{"id":238301,"date":"2023-01-18T08:00:00","date_gmt":"2023-01-18T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=238301"},"modified":"2023-01-18T08:23:05","modified_gmt":"2023-01-18T11:23:05","slug":"papa-francisco-no-debemos-ser-pastores-de-nosotros-mismos-sino-pastores-de-todos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-no-debemos-ser-pastores-de-nosotros-mismos-sino-pastores-de-todos\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | No debemos ser pastores de nosotros mismos, sino pastores de todos"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | No debemos ser pastores de nosotros mismos, sino pastores de todos<\/strong>, as\u00ed lo ped\u00eda el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la audiencia general del d\u00eda de hoy. Celebrada en el <strong>Aula Pablo VI de Palacio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> continuando con el nuevo ciclo de catequesis Pasi\u00f3n por la evangelizaci\u00f3n: el celo apost\u00f3lico del creyente, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema: <strong>\u00abJes\u00fas modelo de anuncio\u00bb<\/strong> (Lectura: Lc 15,4-7).<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, se\u00f1alaba, <strong><em>\u201choy nos fijamos en el modelo insuperable de anuncio: Jes\u00fas. El Evangelio del d\u00eda de Navidad lo llama \u00abVerbo de Dios\u00bb (cf. Jn 1,1). El hecho de que sea el Verbo, es decir, la Palabra, nos se\u00f1ala un aspecto esencial de Jes\u00fas: est\u00e1 siempre en relaci\u00f3n, en salida, nunca aislado; la Palabra, en efecto, existe para ser transmitida, comunicada\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) si nos fijamos en sus d\u00edas, descritos en los Evangelios, vemos que en primer lugar est\u00e1 la intimidad con el Padre, la oraci\u00f3n, raz\u00f3n por la que Jes\u00fas se levanta temprano, cuando a\u00fan es de noche, y se va a zonas desiertas a orar (cf. Mc 1,35; Lc 4,42) para hablar con el Padre\u201d.<\/em><\/strong> Agregando, el <strong>Papa<\/strong> dec\u00eda de <strong>Jes\u00fas<\/strong>, <strong><em>\u201c(\u2026) es interesante el primer gesto p\u00fablico que hace, despu\u00e9s de los a\u00f1os de vida oculta en Nazaret. Jes\u00fas no realiza un gran prodigio, no lanza un mensaje sensacional, sino que se mezcla con la gente que iba a ser bautizada por Juan. As\u00ed nos ofrece la clave de su acci\u00f3n en el mundo: gastarse por los pecadores, solidariz\u00e1ndose con nosotros sin distancia, en el compartir total de la vida\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el<strong> Santo Padre <\/strong>prosigui\u00f3 diciendo del<strong> Se\u00f1or, <em>\u201csi queremos representar su modo de vida con una imagen, no tenemos dificultad en encontrarla: Jes\u00fas mismo nos la ofrece, se lo hemos o\u00eddo, hablando de s\u00ed mismo como del buen Pastor, el que -dice- \u00abda su vida por las ovejas\u00bb (Jn 10,11), \u00e9ste es Jes\u00fas. De hecho, ser pastor no era s\u00f3lo un trabajo, que requer\u00eda tiempo y mucho compromiso; era una aut\u00e9ntica forma de vida: veinticuatro horas al d\u00eda, viviendo con el reba\u00f1o, acompa\u00f1\u00e1ndolo a los pastos, durmiendo entre las ovejas, cuidando de las m\u00e1s d\u00e9biles\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, el Santo Padre subrayaba, <strong><em>\u201cpara resumir la acci\u00f3n de la Iglesia, en una palabra, se utiliza a menudo el t\u00e9rmino \u00abpastoral\u00bb. Y para evaluar nuestro trabajo pastoral, debemos compararnos con el modelo, compararnos con Jes\u00fas, Jes\u00fas el Buen Pastor. En primer lugar, podemos preguntarnos: \u00bflo imitamos bebiendo de las fuentes de la oraci\u00f3n, para que nuestro coraz\u00f3n est\u00e9 en sinton\u00eda con el Suyo?