{"id":238623,"date":"2023-03-08T08:00:00","date_gmt":"2023-03-08T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=238623"},"modified":"2023-03-08T10:08:34","modified_gmt":"2023-03-08T13:08:34","slug":"papa-francisco-el-amor-del-padre-tiene-como-destinatario-a-todo-ser-humano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-el-amor-del-padre-tiene-como-destinatario-a-todo-ser-humano\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | El amor del Padre tiene como destinatario a\u00a0todo ser humano"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>El amor del Padre tiene como destinatario a&nbsp;<em>todo ser humano<\/em><\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la audiencia general d\u00eda mi\u00e9rcoles. Celebrada en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, continuando con el ciclo de catequesis <strong>La Pasi\u00f3n por la evangelizaci\u00f3n: El celo apost\u00f3lico del creyente<\/strong>, centraba su meditaci\u00f3n sobre el tema: <strong>El Concilio Vaticano II. La evangelizaci\u00f3n como servicio<\/strong> (Lectura: <em>1 Cor&nbsp;<\/em>15,1-2).<\/p>\n\n\n\n<p>En ella, dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>hoy nos ponemos a la escucha del Concilio Vaticano II, para descubrir que evangelizar siempre es un servicio eclesial, nunca solitario, nunca aislado, nunca individualista. La evangelizaci\u00f3n se hace siempre&nbsp;in ecclesia, es decir, en comunidad y sin hacer proselitismo porque eso no es evangelizaci\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, el <strong>Papa<\/strong>, se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>la dimensi\u00f3n eclesial de la evangelizaci\u00f3n constituye por eso un criterio de verificaci\u00f3n del celo apost\u00f3lico. Una verificaci\u00f3n necesaria, porque la tentaci\u00f3n de proceder \u201cen solitario\u201d siempre acecha, especialmente cuando el camino se vuelve \u00e1spero y sentimos el peso del compromiso<\/em><\/strong><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, nos ped\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) pong\u00e1monos m\u00e1s directamente en la escuela del Concilio Vaticano II, releyendo algunos n\u00fameros del Decreto\u00a0Ad gentes\u00a0(AG), el documento sobre la actividad misionera de la Iglesia. Estos textos del Vaticano II conservan plenamente su valor incluso en nuestro contexto complejo y plural.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>En primer lugar, este documento,\u00a0AG,\u00a0invita a considerar el amor de Dios Padre, como una fuente, que \u00abpor su excesiva y misericordiosa benignidad, cre\u00e1ndonos libremente y llam\u00e1ndonos adem\u00e1s sin inter\u00e9s alguno a participar con \u00c9l en la vida y en la gloria\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, el Pont\u00edfice, subrayaba, <strong><em>\u201c(\u2026) el amor del Padre tiene como destinatario a\u00a0todo ser humano. El amor de Dios no es para un grupito solamente, no\u2026 para todos\u201d.<\/em><\/strong> A\u00f1adiendo, <strong><em>\u201c(\u2026) este amor por cada ser humano es un amor que alcanza a cada hombre y mujer a trav\u00e9s de la misi\u00f3n de Jes\u00fas, mediador de la salvaci\u00f3n y nuestro redentor (cfr.\u00a0AG, 3), y mediante la misi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo (cfr.\u00a0AG, 4), el cual, el Esp\u00edritu Santo, obra en cada uno, tanto en los bautizados como en los no bautizados. \u00a1El Esp\u00edritu Santo obra!