{"id":237910,"date":"2022-11-30T08:00:00","date_gmt":"2022-11-30T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=237910"},"modified":"2022-11-30T08:58:01","modified_gmt":"2022-11-30T11:58:01","slug":"papa-francisco-la-consolacion-verdadera-nos-confirma-en-el-camino-que-dios-quiere-para-nosotros-dandonos-alegria-y-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-consolacion-verdadera-nos-confirma-en-el-camino-que-dios-quiere-para-nosotros-dandonos-alegria-y-paz\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La\u00a0consolaci\u00f3n verdadera\u00a0nos confirma en el camino que Dios quiere para nosotros, d\u00e1ndonos\u00a0alegr\u00eda\u00a0y\u00a0paz"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>La&nbsp;<em>consolaci\u00f3n verdadera<\/em>&nbsp;nos confirma en el camino que Dios quiere para nosotros, d\u00e1ndonos&nbsp;<em>alegr\u00eda<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>paz<\/em><\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> durante la audiencia general del d\u00eda mi\u00e9rcoles. Celebrada en Plaza San Pedro, Su Santidad Francisco, retomando el ciclo de catequesis sobre el Discernimiento, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema: <strong>\u00abAut\u00e9ntica consolaci\u00f3n\u00bb<\/strong> (Lectura: Fil 1, 9-11).<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto nos preguntaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>\u00bfc\u00f3mo podemos reconocer el verdadero consuelo? Es una pregunta muy importante para el buen discernimiento, para no ser enga\u00f1ados en la b\u00fasqueda de nuestro verdadero bien.<\/em><\/strong><strong><em> Podemos encontrar algunos criterios en un pasaje de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. \u201cSi en los pensamientos todo es bueno -dice San Ignacio- el principio, el medio y el final, y si todo est\u00e1 orientado hacia el bien, esto es se\u00f1al del \u00e1ngel bueno. Por otra parte, puede ser que en el curso de los pensamientos algo malo o que distrae o menos bueno que lo que el alma se hab\u00eda propuesto hacer previamente, o algo que debilita el alma, la inquieta, la perturba y le quita paz, le quita la tranquilidad y la calma que antes ten\u00eda: entonces esto es una clara se\u00f1al de que esos pensamientos vienen de un esp\u00edritu maligno\u00bb (n. 333)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, planteaba el <strong>Santo Padre<\/strong>: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>\u00bfQu\u00e9 quiere decir que el principio est\u00e1 orientado hacia el bien, como dice San Ignacio de un buen consuelo? Por ejemplo, tengo el pensamiento de orar, y noto que va acompa\u00f1ado de afecto hacia el Se\u00f1or y el pr\u00f3jimo, nos invita a hacer gestos de generosidad, de caridad: es un buen principio. En cambio, puede suceder que surja ese pensamiento para evitar un trabajo o una tarea que me ha sido encomendada: \u00a1cada vez que tengo que lavar los platos o limpiar la casa, tengo un gran deseo de ponerme en oraci\u00f3n! Esto sucede en los conventos. Pero la oraci\u00f3n no es una evasi\u00f3n de los deberes, al contrario, es una ayuda para lograr el bien que estamos llamados a hacer, aqu\u00ed y ahora\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Papa <\/strong>se\u00f1alaba, <strong><em>\u201cSan Ignacio dijo que el principio, el medio y el final deben ser buenos. El principio es este: quiero orar para no lavar los platos: ve, lava los platos y luego ve y ora. Luego est\u00e1 el medio, es decir, lo que viene despu\u00e9s, lo que sigue a ese pensamiento. Qued\u00e1ndome con el ejemplo anterior, si me pongo a rezar y, como hace el fariseo de la par\u00e1bola (cf. Lc 18,9-14), tiendo a complacerme a m\u00ed mismo y a despreciar a los dem\u00e1s, quiz\u00e1s con un coraz\u00f3n resentido y \u00e1cido, entonces estas son se\u00f1ales de que el esp\u00edritu maligno us\u00f3 ese pensamiento como llave de acceso para entrar en mi coraz\u00f3n y transmitirme sus sentimientos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, <strong>Su