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Respondiendo, continu\u00f3, <strong><em>\u201cJes\u00fas mismo lo dej\u00f3 claro a sus disc\u00edpulos: \u00abSin m\u00ed no pod\u00e9is hacer nada\u00bb (Jn 15,5). Si uno est\u00e1 con Jes\u00fas, descubre que su coraz\u00f3n pastoral late siempre por los que est\u00e1n perdidos, extraviados, lejos. \u00bfY los nuestros?<\/em><\/strong><strong><em>\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro tramo de su mensaje, el Pont\u00edfice, recordaba, <strong><em>\u201chemos escuchado la par\u00e1bola de la oveja perdida en el cap\u00edtulo 15 del Evangelio de Lucas (cf. vv. 4-7). Jes\u00fas habla tambi\u00e9n de la moneda perdida y del hijo pr\u00f3digo. Si queremos entrenar nuestro celo apost\u00f3lico, debemos tener siempre presente el cap\u00edtulo 15 de Lucas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ahondando, dec\u00eda tambi\u00e9n<strong><em>, \u201cEvangelizar no es hacer proselitismo: el proselitismo es algo pagano, no es religioso ni evang\u00e9lico. Hay una buena palabra para los que han abandonado el reba\u00f1o, y nosotros tenemos el honor y la carga de ser quienes pronuncien esa palabra. Porque el Verbo, Jes\u00fas, nos pide esto, que nos acerquemos siempre, con el coraz\u00f3n abierto, a todos, porque \u00c9l es as\u00ed\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En final, el Santo Padre comparti\u00f3, <strong><em>\u201cpidamos en la oraci\u00f3n la gracia de un coraz\u00f3n pastoral, abierto, que est\u00e9 cerca de todos, para llevar el mensaje del Se\u00f1or y tambi\u00e9n para sentir por cada uno el anhelo de Cristo. Porque, nuestra vida sin este amor que sufre y arriesga, no va: si los cristianos no tenemos este amor que sufre y arriesga, corremos el riesgo de pastorearnos s\u00f3lo a nosotros mismos. No debemos ser pastores de nosotros mismos, sino pastores de todos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>: &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas y bienvenidos a todos!<\/p><p>El mi\u00e9rcoles pasado comenzamos un ciclo de catequesis sobre la pasi\u00f3n evangelizadora, es decir, sobre el celo apost\u00f3lico que debe animar a la Iglesia y a cada cristiano. Hoy nos fijamos en el modelo insuperable de anuncio: Jes\u00fas. El Evangelio del d\u00eda de Navidad lo llama \u00abVerbo de Dios\u00bb (cf. Jn 1,1). El hecho de que sea el Verbo, es decir, la Palabra, nos se\u00f1ala un aspecto esencial de Jes\u00fas: est\u00e1 siempre en relaci\u00f3n, en salida, nunca aislado; la Palabra, en efecto, existe para ser transmitida, comunicada. As\u00ed es Jes\u00fas, la Palabra eterna del Padre que sale hacia nosotros, que se nos comunica. Cristo no s\u00f3lo tiene palabras de vida, sino que hace de su vida una Palabra, un mensaje: \u00c9l vive, es decir, siempre vuelto hacia el Padre y hacia nosotros. Siempre mirando al Padre que le envi\u00f3 y mir\u00e1ndonos a nosotros a quienes fue enviado.<\/p><p>De hecho, si nos fijamos en sus d\u00edas, descritos en los Evangelios, vemos que en primer lugar est\u00e1 la intimidad con el Padre, la oraci\u00f3n, raz\u00f3n por la que Jes\u00fas se levanta temprano, cuando a\u00fan es de noche, y se va a zonas desiertas a orar (cf. Mc 1,35; Lc 4,42) para hablar con el Padre. Todas las decisiones y elecciones importantes se toman despu\u00e9s de la oraci\u00f3n (cf. Lc 6,12; 9,18). Precisamente en esta relaci\u00f3n, en la oraci\u00f3n que le une al Padre en el Esp\u00edritu, Jes\u00fas descubre el sentido de su ser hombre, de su existencia en el mundo porque est\u00e1 en misi\u00f3n para nosotros, enviado por el Padre a nosotros.