{"id":238005,"date":"2022-12-08T16:35:31","date_gmt":"2022-12-08T19:35:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=238005"},"modified":"2022-12-08T16:35:34","modified_gmt":"2022-12-08T19:35:34","slug":"papa-francisco-que-la-inmaculada-nos-ayude-a-preservar-del-mal-nuestra-belleza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-que-la-inmaculada-nos-ayude-a-preservar-del-mal-nuestra-belleza\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Que la Inmaculada nos ayude a preservar del mal nuestra belleza"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>Que la Inmaculada nos ayude a preservar del mal nuestra belleza<\/strong>, as\u00ed lo ped\u00eda el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n <strong>Mariana<\/strong> del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. Fue minutos antes del mediod\u00eda de hoy (hora de Roma), cuando <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se presentaba en la ventana del Estudio Apost\u00f3lico Vaticano, desde donde se encontraba adem\u00e1s con fieles y peregrinos reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por la tarde, a las 16 horas (hora local), el Santo Padre visit\u00f3 <strong>Plaza Espa\u00f1a<\/strong> de la ciudad <strong>Eterna<\/strong> y rez\u00f3 frente a la imagen de la <strong>Inmaculada Concepci\u00f3n<\/strong>, este a\u00f1o lo hizo acompa\u00f1ado por fieles y peregrinos, quienes se sumaban luego de dos a\u00f1os de no poder hacerlo por la pandemia. En esta tarde fr\u00eda del oto\u00f1o europeo, el <strong>Santo Padre<\/strong> mientras rezaba, revel\u00f3 su dolor y l\u00e1grimas frente a la <strong>Madre<\/strong> por la martirizada <strong>Ucrania<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto en el mensaje antes del \u00c1ngelus, expresaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>el Evangelio de la Solemnidad de hoy nos introduce en la casa de Mar\u00eda para relatarnos la Anunciaci\u00f3n (cf. Lc 1,26-38). El \u00e1ngel Gabriel saluda as\u00ed a la Virgen: \u00abAl\u00e9grate, llena de gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb (v. 28)\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, agregaba, <strong><em>\u201c(\u2026) pensemos en el asombro de Mar\u00eda: solo entonces ella descubri\u00f3 su identidad m\u00e1s verdadera. En efecto, al llamarla por ese nombre, Dios le revela su mayor secreto, que hasta entonces ella hab\u00eda ignorado. A nosotros tambi\u00e9n nos puede pasar algo parecido. \u00bfEn qu\u00e9 sentido? En el sentido de que tambi\u00e9n nosotros, pecadores, hemos recibido un don inicial que ha llenado nuestra vida, un bien mayor que todo, hemos recibido una&nbsp;gracia original\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, el Papa preguntaba: <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>\u00bfDe qu\u00e9 se trata esta gracia original? Se trata de aquello que recibimos el d\u00eda de nuestro Bautismo, por eso es bueno que lo recordemos, \u00a1y tambi\u00e9n que lo celebremos!