{"id":240139,"date":"2023-09-02T10:40:34","date_gmt":"2023-09-02T13:40:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=240139"},"modified":"2023-09-02T10:40:36","modified_gmt":"2023-09-02T13:40:36","slug":"mongolia-el-evangelio-no-crece-haciendo-proselitismo-el-evangelio-crece-dando-testimonio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/mongolia-el-evangelio-no-crece-haciendo-proselitismo-el-evangelio-crece-dando-testimonio\/","title":{"rendered":"MONGOLIA | El Evangelio no crece haciendo proselitismo, el Evangelio crece dando testimonio"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>MONGOLIA | El Evangelio no crece haciendo proselitismo, el Evangelio crece dando testimonio<\/strong>, as\u00ed lo expresaba el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> al compartir su mensaje en el encuentro con los Obispos, Sacerdotes y Misioneros, consagrados, consagradas y agentes pastorales. Celebrado en la <strong>Catedral de San Pedro<\/strong> <strong>y San Pablo<\/strong>, <strong>Ul\u00e1n Bator<\/strong> en la tarde del s\u00e1bado 2 de septiembre (hora local), luego de haber escuchado los mensajes de los participantes, el <strong>Papa<\/strong> se dirigi\u00f3 a los presentes.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> les dec\u00eda, <strong><em>\u201cla alegr\u00eda del Evangelio es el motivo que ha impulsado a todos ustedes, hombres y mujeres consagrados en la vida religiosa o en el ministerio ordenado, a estar aqu\u00ed y a dedicarse, junto a las hermanas y a los hermanos laicos, al Se\u00f1or y a los dem\u00e1s. Bendigo a Dios por esto y lo hago a trav\u00e9s de una hermosa oraci\u00f3n de alabanza tomada del Salmo 34, (\u2026) \u00ab\u00a1Gusten y vean qu\u00e9 bueno es el Se\u00f1or!\u00bb (v. 9)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, se\u00f1alaba, <strong><em>\u201cgustar y ver, porque la alegr\u00eda y la bondad del Se\u00f1or no son algo pasajero, sino que permanecen dentro, dan gusto a la vida y permiten ver las cosas de un modo nuevo<\/em><\/strong><strong><em>; (\u2026). Ante todo, quisiera saborear el gusto de la fe en esta tierra haciendo memoria de historias y de rostros, de vidas gastadas por el Evangelio.&nbsp;Gastar la vida por el Evangelio: es una bella definici\u00f3n de la vocaci\u00f3n misionera del cristiano, y en particular del modo en que los cristianos viven esa vocaci\u00f3n aqu\u00ed\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, preguntaba: <strong><em>\u201c\u00bfpor qu\u00e9 gastar la vida por el Evangelio? Es una pregunta que les hago. Gastar la vida por el Evangelio porque se ha gustado ese Dios que se hizo visible, tangible, perceptible en Jes\u00fas (cf.&nbsp;Sal&nbsp;34). S\u00ed, es \u00c9l la buena noticia destinada a todos los pueblos, el anuncio que la Iglesia no puede dejar de llevar, encarn\u00e1ndolo en la vida y \u00absusurr\u00e1ndolo\u00bb al coraz\u00f3n de cada individuo y de cada cultura. Muchas veces, el lenguaje de Dios es un susurro lento, que toma su tiempo; \u00c9l habla as\u00ed. Esta experiencia del amor de Dios en Cristo es pura luz que transfigura el rostro y lo hace a su vez resplandeciente\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, tambi\u00e9n subrayaba,<strong><em> \u201c(\u2026) los invito a que&nbsp;gusten y vean al Se\u00f1or&nbsp;\u2014gusten y vean al Se\u00f1or\u2014, los invito a que vuelvan una y otra vez a aquella primera mirada de la que surgi\u00f3 todo. Sin esto, las fuerzas van menguando y el compromiso pastoral corre el riesgo de quedar en una est\u00e9ril prestaci\u00f3n de servicios, en un sucederse de tareas que se deben hacer, pero que terminan por no trasmitir nada m\u00e1s que cansancio y frustraci\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ahondando en su mensaje, el <strong>Papa<\/strong> pidi\u00f3,<strong><em> \u201cno se olviden de adorar y, desde la adoraci\u00f3n, hagan las cosas. Es necesario volver a la fuente, al rostro de Jes\u00fas, a gustar de su presencia; es \u00c9l nuestro tesoro (cf.