{"id":238635,"date":"2023-03-12T09:35:52","date_gmt":"2023-03-12T12:35:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=238635"},"modified":"2023-03-12T09:35:54","modified_gmt":"2023-03-12T12:35:54","slug":"papa-francisco-dame-de-beber-es-el-llamamiento-de-nuestra-sociedad-donde-la-carrera-por-el-consumo-y-sobre-todo-la-indiferencia-generan-aridez-y-vacio-interior","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-dame-de-beber-es-el-llamamiento-de-nuestra-sociedad-donde-la-carrera-por-el-consumo-y-sobre-todo-la-indiferencia-generan-aridez-y-vacio-interior\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Dame de beber\u00a0es el llamamiento de nuestra sociedad, donde la carrera por el consumo y, sobre todo, la indiferencia, generan aridez y vac\u00edo interior"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong><em>Dame de beber<\/em><\/strong><strong>&nbsp;es el llamamiento de nuestra sociedad, donde la carrera por el consumo y, sobre todo, la indiferencia, generan aridez y vac\u00edo interior<\/strong>, as\u00ed lo expresaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n <strong>Mariana<\/strong> del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. Antes del mediod\u00eda de hoy (hora de Roma), <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se presentaba en la ventana del Estudio Apost\u00f3lico Vaticano, donde se encontr\u00f3 con los fieles y peregrinos reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> a la luz del <strong>Evangelio<\/strong>, se\u00f1alaba, \u201c<strong><em>Jes\u00fas y los disc\u00edpulos hacen una parada junto a un pozo en Samaria. Llega una mujer y Jes\u00fas le dice: \u00abDame de beber\u00bb (v. 7). Quisiera detenerme precisamente en esta expresi\u00f3n:&nbsp;Dame de beber\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, recordaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>la escena nos muestra a Jes\u00fas sediento y cansado, que se encuentra en el pozo de la <\/em><\/strong><strong><em>la samaritana en la hora m\u00e1s calurosa a mediod\u00eda, y como un mendigo pide algo fresco. Es una imagen del abajamiento de Dios: Dios se abaja en Jesucristo por la redenci\u00f3n, viene a nosotros\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, continu\u00f3, <strong><em>\u201cen Jes\u00fas, Dios se hizo uno de nosotros, se abaj\u00f3; sediento como nosotros, sufre nuestra misma can\u00edcula. Contemplando esta escena, cada uno de nosotros puede decir: el Se\u00f1or, el Maestro, \u00abme pide beber. Tiene, por lo tanto, sed como yo\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dec\u00eda el <strong>Papa<\/strong> en otro tramo, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>la sed de Jes\u00fas, de hecho, no es solo f\u00edsica, expresa las sequedades m\u00e1s profundas de nuestra vida: es sobre todo la&nbsp;sed de&nbsp;nuestro amor. Es m\u00e1s que un mendigo, est\u00e1 sediento de nuestro amor. Y emerger\u00e1 en el momento culminante de la pasi\u00f3n, en la cruz; all\u00ed, antes de morir, Jes\u00fas dir\u00e1: \u00abTengo sed\u00bb (Jn&nbsp;19,28)\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ahondado, el Santo Padre subrayaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>pero el Se\u00f1or, que pide beber, es Aquel que da de beber: al encontrarse con la samaritana le habla del agua viva del Esp\u00edritu Santo y desde la cruz derrama sangre y agua desde su costado atravesado (cf.&nbsp;Jn&nbsp;19,34). Jes\u00fas, sediento de amor, sacia nuestra sed con amor\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, el Papa explicaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>Dame de beber. Hay un segundo aspecto. Estas palabras no son solo la petici\u00f3n de Jes\u00fas a la samaritana, sino un llamamiento \u2013 a veces silencioso \u2013 que cada d\u00eda se eleva hacia nosotros y nos pide que nos hagamos cargo de la sed ajena.