{"id":239865,"date":"2023-08-02T09:36:59","date_gmt":"2023-08-02T12:36:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=239865"},"modified":"2023-08-02T09:37:04","modified_gmt":"2023-08-02T12:37:04","slug":"jmj-2023-el-mundo-necesita-a-europa-necesita-de-su-papel-de-constructora-de-puentes-y-de-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/jmj-2023-el-mundo-necesita-a-europa-necesita-de-su-papel-de-constructora-de-puentes-y-de-paz\/","title":{"rendered":"JMJ 2023 | El mundo necesita a Europa, necesita de su papel de constructora de puentes y de paz"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PORTUGAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>JMJ 2023 | <\/strong><strong>El mundo necesita a Europa, necesita de su papel de constructora de puentes y de paz<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> en su discurso compartido con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplom\u00e1tico de <strong>Portugal<\/strong>, hasta donde viaj\u00f3 para participar de la <strong>Jornada Mundial de la Juventud, Lisboa 2023<\/strong>. Este es el primer discurso de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> compartido en el marco de su 42\u00b0 Viaje Apost\u00f3lico Internacional a Portugal celebrado en el Centro Cultural de Bel\u00e9m de Lisboa.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de los saludos formales a las autoridades presentes, el <strong>Santo Padre<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>me siento contento de estar en Lisboa, ciudad de encuentro que abraza diferentes pueblos y culturas, y que en estos d\u00edas se vuelve todav\u00eda m\u00e1s universal; se transforma, de alguna manera, en la capital del mundo. Esto se ajusta bien a su car\u00e1cter, porque los j\u00f3venes son el futuro, multi\u00e9tnico y multicultural<\/em><\/strong><strong><em> (\u2026) y descubro el rasgo cosmopolita de Portugal, que ahonda sus ra\u00edces en el deseo de abrirse al mundo y explorarlo, navegando hacia horizontes nuevos y m\u00e1s amplios\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, el <strong>Papa<\/strong> se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>frente al oc\u00e9ano, los portugueses reflexionan sobre los inmensos espacios del alma y el sentido de la vida en el mundo. Y yo tambi\u00e9n, dej\u00e1ndome llevar por la imagen del oc\u00e9ano, quisiera compartir algunos pensamientos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, compart\u00eda, <strong><em>\u201csabemos que los grandes problemas de hoy en d\u00eda son globales, pero a menudo experimentamos nuestra insuficiencia a la hora de responder a ellos, precisamente porque cuando nos enfrentamos a problemas comunes el mundo est\u00e1 dividido, o al menos no lo suficientemente cohesionado, incapaz de crear un \u00fanico frente contra lo que nos perjudica a todos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, expres\u00f3, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>espero que la Jornada Mundial de la Juventud sea, para el \u201cviejo continente\u201d \u2014 podemos decir el anciano continente\u2014, un impulso de apertura universal, un impulso de apertura que va dirigido a los j\u00f3venes.<\/em><\/strong><strong><em> Porque el mundo necesita a Europa, a la verdadera Europa; necesita de su papel de constructora de puentes y de paz en su parte oriental, en el Mediterr\u00e1neo, en \u00c1frica y en Oriente Medio\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or presidente de la Rep\u00fablica, se\u00f1or presidente de la Asamblea de la Rep\u00fablica, se\u00f1or primer ministro, miembros del Gobierno y del Cuerpo Diplom\u00e1tico, autoridades, representantes de la sociedad civil y del mundo de la cultura, se\u00f1oras y se\u00f1ores:<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a todos ustedes y agradezco al se\u00f1or presidente la bienvenida y las cordiales palabras que me ha dirigido. Me siento contento de estar en Lisboa, ciudad de encuentro que abraza diferentes pueblos y culturas, y que en estos d\u00edas se vuelve todav\u00eda m\u00e1s universal; se transforma, de alguna manera, en la capital del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto se ajusta bien a su car\u00e1cter, porque los j\u00f3venes son el futuro, multi\u00e9tnico y multicultural \u2015pienso en el barrio Mouraria, donde viven en armon\u00eda personas provenientes de m\u00e1s de sesenta pa\u00edses\u2015, y descubro el rasgo cosmopolita de Portugal, que ahonda sus ra\u00edces en el deseo de abrirse al mundo y explorarlo, navegando hacia horizontes nuevos y m\u00e1s amplios. Navegando.