{"id":239754,"date":"2023-07-23T08:00:00","date_gmt":"2023-07-23T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=239754"},"modified":"2023-07-23T09:31:56","modified_gmt":"2023-07-23T12:31:56","slug":"papa-francisco-si-queremos-cultivar-los-campos-de-la-vida-es-importante-buscar-ante-todo-la-obra-de-dios-aprender-a-ver-la-belleza-de-lo-que-el-senor-ha-sembrado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-si-queremos-cultivar-los-campos-de-la-vida-es-importante-buscar-ante-todo-la-obra-de-dios-aprender-a-ver-la-belleza-de-lo-que-el-senor-ha-sembrado\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Si queremos cultivar los campos de la vida, es importante buscar ante todo la obra de Dios: aprender a ver la belleza de lo que el Se\u00f1or ha sembrado"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>Si queremos cultivar los campos de la vida, es importante buscar ante todo la obra de Dios: aprender a ver la belleza de lo que el Se\u00f1or ha sembrado<\/strong>, las palabras son apenas un resumen de lo dicho por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n <strong>Mariana<\/strong> del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. Antes del mediod\u00eda de hoy (hora local), el <strong>Santo Padre<\/strong> se a presentado en la ventana del <strong>Estudio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong> desde donde se encontraba con los fieles reunidos y peregrinos reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En su mensaje dec\u00eda, <strong><em>\u201cel Evangelio de hoy nos ofrece la par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a (cf.&nbsp;Mt&nbsp;13,24-43). De este modo, Jes\u00fas habla de nuestro mundo, que en realidad es como un gran campo, donde Dios siembra trigo y el maligno ciza\u00f1a, y as\u00ed el bien y el mal crecen juntos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando el <strong>Papa<\/strong> agregaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>lo vemos en las noticias, en la sociedad, y tambi\u00e9n en la familia y tambi\u00e9n en la Iglesia. Y cuando, junto al trigo bueno, vemos malas hierbas, nos dan ganas de arrancarlas inmediatamente, de hacer \u00ablimpieza total\u00bb de inmediato.<\/em><\/strong><strong><em> Pero el Se\u00f1or nos advierte hoy que es una tentaci\u00f3n hacer esto: no podemos crear un mundo perfecto y no podemos hacer el bien destruyendo precipitadamente lo que est\u00e1 mal, porque esto tiene efectos peores (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, <strong>Santo Padre<\/strong> sigui\u00f3 diciendo, <strong><em>\u201chay, sin embargo, un segundo campo en el que podemos limpiar: es el campo de nuestro coraz\u00f3n, el \u00fanico en el que podemos intervenir directamente. Tambi\u00e9n all\u00ed hay trigo y ciza\u00f1a, de hecho, es desde all\u00ed desde donde ambos se extienden al gran campo del mundo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo el Papa Francisco se\u00f1al\u00f3 entonces, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>miremos en nuestro interior y examinemos un poco que ocurre, lo que crece en m\u00ed. Que est\u00e1 creciendo en m\u00ed de bien y de mal. Existe un hermoso m\u00e9todo para hacerlo: aquello que se llama el examen de conciencia<\/em><\/strong><strong><em>, (\u2026). Despu\u00e9s del campo del mundo y del campo del coraz\u00f3n hay un tercero campo. Podemos llamarlo el campo del vecino. Son las personas con las que nos relacionamos, que frecuentamos cada d\u00eda y a las que juzgamos a menudo. \u00a1Qu\u00e9 f\u00e1cil nos resulta reconocer su ciza\u00f1a! \u00a1Y qu\u00e9 dif\u00edcil es, en cambio, ver el buen trigo que crece!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, subrayaba el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, <strong><em>\u201c(\u2026) si queremos cultivar los campos de la vida, es importante buscar ante todo la obra de Dios: aprender a ver en los dem\u00e1s, en el mundo y en nosotros mismos la belleza de lo que el Se\u00f1or ha sembrado, el trigo besado por el sol con sus espigas doradas\u201d. <\/em><\/strong>Pregunt\u00e1ndonos, conclu\u00eda: <strong><em>\u201c\u00bfYo s\u00e9 vencer la tentaci\u00f3n de \u00abhacer de cada hierba un mont\u00f3n\u00bb, de hacer \u201climpieza total\u201d de los dem\u00e1s con mis juicios?