{"id":238510,"date":"2023-02-22T10:04:09","date_gmt":"2023-02-22T13:04:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=238510"},"modified":"2023-02-25T13:24:57","modified_gmt":"2023-02-25T16:24:57","slug":"mons-olivera-al-final-vence-la-vida-esa-es-la-pascua-sentido-y-razon-de-nuestra-fe-cristiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/mons-olivera-al-final-vence-la-vida-esa-es-la-pascua-sentido-y-razon-de-nuestra-fe-cristiana\/","title":{"rendered":"Mons. Olivera | Al final vence la vida, esa es la Pascua, sentido y raz\u00f3n de nuestra fe cristiana"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Mons. Olivera | Al final vence la vida, esa es la Pascua, sentido y raz\u00f3n de nuestra fe cristiana<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Obispo Castrense de Argentina al compartir su publicaci\u00f3n en la edici\u00f3n del d\u00eda mi\u00e9rcoles 22 de febrero en el diario digital MDZ de la provincia de Mendoza. Titulado <strong><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.mdzol.com\/sociedad\/2023\/2\/22\/miercoles-de-ceniza-un-tiempo-para-vivir-desde-el-corazon-316591.html\" target=\"_blank\">\u201cMi\u00e9rcoles de ceniza: un tiempo para vivir desde el coraz\u00f3n\u201d<\/a><\/strong>, <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong> reflexiona en el inicio de la <strong>Cuaresma<\/strong> sobre la misma, convoc\u00e1ndonos a, <strong><em>\u201c(\u2026), que podamos morir al hombre viejo y renacer a una vida nueva; pero- en este marco- creo que es importante tambi\u00e9n, hacer este camino\u00a0cuaresmal, contemplando y reflexionando sobre la realidad de la muerte \u201crecuerda que eres polvo y al polvo volver\u00e1s\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos la nota completa de Mons. Santiago Olivera, Obispo Castrense de Argentina:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mi\u00e9rcoles de ceniza: un tiempo para vivir desde el coraz\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cada mi\u00e9rcoles de Ceniza, asistimos a la celebraci\u00f3n que da inicio al tiempo de la Cuaresma. Santiago Olivera, Obispo Castrense reflexiona en MDZ sobre este tiempo que comienza.<\/p>\n\n\n\n<p>Tiempo lit\u00fargico de los llamados \u201cfuerte\u201d, por su gran importancia, como preparaci\u00f3n a la Pascua-misterio central de nuestra fe porque da sentido a nuestra fe cristiana: el misterio de la Pasi\u00f3n, Muerte y Resurrecci\u00f3n de&nbsp;<strong>Jes\u00fas<\/strong>. En dicha celebraci\u00f3n, quienes hemos asistido, recibimos-como gesto lit\u00fargico propio- el signo de la cruz en la frente que el sacerdote nos hace, usando un poco de cenizas. Dicho gesto va acompa\u00f1ado de dos posibles expresiones: \u201cRecuerda que eres polvo y al polvo volver\u00e1s\u201d o \u201cConvi\u00e9rtete y cree en el&nbsp;<strong>Evangelio<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Quisiera valerme de una de estas expresiones, para que ilumine esta reflexi\u00f3n que les comparto. El tiempo de la&nbsp;<strong>cuaresma<\/strong>&nbsp;es el tiempo que nos dispone el coraz\u00f3n para la Pascua, con una invitaci\u00f3n a la conversi\u00f3n, esto es, que podamos morir al hombre viejo y renacer a una vida nueva; pero- en este marco- creo que es importante tambi\u00e9n, hacer este camino&nbsp;<strong>cuaresmal<\/strong>, contemplando y reflexionando sobre la realidad de la muerte \u201crecuerda que eres polvo y al polvo volver\u00e1s\u201d. Hace unos d\u00edas, una se\u00f1ora creyente, ante la muerte de una mujer entregada al servicio de la parroquia, me dec\u00eda \u201cnuestra \u00fanica certeza \u2013 humana- es que vamos a morir\u201d. Y creo que es importante que podamos compartir una mirada creyente ante la muerte, aprovechando que lo que vamos a contemplar es el misterio de la salvaci\u00f3n, que es un misterio que est\u00e1 enmarcado por la muerte, muerte cruenta de un inocente:&nbsp;<strong>Jes\u00fas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de