{"id":238991,"date":"2023-04-05T10:30:25","date_gmt":"2023-04-05T13:30:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=238991"},"modified":"2023-04-05T10:30:29","modified_gmt":"2023-04-05T13:30:29","slug":"mons-olivera-pidamos-al-senor-mendiguemosle-confiados-el-don-de-la-fraternidad-y-de-la-paz-que-podamos-ser-instrumentos-valientes-de-la-cultura-del-encuentro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/mons-olivera-pidamos-al-senor-mendiguemosle-confiados-el-don-de-la-fraternidad-y-de-la-paz-que-podamos-ser-instrumentos-valientes-de-la-cultura-del-encuentro\/","title":{"rendered":"Mons. Olivera | Pidamos al Se\u00f1or, mendigu\u00e9mosle confiados el don de la fraternidad y de la paz, que podamos ser instrumentos valientes de la cultura del encuentro"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Mons. Olivera | Pidamos al Se\u00f1or, mendigu\u00e9mosle confiados el don de la fraternidad y de la paz, que podamos ser instrumentos valientes de la cultura del encuentro<\/strong>, el pedido fue realizado por el Obispo Castrense de Argentina al compartir la Homil\u00eda, durante la Santa Misa Crismal. Celebrada en la ma\u00f1ana del martes 4 de abril, en la Catedral Castrense, Stella Maris, en la Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires (CABA), donde el <strong>Mons. Santiago<\/strong> <strong>Olivera<\/strong> renov\u00f3 junto al Clero Castrense sus promesas Sacerdotales y bendijo los Oleos Santos, que se usaran en la administraci\u00f3n de los Sacramentos de Bautismo; Confirmaci\u00f3n, Unci\u00f3n de los Enfermos y Orden Sagrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Presidi\u00f3 la <strong>Santa Misa<\/strong>, <strong>Mons. Santiago<\/strong>, Obispo Castrense de Argentina, concelebr\u00f3 con todo su Presbiterio, participaron autoridades de las <strong>Fuerzas Armadas<\/strong> y <strong>Fuerzas Federales de Seguridad<\/strong>, Vida Consagrada y fieles castrenses. En la Homil\u00eda, <strong>Mons. Olivera<\/strong> se\u00f1alaba luego de saludar a los presentes, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>con todos nosotros, tambi\u00e9n se encuentra la imagen de la Virgen de Luj\u00e1n a quien llamamos la Virgen de Luj\u00e1n Malvinera, que hace 41 a\u00f1os estuvo all\u00ed, acompa\u00f1ando a los hombres de nuestras Fuerzas, ha tantos Soldados que han podido contemplarla, han podido rezarle, as\u00ed que es significativo que est\u00e9 aqu\u00ed en esta celebraci\u00f3n Diocesana\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Seguidamente se\u00f1alaba, <strong><em>\u201cesta Misa nos permite renovar con verdadero gozo la verdad de la \u201cconjuntes\u201d diocesana usando un t\u00e9rmino castrense, las distintas Fuerzas, los distintos capellanes sirviendo en ellas, nos unimos en esta manifestaci\u00f3n de la \u00fanica Iglesia particular y personal para el servicio de los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas y Federales de Seguridad, a ellos queremos y debemos servir junto a sus familias.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Esta eucarist\u00eda, que presido como Obispo Castrense junto a algunos sacerdotes representando nuestro numeroso presbiterio y a otros miembros del pueblo de Dios, adquiriere un significado especial la bendici\u00f3n de los Santos Oleos y la consagraci\u00f3n del Santo Crisma, que luego ser\u00e1n utilizados en la administraci\u00f3n de los sacramentos en las distintas comunidades y unidades de nuestro Obispado\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, se\u00f1alaba el Obispo, <strong><em>\u201ccon el santo crisma que hoy se consagra, ser\u00e1n ungidos los nuevos bautizados y ser\u00e1n signados los que reciben el sacramento de la confirmaci\u00f3n, que los hace a los nuevos confirmados valientes testigos del Evangelio, aut\u00e9nticos soldados de Cristo\u201d.<\/em><\/strong> Agregando, <strong><em>\u201cporque creemos nos bautizamos, porque creemos nos confirmamos, porque creemos recibimos al Se\u00f1or en la Eucarist\u00eda. Porque creemos ajustamos nuestra vida a las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas y ponemos por obra su Palabra\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, preguntaba en la Homil\u00eda Mons. Santiago: <strong><em>\u201c\u00bfQu\u00e9 cristianos estamos formando? \u00bfQu\u00e9 cristianos somos? \u00bfcon qu\u00e9 o cu\u00e1les cristianos contamos?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Frente a estas preguntas se desprende la importancia que debemos dar a la formaci\u00f3n inicial y permanente de nuestros hermanos. De esta formaci\u00f3n va a depender, en gran medida, el futuro y el nivel de nuestras comunidades, y podr\u00edamos decir, el futuro de nuestra cultura, de nuestros ambientes, de nuestras familias, de nuestras Instituciones que servimos, de nuestras Fuerzas Armadas y Federales de Seguridad, de nuestra Patria\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Adem\u00e1s, expres\u00f3, <strong><em>\u201cnuestra misi\u00f3n y compromiso requiere de nuestra parte actitudes prudentes de pastores, requiere sereno discernimiento y valent\u00eda de soldado. En estos 40 a\u00f1os de Democracia, que gracias a Dios vamos transitando, debemos estar atentos para sostenerla y defenderla siempre porque a veces peligrosamente se atenta contra ella. La democracia -es bueno recordarlo una y otra vez-, es \u201ceco temporal del Evangelio\u201d\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"SANTA MISA CRISMAL\" width=\"1080\" height=\"608\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/UjS3_iecdWc?feature=oembed\"  allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa la Homil\u00eda de <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong>, Obispo Castrense de Argentina:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Escudo-de-Obispo-Castrense-de-Argentina-Mons.