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Papa<\/strong>, record\u00f3, <strong><em>\u201cel Concilio, adem\u00e1s, recuerda que es tarea de la Iglesia proseguir la misi\u00f3n de Cristo, el cual fue \u00abenviado a evangelizar a los pobres\u00bb \u2014prosigue el documento&nbsp;Ad gentes\u2014, por eso \u00abla Iglesia debe caminar, por moci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, el Esp\u00edritu de Cristo, por el mismo camino que Cristo sigui\u00f3, es decir, por el camino de la pobreza, de la obediencia, del servicio, y de la inmolaci\u00f3n de s\u00ed mismo hasta la muerte, de la que sali\u00f3 victorioso por su resurrecci\u00f3n\u00bb (AG, 5)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, <strong>Su Santidad<\/strong> dijo tambi\u00e9n, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>el celo apost\u00f3lico no es un entusiasmo, es otra cosa, es una gracia de Dios, que debemos custodiar. Debemos entender el sentido porque en el Pueblo de Dios peregrino y evangelizador no hay sujetos activos y sujetos pasivos. No est\u00e1n los que predican, los que anuncian el Evangelio de una manera u otra, y los que est\u00e1n callados. No\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Preguntando, avanzaba: \u201c<strong><em>\u00bfT\u00fa eres cristiano? \u201cS\u00ed, he recibido el Bautismo\u2026\u201d. \u00bfY t\u00fa evangelizas? \u201cPero \u00bfqu\u00e9 significa esto\u2026?\u201d. Si t\u00fa no evangelizas, si t\u00fa no das testimonio, si t\u00fa no das ese testimonio del Bautismo que has recibido, de la fe que el Se\u00f1or te ha dado, t\u00fa no eres un buen cristiano\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el <strong>Papa<\/strong> agregaba, <strong><em>\u201cel celo misionero del creyente se expresa tambi\u00e9n como b\u00fasqueda creativa de nuevos modos de anunciar y testimoniar, de nuevos modos para encontrar la humanidad herida de la que Cristo se hizo cargo. En definitiva, nuevos modos de prestar servicio al Evangelio y prestar servicio a la humanidad. La evangelizaci\u00f3n es un servicio\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final, el <strong>Santo Padre<\/strong>, expresaba: <strong><em>\u201cvolver al amor fundamental del Padre y a las misiones del Hijo y del Esp\u00edritu Santo no nos encierra en espacios de est\u00e1tica tranquilidad personal. Al contrario, nos lleva a reconocer la gratuidad del don de la plenitud de vida a la que estamos llamados, este don por el cual alabamos y damos gracias a Dios\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis. La pasi\u00f3n por la evangelizaci\u00f3n: el celo apost\u00f3lico del creyente 6.&nbsp;<em>El Concilio Vaticano II. 1. La evangelizaci\u00f3n come servicio eclesial<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p>En la pasada catequesis vimos que el primer \u201cconcilio\u201d en la historia de la Iglesia \u2014concilio, como el del Vaticano II\u2014, el primer concilio, fue convocado en Jerusal\u00e9n para una cuesti\u00f3n relacionada con la evangelizaci\u00f3n, es decir, el anuncio de la Buena Noticia a los no jud\u00edos \u2014se pensaba que solamente se deb\u00eda llevar el anuncio del Evangelio a los jud\u00edos\u2014. En el siglo XX, el&nbsp;Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II&nbsp;present\u00f3 a la Iglesia como Pueblo de Dios peregrino en el tiempo y&nbsp;<em>por su naturaleza misionero<\/em>&nbsp;(cfr. Decr.&nbsp;<em>Ad gentes<\/em>, 2). \u00bfQu\u00e9 significa esto? Hay como un puente entre el primer y el \u00faltimo Concilio, en el signo de la evangelizaci\u00f3n, un puente cuyo arquitecto es el Esp\u00edritu Santo. Hoy nos ponemos a la escucha del Concilio Vaticano II, para descubrir que evangelizar siempre es un servicio eclesial, nunca solitario, nunca aislado, nunca individualista. La evangelizaci\u00f3n se hace siempre&nbsp;<em>in ecclesia<\/em>, es decir, en comunidad y sin hacer proselitismo porque eso no es evangelizaci\u00f3n.<\/p><p>El evangelizador, de hecho, transmite siempre lo que \u00e9l mismo o ella misma ha recibido. San Pablo lo escribi\u00f3 primero: el evangelio que \u00e9l anunciaba y que las comunidades recib\u00edan y en el cual permanec\u00edan firmes es el mismo que el Ap\u00f3stol recibi\u00f3 a su vez (cfr.&nbsp;<em>1 Cor&nbsp;<\/em>15,1-3). Se recibe la fe y se trasmite la fe. Este dinamismo eclesial de transmisi\u00f3n del Mensaje es vinculante y garantiza la autenticidad del anuncio cristiano. El mismo Pablo escribe a los G\u00e1latas: \u00abPero aun cuando nosotros mismos o un \u00e1ngel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, \u00a1sea anatema!