{"id":240571,"date":"2023-10-18T08:00:00","date_gmt":"2023-10-18T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=240571"},"modified":"2023-10-18T09:22:58","modified_gmt":"2023-10-18T12:22:58","slug":"papa-francisco-la-evangelizacion-no-se-hace-por-proselitismo-sino-por-testimonio-por-atraccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-evangelizacion-no-se-hace-por-proselitismo-sino-por-testimonio-por-atraccion\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La evangelizaci\u00f3n no se hace por proselitismo, sino por testimonio, por atracci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | La evangelizaci\u00f3n no se hace por proselitismo, sino por testimonio, por atracci\u00f3n<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles. Celebrada en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, continuando con el ciclo de catequesis <strong>\u201cLa pasi\u00f3n por la evangelizaci\u00f3n: El celo apost\u00f3lico del creyente\u201d<\/strong>, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema, <strong>\u201cSan Carlos de Foucauld, coraz\u00f3n pulsante de la caridad de la vida nuestra\u201d<\/strong> (Lectura: Lc 2,51-52).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, nos dec\u00eda el <strong>Papa<\/strong>, <strong><em>\u201ccontinuamos nuestro encuentro con algunos testigos cristianos, ricos de celo en el anuncio del Evangelio. Hoy quisiera hablaros de un hombre que hizo de Jes\u00fas y de sus hermanos m\u00e1s pobres la pasi\u00f3n de su vida. Me refiero a san Carlos de Foucauld que, \u00abpartiendo de su intensa experiencia de Dios, hizo un camino de transformaci\u00f3n hasta sentirse hermano de todos\u00bb (Carta Enc\u00edclica Hermanos todos, 286)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, pregunt\u00f3: <strong><em>\u201c\u00bfY cu\u00e1l era el \u00absecreto\u00bb de Charles de Foucauld, de su vida? \u00c9l, despu\u00e9s de haber vivido una juventud lejos de Dios, sin creer en nada, salvo en la b\u00fasqueda desordenada del placer, se lo conf\u00eda a un amigo no creyente, a quien, despu\u00e9s de haberse convertido acogiendo la gracia del perd\u00f3n de Dios en la Confesi\u00f3n, le revela la raz\u00f3n de su vida. Escribe: \u00abHe perdido mi coraz\u00f3n por Jes\u00fas de Nazaret\u00bb [1]\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, el <strong>Santo Padre<\/strong>, se\u00f1al\u00f3 del santo, <strong><em>\u201caconsejado por su confesor, va a Tierra Santa para visitar los lugares donde vivi\u00f3 el Se\u00f1or y caminar por donde camin\u00f3 el Maestro. En particular, es en Nazaret donde se da cuenta de que debe formarse en la escuela de Cristo. Experimenta una intensa relaci\u00f3n con el Se\u00f1or, pasa largas horas leyendo los Evangelios y se siente como su hermano peque\u00f1o\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> tambi\u00e9n, contaba, <strong><em>\u201cCharles deja que Jes\u00fas act\u00fae en silencio, convencido de que la \u00abvida eucar\u00edstica\u00bb evangeliza. De hecho, cree que Cristo es el primer evangelizador. Por eso permanece en oraci\u00f3n a los pies de Jes\u00fas, ante el sagrario, durante unas diez horas al d\u00eda, seguro de que all\u00ed reside la fuerza evangelizadora y sintiendo que es Jes\u00fas quien le acerca a tantos hermanos y hermanas lejanos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Respecto de esto \u00faltimo, pregunt\u00f3 y respondi\u00f3 el Pont\u00edfice: <strong><em>\u201cY nosotros, me pregunto, \u00bfcreemos en el poder de la Eucarist\u00eda? Nuestro ir hacia los dem\u00e1s, nuestro servicio, \u00bfencuentra ah\u00ed, en la adoraci\u00f3n, su comienzo y su plenitud? Estoy convencido de que hemos