{"id":240554,"date":"2023-10-15T11:18:11","date_gmt":"2023-10-15T14:18:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=240554"},"modified":"2023-10-15T11:18:13","modified_gmt":"2023-10-15T14:18:13","slug":"mons-olivera-ponemos-la-maternidad-de-cada-mujer-bajo-el-cuidado-de-la-virgen-y-que-ella-pueda-ser-el-reflejo-para-que-la-sigan-viviendo-con-esa-generosidad-y-amor-que-solo-una","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/mons-olivera-ponemos-la-maternidad-de-cada-mujer-bajo-el-cuidado-de-la-virgen-y-que-ella-pueda-ser-el-reflejo-para-que-la-sigan-viviendo-con-esa-generosidad-y-amor-que-solo-una\/","title":{"rendered":"Mons. Olivera | Ponemos la maternidad de cada mujer, bajo el cuidado de la\u00a0Virgen\u00a0y que Ella pueda ser el reflejo para que la sigan viviendo\u00a0con esa generosidad y amor que solo una\u00a0madre\u00a0tiene y sabe dar"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Mons. Olivera | Ponemos la maternidad de cada mujer, bajo el cuidado de la\u00a0Virgen\u00a0y que Ella pueda ser el reflejo para que la sigan viviendo\u00a0con esa generosidad y amor que solo una\u00a0madre\u00a0tiene y sabe dar<\/strong>, as\u00ed cerraba s<a href=\"https:\/\/www.mdzol.com\/sociedad\/2023\/10\/15\/ella-es-maria-la-madre-de-todos-376184.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">u nota el diario digital <strong>MDZ<\/strong><\/a> de <strong>Mendoza<\/strong> el Obispo Castrense de Argentina al reflexionar sobre el d\u00eda de la madre. El art\u00edculo difundido hoy, titulado <strong>\u201cElla es Mar\u00eda, la madre de todos\u201d<\/strong>, <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong> recuerda tambi\u00e9n a su madre e infancia, tambi\u00e9n nos recuerda el origen de la festividad.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, lo se\u00f1alaba, \u201c<strong><em>soy el menor de 13 hermanos y valoramos, m\u00e1s a\u00fan, de nuestra&nbsp;<\/em><\/strong><strong><em>madre<\/em><\/strong><strong><em>, primeramente, el don de la vida y tambi\u00e9n su esfuerzo. Para los creyentes, el&nbsp;<\/em><\/strong><strong><em>d\u00eda de la madre<\/em><\/strong><strong><em>, tiene que ver con&nbsp;algo religioso, en 1931 el Papa P\u00edo XI dedic\u00f3 el d\u00eda 11 de octubre a la&nbsp;<\/em><\/strong><strong><em>\u00abDivina Maternidad de Mar\u00eda\u00bb<\/em><\/strong><strong><em>; como recuerdo de que 1500 a\u00f1os antes, en 431, el Concilio de \u00c9feso hab\u00eda proclamado a&nbsp;<\/em><\/strong><strong><em>Mar\u00eda<\/em><\/strong><strong><em>&nbsp;verdadera&nbsp;<\/em><\/strong><strong><em>Madre de Cristo<\/em><\/strong><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, adem\u00e1s dec\u00eda en otro p\u00e1rrafo, <strong><em>\u201c(\u2026) siempre me gust\u00f3 pensar en la&nbsp;<\/em><\/strong><strong><em>madre<\/em><\/strong><strong><em>, en lo que significa ese coraz\u00f3n tierno de la madre, la preocupaci\u00f3n por sus hijos, el dolor para darnos la vida, la valent\u00eda para llevarnos nueve meses&nbsp;con entusiasmo, con alegr\u00eda, con gratitud. Muchas&nbsp;<\/em><\/strong><strong><em>madres<\/em><\/strong><strong><em>&nbsp;se sienten as\u00ed y contemplan, podr\u00edamos decir, este misterio de ser instrumentos de la vida en la uni\u00f3n con el hombre, la posibilidad- siempre milagrosa- es que nazca un nuevo ser en el propio seno de cada madre\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sintetizando en final de su publicaci\u00f3n, <strong>Mons. Olivera<\/strong> nos comparte, <strong><em>\u201ctodo lo que atente contra la mujer y todo lo que atente contra esta posibilidad de la maternidad, no solo se atenta contra Dios sino podr\u00edamos decir es contra natura, porque el coraz\u00f3n de las mujeres, as\u00ed- todo tierno- el coraz\u00f3n de las mujeres es fortaleza, es misericordia, es cercan\u00eda, es cari\u00f1o, es afecto sin mezquindades. Celebrar el&nbsp;<\/em><\/strong><strong><em>d\u00eda de la madre<\/em><\/strong><strong><em>, es otra