\u00bb (1,8). Es hermoso esto y esto les viene bien a muchas visiones que est\u00e1n de moda\u2026<\/p><p>La dimensi\u00f3n eclesial de la evangelizaci\u00f3n constituye por eso un criterio de verificaci\u00f3n del celo apost\u00f3lico. Una verificaci\u00f3n necesaria, porque la tentaci\u00f3n de proceder \u201cen solitario\u201d siempre acecha, especialmente cuando el camino se vuelve \u00e1spero y sentimos el peso del compromiso. Igualmente peligrosa es la tentaci\u00f3n de seguir caminos pseudo-eclesiales m\u00e1s f\u00e1ciles, de adoptar la l\u00f3gica mundana de n\u00fameros y encuestas, de contar con la fuerza de nuestras ideas, programas, estructuras, las \u201crelaciones que cuentan\u201d. Esto no va, esto debe ayudar un poco pero lo fundamental es la fuerza que el Esp\u00edritu te da para anunciar la verdad de Jesucristo, para anunciar el Evangelio. Las otras cosas son secundarias.<\/p><p>Ahora, hermanos y hermanas, pong\u00e1monos m\u00e1s directamente en la escuela del Concilio Vaticano II, releyendo algunos n\u00fameros del Decreto&nbsp;<em>Ad gentes<\/em>&nbsp;(AG), el documento sobre la actividad misionera de la Iglesia. Estos textos del Vaticano II conservan plenamente su valor incluso en nuestro contexto complejo y plural.<\/p><p>En primer lugar, este documento,&nbsp;<em>AG,<\/em>&nbsp;invita a considerar el amor de Dios Padre, como una fuente, que \u00abpor su excesiva y misericordiosa benignidad, cre\u00e1ndonos libremente y llam\u00e1ndonos adem\u00e1s sin inter\u00e9s alguno a participar con \u00c9l en la vida y en la gloria. Esta es nuestra vocaci\u00f3n. Difundi\u00f3 con liberalidad la bondad divina y no cesa de difundirla, de forma que el que es Creador del universo, se haga por fin \u00abtodo en todas las cosas\u00bb (<em>1 Cor<\/em>, 15,28), procurando a un tiempo su gloria y nuestra felicidad\u00bb (n. 2). Este pasaje es fundamental, porque dice que el amor del Padre tiene como destinatario a&nbsp;<em>todo ser humano<\/em>. El amor de Dios no es para un grupito solamente, no\u2026 para todos. Esa palabra met\u00e9osla bien en la cabeza y en el coraz\u00f3n: todos, todos, nadie excluido, as\u00ed dice el Se\u00f1or. Y este amor por cada ser humano es un amor que alcanza a cada hombre y mujer a trav\u00e9s de la misi\u00f3n de Jes\u00fas, mediador de la salvaci\u00f3n y nuestro redentor (cfr.&nbsp;<em>AG<\/em>, 3), y mediante la misi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo (cfr.&nbsp;<em>AG<\/em>, 4), el cual, el Esp\u00edritu Santo, obra en cada uno, tanto en los bautizados como en los no bautizados. \u00a1El Esp\u00edritu Santo obra!<\/p><p>El Concilio, adem\u00e1s, recuerda que es tarea de la Iglesia proseguir la misi\u00f3n de Cristo, el cual fue \u00abenviado a evangelizar a los pobres\u00bb \u2014prosigue el documento&nbsp;<em>Ad gentes<\/em>\u2014, por eso \u00abla Iglesia debe caminar, por moci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, el Esp\u00edritu de Cristo, por el mismo camino que Cristo sigui\u00f3, es decir, por el camino de la pobreza, de la obediencia, del servicio, y de la inmolaci\u00f3n de s\u00ed mismo hasta la muerte, de la que sali\u00f3 victorioso por su resurrecci\u00f3n\u00bb (<em>AG<\/em>, 5). Si permanece fiel a este \u201ccamino\u201d, la misi\u00f3n de la Iglesia es \u00abla manifestaci\u00f3n o epifan\u00eda del designio de Dios y su cumplimiento en el mundo y en su historia\u00bb (<em>AG<\/em>, 9).<\/p><p>Hermanos y hermanas, estas breves indicaciones nos ayudan tambi\u00e9n a comprender el sentido eclesial del celo apost\u00f3lico de cada disc\u00edpulo-misionero. El celo apost\u00f3lico no es un entusiasmo, es otra cosa, es una gracia de Dios, que debemos custodiar. Debemos entender el sentido porque en el Pueblo de Dios peregrino y evangelizador no hay sujetos activos y sujetos pasivos. No est\u00e1n los que predican, los que anuncian el Evangelio de una manera u otra, y los que est\u00e1n callados. No. \u00abCada uno de los bautizados \u2014dice la&nbsp;<em><u>Evangelii Gaudium<\/u><\/em>\u2014 cualquiera que sea su funci\u00f3n en la Iglesia y el grado de ilustraci\u00f3n de su fe, es un agente evangelizador\u00bb (Exhort. ap.