{"id":238256,"date":"2023-01-13T12:25:48","date_gmt":"2023-01-13T15:25:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=238256"},"modified":"2023-01-13T12:25:51","modified_gmt":"2023-01-13T15:25:51","slug":"la-necesidad-urgente-de-caminos-de-reencuentro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/la-necesidad-urgente-de-caminos-de-reencuentro\/","title":{"rendered":"La necesidad urgente de caminos de reencuentro"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La necesidad urgente de caminos de reencuentro<\/strong>, bajo este t\u00edtulo se<a href=\"https:\/\/www.mdzol.com\/sociedad\/2023\/1\/13\/la-necesidad-urgente-de-caminos-de-reencuentro-306625.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"> publicaba el art\u00edculo escrito por <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong>,<\/a> Obispo Castrense de Argentina en el portal de noticias <strong>MDZ<\/strong> de la provincia de <strong>Mendoza<\/strong>. En la columna de <strong>Mons. Santiago<\/strong> difundida por el medio mendocina en la media ma\u00f1ana del viernes 13 de enero, el Obispo nos invita reflexionar en este inicio del nuevo a\u00f1o sobre la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>A la luz del mensaje del 1 de enero del <strong>Papa Francisco<\/strong>: <strong>\u00abNadie puede salvarse solo<\/strong><strong>\u201d<\/strong>, en la Jornada Mundial de la Paz y de la Enc\u00edclica <strong>Fratelli Tutti<\/strong>, <strong>Mons. Olivera<\/strong> nos propone reflexionar y llevarlo a la pr\u00e1ctica. Al respecto se lee en el art\u00edculo, \u201cTenemos la necesidad de recuperar el tratarnos como hermanos siempre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa la publicaci\u00f3n de <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong>, Obispo Castrense de Argentina:<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong>La necesidad urgente de caminos de reencuentro<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<p>Santiago Olivera es el Obispo Castrense, y reflexiona en MDZ sobre el primer d\u00eda de este a\u00f1o, que fue la Jornada Mundial de la Paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Al terminar un a\u00f1o e iniciar otro, nos suscita a muchos el deseo de pensar en un mundo mejor y trabajar por tanto para ello. El 1 de enero celebramos la Jornada Mundial de la Paz y se titul\u00f3 el mensaje del Papa Francisco: \u00abNadie puede salvarse solo. Empezar de nuevo desde covid-19 para trazar juntos caminos de paz\u00bb Y quiero compartir estas reflexiones con el t\u00edtulo que lleva el cap\u00edtulo s\u00e9ptimo de la Enc\u00edclica Fratelli Tutti del Papa Francisco, de octubre del 2020, Caminos de Reencuentro\u201d, animado por este deseo papal. Este documento pontificio que trata sobre la amistad social y la fraternidad nos invita a todos a meditar sobre el modo en que estamos transitando por este mundo y el legado que estaremos dejando para el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin lugar a duda, es una enc\u00edclica para reflexionar, rumiar y poner en pr\u00e1ctica. Como maestro de la fe, como pastor, con el significado que el Papa tiene en la Iglesia, su palabra para nosotros es rectora. En este caso concreto nos invita volver a pensar y repensarnos a la vez como amigos y hermanos de todos. Esta Enc\u00edclica es tambi\u00e9n una oportunidad y un desaf\u00edo para encarnar en<br>nuestra propia realidad argentina este mensaje para todos. Al Papa no debemos leerlo de un modo parcial como a veces vemos que sucede en nuestra patria. Conocer su mensaje y sus palabras nos debe motivar a desear a seguir sus consejos y sus ense\u00f1anzas, como tambi\u00e9n a descubrir su mirada prof\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos la necesidad de recuperar el tratarnos como hermanos siempre. El mensaje del 28 de diciembre \u00faltimo de la comisi\u00f3n ejecutiva del Episcopado Argentino va en esta l\u00ednea; \u201cnos invitan \u2013 los obispos- a dejar de lado todo lo que acreciente las divisiones y a superar la desmesura que nos lleva a agredir y descalificar a quienes no piensan como nosotros\u201d. La historia vivida en estos \u00faltimos cincuenta a\u00f1os ha ido ahondando distancias hasta tal punto que decir algo de aquellos oscuros tiempos con objetividad nos pueden significar de uno u otro lado insultos y agravios que no es lo que se busca. Ilumina y me anima el pensamiento del