buena ocasi\u00f3n para poner nuestra mirada en la&nbsp;<\/em><\/strong><strong><em>Madre de todos<\/em><\/strong><strong><em>: la&nbsp;<\/em><\/strong><strong><em>Virgen Mar\u00eda<\/em><\/strong><strong><em>, \u201ctestamento m\u00e1s preciado que nos dej\u00f3 Jes\u00fas en la cruz\u201d, escuchar del mismo Jes\u00fas \u201cHe ah\u00ed a tu madre\u201d, nos llena el coraz\u00f3n de consuelo y confianza\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa la nota de <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong>, Obispo Castrense de Argentina:<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong>Ella es Mar\u00eda, la madre de todos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando yo era chico- tengo ahora 64 a\u00f1os ahora- celebramos con certera claridad el&nbsp;<strong>d\u00eda de la madre<\/strong>&nbsp;y el d\u00eda del padre. Recordamos con mucha alegr\u00eda, a lo que todo el a\u00f1o disfrut\u00e1bamos de nuestras&nbsp;<strong>madres<\/strong>, pero un d\u00eda especial la reconoc\u00edamos, le agradec\u00edamos, la honr\u00e1bamos de modo especial. Sin lugar a dudas era un acontecimiento que recuerdo con mucho gozo: los d\u00edas de la madre. Soy el menor de 13 hermanos y valoramos, m\u00e1s a\u00fan, de nuestra&nbsp;<strong>madre<\/strong>, primeramente el don de la vida y tambi\u00e9n su esfuerzo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para los creyentes, el&nbsp;<strong>d\u00eda de la madre<\/strong>, tiene que ver con&nbsp;algo religioso, en 1931 el Papa P\u00edo XI dedic\u00f3 el d\u00eda 11 de octubre a la&nbsp;<strong>\u00abDivina Maternidad de Mar\u00eda\u00bb<\/strong>; como recuerdo de que 1500 a\u00f1os antes, en 431, el Concilio de \u00c9feso hab\u00eda proclamado a&nbsp;<strong>Mar\u00eda<\/strong>&nbsp;verdadera&nbsp;<strong>Madre de Cristo<\/strong> (actualmente el d\u00eda de&nbsp;<strong>Mar\u00eda<\/strong>, Madre de Dios se celebra el 1\u00b0de enero). A partir de esa celebraci\u00f3n, en Argentina (en ese entonces presidida por Jos\u00e9 F. Uriburu), se eligi\u00f3 que el domingo posterior o el anterior a esa fecha se festeje el&nbsp;<strong>D\u00eda de la Madre<\/strong>. Con el correr de los a\u00f1os, se estableci\u00f3 que sea siempre el tercer domingo de octubre.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de esta historia podr\u00edamos decir colectiva y personal que he referido, siempre me gust\u00f3 pensar en la&nbsp;<strong>madre<\/strong>, en lo que significa ese coraz\u00f3n tierno de la madre, la preocupaci\u00f3n por sus hijos, el dolor para darnos la vida, la valent\u00eda para llevarnos nueve meses&nbsp;con entusiasmo, con alegr\u00eda, con gratitud. Muchas&nbsp;<strong>madres<\/strong>&nbsp;se sienten as\u00ed y contemplan, podr\u00edamos decir, este misterio de ser instrumentos de la vida en la uni\u00f3n con el hombre, la posibilidad- siempre milagrosa- es que nazca un nuevo ser en el propio seno de cada madre.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Madre<\/strong>&nbsp;que est\u00e1 llamada a ser as\u00ed, \u201cSagrario de la humanidad\u201d, porque el que est\u00e1 ah\u00ed y va a nacer, es un ser que es imagen y semejanza de Dios maravilloso poder contemplar este don, y eso hace sagrado tambi\u00e9n ese vientre, como sagrada es la vida propia de la mujer, sin dudas. Y aunque abunden confusiones, en nuestro tiempo cultural en que vivimos, siempre triunfa la vida, la verdad es esplendorosa y nunca hay que desanimarse porque la vida es un don de Dios, y nosotros debemos cuidarla, protegerla y acoger toda vida, cada vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Me gusta destacar tambi\u00e9n lo siguiente, hemos crecido escuchando que la mujer es \u201csexo d\u00e9bil\u201d, capaz referido a su ternura; porque cu\u00e1ntas veces las madres que son dejadas o abandonadas por sus maridos- por distintas circunstancias que no vienen al caso- son las que llevan adelante la crianza de sus hijos, la que llevan adelante el acompa\u00f1arlos, las que se llevan adelante alimentarlos- no pocas veces sin la ayuda de la otra parte- ; las que est\u00e1n as\u00ed de pie acompa\u00f1ando. Cu\u00e1ntas veces vemos a las mujeres- hijas de padres ancianos- que se hacen cargo y se vuelven como como \u201cmadre\u201d de sus propios padres, acompa\u00f1ando la vejez, comprendiendo, preocup\u00e1ndose, cuidando.