{"id":238247,"date":"2023-01-06T06:00:00","date_gmt":"2023-01-06T09:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=238247"},"modified":"2023-01-06T12:26:39","modified_gmt":"2023-01-06T15:26:39","slug":"papa-francisco-la-fe-es-un-camino-una-peregrinacion-una-historia-de-comenzar-y-recomenzar-siempre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-fe-es-un-camino-una-peregrinacion-una-historia-de-comenzar-y-recomenzar-siempre\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La fe es un camino, una peregrinaci\u00f3n, una historia de comenzar y recomenzar siempre"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>La fe es un camino, una peregrinaci\u00f3n, una historia de comenzar y recomenzar siempre<\/strong>, as\u00ed lo explicaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir la Homil\u00eda durante la celebraci\u00f3n Eucar\u00edstica presidida por \u00e9l en la <strong>Bas\u00edlica de San Pedro<\/strong>, en la <strong>Solemnidad<\/strong> de la <strong>Epifan\u00eda del Se\u00f1or<\/strong>. El <strong>Papa<\/strong> comenzaba diciendo, <strong><em>\u201cJes\u00fas, como una estrella que se eleva (cf.&nbsp;Nm&nbsp;24,17), viene a iluminar a todos los pueblos y a alumbrar las noches de la humanidad. Junto con los Magos, hoy tambi\u00e9n nosotros, alzando la mirada al cielo, nos preguntamos: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el [\u2026] que acaba de nacer?\u00bb (Mt&nbsp;2,2)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>de la experiencia de los Magos, comprendemos que el primer \u201clugar\u201d donde \u00c9l quiere ser buscado es en&nbsp;la inquietud de las preguntas\u201d<\/em><\/strong>. Agregando, el <strong>Santo Padre<\/strong> dijo, adem\u00e1s, <strong><em>\u201c(\u2026) la fe no nace de nuestros m\u00e9ritos o de razonamientos te\u00f3ricos, sino que es don de Dios. Su gracia nos ayuda a despertarnos de la apat\u00eda y a hacer espacio a las preguntas importantes de la vida (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, m\u00e1s adelante, planteaba el <strong>Papa<\/strong>, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>el camino de la fe comienza cuando, con la gracia de Dios, damos espacio a la inquietud que nos mantiene despiertos; cuando nos dejamos interrogar, cuando no nos conformamos con la tranquilidad de nuestros h\u00e1bitos, sino que nos la jugamos, nos arriesgamos en los desaf\u00edos de cada d\u00eda<\/em><\/strong><strong><em> (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong> M\u00e1s adelante, el <strong>Santo Padre<\/strong> compart\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) el clima que respiramos cada d\u00eda ofrece \u201ctranquilizantes del alma\u201d, sustitutos para sedar, para sedar nuestra inquietud y apagar esas preguntas, desde los productos del consumismo a las seducciones del placer, desde los debates sensacionalistas hasta la idolatr\u00eda del bienestar; todo parece decirnos: no pienses mucho, deja que pasen, disfruta la vida\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro tramo de la Homil\u00eda, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, expres\u00f3, <strong><em>\u201cDios, sin embargo, vive en nuestras preguntas inquietas; en ellas nosotros \u00ablo buscamos como la noche busca a la aurora [\u2026]. \u00c9l est\u00e1 en el silencio que nos turba ante la muerte y al final de toda grandeza humana; est\u00e1 en la necesidad de justicia y de amor que llevamos dentro; es el Misterio santo del Totalmente Otro, nostalgia de justicia perfecta y consumada, de reconciliaci\u00f3n, de paz\u00bb (C.M. Martini,&nbsp;El jard\u00edn interior. Un camino para creyentes y no creyentes, Santander 2017, 26). Por tanto, este es el primer lugar: la inquietud de las preguntas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, el <strong>Papa<\/strong> se refiri\u00f3 al segundo aspecto donde podemos encontrar al <strong>Se\u00f1or<\/strong>, \u00e9l dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) es&nbsp;el riesgo del camino. Los interrogantes, incluso espirituales, si no nos ponemos en camino, si no dirigimos nuestro movimiento interior hacia el rostro de Dios y la belleza de su Palabra, pueden inducirnos a la frustraci\u00f3n y a la desolaci\u00f3n. El peregrinar