la vivencia contada que tuve con esta se\u00f1ora, acerca de la muerte y esa afirmaci\u00f3n categ\u00f3rica cargada de realismo, tambi\u00e9n hemos vivido la muerte del querido Papa Benedicto hace un poco m\u00e1s de un mes, marcada por la \u201cnaturalidad\u201d de la muerte, ya que contaba con m\u00e1s de 90 a\u00f1os al momento de morir. Pero tambi\u00e9n ha vuelto a pasar por nuestro coraz\u00f3n la muerte de un peque\u00f1o, Lucio y de un joven, Fernando; que- si bien- sus muertes (cruentas) fueron hace un tiempo, en estos d\u00edas sali\u00f3 la sentencia de los responsables de sus respectivas muertes. Vemos en el caso de Lucio y Fernando, como tambi\u00e9n podemos mencionar la de Maribel, polic\u00eda de la ciudad de Buenos Aires y tantos que mueren en actos de servicio a la patria, que la muerte, podr\u00edamos decir, no \u201ctan natural\u201d, como lo es toda muerte provocada y que, diariamente, con dolor, lo vemos reflejado en la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas vivencias me llevan a la reflexi\u00f3n&nbsp;<strong>Cuaresmal&nbsp;<\/strong>con un acento en el drama de la muerte, muerte que todos vamos a atravesar, que hemos visto atravesar a tantos seres queridos y que el mismo Jes\u00fas atraves\u00f3 y venci\u00f3. Ah\u00ed est\u00e1 la mirada esperanzada al hablar del tema de la muerte. Partimos del kerigma- primer anuncio de la fe- que nos proclama que \u201ctanto am\u00f3 Dios al mundo que envi\u00f3 su hijo Jesucristo para redimirnos para salvarnos para recuperarnos justamente la vida en plenitud\u201d. Enfocar\u00e9 el tema de la muerte desde dos aspectos, el primero, a la luz de la muerte del Papa Benedicto, ser\u00e1 descubrir o redescubrir la necesidad de prepararnos- sin ansiedad, temor o incertidumbres- con la naturalidad de saber que es una certeza, pero con la convicci\u00f3n mayor- dada por la fe- que es un \u201cpaso\u201d hacia la eternidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las expresiones de Benedicto que iluminan esto, dice \u201cyo no me preparo para un fin sino para un encuentro\u201d. Ante el drama de la muerte, la&nbsp;<strong>Cuaresma<\/strong>&nbsp;nos prepara para ella, como ante sala necesaria, a sabiendas que al final vence la vida, esa es la Pascua, sentido y raz\u00f3n de nuestra fe cristiana. Preguntas que nos ayudan a la reflexi\u00f3n pueden ser: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 nuestro coraz\u00f3n? \u00bfD\u00f3nde ponemos nuestros mejores esfuerzos? \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfPara qu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 acumulamos? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 nuestro tesoro? \u00bfQu\u00e9 es lo que esperamos? \u00bfC\u00f3mo esta nuestra preparaci\u00f3n para el viaje? \u00bfTenemos lista las valijas? \u00bfLas l\u00e1mparas encendidas? Los ejemplos del Papa Francisco, de \u201cla mortaja de mi abuela no ten\u00eda bolsillos\u201d o \u201cno he visto un cami\u00f3n de mudanzas detr\u00e1s de un cortejo f\u00fanebre\u201d son dos sencillos pensamientos que nos pueden hacer mucho bien.<\/p>\n\n\n\n<p>El otro aspecto, la muerte repentina, violenta, inesperada, inocente. Dec\u00edamos que&nbsp;<strong>Jes\u00fas<\/strong>, Inocente es condenado a muerte y una muerte cargada de violencia. Tambi\u00e9n la Cuaresma nos ayuda a integrar de alg\u00fan modo, las muertes de los que amamos y nos han presidido de regreso a la Casa del Padre. Meditar la&nbsp;<strong>Cuaresma&nbsp;<\/strong>es dejar que la muerte de&nbsp;<strong>Jes\u00fas<\/strong>, nos ilumine en el dolor propio, porque lo sabemos compasivo con nuestro dolor, no es un Dios \u201cque toca de o\u00eddos\u201d, sino que ha experimentado esa paso y lo ha experimentado con dolor tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Compasi\u00f3n que tambi\u00e9n sana, consuela y fortalece, porque la recibimos de un Dios que nos habita el coraz\u00f3n (que \u201ccerquita\u201d nos qued\u00f3 la Navidad y ah\u00ed