<\/p>\n\n\n\n<p>No lejos de este lugar, en Cabo da Roca, hay un monumento que lleva esculpida una frase de un gran poeta de esta ciudad: \u201c<em>: \u201cAqu\u00ed\u2026 donde termina la tierra y comienza el mar<\/em>\u201d (L. VAZ DE CAM\u00d5ES,&nbsp;<em>Os Lus\u00edadas<\/em>, III, 20).<\/p>\n\n\n\n<p>Durante siglos se crey\u00f3 que all\u00ed terminaba el mundo, y en cierto modo es verdad; estamos en el fin del mundo porque este pa\u00eds limita con el oc\u00e9ano, que delimita los continentes. Lisboa lleva el abrazo y la fragancia de este oc\u00e9ano, por eso tambi\u00e9n yo me uno a este canto que aman los portugueses: \u201c<em>Lisboa huele a flores y a mar<\/em>\u201d (A. RODRIGUES,&nbsp;<em>Cheira bem, cheira a Lisboa<\/em>, 1972).<\/p>\n\n\n\n<p>Un mar que es mucho m\u00e1s que un elemento paisaj\u00edstico, es una vocaci\u00f3n impresa en el alma de cada portugu\u00e9s: \u201c<em>Mar sonoro, mar sin fundo, mar sin fin<\/em>\u201d como lo llam\u00f3 una de vuestras poetisas (S. DE MELLO BREYNER ANDRESEN,&nbsp;<em>Mar sonoro<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>Frente al oc\u00e9ano, los portugueses reflexionan sobre los inmensos espacios del alma y el sentido de la vida en el mundo. Y yo tambi\u00e9n, dej\u00e1ndome llevar por la imagen del oc\u00e9ano, quisiera compartir algunos pensamientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la mitolog\u00eda cl\u00e1sica, Oc\u00e9ano es hijo del cielo (Urano); su inmensidad mueve a los mortales a mirar hacia lo alto y a elevarse hacia el infinito. Pero Oc\u00e9ano tambi\u00e9n es hijo de la tierra (Gea) que abraza, invit\u00e1ndonos, de esta manera, a arropar con la ternura a todo el mundo habitado. Es as\u00ed, el oc\u00e9ano no une solamente pueblos y pa\u00edses, sino tambi\u00e9n tierras y continentes; por eso Lisboa, ciudad del oc\u00e9ano, nos recuerda la importancia del conjunto, el valor de las fronteras como zonas de contacto, no como barreras que separan.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que los grandes problemas de hoy en d\u00eda son globales, pero a menudo experimentamos nuestra insuficiencia a la hora de responder a ellos, precisamente porque cuando nos enfrentamos a problemas comunes el mundo est\u00e1 dividido, o al menos no lo suficientemente cohesionado, incapaz de crear un \u00fanico frente contra lo que nos perjudica a todos. Parece que las injusticias planetarias, las guerras, las crisis clim\u00e1ticas y migratorias corren m\u00e1s r\u00e1pido que la capacidad, y a menudo la voluntad, de afrontar juntos estos retos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lisboa puede sugerirnos un cambio de ritmo. Aqu\u00ed, en el 2007, se firm\u00f3 el hom\u00f3nimo&nbsp;<em>Tratado de reforma de la Uni\u00f3n Europea<\/em>. Este afirma que \u201cla Uni\u00f3n tiene como finalidad promover la paz, sus valores y el bienestar de sus pueblos\u201d (Tratado de Lisboa por el que se modifican el Tratado de la Uni\u00f3n Europea y el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, art. 1,4\/2.1); pero va m\u00e1s all\u00e1, al afirmar que \u201cen sus relaciones con el resto del mundo [\u2026] contribuir\u00e1 a la paz, la seguridad, el desarrollo sostenible del planeta, la solidaridad y el respeto mutuo entre los pueblos, el comercio libre y justo, la erradicaci\u00f3n de la pobreza y la protecci\u00f3n de los derechos humanos\u201d (art. 1,4\/2.5).