de los Magos, \u00absu peregrinaci\u00f3n exterior \u2014ha dicho&nbsp;Benedicto XVI\u2014 era expresi\u00f3n de su estar interiormente en camino, de la peregrinaci\u00f3n interior de sus corazones\u00bb (Homil\u00eda en la Epifan\u00eda del Se\u00f1or, 6 enero 2013)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Su Santidad <\/strong>nos revelaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>no lo olvidemos nunca, la fe es un camino, una peregrinaci\u00f3n, una historia de comenzar y recomenzar siempre. Recordemos esto: la fe, si permanece est\u00e1tica, no crece; no podemos reducirla a una mera devoci\u00f3n personal o confinarla entre los muros de los templos, sino que es necesario manifestarla, vivirla marchando de forma constante hacia Dios y hacia los hermanos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el <strong>Papa Francisco<\/strong>, compart\u00eda, \u201c<strong><em>(\u2026) despu\u00e9s de&nbsp;la inquietud de las preguntas&nbsp;y&nbsp;el riesgo del camino, el tercer lugar donde hallamos al Se\u00f1or es&nbsp;el asombro de la adoraci\u00f3n. Al final de un largo viaje y de una fatigosa b\u00fasqueda, los Magos entraron en la casa, \u00abencontraron al ni\u00f1o con Mar\u00eda, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron\u00bb (Mt&nbsp;2,11). Todo nace y todo culmina all\u00ed, porque el final de cada cosa no es alcanzar una meta personal y recibir gloria para nosotros mismos, sino encontrar a Dios y dejarnos abrazar por su amor, que es lo que da fundamento a nuestra esperanza, nos libra del mal, nos abre al amor a los dem\u00e1s y nos hace personas capaces de construir un mundo m\u00e1s justo y m\u00e1s fraterno\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En final, el<strong> Papa <\/strong>pidi\u00f3,<strong> <em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>\u00a1abramos el coraz\u00f3n a la inquietud, pidamos el valor para avanzar en el camino y finalicemos en la adoraci\u00f3n! No tenemos miedo, es el recorrido de los Magos, es el recorrido de todos los santos de la historia, recibir las inquietudes, ponerse en camino y adorar\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>SANTA MISA EN LA SOLEMNIDAD DE LA EPIFAN\u00cdA DEL SE\u00d1OR<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>HOMIL\u00cdA DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Bas\u00edlica de San Pedro<\/em><em><br>Viernes, 6 de enero de 2023<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>______________________________<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Jes\u00fas, como una estrella que se eleva (cf.\u00a0<em>Nm\u00a0<\/em>24,17), viene a iluminar a todos los pueblos y a alumbrar las noches de la humanidad. Junto con los Magos, hoy tambi\u00e9n nosotros, alzando la mirada al cielo, nos preguntamos: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el [\u2026] que acaba de nacer?\u00bb (<em>Mt\u00a0<\/em>2,2). Es decir, \u00bfcu\u00e1l es el lugar en el que podemos encontrar a nuestro Se\u00f1or?<\/p><p>De la experiencia de los Magos, comprendemos que el primer \u201clugar\u201d donde \u00c9l quiere ser buscado es en\u00a0<em>la inquietud de las preguntas<\/em>. La fascinante aventura de estos sabios de Oriente nos ense\u00f1a que la fe no nace de nuestros m\u00e9ritos o de razonamientos te\u00f3ricos, sino que es don de Dios. Su gracia nos ayuda a despertarnos de la apat\u00eda y a hacer espacio a las preguntas importantes de la vida, preguntas que nos hacen salir de la presunci\u00f3n de estar bien y nos abren a aquello que nos supera. Lo que vemos en los Magos, al comienzo, es esto: la inquietud de quien se interroga. Llenos de una ardiente nostalgia de infinito, escrutan el cielo y se dejan asombrar por el fulgor de una estrella, representando as\u00ed la tensi\u00f3n hacia lo trascendente, que anima el camino de la civilizaci\u00f3n y la b\u00fasqueda incesante de nuestro coraz\u00f3n. De hecho, aquella estrella deja en sus corazones precisamente una pregunta:\u00a0<em>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el que acaba de nacer?