<\/em><\/strong><strong><em>\u201d<\/em><\/strong> M\u00e1s adelante, nos dec\u00eda del bautismo, <strong><em>\u201c(\u2026) aquel d\u00eda es el d\u00eda de la gracia grande, de un nuevo inicio de la vida, de una gracia que nosotros tenemos. Dios descendi\u00f3 a nuestras vidas aquel d\u00eda, nos convertimos en sus hijos amados para siempre. \u00a1He aqu\u00ed nuestra belleza original de la cual nos podemos regocijar! Hoy, Mar\u00eda, sorprendida por la gracia que la hizo bella desde el primer momento de su vida, nos lleva a maravillarnos de nuestra belleza\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el Pont\u00edfice, dijo, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>hoy, la Palabra de Dios nos ense\u00f1a otra cosa importante: que conservar nuestra belleza acarrea un costo, acarrea una lucha. De hecho, el Evangelio nos muestra la valent\u00eda de Mar\u00eda, que dijo \u00abs\u00ed\u00bb a Dios, que eligi\u00f3&nbsp;correr el riesgo de Dios; y el pasaje del G\u00e9nesis, relativo al pecado original, nos habla de una lucha contra el tentador y sus tentaciones (cf. Gn 3,15)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el tramo final, el <strong>Papa<\/strong> comparti\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026)<\/em><\/strong><strong><em>, hoy tenemos una buena noticia: Mar\u00eda, la \u00fanica criatura humana sin pecado de la historia, est\u00e1 con nosotros en la lucha, es nuestra hermana y sobre todo nuestra Madre. Y nosotros, a quienes nos cuesta elegir el bien, podemos&nbsp;confiarnos a ella. Confi\u00e1ndonos, consagr\u00e1ndonos a la Virgen, le decimos: \u00abT\u00f3mame de la mano, Madre, gu\u00edame t\u00fa: contigo tendr\u00e9 m\u00e1s fuerza en la lucha contra el mal, contigo redescubrir\u00e9 mi belleza original\u00bb.<\/em><\/strong><strong><em> Que la Inmaculada nos ayude a preservar del mal nuestra belleza\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos el mensaje completo de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas y feliz fiesta!<\/p><p>El Evangelio de la Solemnidad de hoy nos introduce en la casa de Mar\u00eda para relatarnos la Anunciaci\u00f3n (cf. Lc 1,26-38). El \u00e1ngel Gabriel saluda as\u00ed a la Virgen: \u00abAl\u00e9grate, llena de gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb (v. 28). No la llama por su nombre, Mar\u00eda, sino por un nombre nuevo que ella no conoc\u00eda:\u00a0<em>llena de gracia<\/em>. Llena de gracia, y por tanto vac\u00eda de pecado, es el nombre que Dios le da y que hoy nosotros celebramos.<\/p><p>Pero pensemos en el asombro de Mar\u00eda: solo entonces ella descubri\u00f3 su identidad m\u00e1s verdadera. En efecto, al llamarla por ese nombre, Dios le revela su mayor secreto, que hasta entonces ella hab\u00eda ignorado. A nosotros tambi\u00e9n nos puede pasar algo parecido. \u00bfEn qu\u00e9 sentido? En el sentido de que tambi\u00e9n nosotros, pecadores, hemos recibido un don inicial que ha llenado nuestra vida, un bien mayor que todo, hemos recibido una\u00a0<em>gracia original<\/em>. Nosotros hablamos tanto del pecado original, pero tambi\u00e9n hemos recibido una gracia original, de la que a menudo no somos conscientes.<\/p><p>\u00bfDe qu\u00e9 se trata esta gracia original? Se trata de aquello que recibimos el d\u00eda de nuestro Bautismo, por eso es bueno que lo recordemos, \u00a1y tambi\u00e9n que lo celebremos! Pero me cuestiono, esta gracia recibida en el Bautismo es importante. Pero \u00bfcu\u00e1ntos de ustedes recuerdan cu\u00e1l es la fecha del Bautismo? \u00bfcu\u00e1l fue la fecha del propio Bautismo? Pi\u00e9nsenlo. Y si no la recuerdan, cuando regresen a casa preg\u00fantenselo al padrino, a la madrina, a pap\u00e1 o a mam\u00e1: \u00bfCu\u00e1ndo fui bautizado, bautizada? Porque