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Escudo-de-Obispo-Castrense-de-Argentina-Mons.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-165\" width=\"113\" height=\"120\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Martes Santo &#8211; 4 de abril de 2023<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Misa Crismal Iglesia Catedral Stella Maris<\/h3>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Nos sumamos con la alegr\u00eda de compartir todos, representantes del pueblo de Dios, Sacerdotes, autoridades de las Fuerzas, nos da alegr\u00eda que est\u00e9n aqu\u00ed acompa\u00f1\u00e1ndonos. Con todos nosotros, tambi\u00e9n se encuentra la imagen de la Virgen de Luj\u00e1n a quien llamamos la Virgen de Luj\u00e1n Malvinera, que hace 41 a\u00f1os estuvo all\u00ed, acompa\u00f1ando a los hombres de nuestras Fuerzas, ha tantos Soldados que han podido contemplarla, han podido rezarle, as\u00ed que es significativo que est\u00e9 aqu\u00ed en esta celebraci\u00f3n Diocesana.<\/p>\n\n\n\n<p>Me gustar\u00eda que a la luz del texto que acabamos de escuchar, que nosotros podamos replicar, que, en la Sinagoga, todos ten\u00edan los ojos puestos en Jes\u00fas. El pasado Domingo de Ramos, hemos iniciado Semana Santa, que es sin duda central en nuestra vida de fe, de creyentes, de cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, recib\u00eda un comentario de una Se\u00f1ora, piadosa, religiosa, profunda y dec\u00eda, &lt;&lt;esta semana Santa deber\u00eda llamarse, la Semana de la Contemplaci\u00f3n&gt;&gt;. Porque tenemos que contemplar con los ojos puestos en Jes\u00fas este gran amor expresado en el Se\u00f1or que viene para liberarnos de toda opresi\u00f3n, del pecado, que viene a darnos un a\u00f1o de Gracia, y para nosotros cada d\u00eda es tiempo de Gracia porque Jes\u00fas, est\u00e1 en medio nuestro, porque no debemos olvidar nunca que es el Dios con nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre en las distintas realidades, en las distintas situaciones, en los distintos momentos de nuestras vidas, Dios est\u00e1 con nosotros en su Hijo Jes\u00fas. Contemplemos este misterio gozoso junto con aquellos que en tiempos de la vida terrenal pon\u00edan su mirada en Jes\u00fas, que nosotros pongamos nuestra mirada y nuestro coraz\u00f3n en Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo hacemos extensivo por intermedio de estos medios de comuni\u00f3n tal como me gusta llamar a estos nuevos medios de comunicaci\u00f3n, que puedan estar presentes a lo largo y ancho del pa\u00eds, en esta extensa realidad castrense, que podemos llegar a muchos, invitarlos a todos, como entrar en un gran retiro espiritual, un encuentro con Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre renuevo con alegr\u00eda celebrar cada a\u00f1o la Misa Crismal.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta convocatoria nos ofrece una buena oportunidad para animar y fortalecer el esp\u00edritu de comuni\u00f3n, como tambi\u00e9n el camino pastoral de nuestra Iglesia particular. Esta Misa nos permite renovar con verdadero gozo la verdad de la \u201cconjuntes\u201d diocesana usando un t\u00e9rmino castrense, las distintas Fuerzas, los distintos capellanes sirviendo en ellas, nos unimos en esta manifestaci\u00f3n de la \u00fanica Iglesia particular y personal para el servicio de los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas y Federales de Seguridad, a ellos queremos y debemos servir junto a sus familias.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta eucarist\u00eda, que presido como Obispo Castrense junto a algunos sacerdotes representando nuestro numeroso presbiterio y a otros miembros del pueblo de Dios, adquiriere un significado especial la bendici\u00f3n de los Santos Oleos y la consagraci\u00f3n del Santo Crisma, que luego ser\u00e1n utilizados en la administraci\u00f3n de los sacramentos en las distintas comunidades y unidades de nuestro Obispado.