<\/p><p>En este sentido, es interesante el primer gesto p\u00fablico que hace, despu\u00e9s de los a\u00f1os de vida oculta en Nazaret. Jes\u00fas no realiza un gran prodigio, no lanza un mensaje sensacional, sino que se mezcla con la gente que iba a ser bautizada por Juan. As\u00ed nos ofrece la clave de su acci\u00f3n en el mundo: gastarse por los pecadores, solidariz\u00e1ndose con nosotros sin distancia, en el compartir total de la vida. De hecho, hablando de su misi\u00f3n, dir\u00e1 que no ha venido \u00aba ser servido, sino a servir y a dar la vida\u00bb (Mc 10,45). Cada d\u00eda, despu\u00e9s de la oraci\u00f3n, Jes\u00fas dedica toda su jornada al anuncio del Reino de Dios y la dedica a los hombres, especialmente a los m\u00e1s pobres y d\u00e9biles, a los pecadores y a los enfermos (cf. Mc 1,32-39). Es decir, Jes\u00fas est\u00e1 en contacto con el Padre en la oraci\u00f3n y luego est\u00e1 en contacto con toda la gente para la misi\u00f3n, para la catequesis, para ense\u00f1ar el camino del Reino de Dios.<\/p><p>Ahora bien, si queremos representar su modo de vida con una imagen, no tenemos dificultad en encontrarla: Jes\u00fas mismo nos la ofrece, se lo hemos o\u00eddo, hablando de s\u00ed mismo como del buen Pastor, el que -dice- \u00abda su vida por las ovejas\u00bb (Jn 10,11), \u00e9ste es Jes\u00fas. De hecho, ser pastor no era s\u00f3lo un trabajo, que requer\u00eda tiempo y mucho compromiso; era una aut\u00e9ntica forma de vida: veinticuatro horas al d\u00eda, viviendo con el reba\u00f1o, acompa\u00f1\u00e1ndolo a los pastos, durmiendo entre las ovejas, cuidando de las m\u00e1s d\u00e9biles. Jes\u00fas, en otras palabras, no hace algo por nosotros, sino que lo da todo, da su vida por nosotros. El suyo es un coraz\u00f3n pastoral (cf. Ez 34,15). \u00c9l nos pastorea a todos.<\/p><p>En efecto, para resumir la acci\u00f3n de la Iglesia en una palabra, se utiliza a menudo el t\u00e9rmino \u00abpastoral\u00bb. Y para evaluar nuestro trabajo pastoral, debemos compararnos con el modelo, compararnos con Jes\u00fas, Jes\u00fas el Buen Pastor. En primer lugar, podemos preguntarnos: \u00bflo imitamos bebiendo de las fuentes de la oraci\u00f3n, para que nuestro coraz\u00f3n est\u00e9 en sinton\u00eda con el Suyo? La intimidad con \u00c9l es, como suger\u00eda el hermoso volumen del abad Chautard, \u00abel alma de todo apostolado\u00bb. Jes\u00fas mismo lo dej\u00f3 claro a sus disc\u00edpulos: \u00abSin m\u00ed no pod\u00e9is hacer nada\u00bb (Jn 15,5). Si uno est\u00e1 con Jes\u00fas, descubre que su coraz\u00f3n pastoral late siempre por los que est\u00e1n perdidos, extraviados, lejos. \u00bfY los nuestros? Cu\u00e1ntas veces nuestra actitud con las personas un poco dif\u00edciles o que son un poco dif\u00edciles se expresa con estas palabras: \u00abPero \u00e9se es su problema, que se apa\u00f1e&#8230;\u00bb. Pero Jes\u00fas nunca dijo esto, nunca, sino que siempre sali\u00f3 al encuentro de todos los marginados, de los pecadores. Se le acusaba de esto, de estar con los pecadores, porque les llevaba la salvaci\u00f3n de Dios.<\/p><p>Hemos escuchado la par\u00e1bola de la oveja perdida en el cap\u00edtulo 15 del Evangelio de Lucas (cf. vv. 4-7). Jes\u00fas habla tambi\u00e9n de la moneda perdida y del hijo pr\u00f3digo. Si queremos entrenar nuestro celo apost\u00f3lico, debemos tener siempre presente el cap\u00edtulo 15 de Lucas. L\u00e9anlo a menudo, all\u00ed podremos comprender lo que es el celo apost\u00f3lico. All\u00ed descubrimos que Dios no se queda contemplando el encierro de sus ovejas, ni las amenaza para que no se alejen. M\u00e1s bien, si uno sale y se pierde, no lo abandona, sino que lo busca. No dice: \u00abSe ha ido, \u00a1culpa suya, asunto suyo!