Santidad<\/strong> compart\u00eda,<strong><em> \u201c(\u2026) luego est\u00e1 el final: el principio, el medio y el final. El fin es un aspecto que ya hemos encontrado, a saber: \u00bfad\u00f3nde me lleva un pensamiento? Por ejemplo, a d\u00f3nde me lleva el pensamiento de orar. Por ejemplo, aqu\u00ed puede pasar que trabajo duro por una obra hermosa y digna, pero esto me empuja a no orar m\u00e1s, porque estoy ocupado con tantas cosas, me encuentro cada vez m\u00e1s agresivo y vicioso, creo que todo depende sobre m\u00ed, hasta el punto de perder la fe en Dios. Evidentemente aqu\u00ed est\u00e1 la acci\u00f3n del esp\u00edritu maligno\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ahondando, el <strong>Papa<\/strong> subray\u00f3, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>el estilo del enemigo: cuando hablamos del enemigo, hablamos del diablo, porque el diablo existe, \u00a1hay! \u2013 su estilo, lo sabemos, es presentarse a s\u00ed mismo de una manera sutil, disfrazada: parte de lo que m\u00e1s apreciamos y luego nos atrae hacia \u00e9l, poco a poco: el mal entra en secreto, sin que la persona se vaya. Y con el tiempo la dulzura se convierte en dureza: ese pensamiento se revela tal como es\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, planteaba el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, <strong><em>\u201ccuanto m\u00e1s nos conocemos, m\u00e1s percibimos por d\u00f3nde entra el mal esp\u00edritu, sus \u00abcontrase\u00f1as\u00bb, las puertas de entrada de nuestro coraz\u00f3n, que son los puntos en los que somos m\u00e1s sensibles, para prestarles atenci\u00f3n de cara al futuro. &nbsp;Cada uno de nosotros tiene los puntos m\u00e1s sensibles, los puntos m\u00e1s d\u00e9biles de nuestra personalidad: y de ah\u00ed entra el mal esp\u00edritu y nos lleva por el camino equivocado, o nos aparta del verdadero camino correcto\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final, el <strong>Papa <\/strong>sintetizaba, <strong><em>\u201cdarse cuenta de lo que est\u00e1 pasando es importante, es una se\u00f1al de que la gracia de Dios est\u00e1 obrando en nosotros, ayud\u00e1ndonos a crecer en libertad y conciencia. No estamos solos: es el Esp\u00edritu Santo quien est\u00e1 con nosotros. El aut\u00e9ntico consuelo es una especie de confirmaci\u00f3n de que estamos haciendo lo que Dios quiere de nosotros, que estamos caminando por sus caminos, es decir, por los caminos de la vida, de la alegr\u00eda, de la paz\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis sobre el discernimiento 10.&nbsp;&nbsp;<em>La&nbsp;consolaci\u00f3n verdadera<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p>Continuando nuestra reflexi\u00f3n sobre el discernimiento, y en particular sobre la experiencia espiritual llamada \u00abconsuelo\u00bb, de la que hablamos el otro mi\u00e9rcoles, nos preguntamos: \u00bfc\u00f3mo podemos reconocer el verdadero consuelo? Es una pregunta muy importante para el buen discernimiento, para no ser enga\u00f1ados en la b\u00fasqueda de nuestro verdadero bien.<\/p><p>Podemos encontrar algunos criterios en un pasaje de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. \u201cSi en los pensamientos todo es bueno -dice San Ignacio- el principio, el medio y el final, y si todo est\u00e1 orientado hacia el bien, esto es se\u00f1al del \u00e1ngel bueno. Por otra parte, puede ser que en el curso de los pensamientos algo malo o que distrae o menos bueno que lo que el alma se hab\u00eda propuesto hacer previamente, o algo que debilita el alma, la inquieta, la perturba y le quita paz, le quita la tranquilidad y la calma que antes ten\u00eda: entonces esto es una clara se\u00f1al de que esos pensamientos vienen de un esp\u00edritu maligno\u00bb (n. 333). Porque es verdad: hay consuelo verdadero, pero tambi\u00e9n hay consuelos que no son verdaderos. Y para eso necesitamos entender bien el camino del consuelo: \u00bfc\u00f3mo va y hacia d\u00f3nde me lleva? Si me lleva a algo que no va bien, que no est\u00e1 bien, el consuelo no es real, es \u201cfake\u201d, digamos.