&nbsp;<em><u>Evangelii gaudium<\/u><\/em>, 120). \u00bfT\u00fa eres cristiano? \u201cS\u00ed, he recibido el Bautismo\u2026\u201d. \u00bfY t\u00fa evangelizas? \u201cPero \u00bfqu\u00e9 significa esto\u2026?\u201d. Si t\u00fa no evangelizas, si t\u00fa no das testimonio, si t\u00fa no das ese testimonio del Bautismo que has recibido, de la fe que el Se\u00f1or te ha dado, t\u00fa no eres un buen cristiano. En virtud del Bautismo recibido y de la consecuente incorporaci\u00f3n en la Iglesia, todo bautizado participa en la misi\u00f3n de la Iglesia y, en ella, a la misi\u00f3n de Cristo Rey, Sacerdote y Profeta. Hermanos y hermanas, este deber \u00abes \u00fanico e id\u00e9ntico en todas partes y en todas las condiciones, aunque no se realice del mismo modo seg\u00fan las circunstancias\u00bb (<em><u>AG<\/u><\/em>, 6). Esto nos invita a no esclerotizarnos o fosilizarnos; nos rescata de esta inquietud que no es de Dios. El celo misionero del creyente se expresa tambi\u00e9n como b\u00fasqueda creativa de nuevos modos de anunciar y testimoniar, de nuevos modos para encontrar la humanidad herida de la que Cristo se hizo cargo. En definitiva, nuevos modos de prestar servicio al Evangelio y prestar servicio a la humanidad. La evangelizaci\u00f3n es un servicio. Si una persona se dice evangelizador y no tiene esa actitud, ese coraz\u00f3n de servidor, y se cree patr\u00f3n, no es un evangelizador, no\u2026 es un pobre hombre.<\/p><p>Volver al amor fundamental del Padre y a las misiones del Hijo y del Esp\u00edritu Santo no nos encierra en espacios de est\u00e1tica tranquilidad personal. Al contrario, nos lleva a reconocer la gratuidad del don de la plenitud de vida a la que estamos llamados, este don por el cual alabamos y damos gracias a Dios. Este don no es solamente para nosotros, sino que es para darlo a los otros. Y nos lleva tambi\u00e9n a vivir cada vez m\u00e1s plenamente lo que hemos recibido comparti\u00e9ndolo con los dem\u00e1s, con sentido de responsabilidad y recorriendo juntos los caminos, muchas veces tortuosos y dif\u00edciles de la historia, en la espera vigilante y laboriosa de su cumplimiento. Pidamos al Se\u00f1or esta gracia, de tomar de la mano esta vocaci\u00f3n cristiana y dar gracias al Se\u00f1or por eso que nos ha dado, este tesoro. Y tratar de comunicarlo a los otros.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong>Saludos:<\/strong><\/p><p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. En este tiempo de cuaresma, como Pueblo de Dios que peregrina en el desierto, pidamos al Se\u00f1or que nos ayude a vivir fielmente nuestra vocaci\u00f3n de bautizados y a encontrar nuevos caminos para evangelizar. Que Jes\u00fas los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Muchas gracias.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | El amor del Padre tiene como destinatario a&nbsp;todo ser humano, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje durante la audiencia general d\u00eda mi\u00e9rcoles. Celebrada en Plaza San Pedro, Su Santidad Francisco, continuando con el ciclo de catequesis La Pasi\u00f3n por la evangelizaci\u00f3n: El celo apost\u00f3lico del creyente, centraba su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":235969,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[124,18,28,58],"class_list":["post-238623","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-audiencia-general-del-papa","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/238623","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=238623"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/238623\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/235969"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=238623"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=238623"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=238623"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}