{"id":238030,"date":"2022-12-14T08:00:00","date_gmt":"2022-12-14T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=238030"},"modified":"2022-12-14T09:13:31","modified_gmt":"2022-12-14T12:13:31","slug":"papa-francisco-la-humildad-es-el-camino-maestro-de-la-vida-cristiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-humildad-es-el-camino-maestro-de-la-vida-cristiana\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La humildad es el camino maestro de la vida cristiana"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>La humildad es el camino maestro de la vida cristiana<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles. Celebrada en el <strong>Aula Pablo VI<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, continuando el ciclo de catequesis sobre el Discernimiento, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema: <strong>\u00abVigilancia\u00bb<\/strong> (Lectura: Mt 12, 43-45).<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong>, se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>es necesario estar atentos y vigilar. Por eso es indispensable estar vigilantes. Por tanto, hoy me ha parecido oportuno destacar esta actitud, que todos necesitamos para que el proceso de discernimiento llegue a buen t\u00e9rmino y permanezca ah\u00ed\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, dec\u00eda, <strong><em>\u201cvigilar para custodiar nuestro coraz\u00f3n y entender qu\u00e9 sucede dentro. Se trata de la disposici\u00f3n del alma de los cristianos que esperan la venida final del Se\u00f1or; pero se puede entender tambi\u00e9n como la actitud ordinaria que hay que tener en la conducta de vida, de forma que nuestras buenas decisiones, realizadas a veces despu\u00e9s de un arduo discernimiento, puedan proseguir de forma perseverante y coherente y dar fruto. Si falta la vigilancia, es muy fuerte, como dec\u00edamos, el riesgo de que se pierda todo. No se trata de un peligro de tipo psicol\u00f3gico, sino de tipo espiritual, una verdadera insidia del esp\u00edritu malo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, ped\u00eda, <strong><em>\u201cdebemos custodiar siempre nuestra casa, nuestro coraz\u00f3n y no estar distra\u00eddos\u2026 porque aqu\u00ed est\u00e1 el problema, como dec\u00eda la par\u00e1bola\u201d.<\/em><\/strong> Profundizando, subrayaba, <strong><em>\u201ccuando confiamos demasiado en nosotros mismos y no en la gracia de Dios, entonces el Maligno encuentra la puerta abierta. Entonces organiza la expedici\u00f3n y toma posesi\u00f3n de esa casa. Y Jes\u00fas concluye: \u00abY el final de aquel hombre viene a ser peor que el principio\u00bb (v. 45)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, el <strong>Santo Padre<\/strong>, preguntaba: <strong><em>\u00bfPero el due\u00f1o no se da cuenta? No, porque estos son los demonios educados: entran sin que t\u00fa te des cuenta, llaman a la puerta, son corteses. \u201cNo va bien, venga, venga, entra\u2026\u201d y despu\u00e9s al final mandan ellos en tu alma. Estad atentos a estos diablillos, a estos demonios: el diablo es educado, cuando finge ser un gran se\u00f1or. Porque entra con la nuestra para salirse con la suya. Es necesario custodiar la casa de este enga\u00f1o de los demonios educados\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el <strong>Papa<\/strong>, explicaba, <strong><em>\u201cn<\/em><\/strong><strong><em>o basta con hacer un buen discernimiento y tomar una buena decisi\u00f3n. No, no basta: es necesario permanecer vigilantes, custodiar esta gracia que Dios nos ha dado, pero vigilar, porque t\u00fa puedes decirme: \u201cPero cuando yo veo alg\u00fan desorden, me doy cuenta enseguida que es el diablo, que es una tentaci\u00f3n\u2026\u201d s\u00ed, pero esta vez viene disfrazada de \u00e1ngel: el demonio sabe disfrazarse de \u00e1ngel, entra con palabras corteses, y te convence y al final es peor que al principio\u2026<\/em><\/strong><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En final, compart\u00eda el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, <strong><em>\u201ces necesario permanecer vigilantes, vigilar el coraz\u00f3n. Vigilar el coraz\u00f3n, porque la vigilancia es signo de sabidur\u00eda, es signo sobre todo de humildad, porque tenemos miedo de caer y la humildad es el camino maestro de la vida cristiana\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis sobre el discernimiento 12.