<\/p><p>Y estos son indicios preciosos, que merecen un breve comentario. \u00bfQu\u00e9 quiere decir que el principio est\u00e1 orientado hacia el bien, como dice San Ignacio de un buen consuelo? Por ejemplo, tengo el pensamiento de orar, y noto que va acompa\u00f1ado de afecto hacia el Se\u00f1or y el pr\u00f3jimo, nos invita a hacer gestos de generosidad, de caridad: es un buen principio. En cambio, puede suceder que surja ese pensamiento para evitar un trabajo o una tarea que me ha sido encomendada: \u00a1cada vez que tengo que lavar los platos o limpiar la casa, tengo un gran deseo de ponerme en oraci\u00f3n! Esto sucede en los conventos. Pero la oraci\u00f3n no es una evasi\u00f3n de los deberes, al contrario, es una ayuda para lograr el bien que estamos llamados a hacer, aqu\u00ed y ahora. Esto es sobre el principio.<\/p><p>Luego est\u00e1n los medios: San Ignacio dijo que el principio, el medio y el final deben ser buenos. El principio es este: quiero orar para no lavar los platos: ve, lava los platos y luego ve y ora. Luego est\u00e1 el medio, es decir, lo que viene despu\u00e9s, lo que sigue a ese pensamiento. Qued\u00e1ndome con el ejemplo anterior, si me pongo a rezar y, como hace el fariseo de la par\u00e1bola (cf. Lc 18,9-14), tiendo a complacerme a m\u00ed mismo y a despreciar a los dem\u00e1s, quiz\u00e1s con un coraz\u00f3n resentido y \u00e1cido, entonces estas son se\u00f1ales de que el esp\u00edritu maligno us\u00f3 ese pensamiento como llave de acceso para entrar en mi coraz\u00f3n y transmitirme sus sentimientos. Si voy a orar y me vienen a la mente las palabras del famoso fariseo \u2013 \u201cTe doy gracias, Se\u00f1or, porque oro, no soy como los dem\u00e1s que no te buscan, no ores\u201d \u2013 ah\u00ed, esa oraci\u00f3n acaba mal. . Ese consuelo de orar es sentirse como un pavo real ante Dios, y ese es el medio que no sirve.<\/p><p>Y luego est\u00e1 el final: el principio, el medio y el final. El fin es un aspecto que ya hemos encontrado, a saber: \u00bfad\u00f3nde me lleva un pensamiento? Por ejemplo, a d\u00f3nde me lleva el pensamiento de orar. Por ejemplo, aqu\u00ed puede pasar que trabajo duro por una obra hermosa y digna, pero esto me empuja a no orar m\u00e1s, porque estoy ocupado con tantas cosas, me encuentro cada vez m\u00e1s agresivo y vicioso, creo que todo depende sobre m\u00ed, hasta el punto de perder la fe en Dios. Evidentemente aqu\u00ed est\u00e1 la acci\u00f3n del esp\u00edritu maligno. Empiezo a orar, entonces en la oraci\u00f3n me siento omnipotente, que todo debe estar en mis manos porque soy el \u00fanico, el \u00fanico que sabe llevar las cosas adelante: evidentemente no hay buen esp\u00edritu ah\u00ed. Necesitamos examinar cuidadosamente el camino de nuestros sentimientos y el camino de los buenos sentimientos, del consuelo, cuando quiero hacer algo. C\u00f3mo es el principio, c\u00f3mo es el medio y c\u00f3mo es el final.<\/p><p>El estilo del enemigo: cuando hablamos del enemigo, hablamos del diablo, porque el diablo existe, \u00a1hay! \u2013 su estilo, lo sabemos, es presentarse a s\u00ed mismo de una manera sutil, disfrazada: parte de lo que m\u00e1s apreciamos y luego nos atrae hacia \u00e9l, poco a poco: el mal entra en secreto, sin que la persona se vaya. Y con el tiempo la dulzura se convierte en dureza: ese pensamiento se revela tal como es.<\/p><p>De ah\u00ed la importancia de este examen paciente pero indispensable del origen y verdad de los propios pensamientos; es una invitaci\u00f3n a aprender de las experiencias, de lo que nos pasa, para no seguir repitiendo los mismos errores. Cuanto m\u00e1s nos conocemos, m\u00e1s percibimos por d\u00f3nde entra el mal esp\u00edritu, sus \u00abcontrase\u00f1as\u00bb, las puertas de entrada de nuestro coraz\u00f3n, que son los puntos en los que somos m\u00e1s sensibles, para prestarles atenci\u00f3n de cara al futuro. \u00a0Cada uno de nosotros tiene los puntos m\u00e1s sensibles, los puntos m\u00e1s d\u00e9biles de nuestra personalidad: y de ah\u00ed entra el mal esp\u00edritu y nos lleva por el camino equivocado, o nos aparta del verdadero camino correcto. Voy a orar pero me aleja de la oraci\u00f3n.