{"id":238082,"date":"2022-12-18T08:00:00","date_gmt":"2022-12-18T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=238082"},"modified":"2022-12-18T09:34:58","modified_gmt":"2022-12-18T12:34:58","slug":"papa-francisco-dios-abre-las-crisis-a-perspectivas-nuevas-que-no-imaginabamos-quiza-no-como-nosotros-nos-esperamos-sino-como-el-sabe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-dios-abre-las-crisis-a-perspectivas-nuevas-que-no-imaginabamos-quiza-no-como-nosotros-nos-esperamos-sino-como-el-sabe\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Dios abre las crisis a perspectivas nuevas\u00a0que no imagin\u00e1bamos, quiz\u00e1 no como nosotros nos esperamos, sino como \u00c9l sabe"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>Dios abre las crisis a perspectivas nuevas&nbsp;que no imagin\u00e1bamos, quiz\u00e1 no como nosotros nos esperamos, sino como \u00c9l sabe<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n <strong>Mariana<\/strong> del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. A minutos del mediod\u00eda de hoy (hora de Roma), <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se presentaba en la ventana del <strong>Estudio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong>, donde se encontr\u00f3 adem\u00e1s con los fieles y peregrinos reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En su mensaje dec\u00eda el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>hoy, cuarto y \u00faltimo domingo de Adviento, la liturgia nos presenta la figura de San Jos\u00e9 (cfr.&nbsp;Mt&nbsp;1,18-24). Es un hombre justo que est\u00e1 a punto de casarse. Podemos imaginar sus sue\u00f1os para el futuro: una hermosa familia, con una esposa afectuosa, muchos hijos buenos y un trabajo digno; sue\u00f1os simples y buenos<\/em><\/strong><strong><em> (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agregaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>sin embargo, de pronto estos sue\u00f1os se rompen contra un descubrimiento desconcertante: \u00a1Mar\u00eda, su prometida, espera un ni\u00f1o, y ese ni\u00f1o no es suyo! \u00bfQu\u00e9 pudo haber sentido Jos\u00e9? \u00a1Siente que el mundo se derrumba, se le viene encima! \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda hacer?\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, nos recordaba el <strong>Papa<\/strong>, <strong><em>\u201cla Ley le ofrec\u00eda dos posibilidades. La primera,&nbsp;denunciar&nbsp;a Mar\u00eda y hacerle pagar el precio de una presunta infidelidad. La segunda, anular su compromiso en secreto, sin exponer a Mar\u00eda al esc\u00e1ndalo y a graves consecuencias, tomando sobre s\u00ed el peso de la verg\u00fcenza.<\/em><\/strong><strong><em> Y Jos\u00e9 escoge esta segunda v\u00eda, que es&nbsp;la v\u00eda de la misericordia\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dec\u00eda el <strong>Su Santidad<\/strong>, <strong><em>\u201cDios enciende en su coraz\u00f3n una luz nueva: en sue\u00f1os, le anuncia que la maternidad de Mar\u00eda no procede de una traici\u00f3n, sino que es obra del Esp\u00edritu Santo, y el ni\u00f1o que nacer\u00e1 es el Salvador (cfr. v.