&nbsp;<em>La vigilancia<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p>Entramos en la fase final de este recorrido de catequesis sobre el discernimiento. Iniciamos por\u00a0el ejemplo de san Ignacio de Loyola; despu\u00e9s consideramos los elementos del discernimiento \u2014es decir,\u00a0la oraci\u00f3n,\u00a0el conocerse a uno mismo,\u00a0el deseo\u00a0y\u00a0el \u201clibro de la vida\u201d\u2014; nos detuvimos en\u00a0la desolaci\u00f3n\u00a0y\u00a0la consolaci\u00f3n, que forman la \u201cmateria\u201d, y as\u00ed hemos llegado a la\u00a0confirmaci\u00f3n de la decisi\u00f3n\u00a0tomada.<\/p><p>Considero necesario incluir en este punto la referencia a una actitud esencial para que no se pierda todo el trabajo realizado para discernir lo mejor y tomar la decisi\u00f3n correcta, y esta ser\u00eda la actitud de la\u00a0<em>vigilancia<\/em>. Nosotros hemos hecho el discernimiento, consolaci\u00f3n y desolaci\u00f3n; hemos elegido una cosa\u2026 todo va bien, pero ahora\u00a0<em>vigilar<\/em>: la actitud de la vigilancia. Porque de hecho hay un riesgo, como hemos escuchado en el pasaje del Evangelio que se ha le\u00eddo. El riesgo es que el \u201caguafiestas\u201d, es decir, el Maligno, puede arruinarlo todo, haci\u00e9ndonos volver al punto de partida, es m\u00e1s, a una condici\u00f3n a\u00fan peor. Y esto sucede, por eso es necesario estar atentos y vigilar. Por eso es indispensable estar vigilantes. Por tanto, hoy me ha parecido oportuno destacar esta actitud, que todos necesitamos para que el proceso de discernimiento llegue a buen t\u00e9rmino y permanezca ah\u00ed.<\/p><p>En efecto, Jes\u00fas en su predicaci\u00f3n insiste mucho en el hecho de que el buen disc\u00edpulo est\u00e1 vigilante, no se duerme, no se deja llevar por la excesiva seguridad cuando las cosas van bien, sino que permanece atento y preparado para hacer el propio deber.<\/p><p>Por ejemplo, en el Evangelio de Lucas, Jes\u00fas dice: \u00abEst\u00e9n ce\u00f1idos vuestros lomos y las l\u00e1mparas encendidas, y sed como hombres que esperan a que su se\u00f1or vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante abran. Dichosos los siervos, que el se\u00f1or al venir encuentre despiertos\u00bb (12,35-37).<\/p><p>Vigilar para custodiar nuestro coraz\u00f3n y entender qu\u00e9 sucede dentro. Se trata de la disposici\u00f3n del alma de los cristianos que esperan la venida final del Se\u00f1or; pero se puede entender tambi\u00e9n como la actitud ordinaria que hay que tener en la conducta de vida, de forma que nuestras buenas decisiones, realizadas a veces despu\u00e9s de un arduo discernimiento, puedan proseguir de forma perseverante y coherente y dar fruto.<\/p><p>Si falta la vigilancia, es muy fuerte, como dec\u00edamos, el riesgo de que se pierda todo. No se trata de un peligro de tipo psicol\u00f3gico, sino de tipo espiritual, una verdadera insidia del esp\u00edritu malo. Este, de hecho, espera precisamente el momento en el que estamos demasiado seguros de nosotros mismos, ah\u00ed est\u00e1 el peligro: \u201cEstoy seguro de m\u00ed mismo, he ganado, ahora estoy bien\u2026\u201d este es el momento que el esp\u00edritu malo espera, cuando todo va bien, cuando las cosas van \u201ccomo la seda\u201d y tenemos, como se dice, \u201cel viento en popa\u201d. De hecho, en la peque\u00f1a par\u00e1bola evang\u00e9lica que hemos escuchado, se dice que el esp\u00edritu impuro, cuando vuelve a la casa de la que hab\u00eda salido, \u00abla encuentra desocupada, barrida y en orden\u00bb (<em>Mt<\/em>\u00a012,44). Todo est\u00e1 bien, todo est\u00e1 en orden, pero \u00bfel due\u00f1o de la casa d\u00f3nde est\u00e1? No est\u00e1. No hay nadie que la vigile y que la custodie. Este es el problema. El due\u00f1o de la casa no est\u00e1, ha salido, se ha distra\u00eddo; o est\u00e1 en casa, pero dormido, y por tanto es como si no estuviera. No est\u00e1 vigilante, no est\u00e1 atento, porque est\u00e1 demasiado seguro de s\u00ed y ha perdido la humildad de custodiar el propio coraz\u00f3n. Debemos custodiar siempre nuestra casa, nuestro coraz\u00f3n y no estar distra\u00eddos\u2026 porque aqu\u00ed est\u00e1 el problema, como dec\u00eda la par\u00e1bola.