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el santo crisma que hoy se consagra, ser\u00e1n ungidos los nuevos bautizados y ser\u00e1n signados los que reciben el sacramento de la confirmaci\u00f3n, que los hace a los nuevos confirmados valientes testigos del Evangelio, aut\u00e9nticos soldados de Cristo. Asimismo, el santo crisma se utiliza para consagrar sacerdotes y dedicar iglesias. El \u00f3leo de los catec\u00famenos prepara y dispone para el bautismo y con el \u00f3leo de los enfermos, nuestros hermanos ser\u00e1n aliviados en sus enfermedades y tambi\u00e9n para algunos ser\u00e1 vi\u00e1tico en el tr\u00e1nsito a la vida eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta bendici\u00f3n y consagraci\u00f3n nos habla de la dimensi\u00f3n sacramental de la Iglesia, que nos comunica la gracia pascual de Cristo y nos inicia en la vida de la comunidad cristiana. Esta verdad se vive, de modo especial, en la Iniciaci\u00f3n Cristiana como proceso que define nuestra identidad. Vamos constatando la urgente necesidad de volver a anunciar las verdades m\u00e1s simples y hondas de nuestra fe; eso supone plasmar en la vida estas verdades: Porque creemos nos bautizamos, porque creemos nos confirmamos, porque creemos recibimos al Se\u00f1or en la Eucarist\u00eda. Porque creemos ajustamos nuestra vida a las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas y ponemos por obra su Palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>Como sabemos este proceso, este camino que se inicia desde la recepci\u00f3n del Bautismo es un tema fundamental para la vida de las realidades a nosotros confiadas y de cada cristiano. En el modo de realizarlo est\u00e1 en juego la seriedad de la evangelizaci\u00f3n, la autenticidad de la comunidad eclesial, la verdad del ser cristiano. Buena pregunta es formularnos: \u00bfQu\u00e9 cristianos estamos formando? \u00bfQu\u00e9 cristianos somos? \u00bfcon qu\u00e9 o cu\u00e1les cristianos contamos?<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a estas preguntas se desprende la importancia que debemos dar a la formaci\u00f3n inicial y permanente de nuestros hermanos. De esta formaci\u00f3n va a depender, en gran medida, el futuro y el nivel de nuestras comunidades, y podr\u00edamos decir, el futuro de nuestra cultura, de nuestros ambientes, de nuestras familias, de nuestras Instituciones que servimos, de nuestras Fuerzas Armadas y Federales de Seguridad, de nuestra Patria. El anuncio claro y expl\u00edcito del Evangelio y las implicancias que llevan al asumirlo debe verse en las respuestas y actitudes de nuestros fieles.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos cristianos est\u00e1n anestesiados en su condici\u00f3n de bautizados, y muchas veces viven y aceptan criterios muy lejos de la fe cristiana. Muchos bautizados necesitan ser evangelizados, y esto lo experimentamos no pocas veces en nuestra actividad pastoral.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro tiempo est\u00e1 presentando signos adversos a la fe, esto requiere de nuestra parte el estar atentos para vivir nuestro compromiso, un ejemplo concreto es el mantenernos alertas en todo lo que atenta con los derechos humanos m\u00e1s elementales, defendiendo la vida desde sus inicios y acompa\u00f1ando a los hermanos en todas las etapas de la misma. Este tema humano y religioso nos compromete como ciudadanos. Algunos en nuestra sociedad con interpretaciones sesgadas y err\u00f3neas y con fuerte ideologizaci\u00f3n han transformado muchas realidades, queri\u00e9ndolas imponer como \u00fanica verdad, y eso ya es una mentira disfrazada. Nuestra misi\u00f3n y compromiso requiere de nuestra parte actitudes prudentes de pastores, requiere sereno discernimiento y valent\u00eda de soldado. En estos 40 a\u00f1os de Democracia, que gracias a Dios vamos transitando, debemos estar atentos para sostenerla y defenderla siempre porque a veces peligrosamente se atenta contra ella. La democracia -es bueno recordarlo una y otra vez-, es \u201ceco temporal del Evangelio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El texto del Evangelio de San Lucas que leemos hoy Jes\u00fas comenta el texto de Isa\u00edas, manifestando que \u00c9l era el enviado para anunciar la buena noticia a los pobres, esto es a todos: los marginados, los no tenidos en cuenta, los que est\u00e1n al borde del camino\u2026para todos Jes\u00fas mostr\u00f3 un trato especial, a nadie excluy\u00f3 de su amor y de su salvaci\u00f3n\u2026 Nosotros cristianos, como Jes\u00fas estamos llamados tambi\u00e9n con nuestras palabras y acciones teniendo sus mismos sentimientos, a anunciar la liberaci\u00f3n a todos sin exclusi\u00f3n y el a\u00f1o del Gracia que el Se\u00f1or regala con su Presencia. Presencia del Se\u00f1or que se actualiza de un modo particular con la vida de los sacerdotes en nuestro Obispado. Presencia, que es el primer acto de amor. Nosotros estamos presentes en nuestros lugares de env\u00edo pastoral, estamos all\u00ed donde est\u00e1n parte de nuestros fieles. As\u00ed, \u201cpresentes\u201d en medio de nuestro pueblo, presentes y dispuestos. Este es nuestro servicio. Presentes como signo del Amor de Dios y presentes para servir.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta Celebraci\u00f3n tiene un profundo car\u00e1cter sacerdotal, ya que en ella conmemoramos el d\u00eda en que el Se\u00f1or Jes\u00fas confiri\u00f3 su sacerdocio a los ap\u00f3stoles y a nosotros. Fuimos ungidos como Jes\u00fas para servir y anunciar a nuestro pueblo la Buena Nueva. Participamos hoy de un signo muy fuerte, los sacerdotes renuevan las promesas que un d\u00eda hicieron ante su Obispo y ante el pueblo santo de Dios. Por eso tambi\u00e9n es un d\u00eda en que los sacerdotes debemos especialmente hacer memoria agradecida por el Obispo que nos orden\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Renovamos el ministerio recibido, teniendo presente la exhortaci\u00f3n de Pablo a Timoteo: \u201cte recomiendo que reavives el don de Dios que has recibido\u201d (2Tim 1,6). Este don es el que da sentido a nuestras vidas. Hoy y siempre debemos recordar la grandeza del don que hemos recibido. Es esta una ocasi\u00f3n propicia y reparadora para volver a darle al Se\u00f1or Jes\u00fas un \u00abs\u00ed\u00bb pleno e incondicional, a \u00c9l que sin m\u00e9rito de nuestra parte nos eligi\u00f3 y nos llam\u00f3, cuando Cristo por medio del Obispo nos impuso sus manos y nos consagr\u00f3 a su misi\u00f3n, constituy\u00e9ndonos sacerdotes para siempre, mediadores entre Dios y los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Los invito hoy, y l\u00f3gico tambi\u00e9n me sumo, a renovar las promesas sacerdotales en clave de conversi\u00f3n y disponibilidad para poder ser santos sacerdotes.