&nbsp;Mt&nbsp;13,44), la perla preciosa por la cual vale la pena gastar todo (cf.&nbsp;Mt&nbsp;13,45-46).&nbsp;Los hermanos y las hermanas de Mongolia, que tienen un noble sentido de lo sagrado y \u2014como es t\u00edpico en el continente asi\u00e1tico\u2014 una amplia y acrisolada historia religiosa, esperan de ustedes este testimonio, y saben reconocer su autenticidad. Es un testimonio que ustedes deben dar, porque el Evangelio no crece haciendo proselitismo, el Evangelio crece dando testimonio\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Seguidamente, agregaba, <strong><em>\u201cel Se\u00f1or Jes\u00fas, cuando envi\u00f3 a los suyos en el mundo, no los mand\u00f3 a difundir un pensamiento pol\u00edtico, sino a testimoniar con la vida la novedad de la relaci\u00f3n con su Padre, para que fuese \u00abPadre nuestro\u00bb (cf.&nbsp;Jn&nbsp;20,17), activando de esa manera una concreta fraternidad con cada pueblo. La Iglesia que nace de este mandato es una Iglesia pobre, que se apoya s\u00f3lo sobre una fe genuina, sobre la inerme y desarmante potencia del Resucitado, capaz de aliviar los sufrimientos de la humanidad herida\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, en otro punto, dec\u00eda, <strong><em>\u201cla Iglesia no se comprende en base a un criterio puramente funcional; no, la Iglesia no es una empresa funcional, la Iglesia no crece haciendo proselitismo, como ya he dicho. La Iglesia es algo distinto. La palabra \u00abcomuni\u00f3n\u00bb nos explica bien qu\u00e9 es la Iglesia. En este cuerpo de la Iglesia, el obispo no hace de moderador de distintos miembros bas\u00e1ndose tal vez en el principio de la mayor\u00eda, sino en virtud de un principio espiritual, por el cual Jes\u00fas mismo se hace presente en la persona del obispo para asegurar la comuni\u00f3n de su Cuerpo m\u00edstico\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>ENCUENTRO CON LOS OBISPOS, SACERDOTES, MISIONEROS,<\/p>\n\n\n\n<p>CONSAGRADOS, CONSAGRADAS Y AGENTES PASTORALE<\/p>\n\n\n\n<p>DISCURSO DEL SANTO PADRE<\/p>\n\n\n\n<p>Catedral de San Pedro y San Pablo, Ul\u00e1n Bator<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e1bado, 2 de septiembre de 2023<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas: \u00a1Buenas tardes!<\/em><\/p><p>Gracias, Excelencia, por sus palabras, gracias sor Salvia, don Peter Sanjaajav y Rufina por sus testimonios, gracias a todos ustedes por su presencia y por su fe. Estoy feliz de encontrarme con ustedes. La alegr\u00eda del Evangelio es el motivo que ha impulsado a todos ustedes, hombres y mujeres consagrados en la vida religiosa o en el ministerio ordenado, a estar aqu\u00ed y a dedicarse, junto a las hermanas y a los hermanos laicos, al Se\u00f1or y a los dem\u00e1s. Bendigo a Dios por esto y lo hago a trav\u00e9s de una hermosa oraci\u00f3n de alabanza tomada del Salmo 34, en el que me inspiro para compartir algunos pensamientos con ustedes. Dice as\u00ed: \u00ab\u00a1Gusten y vean qu\u00e9 bueno es el Se\u00f1or!\u00bb (v. 9).<\/p><p>Gustar y ver, porque la alegr\u00eda y la bondad del Se\u00f1or no son algo pasajero, sino que permanecen dentro, dan gusto a la vida y permiten ver las cosas de un modo nuevo; como nos has dicho t\u00fa, Rufina, en tu hermoso testimonio. Ante todo, quisiera saborear el gusto de la fe en esta tierra haciendo memoria de historias y de rostros, de vidas gastadas por el Evangelio.\u00a0<em>Gastar la vida por el Evangelio<\/em>: es una bella definici\u00f3n de la vocaci\u00f3n misionera del cristiano, y en particular del modo en que los cristianos viven esa vocaci\u00f3n aqu\u00ed. Gastar la propia vida por el Evangelio.