cvida tranquila\u201d para no ensuciarnos las manos. Un cristiano tarde o temprano debe ensuciarse las manos para vivir bien su vida cristiana y dar buen testimonio\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, se\u00f1alaba, <strong><em>\u201cpor el contrario, hemos recibido un Esp\u00edritu de profec\u00eda para manifestar el Evangelio con nuestro testimonio de vida. Por eso san Pablo exhorta: \u00abAspiren a los dones espirituales, sobre todo al de profec\u00eda\u00bb (1 Co&nbsp;14,1). La profec\u00eda nos hace capaces de practicar las bienaventuranzas evang\u00e9licas en las situaciones de cada d\u00eda, es decir, de edificar con firme mansedumbre ese Reino de Dios en el que el amor, la justicia y la paz se oponen a toda forma de ego\u00edsmo, de violencia y de degradaci\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ENCUENTRO CON LOS OBISPOS, SACERDOTES,<\/strong><strong><u><br><\/u><\/strong><strong>CONSAGRADOS, SEMINARISTAS Y AGENTES PASTORALES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>DISCURSO DEL SANTO PADRE<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Iglesia del Sagrado Coraz\u00f3n de Manama<\/em><em><br>Domingo, 6 de noviembre de 2022<\/em><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos obispos, sacerdotes, consagrados, seminaristas y agentes de pastoral, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p>Estoy contento de encontrarme entre ustedes, en esta comunidad cristiana que manifiesta bien su rostro \u201ccat\u00f3lico\u201d, es decir, universal; una Iglesia formada por personas provenientes de muchas partes del mundo, que se re\u00fanen para confesar la \u00fanica fe en Cristo. Mons. Hinder, a quien agradezco su servicio y sus palabras, habl\u00f3 ayer de \u00abun peque\u00f1o reba\u00f1o constituido por migrantes\u00bb. As\u00ed que, saludando a cada uno de ustedes, pienso tambi\u00e9n en sus pueblos de pertenencia, en sus familias, que llevan en el coraz\u00f3n con un poco de nostalgia, en sus pa\u00edses de origen. En particular, viendo aqu\u00ed presentes a fieles del L\u00edbano, aseguro mi oraci\u00f3n y cercan\u00eda a ese amado pa\u00eds, tan cansado y tan probado, y a todos los pueblos que sufren en Oriente Medio. Es hermoso pertenecer a una Iglesia formada de historias y rostros diversos que encuentran armon\u00eda en el \u00fanico rostro de Jes\u00fas. Y dicha variedad \u2014que he visto en estos d\u00edas\u2014 es el espejo de este pa\u00eds, de la gente que habita en \u00e9l, as\u00ed como del paisaje que lo caracteriza y que, aun dominado por el desierto, posee una rica y variada presencia de plantas y de seres vivos.<\/p><p>Las palabras de Jes\u00fas que hemos escuchado hablan del agua viva que brota de Cristo y de los creyentes (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a07,37-39). Me hicieron pensar precisamente en esta tierra. Es verdad, hay mucho desierto, pero tambi\u00e9n hay manantiales de agua dulce que corren silenciosamente en el subsuelo, irrig\u00e1ndolo. Es una hermosa imagen de lo que son ustedes y sobre todo de lo que la fe realiza en la vida; emerge a la superficie nuestra humanidad, demacrada por muchas fragilidades, miedos, desaf\u00edos que debe afrontar, males personales y sociales de distinto tipo; pero en el fondo del alma, bien adentro, en lo \u00edntimo del coraz\u00f3n, corre serena y silenciosa el agua dulce del Esp\u00edritu, que riega nuestros desiertos, vuelve a dar vigor a lo que amenaza con secarse, lava lo que nos degrada, sacia nuestra sed de felicidad. Y siempre renueva la vida. Esta es el agua viva de la que habla Jes\u00fas, esta es la fuente de vida nueva que nos promete: el don del Esp\u00edritu Santo, la presencia tierna, amorosa y revitalizadora de Dios en nosotros.