<\/em><\/p><p>Hermanos y hermanas, el camino de la fe comienza cuando, con la gracia de Dios, damos espacio a la inquietud que nos mantiene despiertos; cuando nos dejamos interrogar, cuando no nos conformamos con la tranquilidad de nuestros h\u00e1bitos, sino que nos la jugamos, nos arriesgamos en los desaf\u00edos de cada d\u00eda; cuando dejamos de mantenernos en un espacio neutral y nos decidimos a vivir en los espacios inc\u00f3modos de la vida, hechos de relaciones con los dem\u00e1s, de sorpresas, de imprevistos, de proyectos que sacar adelante, de sue\u00f1os que realizar, de miedos que afrontar, de sufrimientos que hieren la carne. Es en estos momentos que surgen de nuestro coraz\u00f3n las preguntas irreprimibles, que nos abren a la b\u00fasqueda de Dios: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la felicidad para m\u00ed? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la vida plena a la que aspiro? \u00bfD\u00f3nde se encuentra ese amor que no pasa, que no tiene ocaso, que no se rompe ni siquiera ante la fragilidad, los fracasos o las traiciones? \u00bfCu\u00e1les son las oportunidades escondidas dentro de mis crisis y mis sufrimientos?<\/p><p>Pero sucede que el clima que respiramos cada d\u00eda ofrece \u201ctranquilizantes del alma\u201d, sustitutos para sedar, para sedar nuestra inquietud y apagar esas preguntas, desde los productos del consumismo a las seducciones del placer, desde los debates sensacionalistas hasta la idolatr\u00eda del bienestar; todo parece decirnos: no pienses mucho, deja que pasen, disfruta la vida. Frecuentemente buscamos acomodar el coraz\u00f3n en la caja fuerte de la comodidad \u2014buscamos acomodar el coraz\u00f3n en la caja fuerte de la comodidad\u2014, pero si los Magos hubiesen hecho esto no habr\u00edan encontrado nunca al Se\u00f1or. Este es el peligro, sedar el coraz\u00f3n, sedar el alma para que ya no haya inquietud. Dios, sin embargo, vive en nuestras preguntas inquietas; en ellas nosotros \u00ablo buscamos como la noche busca a la aurora [\u2026]. \u00c9l est\u00e1 en el silencio que nos turba ante la muerte y al final de toda grandeza humana; est\u00e1 en la necesidad de justicia y de amor que llevamos dentro; es el Misterio santo del Totalmente Otro, nostalgia de justicia perfecta y consumada, de reconciliaci\u00f3n, de paz\u00bb (C.M. Martini,\u00a0<em>El jard\u00edn interior. Un camino para creyentes y no creyentes<\/em>, Santander 2017, 26). Por tanto, este es el primer lugar: la inquietud de las preguntas. No tengamos miedo de entrar en esta inquietud de las preguntas, son precisamente los caminos que nos llevan a Jes\u00fas.<\/p><p>El segundo lugar donde podemos encontrar al Se\u00f1or es\u00a0<em>el riesgo del camino<\/em>. Los interrogantes, incluso espirituales, si no nos ponemos en camino, si no dirigimos nuestro movimiento interior hacia el rostro de Dios y la belleza de su Palabra, pueden inducirnos a la frustraci\u00f3n y a la desolaci\u00f3n. El peregrinar de los Magos, \u00absu peregrinaci\u00f3n exterior \u2014ha dicho\u00a0Benedicto XVI\u2014 era expresi\u00f3n de su estar interiormente en camino, de la peregrinaci\u00f3n interior de sus corazones\u00bb (<em>Homil\u00eda en la Epifan\u00eda del Se\u00f1or<\/em>, 6 enero 2013). Los Magos, en realidad, no se detuvieron a mirar el cielo o a contemplar la luz de la estrella, sino que se aventuraron en un viaje arriesgado, que no preve\u00eda caminos seguros ni mapas definidos con antelaci\u00f3n. Quer\u00edan descubrir qui\u00e9n era el Rey de los Jud\u00edos, d\u00f3nde hab\u00eda nacido, d\u00f3nde pod\u00edan encontrarlo. Por esto preguntaron a Herodes, quien a su vez convoc\u00f3 a los jefes del pueblo y a los escribas que examinaban las Escrituras. Los Magos estaban en camino; la mayor parte de los verbos que describen sus acciones son verbos de movimiento.