<\/p>\n\n\n\n<p>No son s\u00f3lo palabras, sino hitos fundamentales para el camino de la comunidad europea, esculpidos en la memoria de esta ciudad. Este es el esp\u00edritu del conjunto, animado por el sue\u00f1o europeo de un multilateralismo m\u00e1s amplio que el mero contexto occidental.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan una etimolog\u00eda controvertida, el nombre de Europa derivar\u00eda de una palabra que indicaba la direcci\u00f3n hacia el oeste. Sin embargo, lo cierto es que Lisboa es la capital m\u00e1s occidental de Europa continental. Recuerda, por tanto, la necesidad de abrir v\u00edas de encuentro m\u00e1s amplias, como ya lo hace Portugal, especialmente en pa\u00edses de otros continentes que comparten la misma lengua.<\/p>\n\n\n\n<p>Espero que la Jornada Mundial de la Juventud sea, para el \u201cviejo continente\u201d \u2014 podemos decir el anciano continente\u2014, un impulso de apertura universal, un impulso de apertura que va dirigido a los j\u00f3venes. Porque el mundo necesita a Europa, a la verdadera Europa; necesita de su papel de constructora de puentes y de paz en su parte oriental, en el Mediterr\u00e1neo, en \u00c1frica y en Oriente Medio.<\/p>\n\n\n\n<p>De ese modo, Europa podr\u00e1 aportar, dentro del escenario internacional, su originalidad espec\u00edfica, esbozada en el siglo pasado cuando, desde el crisol de los conflictos mundiales, encendi\u00f3 la chispa de la reconciliaci\u00f3n, haciendo posible el sue\u00f1o de construir el ma\u00f1ana con el enemigo de ayer, de abrir caminos de di\u00e1logo e inclusi\u00f3n, desarrollando una diplomacia de paz que apague los conflictos y alivie las tensiones, capaz de captar los m\u00e1s tenues signos de distensi\u00f3n y de leer entre las l\u00edneas m\u00e1s torcidas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el oc\u00e9ano de la historia, estamos navegando en circunstancias cr\u00edticas y tempestuosas, y percibimos la falta de rumbos valientes hacia la paz. Mirando con cari\u00f1o sincero a Europa, en el esp\u00edritu de di\u00e1logo que la caracteriza, nos saldr\u00eda espont\u00e1neo preguntarle: \u00bfHacia d\u00f3nde navegas, si no ofreces procesos de paz, caminos creativos para poner fin a la guerra en Ucrania y a tantos conflictos que ensangrientan el mundo? Y de nuevo, ampliando el campo: \u00bfQu\u00e9 camino sigues, Occidente? Tu tecnolog\u00eda, que ha marcado el progreso y globalizado el mundo, por s\u00ed sola no es suficiente; menos a\u00fan las armas m\u00e1s sofisticadas, que no representan inversiones de futuro, sino el empobrecimiento del verdadero capital humano, el de la educaci\u00f3n, la sanidad, el estado de bienestar. Es preocupante cuando uno lee que en muchos lugares se invierte continuamente en armamento, en lugar de hacerlo en el futuro de los hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es verdad, dec\u00eda un economista. La mejor inversi\u00f3n es la fabricaci\u00f3n de armas. Se invierte m\u00e1s en las alarmas y no en el futuro de los hijos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sue\u00f1o con una Europa, coraz\u00f3n de Occidente, que utilice su ingenio para apagar focos de guerra y encender luces de esperanza; una Europa que sepa reencontrar su alma joven, so\u00f1ando con la grandeza del conjunto y yendo m\u00e1s all\u00e1 de las necesidades de lo inmediato; una Europa que incluya a los pueblos y a las personas, sin perseguir teor\u00edas ni colonizaciones ideol\u00f3gicas, respetando su propia cultura. En esto nos van a ayudar los padres fundadores de Europa. Ten\u00edan una gran creatividad.