<\/p><p>Nos hace bien, pues, detenernos en la escena que describe el Evangelio. Jes\u00fas se encontraba en el templo de Jerusal\u00e9n, donde se estaba celebrando una de las fiestas m\u00e1s importantes, durante la cual el pueblo bendec\u00eda al Se\u00f1or por el don de la tierra y de las cosechas, haciendo memoria de la Alianza. En ese d\u00eda de fiesta se realizaba un rito importante: el sumo sacerdote se dirig\u00eda a la piscina de Silo\u00e9, sacaba agua y luego, mientras el pueblo cantaba y exultaba, la derramaba fuera de los muros de la ciudad para indicar que de Jerusal\u00e9n iba a fluir una gran bendici\u00f3n para todos. En efecto, sobre Jerusal\u00e9n el salmista hab\u00eda dicho: \u00abTodas mis fuentes est\u00e1n en ti\u00bb (<em>Sal<\/em>\u00a087,7); y el profeta Ezequiel hab\u00eda hablado de un manantial de agua que, brotando del templo, iba a irrigar y fecundar como un r\u00edo toda la tierra (cf.\u00a0<em>Ez<\/em>\u00a047,1-12). \u00a0<\/p><p>En vista de lo anterior, comprendemos bien qu\u00e9 quiere decirnos el Evangelio de Juan con esta escena: estamos en el \u00faltimo d\u00eda de la fiesta, Jes\u00fas, \u00abponi\u00e9ndose de pie\u00bb, exclam\u00f3: \u00abEl que tenga sed, venga a m\u00ed\u00bb (<em>Jn<\/em>\u00a07,37), porque \u00abde su seno brotar\u00e1n manantiales de agua viva\u00bb (v. 38). \u00a1Qu\u00e9 invitaci\u00f3n m\u00e1s hermosa! Y el evangelista explica: \u00ab\u00c9l se refer\u00eda al Esp\u00edritu que deb\u00edan recibir los que creyeran en \u00e9l. Porque el Esp\u00edritu no hab\u00eda sido dado todav\u00eda, ya que Jes\u00fas a\u00fan no hab\u00eda sido glorificado\u00bb (v. 39). Se hace referencia a la hora en que Jes\u00fas muere en la cruz. En ese momento, ya no es del templo de piedras, sino del costado abierto de Cristo que saldr\u00e1 el agua de la vida nueva, el agua vivificante del Esp\u00edritu Santo, destinada a regenerar a toda la humanidad liber\u00e1ndola del pecado y de la muerte.<\/p><p>Hermanos y hermanas, recordemos siempre esto: la Iglesia nace all\u00ed, nace del costado abierto de Cristo, de un ba\u00f1o de regeneraci\u00f3n en el Esp\u00edritu Santo (cf.\u00a0<em>Tt\u00a0<\/em>3,5). No somos cristianos por nuestros m\u00e9ritos o s\u00f3lo porque nos adherimos a un credo, sino porque en el Bautismo nos fue donada el agua viva del Esp\u00edritu, que nos hace hijos amados de Dios y hermanos entre nosotros, convirti\u00e9ndonos en criaturas nuevas. Todo brota de la gracia, \u2014todo es gracia\u2014, todo viene del Esp\u00edritu Santo. Perm\u00edtanme, entonces, detenerme brevemente con ustedes sobre\u00a0<em>tres grandes dones<\/em>\u00a0que el Esp\u00edritu Santo nos da y nos pide que acojamos y vivamos:\u00a0<em>la alegr\u00eda<\/em>,<em>\u00a0la unidad\u00a0<\/em>y<em>\u00a0la profec\u00eda<\/em>.La alegr\u00eda, la unidad y la profec\u00eda.