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos presb\u00edteros, un d\u00eda fuimos ungidos para vivir como sacerdotes y ser felices desempe\u00f1ando este gran ministerio. Hoy queremos renovar esa unci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, que sell\u00f3 nuestra amistad con Cristo y nos insert\u00f3 profundamente en la Iglesia. Renovar una vez m\u00e1s nuestro sacerdocio nos debe llenar de gozo, porque Dios vuelve a mirarnos con amor y nos invita a dejar todo para seguirlo. Renovar supone estar dispuestos a dejar atr\u00e1s proyectos personales y embarcarnos en la gozosa aventura de Anunciar el Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Me gusta pensar nuestro ministerio a la luz de los fieles que modelan nuestro servicio. Servimos a soldados, y as\u00ed como decimos \u201cPastores con olor a ovejas\u201d podemos decir nosotros en nuestra realidad castrense \u201cpastores con olor a soldado\u201d, muchas veces transpirando y esto es para nosotros, consecuencia o fruto del entrenamiento y del esfuerzo, de la exigencia, de la fidelidad a la obediencia, de la entrega sin medida para ser capaces como nuestro pueblo que se nos ha confiado a dar la vida por amor a Dios, a la Patria y a los hombres y mujeres que en ella viven.<\/p>\n\n\n\n<p>Pido confiado al Se\u00f1or, que nos renueve en el celo, esto es, en el ardor y en el fervor apost\u00f3lico y como esto no es algo que pueda promulgarse por decreto, debemos pedirle a Dios que nos ayude a profundizar nuestra intimidad con \u00c9l que nos llam\u00f3 a dejarlo todo. Solo en el trato diario con Jes\u00fas, renovaremos las fuerzas de cada d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pidamos al Se\u00f1or, mendigu\u00e9mosle confiados el don de la fraternidad y de la paz, que podamos ser instrumentos valientes de la cultura del encuentro, fortaleciendo siempre el respeto de todo hombre y mujer, mirando a cada hombre y mujer con particular solicitud, esto es verdadero respeto de los \u201cderechos humanos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Es oportuno volver a recordar hoy, que el camino real e insustituible para avanzar por el camino de nuestra santificaci\u00f3n y tener vivo el celo o pasi\u00f3n pastoral, es la oraci\u00f3n, entendida como \u201cestar con Cristo\u201d (Mc 3,14), como \u201cpermanecer con \u00c9l\u201d (Juan 15,5), para que as\u00ed Su mirada se transforme progresivamente en nuestra mirada y Su coraz\u00f3n en nuestro coraz\u00f3n y de esta manera podamos dar mucho fruto y un fruto que dure. Al sacerdote que siempre reza y se esfuerza por ser fiel al don recibido, Dios le ayuda siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>La oraci\u00f3n, que es tambi\u00e9n la oraci\u00f3n fiel, a la Liturgia de las Horas, que solemnemente nos hemos comprometido a rezar el d\u00eda de nuestra ordenaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Como el coraz\u00f3n de la oraci\u00f3n cristiana y la clave de nuestro ministerio es la Eucarist\u00eda; la celebraci\u00f3n de la Santa Misa debe ser para cada uno de nosotros el centro y el momento m\u00e1s importante de cada vida. Cada Misa que celebro me debe recordar que yo, con Cristo, estoy llamado a ser hostia viva para la salvaci\u00f3n del mundo; que a las palabras de la consagraci\u00f3n debo unir la entrega de mi vida. Nuestra condici\u00f3n de vida, nuestros lugares a veces exigen de nosotros mayor fortaleza para no descuidar y menos dejar ese espacio tan importante y vital que es el encuentro personal y serenos con Jes\u00fas, que nos ayuda a discernir y a transitar sus caminos.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta Eucarist\u00eda recordamos y damos gracias por nuestro Papa Francisco. Como Iglesia Particular queremos renovar nuestra adhesi\u00f3n y nuestra oraci\u00f3n diaria por Francisco, don para nuestra Iglesia, don para el mundo, don para nuestra Patria y lo hacemos tambi\u00e9n con la sana alegr\u00eda y sano orgullo de saber que por m\u00e1s de un a\u00f1o \u00e9l fue Administrador Apost\u00f3lico de este Obispado.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hoy bendecimos estos cuadros de San Juan de Capistrano, Patrono de todos los Capellanes Castrenses del Mundo, realizados por el se\u00f1or Rafael Guerrero, -una gran persona y excelente pintor de R\u00edo Segundo- que ser\u00e1n entronizados en cada Capellan\u00eda Mayor. A nuestro Patrono nos encomendamos porque \u00e9l anim\u00f3 a no bajar los brazos, invit\u00f3 a los hombres de su tiempo, como dec\u00eda: \u201ccreyentes valientes, todos a defender la fe\u201d. Y frente a muchas situaciones estamos llamados como valientes soldados, valientes creyentes a no desanimarnos en el Anuncio de la fe, a vivirla e invitar a hacerla vida, con la exigencia y fortaleza que esto supone.