<\/p><p>Recuerdo entonces al obispo Wenceslao Selga Padilla, primer Prefecto apost\u00f3lico, pionero de la fase contempor\u00e1nea de la Iglesia en Mongolia y constructor de esta catedral. Aqu\u00ed, sin embargo, la fe no se remonta s\u00f3lo a los a\u00f1os noventa del siglo pasado, sino que tiene ra\u00edces muy antiguas. A las experiencias del primer milenio, marcadas por el movimiento evangelizador de la tradici\u00f3n siriaca que se difundi\u00f3 a lo largo de la ruta de la seda, sigui\u00f3 un considerable compromiso misionero. \u00bfC\u00f3mo no recordar las misiones diplom\u00e1ticas del siglo XIII, incluso el celo apost\u00f3lico manifestado por el nombramiento, entorno al a\u00f1o 1310, de Juan de Montecorvino como primer obispo de Janbalic y, por tanto, responsable de toda esta amplia regi\u00f3n del mundo bajo la dinast\u00eda mongol Yuan? Fue precisamente \u00e9l quien realiz\u00f3 la primera traducci\u00f3n en mongol del libro de los Salmos y del Nuevo Testamento. Pues bien, esta gran historia de pasi\u00f3n por el Evangelio se retom\u00f3 de manera extraordinaria en 1992 con la llegada de los primeros misioneros de la Congregaci\u00f3n del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, a los que se unieron representantes de otros institutos, clero diocesano y voluntarios laicos. Entre todos quisiera recordar al activo y celoso Padre Stephano Kim Seong-hyeon. Y tambi\u00e9n hagamos memoria de tantos fieles servidores del Evangelio en Mongolia, que est\u00e1n aqu\u00ed con nosotros ahora y que, despu\u00e9s de haber gastado su vida por Cristo, ven y gustan las maravillas que su bondad sigue realizando en ustedes y a trav\u00e9s de ustedes. Gracias.<\/p><p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 gastar la vida por el Evangelio? Es una pregunta que les hago. Como dec\u00eda Rufina, la vida cristiana avanza haci\u00e9ndose preguntas, como los ni\u00f1os que siempre preguntan algo nuevo, porque no son capaces de entenderlo todo en la edad de los\u00a0<em>porqu\u00e9s<\/em>. Y en la vida cristiana nos acercamos al Se\u00f1or y siempre le hacemos preguntas para entenderlo mejor, para entender mejor su mensaje. Gastar la vida por el Evangelio porque se ha gustado ese Dios que se hizo visible, tangible, perceptible en Jes\u00fas (cf.\u00a0<em>Sal\u00a0<\/em>34). S\u00ed, es \u00c9l la buena noticia destinada a todos los pueblos, el anuncio que la Iglesia no puede dejar de llevar, encarn\u00e1ndolo en la vida y \u00absusurr\u00e1ndolo\u00bb al coraz\u00f3n de cada individuo y de cada cultura. Muchas veces, el lenguaje de Dios es un susurro lento, que toma su tiempo; \u00c9l habla as\u00ed. Esta experiencia del amor de Dios en Cristo es pura luz que transfigura el rostro y lo hace a su vez resplandeciente. Hermanos y hermanas, la vida cristiana nace de la contemplaci\u00f3n de este rostro, es una cuesti\u00f3n de amor, de encuentro cotidiano con el Se\u00f1or en la Palabra y en el Pan de vida, en el rostro de los dem\u00e1s, en los necesitados, donde Cristo est\u00e1 presente. Eso nos lo has recordado t\u00fa, sor Salvia, con tu testimonio, \u00a1gracias! Hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os que t\u00fa est\u00e1s aqu\u00ed y has aprendido a dialogar con este pueblo, gracias.<\/p><p>En estos treinta y un a\u00f1os de presencia en Mongolia, ustedes, queridos sacerdotes, consagrados, consagradas y agentes pastorales, han dado vida a una m\u00faltiple variedad de iniciativas caritativas que absorben la mayor parte de sus energ\u00edas y reflejan el rostro misericordioso de Cristo buen samaritano. Es como su tarjeta de presentaci\u00f3n, que les ha granjeado respeto y estima por los muchos beneficios que han aportado en infinidad de campos diferentes; desde la asistencia hasta la educaci\u00f3n, pasando por la atenci\u00f3n sanitaria y la promoci\u00f3n cultural. Los animo a proseguir en este camino fecundo y ben\u00e9fico para el amado pueblo mongol. Gestos de amor y gestos de caridad.