<\/p><p>En primer lugar, el Esp\u00edritu es\u00a0<em>fuente de alegr\u00eda<\/em>. El agua dulce que el Se\u00f1or quiere hacer correr en los desiertos de nuestra humanidad, amasada de tierra y de fragilidad, es la certeza de no estar nunca solos en el camino de la vida. En efecto, el Esp\u00edritu es Aquel que no nos deja solos, es el Consolador; nos alienta con su presencia discreta y ben\u00e9fica, nos acompa\u00f1a con amor, nos sostiene en las luchas y en las dificultades, anima nuestros sue\u00f1os m\u00e1s hermosos y nuestros deseos m\u00e1s grandes, abri\u00e9ndonos al asombro y a la belleza de la vida. Por eso, la alegr\u00eda del Esp\u00edritu no es un estado ocasional o una emoci\u00f3n del momento; tampoco es esa especie de \u00abalegr\u00eda consumista e individualista tan presente en algunas experiencias culturales de hoy\u00bb (Exhort. ap.\u00a0<em>Gaudete et exsultate<\/em>, 128). En cambio, la alegr\u00eda en el Esp\u00edritu es aquella que nace de la relaci\u00f3n con Dios, de saber que, aun en las dificultades y en las noches oscuras que a veces atravesamos, no estamos solos, perdidos o derrotados, porque \u00c9l est\u00e1 con nosotros. Y con \u00c9l podemos afrontar y superar todo, incluso los abismos del dolor y de la muerte.<\/p><p>A ustedes, que han descubierto esta alegr\u00eda y la viven en comunidad, quisiera decirles:\u00a0<em>cons\u00e9rvenla<\/em>, m\u00e1s a\u00fan,\u00a0<em>multipl\u00edquenla<\/em>. \u00bfY saben cu\u00e1l es la mejor manera para hacer esto?\u00a0<em>D\u00e1ndola<\/em>. S\u00ed, es as\u00ed, la alegr\u00eda cristiana es contagiosa, porque el Evangelio hace salir de s\u00ed mismo para comunicar la belleza del amor de Dios. Por lo tanto, es esencial que en las comunidades cristianas la alegr\u00eda no decaiga y se comparta; que no nos limitemos a repetir gestos por rutina, sin entusiasmo, sin creatividad. De lo contrario, perderemos la fe y nos convertiremos en una comunidad aburrida, \u00a1y eso es malo! Es importante que, adem\u00e1s de la liturgia, particularmente en la celebraci\u00f3n de la Misa, fuente y cumbre de la vida cristiana (cf.\u00a0<em>Sacrosanctum Concilium<\/em>, 10), hagamos circular la alegr\u00eda del Evangelio tambi\u00e9n a trav\u00e9s de una acci\u00f3n pastoral din\u00e1mica, especialmente para los j\u00f3venes, las familias y las vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa. La alegr\u00eda cristiana no se puede retener para uno mismo; s\u00f3lo cuando la hacemos circular, se multiplica. \u00a0<\/p><p>En segundo lugar, el Esp\u00edritu Santo es\u00a0<em>fuente de unidad<\/em>. Los que lo acogen reciben el amor del Padre y se convierten en sus hijos (cf.\u00a0<em>Rm<\/em>\u00a08,15-16); y, si son hijos de Dios, son tambi\u00e9n hermanos y hermanas. No puede haber lugar para las obras de la carne, es decir, del ego\u00edsmo; como las divisiones, las peleas, las calumnias, las murmuraciones. Por favor est\u00e9n atentos al chismorreo, las habladur\u00edas destruyen una comunidad. Las divisiones del mundo, y tambi\u00e9n las diferencias \u00e9tnicas, culturales y rituales, no pueden da\u00f1ar o comprometer la unidad del Esp\u00edritu. Por el contrario, su fuego destruye los deseos mundanos y enciende nuestras vidas con ese amor acogedor y compasivo con el que Jes\u00fas nos ama, para que tambi\u00e9n nosotros podamos amarnos as\u00ed entre nosotros. Por eso, cuando el Esp\u00edritu del Resucitado desciende sobre los disc\u00edpulos, se convierte en fuente de unidad y de fraternidad contra todo ego\u00edsmo; inaugura el \u00fanico lenguaje del amor, para que los diversos lenguajes humanos no permanezcan lejanos e incomprensibles; rompe las barreras de la desconfianza y del odio, para crear espacios de acogida y de di\u00e1logo; libera del miedo e infunde la valent\u00eda de salir al encuentro de los dem\u00e1s con la fuerza desarmada y desarmante de la misericordia.