beato polaco Jerzi Popieluzko: \u201cDecir la verdad con coraje es el camino que lleva directamente a la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>Un hombre que dice la verdad es libre a pesar de la esclavitud externa o de la prisi\u00f3n\u201d, una extraordinaria ciudadana de nuestro pa\u00eds me comparti\u00f3 ante mi felicitaci\u00f3n y gratitud por lo dicho en un art\u00edculo suyo sobre los derechos humanos: \u201cNunca un art\u00edculo m\u00edo- me dijo- recibi\u00f3 comentarios tan odiosos que demuestran cuan herida est\u00e1 el alma de nuestro pa\u00eds\u2026\u201d Como creyente rezo para que puedan cicatrizar tantas heridas de nuestra patria, es doloroso escuchar que nuestra alma argentina est\u00e1 muy herida. Los creyentes debemos rezar y obrar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente no hay que olvidar los acontecimientos graves que han ocurrido en nuestro pa\u00eds, pero es oportuno tener presente tiempos de perd\u00f3n y los tiempos de verdad a los fines que el \u201cnunca m\u00e1s\u201d sea una efectiva realidad. Que la memoria nos debe ayudar a evitar los atropellos de una u otra parte, teniendo bien presente que las acciones lesivas de los derechos provenientes del estado comprometen una mayor responsabilidad y una mayor gravedad. Pero ello, no admite una impunidad para faltar a los derechos m\u00e1s fundamentales, percibi\u00e9ndose \u2013en ese caso- que los derechos humanos no son iguales para todos, como se\u00f1ala Francisco en el n\u00famero 22 de la enc\u00edclica mencionada.<\/p>\n\n\n\n<p>En muchos lugares del mundo hacen falta caminos de paz que lleguen a cicatrizar las heridas. Se necesitan artesanos de paz dispuestos a generar procesos de sanaci\u00f3n y de reencuentro con ingenio y audacia, dice el Papa (n\u00b0 225). Que importante que nosotros podamos decir y reconocer que, en Argentina, en nuestras ciudades, en nuestras familias tambi\u00e9n hacen falta caminos de paz que ayuden a cicatrizar heridas. Hacen falta m\u00e1s artesanos de la paz. Que significativo adem\u00e1s es que Francisco pueda decirnos en esta enc\u00edclica que la clave est\u00e9 en transitar todo desde la verdad y no desde el olvido. Refiere: \u201cLos que han estado duramente enfrentados conversan desde la verdad, clara y desnuda.<\/p>\n\n\n\n<p>Les hace falta aprender a cultivar una memoria penitencial, capaz de asumir el pasado para liberar el futuro de las propias insatisfacciones, confusiones o proyecciones. S\u00f3lo desde la verdad hist\u00f3rica de los hechos podr\u00e1n hacer el esfuerzo perseverante y largo de comprenderse mutuamente y de intentar una nueva s\u00edntesis para el bien de todos \u201c(n\u00b0 226). Nosotros ciertamente queremos la paz. Adem\u00e1s, para los creyentes, sabemos que aquellos que trabajamos por la paz seremos llamados hijos de Dios. El Papa nos recuerda que \u201cel proceso de paz es un compromiso constante en el tiempo y que es un trabajo paciente que busca la verdad y la justicia, que honra la memoria de las v\u00edctimas y que se abre paso a paso a una esperanza com\u00fan m\u00e1s fuerte que la venganza.\u201d (n\u00b0 226, remiti\u00e9ndonos al Mensaje de la 53 Jornada Mundial de la Paz del 1 de enero de 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>Que eco hace en nuestro coraz\u00f3n escuchar de parte de Francisco que la verdad es una compa\u00f1era inseparable de la justicia y de la misericordia. \u201cLas tres juntas son esenciales para construir la paz y, por otra parte, cada una de ellas impide que las otras sean alteradas. La verdad no debe, de hecho, conducir a la venganza, sino m\u00e1s bien a la reconciliaci\u00f3n y al perd\u00f3n. Verdad es contar a las familias desgarradas por el dolor lo que ha ocurrido con sus parientes desaparecidos.\u201d (n\u00b0 227). Contin\u00faa el Papa hablando de las distintas maneras de vivir la verdad, en el contexto de la violencia y en confesar que pas\u00f3 en tantos acontecimientos. \u00bfQui\u00e9n no puede sentirse conmovido e interpelado en nuestra querida Argentina?<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos reconocer que la violencia engendra m\u00e1s violencia y que el odio engendra m\u00e1s odio y que la muerte engendra m\u00e1s muerte y que la injusticia atenta contra la paz. La mirada del Santo Padre, sin lugar a duda, est\u00e1 puesta en la esperanza en el ser humano porque \u201cnunca se debe encasillar al otro por lo que pudo decir o hacer, sino que debe ser considerado por la promesa que lleva dentro de \u00e9l promesa que deja siempre un resquicio de esperanza.