\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p>El Evangelio de hoy nos ofrece la par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a (cf.\u00a0<em>Mt\u00a0<\/em>13,24-43). Un agricultor, que ha sembrado buena semilla en su campo, descubre que un enemigo de noche ha sembrado en \u00e9l ciza\u00f1a, una planta de aspecto muy parecido al trigo, pero infectada.<\/p><p>De este modo, Jes\u00fas habla de nuestro mundo, que en realidad es como un gran campo, donde Dios siembra trigo y el maligno ciza\u00f1a, y as\u00ed el bien y el mal crecen juntos. El bien y el mal crecen juntos. Lo vemos en las noticias, en la sociedad, y tambi\u00e9n en la familia y tambi\u00e9n en la Iglesia. Y cuando, junto al trigo bueno, vemos malas hierbas, nos dan ganas de arrancarlas inmediatamente, de hacer \u00ablimpieza total\u00bb de inmediato. Pero el Se\u00f1or nos advierte hoy que es una tentaci\u00f3n hacer esto: no podemos crear un mundo perfecto y no podemos hacer el bien destruyendo precipitadamente lo que est\u00e1 mal, porque esto tiene efectos peores: acabamos -como se dice- \u00abtirando el ni\u00f1o junto con el agua sucia\u00bb.<\/p><p>Hay, sin embargo, un segundo campo en el que podemos limpiar: es el campo de nuestro coraz\u00f3n, el \u00fanico en el que podemos intervenir directamente. Tambi\u00e9n all\u00ed hay trigo y ciza\u00f1a, de hecho, es desde all\u00ed desde donde ambos se extienden al gran campo del mundo. Hermanos y hermanas, nuestro coraz\u00f3n, en efecto, es el campo de la libertad: no es un laboratorio as\u00e9ptico, sino un espacio abierto y, por tanto, vulnerable. Para cultivarlo adecuadamente, es necesario, por una parte, cuidar constantemente los delicados brotes de bondad y, por otra, identificar y erradicar las malezas, en el momento justo. As\u00ed pues, miremos en nuestro interior y examinemos un poco que ocurre, lo que crece en m\u00ed. Que est\u00e1 creciendo en m\u00ed de bien y de mal. Existe un hermoso m\u00e9todo para hacerlo: aquello que se llama el examen de conciencia, que es ver qu\u00e9 sucede hoy en mi vida, qu\u00e9 me impact\u00f3 en el coraz\u00f3n y qu\u00e9 decisi\u00f3n tom\u00e9. Y esto sirve precisamente para verificar, a la luz de Dios, donde est\u00e1n las hierbas malas y donde la semilla buena.<\/p><p>Despu\u00e9s del campo del mundo y del campo del coraz\u00f3n hay un tercero campo. Podemos llamarlo el campo del vecino. Son las personas con las que nos relacionamos, que frecuentamos cada d\u00eda y a las que juzgamos a menudo. \u00a1Qu\u00e9 f\u00e1cil nos resulta reconocer su ciza\u00f1a! \u00a1Y qu\u00e9 dif\u00edcil es, en cambio, ver el buen trigo que crece! \u00a1C\u00f3mo nos gusta \u201cdespellejar\u201d a los dem\u00e1s&#8230;! Recordemos, sin embargo, que, si queremos cultivar los campos de la vida, es importante buscar ante todo la obra de Dios: aprender a ver en los dem\u00e1s, en el mundo y en nosotros mismos la belleza de lo que el Se\u00f1or ha sembrado, el trigo besado por el sol con sus espigas doradas. Hermanos y hermanas, Pedimos la gracia de poder verla en nosotros mismos, pero tambi\u00e9n en los dem\u00e1s, empezando por los que est\u00e1n cerca de nosotros. No es una mirada ingenua, es una mirada creyente, porque Dios, el agricultor del gran campo del mundo, ama ver lo bueno y hacerlo crecer hasta hacer de la siega una fiesta.<\/p><p>Por eso, tambi\u00e9n hoy podemos hacernos algunas preguntas. Pensando en el campo del mundo: \u00bfYo s\u00e9 vencer la tentaci\u00f3n de \u00abhacer de cada hierba un mont\u00f3n\u00bb, de hacer \u201climpieza total\u201d de los dem\u00e1s con mis juicios? Luego, pensando en el campo del coraz\u00f3n: \u00bfsoy honesto para buscar las malas plantas que hay en m\u00ed y decidido arrojarlas al fuego de la misericordia de Dios? Y, pensando en el campo del pr\u00f3jimo: \u00bftengo la sabidur\u00eda de ver lo bueno sin desanimarme por las limitaciones y la lentitud de los dem\u00e1s?