<\/p><p>Al mismo tiempo, los invito a que\u00a0<em>gusten y vean al Se\u00f1or<\/em>\u00a0\u2014gusten y vean al Se\u00f1or\u2014, los invito a que vuelvan una y otra vez a aquella primera mirada de la que surgi\u00f3 todo. Sin esto, las fuerzas van menguando y el compromiso pastoral corre el riesgo de quedar en una est\u00e9ril prestaci\u00f3n de servicios, en un sucederse de tareas que se deben hacer, pero que terminan por no trasmitir nada m\u00e1s que cansancio y frustraci\u00f3n. Sin embargo, permaneciendo en contacto con el rostro de Cristo, busc\u00e1ndolo en las Escrituras y contempl\u00e1ndolo en silenciosa adoraci\u00f3n \u2014en silenciosa adoraci\u00f3n\u2014 ante el sagrario, lo reconocer\u00e1n en el rostro de aquellos a quienes sirven y se sentir\u00e1n transportados por una \u00edntima alegr\u00eda, que incluso en las dificultades deja paz en el coraz\u00f3n. Esto es lo que necesitamos \u2014hoy y siempre\u2014, no personas ocupadas y distra\u00eddas que llevan adelante proyectos, quiz\u00e1s con el riesgo de parecer amargadas a causa de una vida que no es ciertamente f\u00e1cil, no. El cristiano es aquel que es capaz de adorar, adorar en silencio. Y despu\u00e9s de esta adoraci\u00f3n brota la actividad. Pero no olviden la adoraci\u00f3n. Nosotros hemos perdido un poco el sentido de la adoraci\u00f3n en esta \u00e9poca del pragmatismo. No se olviden de adorar y, desde la adoraci\u00f3n, hagan las cosas. Es necesario volver a la fuente, al rostro de Jes\u00fas, a gustar de su presencia; es \u00c9l nuestro tesoro (cf.\u00a0<em>Mt\u00a0<\/em>13,44), la perla preciosa por la cual vale la pena gastar todo (cf.\u00a0<em>Mt\u00a0<\/em>13,45-46)<em>.\u00a0<\/em>Los hermanos y las hermanas de Mongolia, que tienen un noble sentido de lo sagrado y \u2014como es t\u00edpico en el continente asi\u00e1tico\u2014 una amplia y acrisolada historia religiosa, esperan de ustedes este testimonio, y saben reconocer su autenticidad. Es un testimonio que ustedes deben dar, porque el Evangelio no crece haciendo proselitismo, el Evangelio crece dando testimonio.<\/p><p>El Se\u00f1or Jes\u00fas, cuando envi\u00f3 a los suyos en el mundo, no los mand\u00f3 a difundir un pensamiento pol\u00edtico, sino a testimoniar con la vida la novedad de la relaci\u00f3n con su Padre, para que fuese \u00abPadre nuestro\u00bb (cf.\u00a0<em>Jn\u00a0<\/em>20,17), activando de esa manera una concreta fraternidad con cada pueblo. La Iglesia que nace de este mandato es una Iglesia pobre, que se apoya s\u00f3lo sobre una fe genuina, sobre la inerme y desarmante potencia del Resucitado, capaz de aliviar los sufrimientos de la humanidad herida. Es por eso que los gobiernos y las instituciones seculares no tienen nada que temer de la acci\u00f3n evangelizadora de la Iglesia, porque no tiene ninguna agenda pol\u00edtica que sacar adelante, sino que s\u00f3lo conoce la fuerza humilde de la gracia de Dios y de una Palabra de misericordia y de verdad, capaz de promover el bien de todos.