<\/p><p>Lo mismo sucede con nuestra fe, sin un camino continuo y un di\u00e1logo constante con el Se\u00f1or, sin la escucha de la Palabra, sin la perseverancia, no se puede crecer. Una mera noci\u00f3n de Dios y alguna oraci\u00f3n que calma la conciencia no son suficientes; es necesario hacerse disc\u00edpulos que siguen a Jes\u00fas y su Evangelio, hablarlo todo con \u00c9l en la oraci\u00f3n, buscarlo en las situaciones cotidianas y en el rostro de los hermanos. Desde Abrah\u00e1n \u2014que se puso en camino hacia una tierra desconocida\u2014 hasta los Magos \u2014que siguieron una estrella\u2014, la fe es un camino, la fe es una peregrinaci\u00f3n, la fe es una historia en la que hay que comenzar siempre de nuevo. No lo olvidemos nunca, la fe es un camino, una peregrinaci\u00f3n, una historia de comenzar y recomenzar siempre. Recordemos esto: la fe, si permanece est\u00e1tica, no crece; no podemos reducirla a una mera devoci\u00f3n personal o confinarla entre los muros de los templos, sino que es necesario manifestarla, vivirla marchando de forma constante hacia Dios y hacia los hermanos. Pregunt\u00e9monos hoy: \u00bfEstoy en camino hacia el Se\u00f1or de la vida, para que sea el Se\u00f1or de mi vida? \u00bfJes\u00fas, qui\u00e9n eres para m\u00ed? \u00bfD\u00f3nde quieres que vaya, qu\u00e9 es lo que me pides? \u00bfCu\u00e1les son las decisiones que me est\u00e1s invitando a tomar en favor de los dem\u00e1s?<\/p><p>Finalmente, despu\u00e9s de\u00a0<em>la inquietud de las preguntas\u00a0<\/em>y\u00a0<em>el riesgo del camino<\/em>, el tercer lugar donde hallamos al Se\u00f1or es\u00a0<em>el asombro de la adoraci\u00f3n<\/em>. Al final de un largo viaje y de una fatigosa b\u00fasqueda, los Magos entraron en la casa, \u00abencontraron al ni\u00f1o con Mar\u00eda, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron\u00bb (<em>Mt\u00a0<\/em>2,11). Este es el punto decisivo. Nuestras inquietudes, nuestras preguntas, los caminos espirituales y las pr\u00e1cticas de la fe deben converger en la adoraci\u00f3n del Se\u00f1or. All\u00ed encuentran la fuente esencial de la que todo nace, porque es el Se\u00f1or quien suscita en nosotros el sentir, el actuar y el obrar. Todo nace y todo culmina all\u00ed, porque el final de cada cosa no es alcanzar una meta personal y recibir gloria para nosotros mismos, sino encontrar a Dios y dejarnos abrazar por su amor, que es lo que da fundamento a nuestra esperanza, nos libra del mal, nos abre al amor a los dem\u00e1s y nos hace personas capaces de construir un mundo m\u00e1s justo y m\u00e1s fraterno. De nada sirve activarnos pastoralmente si no ponemos a Jes\u00fas en el centro y lo adoramos. El asombro de la adoraci\u00f3n. All\u00ed aprendemos a estar delante de Dios no tanto para pedir o para hacer algo, sino s\u00f3lo para permanecer en silencio y abandonarnos a su amor, para dejarnos aferrar y regenerar por su misericordia. Nosotros muchas veces rezamos, pedimos cosas, reflexionamos, pero por lo general nos falta la oraci\u00f3n de adoraci\u00f3n. Hemos perdido el sentido de adorar, porque hemos perdido la inquietud de las preguntas y el valor de ir adelante en los riesgos del camino. Hoy el Se\u00f1or nos invita a hacer como los Magos, como los Magos, postr\u00e9monos, rind\u00e1monos ante Dios en el asombro de la adoraci\u00f3n. Adoremos a Dios y no a nuestro yo; adoremos a Dios y no a los falsos \u00eddolos que nos seducen con la fascinaci\u00f3n del prestigio y del poder, con la fascinaci\u00f3n de las falsas noticias; adoremos a Dios para no inclinarnos ante las cosas que pasan ni ante las l\u00f3gicas seductoras y vac\u00edas del mal.<\/p><p>Hermanos, hermanas, \u00a1abramos el coraz\u00f3n a la inquietud, pidamos el valor para avanzar en el camino y finalicemos en la adoraci\u00f3n! No tenemos miedo, es el recorrido de los Magos, es el recorrido de todos los santos de la historia, recibir las inquietudes, ponerse en camino y adorar. Hermanos y hermanas, no dejemos que se apague en nosotros la inquietud de las preguntas, no detengamos nuestro caminar cediendo a la apat\u00eda o a la comodidad; y rind\u00e1monos, encontr\u00e1ndonos con el Se\u00f1or, al asombro de la adoraci\u00f3n. Entonces descubriremos que una luz ilumina tambi\u00e9n las noches m\u00e1s oscuras, es Jes\u00fas, la estrella radiante de la ma\u00f1ana, el sol de justicia, el fulgor misericordioso de Dios, que ama a todos los hombres y a todos los pueblos de la tierra.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La fe es un camino, una peregrinaci\u00f3n, una historia de comenzar y recomenzar siempre, as\u00ed lo explicaba el Santo Padre al compartir la Homil\u00eda durante la celebraci\u00f3n Eucar\u00edstica presidida por \u00e9l en la Bas\u00edlica de San Pedro, en la Solemnidad de la Epifan\u00eda del Se\u00f1or. 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