\u00a0<\/p><p>Esto es lo que hace el Esp\u00edritu Santo, modela de este modo a la Iglesia desde sus or\u00edgenes. Desde Pentecost\u00e9s las procedencias, las sensibilidades y las diferentes visiones se armonizan en la comuni\u00f3n, se forjan en una unidad que no es uniformidad, es armon\u00eda, porque el Esp\u00edritu Santo es armon\u00eda. Si hemos recibido el Esp\u00edritu, nuestra vocaci\u00f3n eclesial es principalmente la de cuidar la unidad y cultivar el conjunto, es decir \u2014como dice san Pablo\u2014 \u00abconservar la unidad del Esp\u00edritu, mediante el v\u00ednculo de la paz. Hay un solo Cuerpo y un solo Esp\u00edritu, as\u00ed como hay una misma esperanza, a la que hemos sido llamados\u00bb (<em>Ef<\/em>\u00a04,3-4).<\/p><p>En su testimonio, Chris ha dicho que, cuando era muy joven, lo que le hab\u00eda fascinado de la Iglesia cat\u00f3lica era \u00abla devoci\u00f3n com\u00fan de todos los fieles\u00bb; todos reunidos en una sola familia, todos para cantar las alabanzas del Se\u00f1or, sin importar el color de la piel, la procedencia geogr\u00e1fica o el idioma. Esta es la fuerza de la comunidad cristiana, el primer testimonio que podemos dar al mundo. \u00a1Tratemos de ser custodios y constructores de unidad! Para ser cre\u00edbles en el di\u00e1logo con los dem\u00e1s, vivamos la fraternidad entre nosotros. Hag\u00e1moslo en las comunidades, valorando los carismas de todos sin mortificar a nadie; hag\u00e1moslo en las casas religiosas, como signos vivos de concordia y de paz; hag\u00e1moslo en las familias, de modo que el v\u00ednculo de amor del sacramento se traduzca en actitudes cotidianas de servicio y de perd\u00f3n; hag\u00e1moslo tambi\u00e9n en la sociedad multirreligiosa y multicultural en la que vivimos. Estemos siempre en favor del di\u00e1logo, \u2014siempre\u2014, seamos tejedores de comuni\u00f3n con los hermanos de otros credos y confesiones. S\u00e9 que en este camino ustedes ya dan un hermoso ejemplo, pero la fraternidad y la comuni\u00f3n son dones que no debemos cansarnos de pedir al Esp\u00edritu, para rechazar las tentaciones del enemigo, que siempre siembra ciza\u00f1a. \u00a0<\/p><p>Por \u00faltimo, el Esp\u00edritu es\u00a0<em>fuente de profec\u00eda<\/em>. La historia de la salvaci\u00f3n, como sabemos, est\u00e1 repleta de numerosos profetas que Dios llama, consagra y env\u00eda en medio del pueblo para que hablen en su nombre. Los profetas reciben del Esp\u00edritu Santo la luz interior que los hace int\u00e9rpretes atentos de la realidad, capaces de captar dentro de las tramas, a menudo oscuras, de la historia, la presencia de Dios, e indicarla al pueblo. Con frecuencia las palabras de los profetas son penetrantes; llaman por su nombre a los proyectos de mal que se anidan en el coraz\u00f3n de la gente, ponen en crisis las falsas seguridades humanas y religiosas, e invitan a la conversi\u00f3n.