{"id":239237,"date":"2023-04-30T16:15:49","date_gmt":"2023-04-30T19:15:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=239237"},"modified":"2023-04-30T16:15:51","modified_gmt":"2023-04-30T19:15:51","slug":"hungria-deseo-que-todas-las-universidades-sean-un-centro-de-universalidad-y-libertad-una-obra-fecunda-de-humanismo-un-laboratorio-de-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/hungria-deseo-que-todas-las-universidades-sean-un-centro-de-universalidad-y-libertad-una-obra-fecunda-de-humanismo-un-laboratorio-de-esperanza\/","title":{"rendered":"Hungr\u00eda | Deseo, que todas las Universidades sean un centro de universalidad y libertad, una obra fecunda de humanismo, un laboratorio de esperanza"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Hungr\u00eda | Deseo, que todas las Universidades sean un centro de universalidad y libertad, una obra fecunda de humanismo, un laboratorio de esperanza<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> al compartir su mensaje en el encuentro con el mundo universitario y cultura. Celebrado en la tarde (hora local), en la <strong>Facultad de Inform\u00e1tica y Ciencias Bi\u00f3nicas de la Universidad Cat\u00f3lica \u00abP\u00e9ter P\u00e1zm\u00e1ny\u00bb<\/strong> en la ciudad de <strong>Budapest<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201ceste es el \u00faltimo encuentro de mi visita a Hungr\u00eda y, con el coraz\u00f3n agradecido, me gusta pensar en el curso del Danubio, que conecta este pa\u00eds con muchos otros, uniendo no s\u00f3lo su geograf\u00eda, sino tambi\u00e9n su historia. La cultura, en cierto modo, es como un gran r\u00edo: conecta y fluye a trav\u00e9s de diversas regiones de la vida y la historia, enlaz\u00e1ndolas entre s\u00ed, permite navegar por el mundo y abrazar pa\u00edses y tierras lejanos, sacia la sed de la mente, irriga el alma y hace crecer a la sociedad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el desarrollo de sus palabras, el <strong>Papa<\/strong> profundiz\u00f3 pregunt\u00e1ndose, <strong><em>\u201ccu\u00e1ntos individuos aislados, muy \u00absociales\u00bb y poco sociales, recurren, como en un c\u00edrculo vicioso, a los consuelos de la tecnolog\u00eda como rellenos del vac\u00edo que sienten, corriendo a\u00fan m\u00e1s fren\u00e9ticamente mientras, subyugados a un capitalismo salvaje, sienten sus propias debilidades como m\u00e1s dolorosas, en una sociedad donde la velocidad externa va de la mano de la fragilidad interna. Este es el drama. Al decir esto, no quiero engendrar pesimismo -ser\u00eda contrario a la fe que tengo la alegr\u00eda de profesar-, sino reflexionar sobre esta \u00abtracotencia del ser y del tener\u00bb, que ya en los albores de la cultura europea Homero ve\u00eda como amenazadora, y que el paradigma tecnocr\u00e1tico exacerba, con un cierto uso de algoritmos que puede representar un riesgo m\u00e1s de desestabilizaci\u00f3n de lo humano\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante preguntaba, adem\u00e1s: <strong><em>\u201c\u00bfqu\u00e9 significa conocerse a s\u00ed mismo? Significa saber reconocer los propios l\u00edmites y, en consecuencia, frenar la presunci\u00f3n de autosuficiencia. Es bueno para nosotros, porque es sobre todo reconoci\u00e9ndonos como criaturas como nos volvemos creativos, sumergi\u00e9ndonos en el mundo en lugar de dominarlo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro tramo, el <strong>Papa<\/strong> agregaba, <strong><em>\u201c(\u2026) una frase de Jesucristo: \u00abLa verdad os har\u00e1 libres\u00bb (Jn 8,32). Hungr\u00eda vio la sucesi\u00f3n de ideolog\u00edas que se impon\u00edan como verdad, pero no daban la libertad. Y a\u00fan hoy el riesgo no ha desaparecido: pienso en la