<\/p><p>Para llevar a cabo esta misi\u00f3n, Cristo ha dado a su Iglesia una estructura que recuerda la armon\u00eda que hay entre los distintos miembros del cuerpo humano. \u00c9l es la cabeza, es decir, la mente que sigue gui\u00e1ndola, infundiendo en el Cuerpo, o sea, en nosotros, su mismo Esp\u00edritu, que act\u00faa sobre todo en esos signos de vida nueva que son los sacramentos. Para garantizar la autenticidad y la eficacia, ha instituido el orden sacerdotal, marcado por una \u00edntima uni\u00f3n con \u00c9l, con \u00c9l que es el buen Pastor que da la vida por su reba\u00f1o. Tambi\u00e9n t\u00fa, don Peter, has sido llamado para esta misi\u00f3n, gracias por haber compartido tu experiencia con nosotros. De ese modo tambi\u00e9n el santo Pueblo de Dios que peregrina en Mongolia posee la plenitud de los dones espirituales. Y en esta perspectiva los invito a ver en el obispo no un\u00a0<em>manager<\/em>, sino la imagen viva de Cristo buen Pastor que re\u00fane y gu\u00eda a su pueblo; un disc\u00edpulo colmado del carisma apost\u00f3lico para que edifique vuestra fraternidad en Cristo y la radique cada vez m\u00e1s en esta naci\u00f3n con una noble identidad cultural. Adem\u00e1s, el hecho de que vuestro obispo sea Cardenal a\u00f1ade una ulterior expresi\u00f3n de cercan\u00eda: todos ustedes, lejanos s\u00f3lo f\u00edsicamente, est\u00e1n muy cerca del coraz\u00f3n de Pedro; y toda la Iglesia est\u00e1 cerca de ustedes, de vuestra comunidad, que es verdaderamente cat\u00f3lica, es decir, universal, pues atrae hacia Mongolia la simpat\u00eda de muchos hermanos y hermanas esparcidos por el mundo, en una gran comuni\u00f3n eclesial.<\/p><p>Y subrayo esta palabra:\u00a0<em>comuni\u00f3n<\/em>. La Iglesia no se comprende en base a un criterio puramente funcional; no, la Iglesia no es una empresa funcional, la Iglesia no crece haciendo proselitismo, como ya he dicho. La Iglesia es algo distinto. La palabra \u00abcomuni\u00f3n\u00bb nos explica bien qu\u00e9 es la Iglesia. En este cuerpo de la Iglesia, el obispo no hace de moderador de distintos miembros bas\u00e1ndose tal vez en el principio de la mayor\u00eda, sino en virtud de un principio espiritual, por el cual Jes\u00fas mismo se hace presente en la persona del obispo para asegurar la comuni\u00f3n de su Cuerpo m\u00edstico. En otras palabras, la unidad de la Iglesia no es una cuesti\u00f3n de orden y de respeto, ni siquiera una buena estrategia para \u00abhacer amigos\u00bb, es una cuesti\u00f3n de fe y de amor al Se\u00f1or, es fidelidad a \u00c9l. Por eso es importante que todos los componentes eclesiales se aglutinen alrededor del obispo, que representa a Cristo vivo en medio de su Pueblo, construyendo esa comuni\u00f3n sinodal que ya es anuncio y que tanto ayuda a inculturar la fe.<\/p><p>Queridos misioneros y misioneras, gusten y vean el don que son ustedes, gusten y vean la belleza de darse totalmente a Cristo que los ha llamado a testimoniar su amor precisamente aqu\u00ed en Mongolia. Sigan haci\u00e9ndolo cultivando la comuni\u00f3n. Ll\u00e9venlo a cabo en la sencillez de una vida sobria, a imitaci\u00f3n del Se\u00f1or, que entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n sobre un mulo y que se despoj\u00f3 incluso de sus vestiduras en la cruz. Est\u00e9n siempre cerca de la gente, con esa cercan\u00eda que es la actitud de Dios: Dios es cercano, compasivo y tierno \u2014cercan\u00eda, compasi\u00f3n y ternura\u2014. Sean as\u00ed con la gente, atendi\u00e9ndolos personalmente, aprendiendo la lengua, respetando y amando su cultura, no dej\u00e1ndose tentar por las seguridades mundanas, sino permaneciendo firmes en el Evangelio a trav\u00e9s de una ejemplar rectitud de vida espiritual y moral. Sencillez y cercan\u00eda, sin cansarse de llevar a Jes\u00fas los rostros y las historias que encuentran, los problemas y las preocupaciones, gastando tiempo en la oraci\u00f3n cotidiana, que les permitir\u00e1 mantenerse en pie ante el cansancio del servicio y alcanzar del \u00abDios de todo consuelo\u00bb (<em>2<\/em>\u00a0<em>Co\u00a0<\/em>1,3) la esperanza que hemos de llevar a los corazones de cuantos sufren.