<\/p><p>Los ejemplos podr\u00edan multiplicarse como se desee, reflexionando sobre nuestros d\u00edas. Por eso es tan importante el examen de conciencia diario: antes de terminar el d\u00eda, detente un rato. \u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3? Ni en los peri\u00f3dicos, ni en la vida: \u00bfqu\u00e9 pas\u00f3 en mi coraz\u00f3n? \u00bfMi coraz\u00f3n ha estado prestando atenci\u00f3n? \u00bfHa crecido? \u00bfEra un camino que pasaba todo, sin mi conocimiento? \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en mi coraz\u00f3n? Y este examen es importante, es el esfuerzo precioso de releer la experiencia desde un punto de vista particular. Darse cuenta de lo que est\u00e1 pasando es importante, es una se\u00f1al de que la gracia de Dios est\u00e1 obrando en nosotros, ayud\u00e1ndonos a crecer en libertad y conciencia. No estamos solos: es el Esp\u00edritu Santo quien est\u00e1 con nosotros. Veamos c\u00f3mo fueron las cosas.<\/p><p>El aut\u00e9ntico consuelo es una especie de confirmaci\u00f3n de que estamos haciendo lo que Dios quiere de nosotros, que estamos caminando por sus caminos, es decir, por los caminos de la vida, de la alegr\u00eda, de la paz. El discernimiento, en efecto, no se centra simplemente en el bien o en el mayor bien posible, sino en lo que me conviene aqu\u00ed y ahora: estoy llamado a crecer en esto, poniendo l\u00edmites a otras propuestas atractivas pero irreales, para no ser enga\u00f1ado en la b\u00fasqueda del verdadero bien.<\/p><p>Hermanos y hermanas, debemos comprender, avanzar en la comprensi\u00f3n de lo que est\u00e1 sucediendo en mi coraz\u00f3n. Y para eso necesitamos un examen de conciencia, para ver qu\u00e9 pas\u00f3 hoy. \u201cHoy me enoj\u00e9 ah\u00ed, yo no hice eso\u2026\u201d: pero \u00bfpor qu\u00e9? Ir m\u00e1s all\u00e1 del por qu\u00e9 es buscar la ra\u00edz de estos errores. \u201cPero, hoy estaba feliz, pero estaba aburrido porque ten\u00eda que ayudar a esa gente, pero al final me sent\u00ed lleno, lleno por esa ayuda\u201d: y ah\u00ed est\u00e1 el Esp\u00edritu Santo. Aprende a leer en el libro de nuestro coraz\u00f3n lo que sucedi\u00f3 durante el d\u00eda. Hazlo, s\u00f3lo dos minutos, pero te har\u00e1 bien, te lo aseguro.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Saludos:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Hoy celebramos la fiesta de san Andr\u00e9s, el hermano de Pedro. Que este santo ap\u00f3stol nos ense\u00f1e a buscar al Mes\u00edas en cada momento de nuestra vida y a anunciarlo con alegr\u00eda a cuantos nos rodean. Que Jes\u00fas los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Gracias.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La&nbsp;consolaci\u00f3n verdadera&nbsp;nos confirma en el camino que Dios quiere para nosotros, d\u00e1ndonos&nbsp;alegr\u00eda&nbsp;y&nbsp;paz, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el Santo Padre durante la audiencia general del d\u00eda mi\u00e9rcoles. Celebrada en Plaza San Pedro, Su Santidad Francisco, retomando el ciclo de catequesis sobre el Discernimiento, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema: \u00abAut\u00e9ntica consolaci\u00f3n\u00bb (Lectura: Fil 1, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":236249,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[124,18,28,58],"class_list":["post-237910","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-audiencia-general-del-papa","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237910","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=237910"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237910\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/236249"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=237910"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=237910"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=237910"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}