transici\u00f3n del comunismo al consumismo. Lo que ambos \u00abismos\u00bb tienen en com\u00fan es una falsa idea de la libertad; la del comunismo era una \u00ablibertad\u00bb constre\u00f1ida, limitada desde fuera, decidida por otro; la del consumismo es una \u00ablibertad\u00bb libertina, hedonista, autoaplanadora, que nos esclaviza al consumo y a las cosas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el final, completaba diciendo, <strong><em>\u201cJes\u00fas, en cambio, ofrece una salida, diciendo que es verdad lo que libera, lo que libera al hombre de sus adicciones y cerrazones. La clave para acceder a esta verdad es un saber nunca desvinculado del amor, relacional, humilde y abierto, concreto y comunitario, valiente y constructivo. Esto es lo que las universidades est\u00e1n llamadas a cultivar y la fe a alimentar\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>VIAJE APOST\u00d3LICO DE SU SANTIDAD FRANCISCO<\/p>\n\n\n\n<p>a HUNGR\u00cdA<\/p>\n\n\n\n<p>(28 &#8211; 30 de abril de 2023)<\/p>\n\n\n\n<p>ENCUENTRO CON EL MUNDO UNIVERSITARIO Y CULTURAL<\/p>\n\n\n\n<p>DISCURSO DEL SANTO PADRE<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Facultad de Inform\u00e1tica y Ciencias Bi\u00f3nicas de la Universidad Cat\u00f3lica \u00abP\u00e9ter P\u00e1zm\u00e1ny\u00bb (Budapest)<\/p>\n\n\n\n<p>Domingo 30 de abril de 2023<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenas tardes!<\/p><p>Los saludo a cada uno de ustedes y les agradezco las hermosas palabras que se han pronunciado y sobre las que me detendr\u00e9 dentro de un momento. Este es el \u00faltimo encuentro de mi visita a Hungr\u00eda y, con el coraz\u00f3n agradecido, me gusta pensar en el curso del Danubio, que conecta este pa\u00eds con muchos otros, uniendo no s\u00f3lo su geograf\u00eda, sino tambi\u00e9n su historia. La cultura, en cierto modo, es como un gran r\u00edo: conecta y fluye a trav\u00e9s de diversas regiones de la vida y la historia, enlaz\u00e1ndolas entre s\u00ed, permite navegar por el mundo y abrazar pa\u00edses y tierras lejanos, sacia la sed de la mente, irriga el alma y hace crecer a la sociedad. La propia palabra cultura deriva del verbo cultivar: el conocimiento supone una siembra diaria que, inmersa en los surcos de la realidad, da sus frutos.<\/p><p>Hace cien a\u00f1os, Romano Guardini, gran intelectual y hombre de fe, inmerso en un paisaje singular por la belleza del agua, tuvo una fecunda intuici\u00f3n cultural. Escribi\u00f3: \u00abEn estos d\u00edas he comprendido m\u00e1s que nunca que hay dos formas de conocimiento [&#8230;], una lleva a sumergirse en el objeto y en su contexto, de modo que el hombre que quiere conocer intenta vivir en \u00e9l; la otra, por el contrario, re\u00fane las cosas, las descompone, las ordena en cajas, adquiere el dominio y la posesi\u00f3n de ellas, las domina\u00bb (Lettere dal Lago di Como. La tecnica e l&#8217;uomo, Brescia 2022, 55). Distingue entre un conocimiento humilde y relacional, que es como \u00abun reinar que se obtiene sirviendo; un crear seg\u00fan la naturaleza, que no va m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites establecidos\u00bb (cf. p. 57), y otro modo de conocimiento, que \u00abno observa, sino que analiza [&#8230;] ya no se sumerge en el objeto, lo capta\u00bb (p. 56).