aquel d\u00eda es el d\u00eda de la gracia grande, de un nuevo inicio de la vida, de una gracia que nosotros tenemos. Dios descendi\u00f3 a nuestras vidas aquel d\u00eda, nos convertimos en sus hijos amados para siempre. \u00a1He aqu\u00ed nuestra belleza original de la cual nos podemos regocijar! Hoy, Mar\u00eda, sorprendida por la gracia que la hizo bella desde el primer momento de su vida, nos lleva a maravillarnos de nuestra belleza. Podemos captarlo a trav\u00e9s de una imagen: la imagen de la t\u00fanica blanca del Bautismo; ella nos recuerda que, por debajo del mal con el que nos hemos manchado a lo largo de los a\u00f1os, hay en nosotros un bien mayor que todos aquellos males que nos han sucedido. Escuchemos el eco, oigamos a Dios que nos dice: \u00abHijo, hija, te quiero y estoy siempre contigo, t\u00fa eres importante para m\u00ed, tu vida es preciosa\u00bb. As\u00ed se dirige Dios a nosotros. Cuando las cosas no vayan bien y nos desanimemos, cuando nos abatamos y corramos el riesgo de sentirnos in\u00fatiles o equivocados, pensemos en esto, en la gracia original. Y Dios est\u00e1 con nosotros, Dios est\u00e1 conmigo desde ese d\u00eda. Pens\u00e9moslo una vez m\u00e1s.<\/p><p>Hoy, la Palabra de Dios nos ense\u00f1a otra cosa importante: que conservar nuestra belleza acarrea un costo, acarrea una lucha. De hecho, el Evangelio nos muestra la valent\u00eda de Mar\u00eda, que dijo \u00abs\u00ed\u00bb a Dios, que eligi\u00f3\u00a0<em>correr el riesgo de Dios<\/em>; y el pasaje del G\u00e9nesis, relativo al pecado original, nos habla de una lucha contra el tentador y sus tentaciones (cf. Gn 3,15). Pero tambi\u00e9n lo sabemos por experiencia todos nosotros: cuesta elegir el bien, cuesta, cuesta mucho custodiar el bien que llevamos dentro. Pensemos en cu\u00e1ntas veces lo hemos malgastado cediendo a la atracci\u00f3n del mal, actuando de modo astuto para nuestros propios intereses o haciendo algo que contaminar\u00eda nuestro coraz\u00f3n; o incluso perdiendo el tiempo en cosas in\u00fatiles y perjudiciales, aplazando la oraci\u00f3n, por ejemplo, y diciendo \u00abhoy no puedo\u00bb o decir \u201cno puedo\u201d a los que nos necesitaban y, sin embargo, pod\u00edamos.<\/p><p>Pero frente a todo esto, hoy tenemos una buena noticia: Mar\u00eda, la \u00fanica criatura humana sin pecado de la historia, est\u00e1 con nosotros en la lucha, es nuestra hermana y sobre todo nuestra Madre. Y nosotros, a quienes nos cuesta elegir el bien, podemos\u00a0<em>confiarnos a ella<\/em>. Confi\u00e1ndonos, consagr\u00e1ndonos a la Virgen, le decimos: \u00abT\u00f3mame de la mano, Madre, gu\u00edame t\u00fa: contigo tendr\u00e9 m\u00e1s fuerza en la lucha contra el mal, contigo redescubrir\u00e9 mi belleza original\u00bb. Encomend\u00e9monos a Mar\u00eda hoy, encomend\u00e9monos a Mar\u00eda cada d\u00eda, repiti\u00e9ndole: \u00abMar\u00eda, te encomiendo mi vida, te encomiendo mi familia, mi trabajo, te encomiendo mi coraz\u00f3n y mis luchas. Me consagro a ti\u00bb. Que la Inmaculada nos ayude a preservar del mal nuestra belleza.