<\/p><p>Tambi\u00e9n nosotros tenemos esta vocaci\u00f3n prof\u00e9tica; todos los bautizados han recibido el Esp\u00edritu y todos son profetas. Y como tales no podemos fingir que no vemos las obras del mal, quedarnos en una \u201cvida tranquila\u201d para no ensuciarnos las manos. Un cristiano tarde o temprano debe ensuciarse las manos para vivir bien su vida cristiana y dar buen testimonio. Por el contrario, hemos recibido un Esp\u00edritu de profec\u00eda para manifestar el Evangelio con nuestro testimonio de vida. Por eso san Pablo exhorta: \u00abAspiren a los dones espirituales, sobre todo al de profec\u00eda\u00bb (<em>1 Co\u00a0<\/em>14,1). La profec\u00eda nos hace capaces de practicar las bienaventuranzas evang\u00e9licas en las situaciones de cada d\u00eda, es decir, de edificar con firme mansedumbre ese Reino de Dios en el que el amor, la justicia y la paz se oponen a toda forma de ego\u00edsmo, de violencia y de degradaci\u00f3n. He apreciado que Sor Rose haya hablado del ministerio con las mujeres que se encuentran detenidas en las c\u00e1rceles. \u00a1Esto es hermoso! Una posibilidad que debemos agradecer. La profec\u00eda que edifica y conforta a estas personas consiste en compartir con ellas el tiempo, anunciarles la Palabra del Se\u00f1or, rezar con ellas. Es prestarles atenci\u00f3n, porque all\u00ed donde hay hermanos necesitados, como los presos, est\u00e1 Jes\u00fas, Jes\u00fas herido en cada persona que sufre (cf.\u00a0<em>Mt<\/em>\u00a025,40). \u00bfSabes lo que pienso cuando entro en una c\u00e1rcel? \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 ellos y no yo?\u00bb. Es la misericordia de Dios. Pero hacerse cargo de los detenidos nos ayuda a todos, como comunidad humana, porque seg\u00fan c\u00f3mo se trate a los \u00faltimos es como se mide la dignidad y la esperanza de una sociedad.<\/p><p>Queridos hermanos y hermanas, en estos meses estamos rezando mucho por la paz. En este contexto, el acuerdo firmado sobre la situaci\u00f3n de Etiop\u00eda constituye una esperanza. Animo a todos a sostener este compromiso por una paz duradera, para que, con la ayuda de Dios, se sigan recorriendo los caminos del di\u00e1logo y el pueblo vuelva pronto a encontrar una vida serena y digna. Y adem\u00e1s no quiero dejar de rezar y pedirles que recen por la martirizada Ucrania, para que esa guerra termine.<\/p><p>Y ahora, queridos hermanos y hermanas, hemos llegado al final. Quisiera decirles \u201cgracias\u201d por estos d\u00edas vividos juntos. \u00a1No olviden la alegr\u00eda, la unidad y la profec\u00eda! \u2014No las olviden\u2014. Con el coraz\u00f3n lleno de gratitud los bendigo a todos, especialmente a cuantos han trabajado por este viaje. Y, viendo que estas son las \u00faltimas palabras p\u00fablicas que pronuncio, perm\u00edtanme agradecer a Su Majestad el Rey y a las autoridades de este pa\u00eds \u2014tambi\u00e9n el Ministro de Justicia, aqu\u00ed presente\u2014 por la exquisita hospitalidad. Los animo a seguir con constancia y alegr\u00eda su camino espiritual y eclesial. Y ahora invoquemos la intercesi\u00f3n maternal de la Virgen Mar\u00eda, que me alegra venerar como Nuestra Se\u00f1ora de Arabia. Que Ella nos ayude a dejarnos guiar siempre por el Esp\u00edritu Santo y nos mantenga alegres, unidos en el afecto y en la oraci\u00f3n. No se olviden de rezar por m\u00ed, cuento con ello.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>BAR\u00c9IN Papa Francisco | Todo brota de la gracia, todo es gracia, todo viene del Esp\u00edritu Santo, as\u00ed lo expresaba en Santo Padre al compartir su mensaje en el Encuentro con los Obispos, Sacerdotes, Consagrados, Seminaristas y Agentes Pastorales. 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