<\/p><p>Y en este segundo modo de conocer, \u00ablas energ\u00edas y las sustancias se hacen converger hacia un \u00fanico fin: la m\u00e1quina\u00bb (p. 58), y \u00abse desarrolla as\u00ed una t\u00e9cnica de la sujeci\u00f3n del ser vivo\u00bb (pp. 59-60). Guardini no demoniza la tecnolog\u00eda, que nos permite vivir mejor, comunicarnos y tener muchas ventajas, pero advierte del riesgo de que se convierta en reguladora, cuando no en dominadora, de la vida. En este sentido ve\u00eda un gran peligro: \u00abEl hombre pierde todos los v\u00ednculos interiores que le dan un sentido org\u00e1nico de la medida y formas de expresi\u00f3n en armon\u00eda con la naturaleza\u00bb y, \u00abmientras en su interior se ha quedado sin contornos, sin medida, sin direcci\u00f3n, establece arbitrariamente sus fines y obliga a las fuerzas de la naturaleza, dominadas por \u00e9l, a ponerlos en pr\u00e1ctica\u00bb (p. 60). Y dej\u00f3 a la posteridad una pregunta inquietante: \u00ab\u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 de la vida si acaba bajo este yugo? [&#8230;] \u00bfQu\u00e9 ocurrir\u00e1 [&#8230;] cuando nos enfrentemos a los imperativos imperantes de la tecnolog\u00eda? La vida, a estas alturas, est\u00e1 enmarcada en un sistema de m\u00e1quinas. [&#8230;] En un sistema as\u00ed, \u00bfpuede la vida seguir viva?\u00bb (p. 61).<\/p><p>\u00bfPuede la vida seguir viva? Es una pregunta que, sobre todo en este lugar, donde se exploran las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y las \u00abciencias bi\u00f3nicas\u00bb, conviene plantearse. De hecho, lo que Guardini vislumbr\u00f3 es evidente hoy en d\u00eda: pensemos en la crisis ecol\u00f3gica, en que la naturaleza simplemente reacciona al uso instrumental que hemos hecho de ella. Pensemos en la falta de l\u00edmites, en la l\u00f3gica del \u00abse puede hacer, luego est\u00e1 permitido\u00bb. Pensemos tambi\u00e9n en el deseo de poner en el centro de todo no a la persona y sus relaciones, sino al individuo centrado en sus propias necesidades, \u00e1vido de ganancias y voraz por captar la realidad. Y pensamos en la consiguiente erosi\u00f3n de los lazos comunitarios, por la que la soledad y el miedo, de condiciones existenciales, parecen convertirse en condiciones sociales. Cu\u00e1ntos individuos aislados, muy \u00absociales\u00bb y poco sociales, recurren, como en un c\u00edrculo vicioso, a los consuelos de la tecnolog\u00eda como rellenos del vac\u00edo que sienten, corriendo a\u00fan m\u00e1s fren\u00e9ticamente mientras, subyugados a un capitalismo salvaje, sienten sus propias debilidades como m\u00e1s dolorosas, en una sociedad donde la velocidad externa va de la mano de la fragilidad interna. Este es el drama. Al decir esto, no quiero engendrar pesimismo -ser\u00eda contrario a la fe que tengo la alegr\u00eda de profesar-, sino reflexionar sobre esta \u00abtracotencia del ser y del tener\u00bb, que ya en los albores de la cultura europea Homero ve\u00eda como amenazadora, y que el paradigma tecnocr\u00e1tico exacerba, con un cierto uso de algoritmos que puede representar un riesgo m\u00e1s de desestabilizaci\u00f3n de lo humano.<\/p><p>En una novela que he citado repetidamente, El amo del mundo, de Robert Benson, se observa \u00abque la complejidad mec\u00e1nica no es sin\u00f3nimo de verdadera grandeza y que en la exterioridad m\u00e1s suntuosa se esconde la insidia m\u00e1s sutil\u00bb (Verona 2014, 24-25). En este libro un tanto \u00abprof\u00e9tico\u00bb, escrito hace m\u00e1s de un siglo, se describe un futuro dominado por la tecnolog\u00eda y en el que todo, en nombre del progreso, se estandariza: por todas partes se predica un nuevo \u00abhumanitarismo\u00bb que anula las diferencias, arrasando con la vida de los pueblos y aboliendo las religiones. Abolir las diferencias, todas. Ideolog\u00edas opuestas convergen en una uniformizaci\u00f3n que coloniza ideol\u00f3gicamente. Este es el drama, la colonizaci\u00f3n ideol\u00f3gica; el hombre, en contacto con las m\u00e1quinas, se aplana cada vez m\u00e1s, mientras que la vida com\u00fan se entristece y enrarece. En ese mundo avanzado pero sombr\u00edo que describe Benson, donde todos parecen insensibles y anestesiados, parece obvio descartar a los enfermos y aplicar la eutanasia, as\u00ed como abolir las lenguas y culturas nacionales para alcanzar la paz universal, lo que en realidad se convierte en una persecuci\u00f3n basada en la imposici\u00f3n del consentimiento, hasta el punto de que un protagonista afirma que \u00abel mundo parece estar a merced de una vitalidad perversa, que todo lo corrompe y confunde\u00bb (p. 145).