<\/p>\n\n\n\n<p>No quiero dejar de darles la bienvenida a los sacerdotes Capellanes Castrenses, agregados y auxiliares para servir en este particular ministerio, y nos unimos con gratitud al padre Francisco Roverano sirviendo este a\u00f1o en la Ant\u00e1rtida y al padre Ricardo Gonz\u00e1lez acompa\u00f1ando a nuestros fieles desplegados en Chipre.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra Iglesia Particular celebra tambi\u00e9n con gozo el camino de los futuros Di\u00e1conos Permanentes y la creaci\u00f3n del Centro de Formaci\u00f3n de Ministerios y diaconado permanente San Lorenzo, dando algunos de los candidatos sus primeros pasos, como tambi\u00e9n damos profundas gracias a Dios por el Don de las V\u00edrgenes Consagradas que ofrecen su oraci\u00f3n y su vida por cada uno de nosotros, pastores y fieles castrenses.<\/p>\n\n\n\n<p>Pidamos a Mar\u00eda, La Pur\u00edsima Madre de Dios y Madre Nuestra, en sus Advocaciones Diocesanas de Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n, Patrona de nuestra Patria, de nuestra Di\u00f3cesis y de la Gendarmer\u00eda Nacional, Stella Maris, Patrona de la Armada Argentina y de la Prefectura Nacional, Nuestra Se\u00f1ora de la Merced, Patrona del Ej\u00e9rcito Argentino, de Nuestra Se\u00f1ora de Loreto, Patrona de la Fuerza A\u00e9rea y Nuestra Se\u00f1ora del Buen Viaje, Patrona de la Polic\u00eda de Seguridad Aeroportuaria que nos siga sosteniendo y acompa\u00f1ando y que el ejemplo de su Si nos estimule en la fidelidad de lo cotidiano. Que As\u00ed sea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>+Santiago Olivera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Obispo Castrense de Argentina<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-00.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"238992\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-00.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-238992\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-00.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-00-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"238994\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-01.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-238994\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-01.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-01-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"238996\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-02.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-238996\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-02.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-02-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"238995\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-238995\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-03.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-03-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-04.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"238997\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-04.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-238997\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-04.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-04-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-05.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"238993\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-05.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-238993\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-05.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-05-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-06.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"238999\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-06.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-238999\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-06.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-06-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-07.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"238998\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-07.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-238998\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-07.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-07-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-08.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"239001\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-08.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-239001\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-08.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-08-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-09.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"239000\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-09.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-239000\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-09.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-09-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-10.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"239002\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-10.