&nbsp;Dame de beber&nbsp;nos dicen quienes \u2013 en la familia, en el lugar de trabajo, en el resto de lugares que frecuentamos \u2013 tienen sed de cercan\u00eda, de atenci\u00f3n, de escucha; nos lo dice quien tiene sed de la Palabra de Dios y necesita encontrar en la Iglesia un oasis donde beber\u201d.<\/em><\/strong><strong><em>&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, indicaba, <strong>\u201cdame de beber&nbsp;es el llamamiento de nuestra sociedad, donde la prisa, la carrera por el consumo y, sobre todo, la indiferencia, esta cultura de la indiferencia, generan aridez y vac\u00edo interior\u201d.<\/strong> Finalmente, preguntaba: <strong><em>\u201c\u00bfSomos capaces de entender la sed de los dem\u00e1s? \u00bfLa sed de la gente, la sed de tantos en mi familia, en mi barrio? Hoy podemos preguntarnos: \u00bfYo tengo sed de Dios, me doy cuenta de que necesito su amor como el agua para vivir? Y despu\u00e9s, yo que estoy sediento, \u00bfme preocupo de la sed de los dem\u00e1s, la sed espiritual, la sed material?\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas, buenos d\u00edas, \u00a1feliz domingo!<\/p><p>Este domingo el Evangelio nos presenta uno de los encuentros m\u00e1s hermosos y fascinantes de Jes\u00fas, con la mujer samaritana (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a04,5-42). Jes\u00fas y los disc\u00edpulos hacen una parada junto a un pozo en Samaria. Llega una mujer y Jes\u00fas le dice: \u00abDame de beber\u00bb (v. 7). Quisiera detenerme precisamente en esta expresi\u00f3n:\u00a0<em>Dame de beber<\/em>.<\/p><p>La escena nos muestra a Jes\u00fas sediento y cansado, que se encuentra en el pozo de la samaritana en la hora m\u00e1s calurosa a mediod\u00eda, y como un mendigo pide algo fresco. Es una imagen del abajamiento de Dios: Dios se abaja en Jesucristo por la redenci\u00f3n, viene a nosotros. En Jes\u00fas, Dios se hizo uno de nosotros, se abaj\u00f3; sediento como nosotros, sufre nuestra misma can\u00edcula. Contemplando esta escena, cada uno de nosotros puede decir: el Se\u00f1or, el Maestro, \u00abme pide beber. Tiene, por lo tanto, sed como yo. Tiene mi sed. \u00a1Estas cerca de m\u00ed realmente, Se\u00f1or! Estas vinculado a mi pobreza \u2013 \u00a1no puedo creerlo! \u2013 me has tomado desde abajo, desde lo m\u00e1s bajo de m\u00ed mismo, donde nadie puede alcanzarme\u00bb (P. Mazzolari,\u00a0<em>La Samaritana<\/em>, Bolonia 2022, 55-56). Y t\u00fa viniste a m\u00ed, desde abajo, y me tomaste desde all\u00ed, porque ten\u00edas, y tienes, sed de m\u00ed. La sed de Jes\u00fas, de hecho, no es solo f\u00edsica, expresa las sequedades m\u00e1s profundas de nuestra vida: es sobre todo la\u00a0<em>sed de<\/em>\u00a0<em>nuestro amor<\/em>. Es m\u00e1s que un mendigo, est\u00e1 sediento de nuestro amor. Y emerger\u00e1 en el momento culminante de la pasi\u00f3n, en la cruz; all\u00ed, antes de morir, Jes\u00fas dir\u00e1: \u00abTengo sed\u00bb (<em>Jn\u00a0<\/em>19,28). Aquella sed de amor que lo llev\u00f3 a descender, a abajarse, a ser uno de nosotros.<\/p><p>Pero el Se\u00f1or, que pide beber, es Aquel que da de beber: al encontrarse con la samaritana le habla del agua viva del Esp\u00edritu Santo y desde la cruz derrama sangre y agua desde su costado atravesado (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a019,34). Jes\u00fas, sediento de amor, sacia nuestra sed con amor. Y hace con nosotros como con la samaritana: se acerca a nosotros en lo cotidiano, comparte nuestra sed, nos promete el agua viva que hace brotar en nosotros la vida eterna (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a04,14).<\/p><p><em>Dame de beber<\/em>. Hay un segundo aspecto. Estas palabras no son solo la petici\u00f3n de Jes\u00fas a la samaritana, sino un llamamiento \u2013 a veces silencioso \u2013 que cada d\u00eda se eleva hacia nosotros y nos pide que nos hagamos cargo de la sed ajena.