<\/p><p>Me he aventurado en este sombr\u00edo examen porque es precisamente en este contexto donde mejor brillan los papeles de la cultura y de la universidad. En efecto, la universidad es, como su propio nombre indica, el lugar donde el pensamiento nace, crece y madura abierto y sinf\u00f3nico; no mon\u00f3tono, no cerrado: abierto y sinf\u00f3nico. Es el \u00abtemplo\u00bb donde el saber est\u00e1 llamado a liberarse de los estrechos confines del tener y del poseer para convertirse en cultura, es decir, en \u00abcultivo\u00bb del hombre y de sus relaciones fundantes: con lo trascendente, con la sociedad, con la historia, con la creaci\u00f3n. El Concilio Vaticano II afirma a este respecto: \u00abLa cultura debe tender a la perfecci\u00f3n integral de la persona humana, al bien de la comunidad y de toda la sociedad humana. Por tanto, es necesario cultivar el esp\u00edritu de tal modo que se desarrollen las facultades de admiraci\u00f3n, intuici\u00f3n y contemplaci\u00f3n, y se llegue a ser capaz de formarse un juicio personal y de cultivar el sentido religioso, moral y social\u00bb (Constituci\u00f3n pastoral Gaudium et spes, 59). Ya en la antig\u00fcedad se dec\u00eda que el comienzo del filosofar es la admiraci\u00f3n, la capacidad de admiraci\u00f3n. Desde esta perspectiva, aprecio mucho sus palabras. Las suyas, Monse\u00f1or Rector, cuando dijo que \u00aben todo verdadero cient\u00edfico hay algo del escriba, del sacerdote, del profeta y del m\u00edstico\u00bb; y tambi\u00e9n que \u00abcon la ayuda de la ciencia no s\u00f3lo queremos comprender, tambi\u00e9n queremos hacer lo correcto, es decir, construir una civilizaci\u00f3n humana y solidaria, una cultura y un medio ambiente sostenibles. Con un coraz\u00f3n humilde podemos escalar no s\u00f3lo la monta\u00f1a del Se\u00f1or, sino tambi\u00e9n la monta\u00f1a de la ciencia\u00bb.<\/p><p>Es cierto: los grandes intelectuales son humildes. En cambio, el misterio de la vida se revela a quienes saben entrar en las peque\u00f1as cosas. A este respecto, es hermoso lo que nos dijo Dorottya: \u00abDescubriendo cada vez m\u00e1s peque\u00f1os detalles, nos sumergimos en la complejidad de la obra de Dios\u00bb. Entendida as\u00ed, la cultura representa verdaderamente la preservaci\u00f3n de lo humano. Sumerge en la contemplaci\u00f3n y forma personas que no est\u00e1n a merced de las modas del momento, sino firmemente arraigadas en la realidad de las cosas. Y que, como humildes disc\u00edpulos del saber, sienten que deben ser abiertos y comunicativos, nunca r\u00edgidos y combativos. Quien ama la cultura, de hecho, nunca se siente llegado y en su sitio, sino que lleva dentro una sana inquietud. Investiga, cuestiona, arriesga, explora; sabe salir de sus propias certezas para aventurarse humildemente en el misterio de la vida, que va de la mano de la inquietud, no de la costumbre; que se abre a otras culturas y siente la necesidad de compartir conocimientos. Este es el esp\u00edritu de la universidad, y os doy las gracias por vivirlo as\u00ed; como nos dec\u00eda el profesor Major sobre la belleza de cooperar con otras realidades educativas, a trav\u00e9s de programas de investigaci\u00f3n compartidos y tambi\u00e9n acogiendo a estudiantes de otras regiones del mundo, como Oriente Medio, especialmente de la atormentada Siria. Es abri\u00e9ndose a los dem\u00e1s como uno llega a conocerse mejor a s\u00ed mismo. La apertura, el abrirse a los dem\u00e1s es como un espejo: me hace conocerme mejor.