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-239002\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-10.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-10-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"239003\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-11.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-239003\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-11.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-11-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-12.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"239004\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-12.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-239004\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-12.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-12-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-13.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"239005\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-13.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-239005\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-13.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-13-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-14.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"239006\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-14.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-239006\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-14.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-14-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-15.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"239007\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-15.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-239007\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-15.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-15-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-16.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"239008\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-16.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-239008\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-16.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-16-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-17.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"239009\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-17.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-239009\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-17.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-17-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-18.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"239010\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-18.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-239010\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-18.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-18-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-19.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"239011\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-19.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-239011\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-19.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-19-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"239013\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-21.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-239013\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-21.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-21-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-20.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"239012\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-20.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-239012\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-20.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/obcastrensearg_MisaCrismal-20-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mons. Olivera | Pidamos al Se\u00f1or, mendigu\u00e9mosle confiados el don de la fraternidad y de la paz, que podamos ser instrumentos valientes de la cultura del encuentro, el pedido fue realizado por el Obispo Castrense de Argentina al compartir la Homil\u00eda, durante la Santa Misa Crismal. Celebrada en la ma\u00f1ana del martes 4 de abril, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":239001,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[64,66,99],"tags":[39,499,65,18,68,223],"class_list":["post-238991","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mons-santiago-olivera","category-obispado-castrense-de-argentina","category-videos","tag-catedral-castrense","tag-catedral-castrense-stella-maris","tag-mons-santiago-olivera","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-obispo-castrense-de-argentina","tag-santa-misa-crismal"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/238991","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=238991"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/238991\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/239001"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=238991"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=238991"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=238991"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}