<\/p><p>Que la Virgen Mar\u00eda nos ayude a cultivar con paciencia lo que el Se\u00f1or siembra en el campo de la vida, en mi campo, en el campo de mi vecino, en el campo de todos.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>_________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Palabras despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas<\/p><p>Hoy, mientras muchos j\u00f3venes se preparan para partir a la Jornada Mundial de la Juventud, nosotros celebramos el D\u00eda Mundial de los Abuelos y de los Ancianos. Por eso me acompa\u00f1an un nieto y una abuela. \u00a1Aplaudamos a los dos! Que la proximidad entre las dos Jornadas sea una invitaci\u00f3n a promover una alianza entre las generaciones, que es muy necesaria, porque el futuro se construye juntos, en el intercambio de experiencias y en el cuidado mutuo entre j\u00f3venes y mayores. No los olvidemos. \u00a1Y aplaudamos a todos los abuelos y abuelas! \u00a1Fuerte!<\/p><p>Estamos viviendo, aqu\u00ed y en muchos pa\u00edses, fen\u00f3menos clim\u00e1ticos extremos: por un lado, diversas regiones se ven afectadas por olas de calor anormales e incendios devastadores; por otro, en no pocos lugares se producen aguaceros e inundaciones, como los que han azotado Corea del Sur en los \u00faltimos d\u00edas: estoy cerca de quienes sufren y de quienes asisten a las v\u00edctimas y a los desplazados. Y, por favor, renuevo mi llamamiento a los dirigentes de las naciones para que hagan algo m\u00e1s concreto para limitar las emisiones contaminantes: es un reto urgente e inaplazable, concierne a todos. \u00a1Protejamos nuestra casa com\u00fan!<\/p><p>Y ahora me gustar\u00eda llamar la atenci\u00f3n sobre el drama que siguen viviendo los emigrantes en el septentri\u00f3n de \u00c1frica. Miles de ellos, en medio de un sufrimiento indecible, llevan semanas atrapados y abandonados en zonas des\u00e9rticas. Hago un llamamiento, en particular a los Jefes de Estado y de Gobierno europeos y africanos, para que socorran y ayuden urgentemente a estos hermanos y hermanas. Que el Mediterr\u00e1neo no sea nunca m\u00e1s teatro de muerte e inhumanidad. Que el Se\u00f1or ilumine las mentes y los corazones de todos, suscitando sentimientos de fraternidad, solidaridad y acogida.<\/p><p>Y sigamos rezando por la paz, especialmente por la querida Ucrania, que sigue sufriendo muerte y destrucci\u00f3n, como desgraciadamente ha vuelto a ocurrir esta noche en Odessa.<\/p><p>Les saludo a todos, romanos y peregrinos de Italia y de muchos pa\u00edses, especialmente a los de Brasil, Polonia, Uruguay&#8230; \u00a1Son muchos! Tambi\u00e9n a los estudiantes de Buenos Aires y a los fieles de la di\u00f3cesis de Legnica, en Polonia. Saludo tambi\u00e9n al grupo ciclista \u00abCuarenta a\u00f1os despu\u00e9s\u00bb, de Cogorno, a los participantes en la iniciativa \u00abPedalar por la Paz\u00bb y a los ni\u00f1os acogidos por algunas comunidades del Lacio.<\/p><p>Les deseo a todos un buen domingo y, por favor, no se olviden de rezar por m\u00ed. Y recen tambi\u00e9n por esta abuela y su nieto, y con todos los abuelos y nietos.<\/p><p>Que tengan un buen almuerzo y hasta pronto.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Si queremos cultivar los campos de la vida, es importante buscar ante todo la obra de Dios: aprender a ver la belleza de lo que el Se\u00f1or ha sembrado, las palabras son apenas un resumen de lo dicho por Su Santidad Francisco al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":26559,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[90,18,28,58],"class_list":["post-239754","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-angelus","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/239754","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=239754"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/239754\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/26559"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=239754"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=239754"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=239754"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}