<\/p>\n\n\n\n<p>El oc\u00e9ano, inmensa extensi\u00f3n de agua, recuerda los or\u00edgenes de la vida. En el mundo desarrollado de hoy, parad\u00f3jicamente, se ha convertido en una prioridad la defensa de la vida humana, puesta en peligro por las derivas utilitaristas que la usan y la desechan. La cultura de la muerte. Pienso en tantos ni\u00f1os no nacidos y ancianos abandonados a su suerte; en la dificultad por acoger, proteger, promover e integrar a los que vienen de lejos y llaman a las puertas; en la soledad de muchas familias que luchan por traer al mundo y criar a sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n aqu\u00ed se podr\u00eda decir: \u00bfhacia d\u00f3nde navegan, Europa y Occidente, con el descarte de los ancianos, los muros de alambre espigado, las tragedias en el mar y las cunas vac\u00edas? \u00bfHacia d\u00f3nde van si, ante el dolor de vivir, ofrecen remedios superficiales y equivocados, como el f\u00e1cil acceso a la muerte, una soluci\u00f3n de conveniencia que parece dulce, pero que en realidad es m\u00e1s amarga que las aguas del mar? Pienso en tantas leyes sofisticadas al respecto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lisboa, abrazada por el oc\u00e9ano, nos da, sin embargo, motivos de esperanza. Es una ciudad de la esperanza. Un oc\u00e9ano de j\u00f3venes est\u00e1 inundando esta acogedora ciudad; y quisiera agradecer el gran trabajo y el generoso compromiso de Portugal para acoger un evento tan complejo de gestionar, pero fecundo en esperanza. Como se dice por estos lares: \u201cJunto a la juventud, uno no envejece\u201d. J\u00f3venes de todo el mundo, que cultivan deseos de unidad, de paz y de fraternidad, j\u00f3venes que sue\u00f1an, nos desaf\u00edan a hacer realidad sus sue\u00f1os de bien. No est\u00e1n en las calles para gritar de rabia, sino para compartir la esperanza del Evangelio. Y, si desde muchos sectores se respira hoy un clima de protesta e insatisfacci\u00f3n, terreno f\u00e9rtil para el populismo y las teor\u00edas conspirativas, la Jornada Mundial de la Juventud es una oportunidad para construir juntos. Reaviva el deseo de crear novedad, de hacerse a la mar y navegar juntos hacia el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Me vienen a la mente unas palabras audaces de Pessoa: \u201cNavegar es preciso; vivir no es preciso [\u2026]; lo que es necesario es crear\u201d (<em>Navegar \u00e9 preciso<\/em>). Pong\u00e1monos a trabajar, pues, con creatividad para construir juntos. Imagino tres laboratorios de esperanza en los que todos podemos trabajar juntos: el medio ambiente, el futuro y la fraternidad. Yo con esto, termino.<\/p>\n\n\n\n<p>El medio ambiente. Portugal comparte con Europa muchos esfuerzos ejemplares para la protecci\u00f3n de la creaci\u00f3n. Pero el problema global sigue siendo extremadamente grave: los oc\u00e9anos se est\u00e1n calentando y sus profundidades sacan a la superficie la fealdad con la que hemos contaminado nuestra casa com\u00fan. Estamos convirtiendo las grandes reservas de vida en vertederos de pl\u00e1stico. El oc\u00e9ano nos recuerda que la vida humana est\u00e1 llamada a armonizarse con un entorno m\u00e1s grande que nosotros, que hay que cuidar con esmero, pensando en las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes. \u00bfC\u00f3mo podemos decir que creemos en los j\u00f3venes, si no les damos un espacio sano para construir el futuro? Este es el medio ambiente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo laboratorio es el futuro. Y el futuro son los j\u00f3venes. Pero hay muchos factores que los desaniman, como la falta de trabajo, los ritmos fren\u00e9ticos en los que est\u00e1n inmersos, el aumento del coste de la vida, la dificultad para encontrar vivienda y, lo que es a\u00fan m\u00e1s preocupante, el miedo a formar una familia y traer hijos al mundo. En Europa y, m\u00e1s en general, en Occidente, asistimos a una triste fase descendente de la curva demogr\u00e1fica. El progreso parece ser una cuesti\u00f3n de avances t\u00e9cnicos y de comodidades individuales, mientras que el futuro exige contrarrestar la disminuci\u00f3n de la natalidad y el declive de las ganas de vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>La buena pol\u00edtica puede hacer mucho en este sentido, puede ser generadora de esperanza. No est\u00e1 llamada a detentar el poder, sino a dar a la gente la posibilidad de esperar. Est\u00e1 llamada, hoy m\u00e1s que nunca, a corregir los desequilibrios econ\u00f3micos de un mercado que produce riqueza, pero no la distribuye, empobreciendo a los individuos de recursos y certezas. Est\u00e1 llamada a redescubrirse como generadora de vida y de cuidado, a invertir con clarividencia en el futuro, en las familias y en los hijos, a promover alianzas intergeneracionales, en las que no se borre el pasado de un plumazo, sino que se fomenten los v\u00ednculos entre j\u00f3venes y mayores.