<\/p>\n\n\n\n<p>Cu\u00e1ntas veces vemos a mujeres en la cama de los hospitales acompa\u00f1ando el dolor de sus hijos en situaciones de enfermedad. All\u00ed est\u00e1n las mujeres fuertes, valientes, de pie. Nada de debilidad, muy por el contrario, con la fortaleza que brota de su amor maternal.<br>En esta misma l\u00ednea de presencia y confianza, podemos decir que: no son las madres los que reciben las primeras palabras de sus hijos- tiernas palabras de los ni\u00f1os-, no son las madre, tambi\u00e9n, las que acompa\u00f1an a dar los primeros pasos, no son las madres las que reciben tantas confidencias de nosotros- sus hijos-; no son las madres o el coraz\u00f3n de madre, la ternura de la madre, que est\u00e1 dispuesta a recibir alegr\u00edas y dolores, siempre, con actitud de abrazo, de comprensi\u00f3n, de solidaridad; no son las hermanas religiosas- las hermanitas- que vemos en hospitales o en casa de solidaridad o acompa\u00f1ando ni\u00f1os en hogares, en esa ternura de maternidad consagrada, que no se reduce solo a parir un hijo sino a cuidarlo y custodiarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, todo lo que atente contra la mujer y todo lo que atente contra esta posibilidad de la maternidad, no solo se atenta contra Dios sino podr\u00edamos decir es contra natura, porque el coraz\u00f3n de las mujeres, as\u00ed- todo tierno- el coraz\u00f3n de las mujeres es fortaleza, es misericordia, es cercan\u00eda, es cari\u00f1o, es afecto sin mezquindades. Celebrar el&nbsp;<strong>d\u00eda de la madre<\/strong>, es otra buena ocasi\u00f3n para poner nuestra mirada en la&nbsp;<strong>Madre de todos<\/strong>: la&nbsp;<strong>Virgen Mar\u00eda<\/strong>, \u201ctestamento m\u00e1s preciado que nos dej\u00f3 Jes\u00fas en la cruz\u201d, escuchar del mismo Jes\u00fas \u201cHe ah\u00ed a tu madre\u201d, nos llena el coraz\u00f3n de consuelo y confianza.<\/p>\n\n\n\n<p>Ponemos la maternidad de cada mujer, bajo el cuidado de la&nbsp;<strong>Virgen&nbsp;<\/strong>y que Ella pueda ser el reflejo para que la sigan viviendo&nbsp;con esa generosidad y amor que solo una&nbsp;<strong>madre<\/strong>&nbsp;tiene y sabe dar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a1Muy feliz d\u00eda de la Madre!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>*&nbsp;Monse\u00f1or Santiago Olivera, es Obispo Castrense de Argentina.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mons. Olivera | Ponemos la maternidad de cada mujer, bajo el cuidado de la\u00a0Virgen\u00a0y que Ella pueda ser el reflejo para que la sigan viviendo\u00a0con esa generosidad y amor que solo una\u00a0madre\u00a0tiene y sabe dar, as\u00ed cerraba su nota el diario digital MDZ de Mendoza el Obispo Castrense de Argentina al reflexionar sobre el d\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":17123,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[64,66],"tags":[65,18,68],"class_list":["post-240554","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mons-santiago-olivera","category-obispado-castrense-de-argentina","tag-mons-santiago-olivera","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-obispo-castrense-de-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/240554","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=240554"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/240554\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17123"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=240554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=240554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=240554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}