podemos volver a esto del coraz\u00f3n como el pesebre, ese ni\u00f1o es el mismo que atraviesa \u201cconmigo\u201d el dolor de la muerte pero con una infusi\u00f3n de esperanza que- a diferencia de la muerte, no es que pasa, sino que se queda y es una esperanza que no defrauda). Mirar la muerte desde la&nbsp;<strong>Cuaresma<\/strong>&nbsp;y la Pascua, nos puede ayudar a reflexionar sobre, c\u00f3mo vivimos nuestra relaci\u00f3n con la muerte, c\u00f3mo la sentimos realmente, podr\u00edamos decir como dec\u00eda San Francisco es mi hermana muerte, nuestra hermana muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte tambi\u00e9n nos ubica frente a la vida, la hondura de la vida, lo que nos lleva a relativizar algunas cosas que, algunas veces, solemos absolutizar y no merecen tal actitud de nuestra parte. Y, por el contrario, nos ayuda a profundizar en los v\u00ednculos, en las relaciones con los otros, saber pedir perd\u00f3n, saber decir te quiero, aprovechar y valorar lo m\u00e1s importante, la gratuidad del encuentro, compartir y disfrutar cada momento con los afectos m\u00e1s cercanos. Esto nos ubica, ciertamente, el saber que todo tiene un l\u00edmite humano pero no hay l\u00edmite para el amor y para la entrega.<\/p>\n\n\n\n<p>Un camino&nbsp;<strong>Cuaresmal<\/strong>&nbsp;asumido desde la fe y con renovado prop\u00f3sito de aprovecharlo, dar\u00e1 como fruto, entre otros tantos, la convicci\u00f3n- cada vez mayor- de que, creer en la Resurrecci\u00f3n, ciertamente, nos pone en el camino de la b\u00fasqueda de lo<br>absoluto. Porque creer en la Resurrecci\u00f3n nos sit\u00faa en el camino de la confianza. El \u00a1No temas! tantas veces dicho por&nbsp;<strong>Jes\u00fas<\/strong>&nbsp;en sus<strong>&nbsp;Evangelios<\/strong>&nbsp;deber\u00eda calar hondo en nuestro coraz\u00f3n para transitar por la vida con la certeza que nada aqu\u00ed es definitivo, todo es transitorio y pasajero.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 la oraci\u00f3n de Santa Teresa de Jes\u00fas, de \u201c\u00a1nada te turbe, nada te espante, quien a Dios tiene nada le falta!, o el Salmo 22, recitado y hecho de verdad oraci\u00f3n, \u201c\u00a1el Se\u00f1or es mi Pastor nada me puede faltar!\u201d, estoy seguro nos ayuda a encarar el hoy,<br>el ahora, el presente, con renovada esperanza del futuro eterno. Es un tiempo muy oportuno y valioso para volver nuestros pasos m\u00e1s y mejores a Jesucristo rezar y contemplar este misterio, en este nuevo tiempo que Dios nos regala, justamente como tiempo propicio para la conversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque- para la fecundidad- de este tiempo, transformar nuestras miradas y fortalecer los v\u00ednculos, supone una conversi\u00f3n: volver con nuestra inteligencia y con nuestro coraz\u00f3n a&nbsp;<strong>Jesucristo&nbsp;<\/strong>y a su ense\u00f1anza. Todo esto lo vivimos desde el gozo y la esperanza porque la muerte ha sido vencida, porque la muerte no es la \u00faltima palabra. Esa serena alegr\u00eda transversal tambi\u00e9n en este tiempo, alegr\u00eda que se har\u00e1 plena al gritar con fuerza junto a toda la Iglesia: Es Pascua en la Iglesia santa. Am\u00e9n \u00a1Aleluia!<\/p>\n\n\n\n<p>Rezamos una peque\u00f1a parte de una hermosa oraci\u00f3n del Cardenal Pironio:<br>\u201cEns\u00e9\u00f1anos, Mar\u00eda, la gratitud y el gozo de todas las partidas. S\u00e9 el camino de los que parten, y la serenidad de los que quedan. Acomp\u00e1\u00f1anos siempre mientras vamos peregrinando juntos hacia el Padre. Ens\u00e9\u00f1anos que esta vida es siempre una partida. Siempre un desprendimiento y una ofrenda, siempre un tr\u00e1nsito y una Pascua.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta que llegue el Tr\u00e1nsito definitivo, la Pascua consumada\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>* Monse\u00f1or Santiago Olivera, es Obispo Castrense<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mons. 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