<\/p>\n\n\n\n<p>A esto se refiere el sentimiento portugu\u00e9s de la&nbsp;<em>saudade<\/em>, que expresa una nostalgia, un deseo de bien ausente, que s\u00f3lo renace en contacto con las propias ra\u00edces. Los j\u00f3venes tienen que encontrar sus ra\u00edces en los ancianos. En este sentido es importante la educaci\u00f3n, que no s\u00f3lo puede impartir nociones t\u00e9cnicas para progresar econ\u00f3micamente, sino que est\u00e1 destinada a entrar en una historia, a transmitir una tradici\u00f3n, a valorar la necesidad religiosa del hombre y a fomentar la amistad social.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo laboratorio de esperanza es la fraternidad, que nosotros cristianos aprendemos de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo. En muchas partes de Portugal, el sentido de vecindario y solidaridad est\u00e1n muy vivos. Sin embargo, en el contexto general de una globalizaci\u00f3n que nos acerca, pero sin darnos proximidad fraterna, todos estamos llamados a cultivar el sentido de comunidad, empezando por la b\u00fasqueda de quienes viven a nuestro lado. Porque, como se\u00f1al\u00f3 Saramago, \u201clo que da verdadero sentido al encuentro es la b\u00fasqueda y es preciso andar mucho para alcanzar lo que est\u00e1 cerca\u201d (<em>Todos os nomes<\/em>, 1997). \u00a1Qu\u00e9 hermoso es redescubrirnos como hermanos y hermanas, trabajar por el bien com\u00fan, dejando atr\u00e1s contrastes y diferencias de puntos de vista! Tambi\u00e9n aqu\u00ed tenemos a los j\u00f3venes que, con su grito de paz y su deseo de vivir, nos llevan a derribar las r\u00edgidas barreras de pertenencia erigidas en nombre de opiniones y creencias diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p>He sabido que aqu\u00ed hay muchos j\u00f3venes que cultivan el deseo de hacerse pr\u00f3jimos; pienso en la iniciativa&nbsp;<em>Miss\u00e3o Pa\u00eds<\/em>, que lleva a miles de chicos y chicas a vivir en el esp\u00edritu del Evangelio experiencias de solidaridad misionera en zonas perif\u00e9ricas, especialmente en aldeas del interior del pa\u00eds, donde visitan a muchos ancianos que est\u00e1n solos. Esto es una unci\u00f3n para la juventud. Quisiera agradecer y animar, junto a las muchas personas de la sociedad portuguesa que se preocupan por los dem\u00e1s, a la Iglesia local, que hace tanto bien, sin protagonismos. Sint\u00e1monos todos llamados, fraternalmente, a dar esperanza al mundo en que vivimos y a este magn\u00edfico pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1<em>Deus aben\u00e7oe Portugal<\/em>!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Dios bendiga Portugal!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PORTUGAL JMJ 2023 | El mundo necesita a Europa, necesita de su papel de constructora de puentes y de paz, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre en su discurso compartido con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplom\u00e1tico de Portugal, hasta donde viaj\u00f3 para participar de la Jornada Mundial de la Juventud, Lisboa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":239866,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[132,655,18,28,58],"class_list":["post-239865","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-jmj-jornada-mundial-de-juventud","tag-jmj-lisboa2023","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/239865","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=239865"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/239865\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/239866"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=239865"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=239865"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=239865"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}