&nbsp;20-21); Mar\u00eda ser\u00e1 la madre del Mes\u00edas y \u00e9l ser\u00e1 su custodio\u201d. A\u00f1adiendo, \u201cJos\u00e9 deber\u00e1 renunciar a sus confortantes certezas, a sus planes perfectos, a sus leg\u00edtimas expectativas, y abrirse a un futuro enteramente por descubrir. Y a Dios, que estropea sus planes y le pide que se f\u00ede de \u00c9l, Jos\u00e9 responde&nbsp;s\u00ed. La valent\u00eda de Jos\u00e9 es heroica y se realiza en el silencio: su valent\u00eda consiste en fiarse, \u00e9l se f\u00eda, acoge, se hace disponible, no pide m\u00e1s garant\u00edas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces pregunt\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong>: \u201c<strong><em>\u00bfQu\u00e9 nos dice Jos\u00e9 hoy a nosotros? &nbsp;Tambi\u00e9n nosotros tenemos nuestros sue\u00f1os, y quiz\u00e1 en Navidad pensamos m\u00e1s en ellos, los discutimos juntos. Quiz\u00e1 a\u00f1oramos algunos sue\u00f1os rotos, y vemos que las mejores esperanzas a menudo deben enfrentarse a situaciones inesperadas, desconcertantes. Y cuando esto sucede, Jos\u00e9 nos indica el camino: no hay que ceder a los sentimientos negativos, como la rabia y la cerraz\u00f3n, \u00a1este es un camino equivocado!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final, el <strong>Papa<\/strong> sintetizaba, <strong><em>\u201ccuando se habita la crisis sin ceder a la cerraz\u00f3n, a la rabia y al miedo, teniendo la puerta abierta a Dios, \u00c9l puede intervenir. \u00c9l es experto en transformar las crisis en sue\u00f1os: s\u00ed,&nbsp;Dios abre las crisis a perspectivas nuevas&nbsp;que no imagin\u00e1bamos, quiz\u00e1 no como nosotros nos esperamos, sino como \u00c9l sabe (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p><p>Hoy, cuarto y \u00faltimo domingo de Adviento, la liturgia nos presenta la figura de San Jos\u00e9 (cfr.\u00a0<em>Mt<\/em>\u00a01,18-24). Es un hombre justo que est\u00e1 a punto de casarse. Podemos imaginar sus sue\u00f1os para el futuro: una hermosa familia, con una esposa afectuosa, muchos hijos buenos y un trabajo digno; sue\u00f1os simples y buenos, sue\u00f1os de la gente simple y buena. Sin embargo, de pronto estos sue\u00f1os se rompen contra un descubrimiento desconcertante: \u00a1Mar\u00eda, su prometida, espera un ni\u00f1o, y ese ni\u00f1o no es suyo! \u00bfQu\u00e9 pudo haber sentido Jos\u00e9? Desconcierto, dolor, desorientaci\u00f3n, quiz\u00e1 tambi\u00e9n enojo y desilusi\u00f3n\u2026 \u00a1Siente que el mundo se derrumba, se le viene encima! \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda hacer?<\/p><p>La Ley le ofrec\u00eda dos posibilidades. La primera,\u00a0<em>denunciar<\/em>\u00a0a Mar\u00eda y hacerle pagar el precio de una presunta infidelidad. La segunda, anular su compromiso en secreto, sin exponer a Mar\u00eda al esc\u00e1ndalo y a graves consecuencias, tomando sobre s\u00ed el peso de la verg\u00fcenza. Y Jos\u00e9 escoge esta segunda v\u00eda, que es\u00a0<em>la v\u00eda de la misericordia<\/em>. Y he aqu\u00ed que, en el centro de la crisis, precisamente mientras piensa y eval\u00faa todo esto, Dios enciende en su coraz\u00f3n una luz nueva: en sue\u00f1os, le anuncia que la maternidad de Mar\u00eda no procede de una traici\u00f3n, sino que es obra del Esp\u00edritu Santo, y el ni\u00f1o que nacer\u00e1 es el Salvador (cfr. v.20-21); Mar\u00eda ser\u00e1 la madre del Mes\u00edas y \u00e9l ser\u00e1 su custodio. Al despertar, Jos\u00e9 comprende que el mayor sue\u00f1o de todo p\u00edo israelita -ser el padre del Mes\u00edas- se est\u00e1 haciendo realidad en \u00e9l de modo absolutamente\u00a0<em>inesperado<\/em>.<\/p><p>En efecto, para realizarlo no le bastar\u00e1 con pertenecer a la estirpe de David y observar fielmente la Ley, sino que deber\u00e1 fiarse de Dios por encima de todo, acoger a Mar\u00eda y a su hijo de modo completamente distinto de como se lo esperaba, distinto de lo que se hab\u00eda hecho siempre. En otras palabras, Jos\u00e9 deber\u00e1 renunciar a sus confortantes certezas, a sus planes perfectos, a sus leg\u00edtimas expectativas, y abrirse a un futuro enteramente por descubrir. Y a Dios, que estropea sus planes y le pide que se f\u00ede de \u00c9l, Jos\u00e9 responde\u00a0<em>s\u00ed<\/em>. La valent\u00eda de Jos\u00e9 es heroica y se realiza en el silencio: su valent\u00eda consiste en fiarse, \u00e9l se f\u00eda, acoge, se hace disponible, no pide m\u00e1s garant\u00edas.