<\/p><p>Hermanos y hermanas, cerca del Se\u00f1or se refuerza en nosotros una certeza, como nos revela nuevamente el Salmo 34: \u00abNada faltar\u00e1 a los que lo temen [\u2026]. Los que buscan al Se\u00f1or no carecen de nada\u00bb (vv. 10-11). Es cierto que los desequilibrios y las contradicciones de la vida afectan tambi\u00e9n a los creyentes, y que los evangelizadores no est\u00e1n dispensados de esa carga de inquietud que pertenece a la condici\u00f3n humana. El salmista no teme hablar de la malicia y de los malhechores, pero recuerda que el Se\u00f1or, ante el grito de los humildes, \u00ablos libra de todas sus angustias\u00bb, porque \u00abest\u00e1 cerca del que sufre y salva a los que est\u00e1n abatidos\u00bb (vv. 18-19). Por esto, la Iglesia se presenta ante el mundo como una voz solidaria con todos los pobres y los necesitados, no calla ante las injusticias y con mansedumbre se compromete a promover la dignidad de cada ser humano.<\/p><p>Queridos amigos, en este camino de disc\u00edpulos misioneros ustedes tienen un pilar seguro, nuestra Madre celestial, que \u2014me ha gustado mucho descubrirlo\u2014 ha querido darles un signo tangible de su presencia discreta y premurosa dejando que se encontrase una imagen suya en un vertedero. En un lugar de desechos ha aparecido esta hermosa estatua de la Inmaculada. Ella, sin mancha, inmune al pecado, ha querido hacerse cercana hasta el punto de ser confundida con los deshechos de la sociedad, de forma que de la suciedad de la basura ha surgido la pureza de la Santa Madre de Dios, la Madre del Cielo. He conocido una interesante tradici\u00f3n mongola de la\u00a0<em>suun dalai ijii<\/em>, la mam\u00e1 del coraz\u00f3n grande como un oc\u00e9ano de leche. Si en la narraci\u00f3n de la\u00a0<em>Historia secreta de los mongoles<\/em>, una luz que desciende a trav\u00e9s de la abertura superior de la\u00a0<em>ger\u00a0<\/em>fecunda la m\u00edtica reina Alan Qo\u2019a, as\u00ed tambi\u00e9n ustedes pueden contemplar en la maternidad de la Virgen Mar\u00eda la acci\u00f3n de la luz divina, que desde lo alto acompa\u00f1a cada d\u00eda los pasos de vuestra Iglesia.<\/p><p>Alzando la mirada a Mar\u00eda, ser\u00e1n fortalecidos, viendo que la peque\u00f1ez no es un problema, sino una respuesta. S\u00ed, Dios ama la peque\u00f1ez y le gusta hacer obras grandes a trav\u00e9s de la peque\u00f1ez, como atestigua Mar\u00eda (cf.\u00a0<em>Lc\u00a0<\/em>1,48-49). Hermanos, hermanas, no tengan miedo de los n\u00fameros reducidos, de los \u00e9xitos que no llegan, de la relevancia que no aparece. No es este el camino de Dios. Miremos a Mar\u00eda, que en su peque\u00f1ez es m\u00e1s grande que el cielo, porque ha acogido a Aquel que ni el cielo ni lo m\u00e1s alto del cielo puede contener (cf.\u00a0<em>1 Re\u00a0<\/em>8,27). Hermanos y hermanas, encomend\u00e9monos a ella, pidiendo un celo renovado, un amor ardiente que no se cansa de testimoniar el Evangelio con alegr\u00eda. Y sigan adelante, con valent\u00eda, no se cansen de avanzar. Muchas gracias por vuestro testimonio. \u00c9l, el Se\u00f1or, los ha elegido y cree en ustedes, yo estoy con ustedes, y con todo el coraz\u00f3n les digo: gracias, gracias por vuestro testimonio, gracias por vuestra vida gastada por el Evangelio. Contin\u00faen as\u00ed, constantes en la oraci\u00f3n, contin\u00faen creativos en la caridad, contin\u00faen firmes en la comuni\u00f3n, alegres y mansos en todo y con todos. Los bendigo de coraz\u00f3n y los recuerdo. Y ustedes, por favor, no se olviden de rezar por m\u00ed. Gracias.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MONGOLIA | El Evangelio no crece haciendo proselitismo, el Evangelio crece dando testimonio, as\u00ed lo expresaba el Santo Padre Francisco al compartir su mensaje en el encuentro con los Obispos, Sacerdotes y Misioneros, consagrados, consagradas y agentes pastorales. 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