\u00bb. El coraz\u00f3n pastoral reacciona de otra manera: el coraz\u00f3n pastoral sufre, el coraz\u00f3n pastoral arriesga. Sufre: s\u00ed, Dios sufre por los que se van, y mientras los llora, los ama a\u00fan m\u00e1s. El Se\u00f1or sufre cuando nos distanciamos de su coraz\u00f3n. Sufre por los que no conocen la belleza de su amor y el calor de su abrazo. Pero, ante este sufrimiento, no se cierra, sino que se arriesga: deja a las noventa y nueve ovejas que est\u00e1n a salvo y se aventura a buscar a la que falta, haciendo as\u00ed algo arriesgado e incluso irracional, pero acorde con su coraz\u00f3n de pastor, nost\u00e1lgico de los que se han ido. La nostalgia por los que se han ido es continua en Jes\u00fas. Y cuando nos enteramos de que alguien ha dejado la Iglesia \u00bfqu\u00e9 decimos? \u00abQue se apa\u00f1e\u00bb. No, Jes\u00fas nos ense\u00f1a la nostalgia por los que se han ido; Jes\u00fas no tiene ira ni resentimiento, sino una irreductible nostalgia por nosotros. Jes\u00fas nos anhela, y \u00e9se es el celo de Dios.<\/p><p>Y me pregunto: \u00bftenemos, tenemos sentimientos similares? Tal vez veamos como adversarios o enemigos a los que han abandonado el reba\u00f1o. \u00ab\u00bfY \u00e9ste? &#8211; No, se ha ido a otra parte, ha perdido la fe, le espera el infierno&#8230;\u00bb, y nos callamos. Al encontrarlos en la escuela, en el trabajo, en las calles de la ciudad, \u00bfpor qu\u00e9 no pensar, en cambio, que tenemos una hermosa oportunidad de testimoniarles la alegr\u00eda de un Padre que los ama y nunca los ha olvidado? No para hacer proselitismo, \u00a1no! Sino para llevarles la Palabra del Padre, para caminar juntos. Evangelizar no es hacer proselitismo: el proselitismo es algo pagano, no es religioso ni evang\u00e9lico. Hay una buena palabra para los que han abandonado el reba\u00f1o, y nosotros tenemos el honor y la carga de ser quienes pronuncien esa palabra. Porque el Verbo, Jes\u00fas, nos pide esto, que nos acerquemos siempre, con el coraz\u00f3n abierto, a todos, porque \u00c9l es as\u00ed. Quiz\u00e1s llevamos mucho tiempo siguiendo y amando a Jes\u00fas y nunca nos hemos preguntado si compartimos sus sentimientos, si sufrimos y arriesgamos en sinton\u00eda con el coraz\u00f3n de Jes\u00fas, con este coraz\u00f3n pastoral, \u00a1cercano al coraz\u00f3n pastoral de Jes\u00fas! No se trata de hacer proselitismo, ya lo he dicho, para que otros sean \u00abde los nuestros\u00bb, no, eso no es cristiano: se trata de amar para que sean felices hijos de Dios. Pidamos en la oraci\u00f3n la gracia de un coraz\u00f3n pastoral, abierto, que est\u00e9 cerca de todos, para llevar el mensaje del Se\u00f1or y tambi\u00e9n para sentir por cada uno el anhelo de Cristo. Porque, nuestra vida sin este amor que sufre y arriesga, no va: si los cristianos no tenemos este amor que sufre y arriesga, corremos el riesgo de pastorearnos s\u00f3lo a nosotros mismos. Los pastores que son pastores de s\u00ed mismos, en lugar de ser pastores del reba\u00f1o, son peinadores de ovejas \u00abexquisitas\u00bb. No debemos ser pastores de nosotros mismos, sino pastores de todos.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>__________________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saludos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Pidamos a Jes\u00fas, Buen Pastor, que nos conceda un coraz\u00f3n semejante al suyo, dispuesto a cuidar con ternura de todos los hermanos y hermanas que \u00c9l mismo nos conf\u00eda, de modo especial los que se sienten perdidos o est\u00e1n alejados de su Presencia, que alegra y da vida. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | No debemos ser pastores de nosotros mismos, sino pastores de todos, as\u00ed lo ped\u00eda el Santo Padre al compartir su mensaje durante la audiencia general del d\u00eda de hoy. 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