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>___________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n\n\n\n<p>Los saludo a todos, romanos y peregrinos. En particular, saludo a los adherentes del Movimiento Cristiano de Trabajadores y a la representaci\u00f3n de Rocca di Papa con la antorcha que encender\u00e1 la Estrella de Navidad colocada en lo alto de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>En la fiesta de Mar\u00eda Inmaculada, la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica Italiana vive la renovaci\u00f3n de la adhesi\u00f3n. Dirijo mi pensamiento a sus asociaciones diocesanas y parroquiales, animando a todos a seguir adelante con alegr\u00eda al servicio del Evangelio y de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta tarde ir\u00e9 a Santa Mar\u00eda la Mayor, para rezar a la&nbsp;<em>Salus Populi Romani,<\/em>&nbsp;e inmediatamente&nbsp;a la Plaza de Espa\u00f1a para realizar el tradicional acto de homenaje y oraci\u00f3n a los pies del monumento a la Inmaculada. Les pido que se unan espiritualmente a m\u00ed en este gesto, que expresa nuestra filial devoci\u00f3n a nuestra Madre, a cuya intercesi\u00f3n confiamos el deseo universal de paz, en particular por la martirizada Ucrania, que tanto sufre. Pienso en las palabras del \u00c1ngel a la Virgen: \u00abNo hay nada imposible para Dios\u00bb (Lc 1,37). Con la ayuda de Dios la paz es posible; el desarme es posible. Pero Dios quiere nuestra buena voluntad. Que la Virgen nos ayude a convertirnos a los designios de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Deseo a todos una feliz fiesta y un buen camino de Adviento, a todos los que est\u00e1n aqu\u00ed: \u00a1A los j\u00f3venes de la Inmaculada, hoy, que es su fiesta! Que la Virgen nos ayude. Dios quiere nuestra buena voluntad: que la Virgen nos ayude a convertirnos a los designios de Dios. Feliz fiesta, buen camino de Adviento y, por favor, no se olviden de rezar por m\u00ed. \u00a1Buen almuerzo y hasta pronto!<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oraci\u00f3n del Santo Padre:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Madre nuestra Inmaculada,<\/em><\/p><p><em>hoy el pueblo romano se re\u00fane en torno a ti.<\/em><\/p><p><em>Las flores puestas a tus pies<\/em><\/p><p><em>por tantas realidades\u00a0de la ciudad<\/em><\/p><p><em>expresan su amor y devoci\u00f3n por ti,<\/em><\/p><p><em>que velas por todos nosotros.<\/em><\/p><p><em>Y tambi\u00e9n ves y acoges<\/em><\/p><p><em>esas flores invisibles que son tantas invocaciones,<\/em><\/p><p><em>tantas s\u00faplicas silenciosas, a veces sofocadas,<\/em><\/p><p><em>ocultas, pero no para ti, que eres Madre.<\/em><\/p><p><em>\u201cDespu\u00e9s de dos a\u00f1os en los que vine para<\/em><\/p><p><em>presentarte mis respetos a solas al amanecer,<\/em><\/p><p><em>hoy vuelvo a ti junto con el pueblo, el pueblo de esta Iglesia,<\/em><\/p><p><em>el pueblo de esta Ciudad. Y te traigo las gracias y s\u00faplicas de<\/em><\/p><p><em>todos tus hijos, cercanos y lejanos\u201d<\/em><\/p><p><em>T\u00fa, desde el Cielo donde Dios te ha recibido,<\/em><\/p><p><em>ves las cosas de la tierra mucho mejor que nosotros;<\/em><\/p><p><em>pero como Madre escuchas nuestras invocaciones<\/em><\/p><p><em>para present\u00e1rselas a tu Hijo<strong>,<\/strong><\/em><\/p><p><em>a su Coraz\u00f3n lleno de misericordia.<\/em><\/p><p><em>\u201cEn primer lugar, te traigo el amor filial<\/em><\/p><p><em>de innumerables hombres y mujeres,<\/em><\/p><p><em>no s\u00f3lo cristianos, que te tienen la mayor gratitud<\/em><\/p><p><em>por tu belleza, toda gracia y humildad: porque<\/em><\/p><p><em>\u00a0en medio de tantas nubes oscuras t\u00fa eres un signo<\/em><\/p><p><em>de esperanza, signo de consuelo\u201d<\/em><\/p><p><em>Te traigo las sonrisas de los ni\u00f1os<\/em><\/p><p><em>que aprenden tu nombre delante de tu imagen,<\/em><\/p><p><em>en brazos de sus madres y abuelas,<\/em><\/p><p><em>y empiezan a conocer<\/em><\/p><p><em>que tienen una Madre en el Cielo.