\u00a0<em>Dame de beber\u00a0<\/em>nos dicen quienes \u2013 en la familia, en el lugar de trabajo, en el resto de lugares que frecuentamos \u2013 tienen sed de cercan\u00eda, de atenci\u00f3n, de escucha; nos lo dice quien tiene sed de la Palabra de Dios y necesita encontrar en la Iglesia un oasis donde beber.\u00a0<em>Dame de beber<\/em>\u00a0es el llamamiento de nuestra sociedad, donde la prisa, la carrera por el consumo y, sobre todo, la indiferencia, esta cultura de la indiferencia, generan aridez y vac\u00edo interior. Y \u2013 no lo olvidemos \u2013\u00a0<em>dame de beber<\/em>\u00a0es el grito interior de tantos hermanos y hermanas a los que les falta el agua para vivir, mientras se sigue contaminando y estropeando nuestra casa com\u00fan; y tambi\u00e9n esta, agotada y reseca, \u201ctiene sed\u201d.<\/p><p>Frente a estos desaf\u00edos, el Evangelio de hoy nos ofrece a cada uno de nosotros el agua viva que puede hacer que nos convirtamos en fuente de refrigerio para los dem\u00e1s. Y entonces, como la samaritana, que dej\u00f3 su \u00e1nfora en el pozo y fue a llamar a la gente del pueblo (cf. v. 28), tampoco nosotros pensaremos solo en saciar nuestra sed, nuestra sed material, intelectual o cultural, sino que, con la alegr\u00eda de haber encontrado al Se\u00f1or, podremos saciar la sed de los dem\u00e1s: dar sentido a la vida de los dem\u00e1s, no como amos sino como servidores de esta Palabra de dios que nos ha dado sed, que nos da sed continuamente; podremos entender su sed y compartir el amor que \u00c9l nos dio a nosotros. Se me ocurre hacer esta pregunta, a m\u00ed y a vosotros: \u00bfSomos capaces de entender la sed de los dem\u00e1s? \u00bfLa sed de la gente, la sed de tantos en mi familia, en mi barrio? Hoy podemos preguntarnos: \u00bfYo tengo sed de Dios, me doy cuenta de que necesito su amor como el agua para vivir? Y despu\u00e9s, yo que estoy sediento, \u00bfme preocupo de la sed de los dem\u00e1s, la sed espiritual, la sed material?<\/p><p>Que la Virgen interceda por nosotros y nos sostenga en el camino.<br>\u00a0<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong><br>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00a1Queridos hermanos y hermanas!<\/p><p>Os saludo a todos vosotros, romanos y peregrinos de tantos pa\u00edses, en particular a los fieles llegados de Madrid y de Spalato.<\/p><p>Saludo a los grupos parroquiales de Padova, Caerano San Marco, Bagolino, Formia y Sant\u2019Ireneo en Roma.<\/p><p>El viernes pr\u00f3ximo, 17de marzo y el s\u00e1bado 18 se renovar\u00e1 en toda la Iglesia la iniciativa \u201c24 horas para el Se\u00f1or\u201d: un tiempo dedicado a la oraci\u00f3n de adoraci\u00f3n y al sacramento de la Reconciliaci\u00f3n.\u00a0En la tarde del viernes me dirigir\u00e9 a una parroquia romana\u00a0para la celebraci\u00f3n penitencial.\u00a0Hace un a\u00f1o, en este contexto, llevamos a cabo el solemne Acto de Consagraci\u00f3n al Coraz\u00f3n Inmaculado de Mar\u00eda, invocando el don de la paz. Que nuestra encomienda no decaiga, que no vacile nuestra esperanza. El Se\u00f1or escucha siempre las s\u00faplicas que su pueblo le dirige por la intercesi\u00f3n de la Virgen Madre. Permanecemos unidos en la fe y en la solidaridad con nuestros hermanos que sufren a causa de la guerra; sobre todo no olvidamos al martirizado pueblo ucraniano.<\/p><p>Os deseo a todos un feliz domingo. Por favor, no os olvid\u00e9is de rezar por m\u00ed. \u00a1Buen almuerzo y hasta pronto!<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Dame de beber&nbsp;es el llamamiento de nuestra sociedad, donde la carrera por el consumo y, sobre todo, la indiferencia, generan aridez y vac\u00edo interior, as\u00ed lo expresaba el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. 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