<\/p><p>Entonces, el esp\u00edritu malo puede aprovecharse y volver a esa casa. Pero el Evangelio dice que no vuelve solo, sino junto a otros \u00absiete esp\u00edritus peores que \u00e9l\u00bb (v. 45). Una mala compa\u00f1\u00eda, una banda de delincuentes. Pero \u2014nos preguntamos\u2014 \u00bfc\u00f3mo es posible que puedan entrar tranquilos? \u00bfPor qu\u00e9 el due\u00f1o no se da cuenta? \u00bfNo hab\u00eda sido tan bueno al hacer el discernimiento y a expulsarlos? \u00bfNo hab\u00eda recibido tambi\u00e9n las felicitaciones de sus amigos y de los vecinos por esa casa tan hermosa y elegante, tan ordenada y limpia? S\u00ed, pero quiz\u00e1 precisamente por esto se hab\u00eda enamorado demasiado de la casa, es decir, de s\u00ed mismo, y hab\u00eda dejado de esperar al Se\u00f1or, de esperar la venida del Esposo; quiz\u00e1 por miedo a arruinar ese orden ya no acog\u00eda a nadie, no invitaba a los pobres, a los sin techo, esos que molestan\u2026 Una cosa es cierta: aqu\u00ed se trata del orgullo malo, la presunci\u00f3n de ser justos, de ser buenos, de ser correctos. Muchas veces o\u00edmos decir: \u201cS\u00ed, yo era malo antes, me convert\u00ed y ahora, ahora la casa est\u00e1 en orden gracias a Dios, y est\u00e1s tranquilo por esto\u2026\u201d. Cuando confiamos demasiado en nosotros mismos y no en la gracia de Dios, entonces el Maligno encuentra la puerta abierta. Entonces organiza la expedici\u00f3n y toma posesi\u00f3n de esa casa. Y Jes\u00fas concluye: \u00abY el final de aquel hombre viene a ser peor que el principio\u00bb (v. 45).<\/p><p>\u00bfPero el due\u00f1o no se da cuenta? No, porque estos son los demonios educados: entran sin que t\u00fa te des cuenta, llaman a la puerta, son corteses. \u201cNo va bien, venga, venga, entra\u2026\u201d y despu\u00e9s al final mandan ellos en tu alma. Estad atentos a estos diablillos, a estos demonios: el diablo es educado, cuando finge ser un gran se\u00f1or. Porque entra con la nuestra para salirse con la suya. Es necesario custodiar la casa de este enga\u00f1o de los demonios educados. Y la mundanidad espiritual va por este camino, siempre.<\/p><p>Queridos hermanos y hermanas, parece imposible, pero es as\u00ed. Muchas veces perdemos, somos vencidos en las batallas, por esta falta de\u00a0<em>vigilancia<\/em>. Muchas veces, quiz\u00e1, el Se\u00f1or ha dado muchas gracias y al final no somos capaces de perseverar en esta gracia y lo perdemos todo, porque nos falta la vigilancia: no hemos custodiado las puertas. Y adem\u00e1s hemos sido enga\u00f1ados por alguien que viene, educadamente se mete dentro y adi\u00f3s\u2026 el diablo tiene estas cosas. Cada uno puede tambi\u00e9n verificarlo pensando en la propia historia personal. No basta con hacer un buen discernimiento y tomar una buena decisi\u00f3n. No, no basta: es necesario permanecer vigilantes, custodiar esta gracia que Dios nos ha dado, pero vigilar, porque t\u00fa puedes decirme: \u201cPero cuando yo veo alg\u00fan desorden, me doy cuenta enseguida que es el diablo, que es una tentaci\u00f3n\u2026\u201d s\u00ed, pero esta vez viene disfrazada de \u00e1ngel: el demonio sabe disfrazarse de \u00e1ngel, entra con palabras corteses, y te convence y al final es peor que al principio\u2026 Es necesario permanecer vigilantes, vigilar el coraz\u00f3n. Si yo preguntara a cada uno de nosotros y tambi\u00e9n a m\u00ed mismo: \u201c\u00bfqu\u00e9 est\u00e1 sucediendo en tu coraz\u00f3n?\u201d. Quiz\u00e1 no sabr\u00edamos decir todo: diremos una cosa o dos cosas, pero no todo. Vigilar el coraz\u00f3n, porque la vigilancia es signo de sabidur\u00eda, es signo sobre todo de humildad, porque tenemos miedo de caer y la humildad es el camino maestro de la vida cristiana.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Saludos:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Pidamos a Mar\u00eda, Virgen de la Dulce Espera, que nos ense\u00f1e a \u201cvelar y orar\u201d para no distraernos en el seguimiento de su Hijo, y para descubrir su presencia salvadora en los acontecimientos de nuestra vida cotidiana. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La humildad es el camino maestro de la vida cristiana, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles. Celebrada en el Aula Pablo VI, Su Santidad Francisco, continuando el ciclo de catequesis sobre el Discernimiento, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema: \u00abVigilancia\u00bb (Lectura: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":234934,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[124,18,28,58],"class_list":["post-238030","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-audiencia-general-del-papa","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/238030","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=238030"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/238030\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/234934"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=238030"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=238030"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=238030"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}