\u201d (n\u00b0 228). Existen algunas tendencias -y a m\u00ed me lo han se\u00f1alado al comienzo de mi labor como Obispo Castrense- que recomiendan no hablar de reconciliaci\u00f3n y que se trataba de una palabra gastada, que ten\u00eda interpretaciones variadas y que ca\u00eda mal en una parte de la sociedad argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, siempre creo que los cristianos tenemos claro que significa la reconciliaci\u00f3n. La reconciliaci\u00f3n es un punto muy importante de nuestra doctrina cristiana. El Papa nos recuerda lo que se\u00f1alaron los obispos de Corea del Sur: \u201cuna verdadera paz s\u00f3lo puede lograrse cuando luchamos por la justicia a trav\u00e9s del di\u00e1logo, persiguiendo la reconciliaci\u00f3n y el desarrollo mutuo\u201d (n\u00b0 229). Algunos no prefieren hablar de reconciliaci\u00f3n ya que entienden que el conflicto, la violencia y las rupturas son parte del funcionamiento normal de una sociedad. Otros creen que la reconciliaci\u00f3n es cosa de los d\u00e9biles, pero nosotros sabemos que el perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n, como se\u00f1al\u00e9, son temas muy asentados en nuestra fe cristiana y tambi\u00e9n en otras religiones. Hay que dejarse moldear y transitar estos caminos de reconciliaci\u00f3n y reencuentro que nos llevar\u00e1n a la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Me parece un punto central recordar que la Argentina es un pa\u00eds de todos. Cuando creemos que nuestro pensamiento es la \u00fanica verdad, o mi visi\u00f3n o mi memoria es los \u00fanico que cuenta podemos hacer realidad que s\u00f3lo es un pa\u00eds de algunos, de hecho, no pocas veces descalificamos o ignoramos a aquellos que no ven ni piensan como yo la realidad, y sin embargo todos tenemos que mirarnos como hermanos. Todos tenemos que experimentar el gozo de la pertenencia a esta patria, a esta historia nuestra, a esta realidad que hoy vivimos. Pertenencia a este pa\u00eds con sus luces y sus sombras, con sus distancias y enemistades, con alegr\u00edas comunes. Nos recuerda el Papa que el esfuerzo duro por superar lo que nos divide sin perder la identidad de cada uno, supone que en todos permanezca vivo un b\u00e1sico sentimiento de pertenencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque \u201cnuestra sociedad gana cuando cada persona, cada grupo social, se siente verdaderamente de casa\u201d (n\u00b0 230). Y este es un gran desaf\u00edo. Todos debemos sentirnos en casa, no extranjeros en nuestra propia patria. Este es el gran desaf\u00edo, hacer que todos se sientan en casa. As\u00ed como en la iglesia debemos buscar que todos se sientan c\u00f3modos, que tienen un lugar entre nosotros aquellos que en el mundo est\u00e1n inc\u00f3modos o en las periferias, tambi\u00e9n en nuestra patria todos debemos sentirnos c\u00f3modos, parte y no jueces. Para ello est\u00e1n los jueces, para juzgar y me permito un (par\u00e9ntesis) debemos rezar por nuestros hombres y mujeres de la justicia. La justicia es clave, ella no puede ser robada, ni maltratada, manoseada, ni sospechada.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que muchas veces nos hemos experimentados fr\u00e1giles y d\u00e9biles y sabemos y sentimos que muchas veces como sociedad, como colectivo, hemos equivocado el rumbo. Al comenzar mi ministerio como Obispo Castrense compart\u00eda que quer\u00eda construir puentes ya que, lamentablemente, existen zanjas, que podr\u00edamos tambi\u00e9n llamar grietas, que nos dividen. El Papa nos recuerda que es muy necesario negociar y as\u00ed desarrollar cauces concretos para la paz. Pero los procesos efectivos de una paz duradera son ante todo transformaciones artesanales obradas por los pueblos, donde cada ser humano puede ser un fermento eficaz con su estilo de vida cotidiana. Las grandes transformaciones no son fabricadas en escritorios o despachos. Entonces \u201ccada uno juega un<br>papel fundamental en un \u00fanico proyecto creador, para escribir una nueva p\u00e1gina de la historia, una p\u00e1gina llena de esperanza, llena de paz, llena de reconciliaci\u00f3n\u201d. (n\u00b0 231).