<\/p><p>Hermanos, hermanas, \u00bfqu\u00e9 nos dice Jos\u00e9 hoy a nosotros? Tambi\u00e9n nosotros tenemos nuestros sue\u00f1os, y quiz\u00e1 en Navidad pensamos m\u00e1s en ellos, los discutimos juntos. Quiz\u00e1 a\u00f1oramos algunos sue\u00f1os rotos, y vemos que las mejores esperanzas a menudo deben enfrentarse a situaciones inesperadas, desconcertantes. Y cuando esto sucede, Jos\u00e9 nos indica el camino: no hay que ceder a los sentimientos negativos, como la rabia y la cerraz\u00f3n, \u00a1este es un camino equivocado! Por el contrario, debemos acoger las sorpresas, las sorpresas de la vida, incluidas las crisis, teniendo en cuenta que cuando se est\u00e1 en crisis no hay que decidir apresuradamente, seg\u00fan el instinto, sino pasar por la criba, como hizo Jos\u00e9, \u201cconsiderar todas las cosas\u201d (cfr. v. 20) y apoyarse en el criterio principal: la misericordia de Dios.<\/p><p>Cuando se habita la crisis sin ceder a la cerraz\u00f3n, a la rabia y al miedo, teniendo la puerta abierta a Dios, \u00c9l puede intervenir. \u00c9l es experto en transformar las crisis en sue\u00f1os: s\u00ed,\u00a0<em>Dios abre las crisis a perspectivas nuevas<\/em>\u00a0que no imagin\u00e1bamos, quiz\u00e1 no como nosotros nos esperamos, sino como \u00c9l sabe. Y estos son, hermanos y hermanas, los horizontes de Dios: sorprendentes, pero infinitamente m\u00e1s amplios y hermosos que los nuestros. Que la Virgen Mar\u00eda nos ayude a vivir abiertos a las sorpresas de Dios.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong><br>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Hermanos y hermanas:<\/p><p>Me preocupa la situaci\u00f3n que se ha creado en el Corredor de Lachin, en el C\u00e1ucaso Meridional. En particular, estoy preocupado por las precarias condiciones humanitarias de las poblaciones, que pueden deteriorarse a\u00fan m\u00e1s durante la estaci\u00f3n invernal. Pido a todos los que est\u00e1n implicados que se esfuercen por encontrar soluciones pac\u00edficas por el bien de las personas.<\/p><p>Y recemos tambi\u00e9n por la paz, para que cesen las violencias en el pa\u00eds y se emprenda la v\u00eda del di\u00e1logo con el fin de superar la crisis pol\u00edtica y social que aflige a la poblaci\u00f3n.<\/p><p>Os saludo con afecto a todos vosotros que hab\u00e9is venido de Roma, de Italia y de muchos lugares del mundo. En especial, saludo a los fieles de California y a los de Madrid, as\u00ed como a los grupos de Praia a Mare, Catania, Caraglio y de la parroquia romana de los Santos Protom\u00e1rtires.<\/p><p>Pidamos a la Virgen Mar\u00eda, a quien la liturgia nos invita a contemplar en este cuarto domingo de Adviento, que toque los corazones de cuantos pueden detener la guerra en Ucrania. No olvidemos el sufrimiento de ese pueblo, especialmente de los ni\u00f1os, de los ancianos, de las personas enfermas. Recemos, recemos.<\/p><p>Os deseo a todos un feliz domingo y un buen camino en la \u00faltima etapa del Adviento. Por favor, no os olvid\u00e9is de rezar por m\u00ed. Buen almuerzo y hasta la vista.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Dios abre las crisis a perspectivas nuevas&nbsp;que no imagin\u00e1bamos, quiz\u00e1 no como nosotros nos esperamos, sino como \u00c9l sabe, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. 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