<\/em><\/p><p><em>Y cuando, en la vida, sucede que esas sonrisas<\/em><\/p><p><em>dan paso a las l\u00e1grimas,<\/em><\/p><p><em>\u00a1qu\u00e9 importante es haberte conocido!,<\/em><\/p><p><em>\u00a1haber tenido el don de tu maternidad!<\/em><\/p><p><em>\u201cTe traigo la gratitud de los mayores y los ancianos:<\/em><\/p><p><em>una gratitud acorde con sus vidas, tejida de recuerdos,<\/em><\/p><p><em>de alegr\u00edas y de dolores, de logros que saben bien<\/em><\/p><p><em>\u00a0que los han conseguido con tu ayuda,<\/em><\/p><p><em>\u00a0sosteniendo sus manos en la tuya\u201d<\/em><\/p><p><em>Madre te traigo las preocupaciones de las familias,<\/em><\/p><p><em>de padres y madres que a menudo luchan<\/em><\/p><p><em>para llegar a fin de mes en casa,<\/em><\/p><p><em>y afrontan d\u00eda a d\u00eda<\/em><\/p><p><em>peque\u00f1os y grandes retos para salir adelante.<\/em><\/p><p><em>\u201cEn particular, te conf\u00edo a las parejas j\u00f3venes, para que mir\u00e1ndote a ti <\/em><\/p><p><em>y a San Jos\u00e9 afronten la vida con valent\u00eda confiando en la Providencia de Dios\u201d<\/em><\/p><p><em>Te traigo los sue\u00f1os y las ansias de los j\u00f3venes,<\/em><\/p><p><em>abiertos al futuro, pero frenados por una cultura<\/em><\/p><p><em>rica en cosas y pobre en valores,<\/em><\/p><p><em>saturada de informaci\u00f3n y deficiente en educaci\u00f3n,<\/em><\/p><p><em>persuasiva al enga\u00f1ar y despiadada al decepcionar.<\/em><\/p><p><em>Te encomiendo especialmente a losj\u00f3venes,<\/em><\/p><p><em>losm\u00e1s afectados por la pandemia,<\/em><\/p><p><em>para que puedan reanudar lentamente<\/em><\/p><p><em>a agitar y desplegar sus alas<\/em><\/p><p><em>y redescubrir el sabor de volar alto.<\/em><\/p><p><em>\u201cVirgen Inmaculada, hoy me habr\u00eda gustado<\/em><\/p><p><em>traerte la acci\u00f3n de gracias del pueblo ucraniano,<\/em><\/p><p><em>del pueblo ucraniano por la paz que llevamos<\/em><\/p><p><em>tanto tiempo pidiendo al Se\u00f1or.<\/em><\/p><p><em>En cambio, a\u00fan tengo que traerte la s\u00faplica de los ni\u00f1os,<\/em><\/p><p><em>de los ancianos de los padres y madres, de los j\u00f3venes<\/em><\/p><p><em>de esa tierra martirizada, que sufre tanto.<\/em><\/p><p><em>Pero, en realidad, todos sabemos que est\u00e1s<\/em><\/p><p><em>con ellos y con todos los que sufren,<\/em><\/p><p><em>como t\u00fa estuviste junto a la cruz de tu Hijo\u201d<\/em><\/p><p><em>\u00a1Gracias, Madre nuestra!<\/em><\/p><p><em>Mir\u00e1ndote a ti, que est\u00e1s libre de pecado,<\/em><\/p><p><em>que podamos seguir creyendo y esperando<strong>.<\/strong><\/em><\/p><p><em>Que sobre el odio prevalezca el amor,<\/em><\/p><p><em>que sobre la mentira prevalezca la verdad,<\/em><\/p><p><em>que sobre la ofensa prevalezca el perd\u00f3n,<\/em><\/p><p><em>que sobre la guerra prevalezca la paz. \u00a1Que as\u00ed sea!<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Que la Inmaculada nos ayude a preservar del mal nuestra belleza, as\u00ed lo ped\u00eda el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. 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