<\/p><p>La cultura nos acompa\u00f1a para conocernos a nosotros mismos. As\u00ed lo recuerda el pensamiento cl\u00e1sico, que nunca debe decaer. Me vienen a la mente las famosas palabras del or\u00e1culo de Delfos: \u00abCon\u00f3cete a ti mismo\u00bb. Es una de las dos frases gu\u00eda que me gustar\u00eda dejarles para concluir. Pero, \u00bfqu\u00e9 significa conocerse a s\u00ed mismo? Significa saber reconocer los propios l\u00edmites y, en consecuencia, frenar la presunci\u00f3n de autosuficiencia. Es bueno para nosotros, porque es sobre todo reconoci\u00e9ndonos como criaturas como nos volvemos creativos, sumergi\u00e9ndonos en el mundo en lugar de dominarlo. Y mientras el pensamiento tecnocr\u00e1tico persigue un progreso que no admite l\u00edmites, el hombre real tambi\u00e9n est\u00e1 hecho de fragilidad, y a menudo es ah\u00ed donde comprende que depende de Dios y est\u00e1 conectado con los dem\u00e1s y con la creaci\u00f3n. La frase del or\u00e1culo de Delfos nos invita, pues, a un conocimiento que, partiendo de la humildad, de la humildad del l\u00edmite, descubra nuestro propio y maravilloso potencial, que va mucho m\u00e1s all\u00e1 del de la t\u00e9cnica. Conocerse a s\u00ed mismo, en otras palabras, exige mantener unidas, en una dial\u00e9ctica virtuosa, la fragilidad y la grandeza del hombre. De la maravilla de este contraste surge la cultura: nunca satisfecha y siempre en b\u00fasqueda, inquieta y comunitaria, disciplinada en su finitud y abierta a lo absoluto. Os deseo que cultiv\u00e9is este apasionante descubrimiento de la verdad.<\/p><p>La segunda frase gu\u00eda se refiere precisamente a la verdad. Es una frase de Jesucristo: \u00abLa verdad os har\u00e1 libres\u00bb (Jn 8,32). Hungr\u00eda vio la sucesi\u00f3n de ideolog\u00edas que se impon\u00edan como verdad, pero no daban la libertad. Y a\u00fan hoy el riesgo no ha desaparecido: pienso en la transici\u00f3n del comunismo al consumismo. Lo que ambos \u00abismos\u00bb tienen en com\u00fan es una falsa idea de la libertad; la del comunismo era una \u00ablibertad\u00bb constre\u00f1ida, limitada desde fuera, decidida por otro; la del consumismo es una \u00ablibertad\u00bb libertina, hedonista, autoaplanadora, que nos esclaviza al consumo y a las cosas. Y \u00a1qu\u00e9 f\u00e1cil es pasar de los l\u00edmites impuestos al pensamiento, como en el comunismo, al pensamiento propio sin l\u00edmites, como en el consumismo! De una libertad contenida a una libertad sin l\u00edmites. Jes\u00fas, en cambio, ofrece una salida, diciendo que es verdad lo que libera, lo que libera al hombre de sus adicciones y cerrazones. La clave para acceder a esta verdad es un saber nunca desvinculado del amor, relacional, humilde y abierto, concreto y comunitario, valiente y constructivo. Esto es lo que las universidades est\u00e1n llamadas a cultivar y la fe a alimentar. Deseo, por tanto, que \u00e9sta y todas las Universidades sean un centro de universalidad y libertad, una obra fecunda de humanismo, un laboratorio de esperanza. Os bendigo de coraz\u00f3n y os agradezco lo que hac\u00e9is. Muchas gracias.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hungr\u00eda | Deseo, que todas las Universidades sean un centro de universalidad y libertad, una obra fecunda de humanismo, un laboratorio de esperanza, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre Francisco al compartir su mensaje en el encuentro con el mundo universitario y cultura. 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