<\/p>\n\n\n\n<p>Este documento sobre la amistad social tambi\u00e9n nos remite a la esperanza. Se\u00f1ala Francisco que no hay punto final en la construcci\u00f3n de la paz social de un pa\u00eds, sino que es \u201cuna tarea que no da tregua y que exige el compromiso de todos. Trabajo que nos pide no decaer?en el esfuerzo por construir?la unidad de la naci\u00f3n y, a pesar de los obst\u00e1culos, diferencias y distintos enfoques sobre la manera de lograr la convivencia pac\u00edfica, persistir en la lucha para favorecer la cultura del encuentro, que exige colocar en el centro de toda acci\u00f3n pol\u00edtica, social y econ\u00f3mica, a la persona humana, su alt\u00edsima dignidad, y el respeto por el bien com\u00fan.\u201d (n\u00b0 232).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Queda claro que trabajar por la paz, por el reencuentro y por la amistad social no implica olvidar sin m\u00e1s y mirar para adelante sin tener memoria u ocultarla. \u201cLa reconciliaci\u00f3n es un hecho personal que nadie puede imponerla al conjunto de una sociedad, aun cuando se debe promoverla\u201d, como refiere el Papa Francisco en el n\u00b0. 246. Tambi\u00e9n es importante pensar que no hay que olvidar. No se puede olvidar la Shoah, no se puede olvidar lo que pas\u00f3 en Hiroshima y Nagasaki. No podemos olvidar lo que pas\u00f3 en nuestro pa\u00eds. Este \u201cno olvido\u201d tiene el objetivo de evitar que esos acontecimientos luctuosos se repitan. Nos dice el Papa que<br>\u201cno podemos permitir que las actuales y nuevas generaciones pierdan la memoria de lo acontecido, esa memoria que es garante y est\u00edmulo para construir un futuro m\u00e1s justo y m\u00e1s fraterno\u201d. (n\u00b0 248), y creo que el no olvido supone todo el marco vivido, porque fragmentar lo ocurrido, ocultando o silenciarlo corremos el riego de construir para el ma\u00f1ana un mundo m\u00e1s injusto y menos fraterno. Con humildad y verdad, esto estamos logrando en muchos de nuestros comportamientos actuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, me quiero detener en las palabras del Papa acerca de la guerra, la pena de muerte y la condena de cadena perpetua. Son palabras que Francisco pronuncia y eleva al mundo y que intentan, por cierto, plasmarse en actitudes y en leyes que contemplen el \u201cnunca m\u00e1s la guerra\u201d, el \u201cnunca m\u00e1s la venganza\u201d y donde siempre prime la justicia. C\u00f3mo lo hemos se\u00f1alado m\u00e1s arriba, nos recuerda el Santo Padre que muchas veces se percibe que, de hecho, los derechos humanos no son iguales<br>para todos (n\u00b0 20) y que la igualdad de derechos est\u00e1 fundada en la misma dignidad humana. El n\u00b0. 268 refiere: \u201cTodos los cristianos y los hombres de buena voluntad est\u00e1n llamados, por lo tanto, a luchar no s\u00f3lo por la abolici\u00f3n de la pena de muerte, legal o ilegal que sea, y en todas sus formas, sino tambi\u00e9n con el fin de mejorar las condiciones carcelarias, en el respeto de la<br>dignidad humana de las personas privadas de libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos muertos inocentes porque no lo prob\u00f3 o lo manifest\u00f3 oportuna y claramente la justicia. Somos testigos de penas de<br>muerte encubiertas. Muy triste que hoy siga sucediendo en nuestra Patria, bajo la bandera de la defensa de los derechos humanos y como dije que otras oportunidades es un contrasentido creer que defendemos esos derechos actualizando nuevos modos de atentados contra los mismos. Es oportuno recordar aqu\u00ed un p\u00e1rrafo de la carta del Santo Padre Francisco enviada el 9 de<br>noviembre del corriente a\u00f1os al presidente de la Asociaci\u00f3n de Profesores de Derecho Penal, Alejandro Slokar, dec\u00eda el Papa: \u201cEn anteriores ocasiones se\u00f1al\u00e9 la misi\u00f3n que tienen los juristas para contrarrestar la irracionalidad punitiva y observ\u00e9 con preocupaci\u00f3n el uso arbitrario de la prisi\u00f3n preventiva\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Es el deseo de muchos que esta Enc\u00edclica que nos ha regalado Francisco nos permita crecer como sociedad en amistad y concordia, buscando siempre el bien com\u00fan en verdad, historia, memoria y justicia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La necesidad urgente de caminos de reencuentro, bajo este t\u00edtulo se publicaba el art\u00edculo escrito por Mons. Santiago Olivera, Obispo Castrense de Argentina en el portal de noticias MDZ de la provincia de Mendoza. En la columna de Mons. 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