perdido el sentido de la adoraci\u00f3n; debemos recuperarlo, comenzando por nosotros los consagrados, obispos, sacerdotes, monjas y todas las personas consagradas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ampliando, agregaba el <strong>Santo Padre<\/strong>, <strong><em>\u201cCharles de Foucauld escrib\u00eda: \u00abTodo cristiano es un ap\u00f3stol\u00bb [4]; y recordaba a un amigo que \u00abjunto a los sacerdotes necesitamos laicos que vean lo que el sacerdote no ve, que evangelicen con una cercan\u00eda de caridad, con una bondad para con todos, con un afecto siempre dispuesto a entregarse\u00bb [5].<\/em><\/strong><strong><em> Laicos que sean santos, no trepas. Y esos laicos, esas laicas enamorados de Jes\u00fas hacen comprender al sacerdote que no es un funcionario, que es un mediador, un sacerdote. Cu\u00e1nta necesidad tenemos los sacerdotes de tener a nuestro lado a esos laicos que creen en serio y con su testimonio nos ense\u00f1an el camino\u00bb.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, dec\u00eda del Santo, \u201cSan Carlos de Foucauld, figura prof\u00e9tica para nuestro tiempo, fue testigo de la belleza de comunicar el Evangelio mediante el apostolado de la mansedumbre: \u00e9l, que se sent\u00eda \u00abhermano universal\u00bb y acog\u00eda a todos, nos muestra la fuerza evangelizadora de la mansedumbre, de la ternura. No olvidemos que el estilo de Dios reside en tres palabras: cercan\u00eda, compasi\u00f3n y ternura. Dios est\u00e1 siempre cerca, siempre compasivo, siempre tierno\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalizando, el <strong>Santo Padre<\/strong> comparti\u00f3, <strong><em>\u201cvivir la bondad de Jes\u00fas le llev\u00f3 a forjar lazos fraternales de amistad con los pobres, con los tuareg, con los m\u00e1s alejados de su mentalidad. La bondad es sencilla y pide ser personas sencillas, que no tengan miedo de regalar una sonrisa.<\/em><\/strong><strong><em> La evangelizaci\u00f3n no se hace por proselitismo, sino por testimonio, por atracci\u00f3n. Pregunt\u00e9monos, pues, si llevamos alegr\u00eda cristiana, mansedumbre cristiana, ternura cristiana, compasi\u00f3n cristiana, cercan\u00eda cristiana a nosotros mismos y a los dem\u00e1s\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>La catequesis. Pasi\u00f3n por la evangelizaci\u00f3n: el celo apost\u00f3lico del creyente. 23. San Carlos de Foucauld, coraz\u00f3n palpitante de caridad en la vida oculta<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p><p>Continuamos nuestro encuentro con algunos testigos cristianos, ricos de celo en el anuncio del Evangelio. Celo apost\u00f3lico, celo por el anuncio: estamos pasando revista a algunos cristianos que fueron ejemplo de este celo apost\u00f3lico. Hoy quisiera hablaros de un hombre que hizo de Jes\u00fas y de sus hermanos m\u00e1s pobres la pasi\u00f3n de su vida. Me refiero a san Carlos de Foucauld que, \u00abpartiendo de su intensa experiencia de Dios, hizo un camino de transformaci\u00f3n hasta sentirse hermano de todos\u00bb (Carta Enc\u00edclica Hermanos todos, 286).<\/p><p>\u00bfY cu\u00e1l era el \u00absecreto\u00bb de Charles de Foucauld, de su vida? \u00c9l, despu\u00e9s de haber vivido una juventud lejos de Dios, sin creer en nada, salvo en la b\u00fasqueda desordenada del placer, se lo conf\u00eda a un amigo no creyente, a quien, despu\u00e9s de haberse convertido acogiendo la gracia del perd\u00f3n de Dios en la Confesi\u00f3n, le revela la raz\u00f3n de su vida. Escribe: \u00abHe perdido mi coraz\u00f3n por Jes\u00fas de Nazaret\u00bb [1]. El hermano Charles nos recuerda as\u00ed que el primer paso para evangelizar es tener a Jes\u00fas en el coraz\u00f3n, es \u00abperder la cabeza\u00bb por \u00c9l. Si esto no sucede, dif\u00edcilmente podremos demostrarlo con nuestras vidas. En cambio, corremos el riesgo de hablar de nosotros mismos, de nuestro grupo, de una moral o, peor a\u00fan, de un conjunto de reglas, pero no de Jes\u00fas, de su amor, de su misericordia. Veo esto en alg\u00fan nuevo movimiento que est\u00e1 surgiendo: hablan de su visi\u00f3n de la humanidad, hablan de su espiritualidad y sienten un nuevo camino&#8230; Pero, \u00bfpor qu\u00e9 no hablan de Jes\u00fas? Hablan de muchas cosas, de organizaci\u00f3n, de caminos espirituales, pero no saben hablar de Jes\u00fas. Creo que hoy ser\u00eda bueno que cada uno de nosotros se preguntara: \u00bftengo a Jes\u00fas en el centro de mi coraz\u00f3n? \u00bfHe perdido un poco la cabeza por Jes\u00fas?<\/p><p>Carlos s\u00ed, hasta el punto de pasar de la atracci\u00f3n por Jes\u00fas a la imitaci\u00f3n de Jes\u00fas. Aconsejado por su confesor, va a Tierra Santa para visitar los lugares donde vivi\u00f3 el Se\u00f1or y caminar por donde camin\u00f3 el Maestro. En particular, es en Nazaret donde se da cuenta de que debe formarse en la escuela de Cristo. Experimenta una intensa relaci\u00f3n con el Se\u00f1or, pasa largas horas leyendo los Evangelios y se siente como su hermano peque\u00f1o. Y conociendo a Jes\u00fas, surge en \u00e9l el deseo de darlo a conocer. Siempre sucede as\u00ed: a medida que cada uno de nosotros va conociendo m\u00e1s a Jes\u00fas, surge en \u00e9l el deseo de darlo a conocer, de compartir ese tesoro. Al comentar el relato de la visita de la Virgen a santa Isabel, le hace decir: \u00abMe he entregado al mundo&#8230; llevadme al mundo\u00bb. S\u00ed, pero \u00bfc\u00f3mo hacerlo? Como Mar\u00eda en el misterio de la Visitaci\u00f3n: \u00aben silencio, con el ejemplo, con la vida\u00bb [2]. Con la vida, porque \u00abtoda nuestra existencia -escribe el Hermano Charles- debe gritar el Evangelio\u00bb [3]. Y muchas veces nuestra existencia grita mundanidad, grita muchas estupideces, cosas extra\u00f1as, y \u00e9l dice: \u00abNo, toda nuestra existencia debe gritar el Evangelio\u00bb.<\/p><p>Decide entonces instalarse en regiones lejanas para gritar el Evangelio en silencio, viviendo en el esp\u00edritu de Nazaret, en la pobreza y el ocultamiento. Va al desierto del Sahara, entre no cristianos, y llega all\u00ed como amigo y hermano, llevando la mansedumbre de Jes\u00fas Eucarist\u00eda. Charles deja que Jes\u00fas act\u00fae en silencio, convencido de que la \u00abvida eucar\u00edstica\u00bb evangeliza. De hecho, cree que Cristo es el primer evangelizador. Por eso permanece en oraci\u00f3n a los pies de Jes\u00fas, ante el sagrario, durante unas diez horas al d\u00eda, seguro de que all\u00ed reside la fuerza evangelizadora y sintiendo que es Jes\u00fas quien le acerca a tantos hermanos y hermanas lejanos. Y nosotros, me pregunto, \u00bfcreemos en el poder de la Eucarist\u00eda? Nuestro ir hacia los dem\u00e1s, nuestro servicio, \u00bfencuentra ah\u00ed, en la adoraci\u00f3n, su comienzo y su plenitud? Estoy convencido de que hemos perdido el sentido de la adoraci\u00f3n; debemos recuperarlo, comenzando por nosotros los consagrados, obispos, sacerdotes, monjas y todas las personas consagradas. \u00abPerder\u00bb el tiempo ante el sagrario, recuperar el sentido de la adoraci\u00f3n.<\/p><p>Charles de Foucauld escrib\u00eda: \u00abTodo cristiano es un ap\u00f3stol\u00bb [4]; y recordaba a un amigo que \u00abjunto a los sacerdotes necesitamos laicos que vean lo que el sacerdote no ve, que evangelicen con una cercan\u00eda de caridad, con una bondad para con todos, con un afecto siempre dispuesto a entregarse\u00bb [5]. Laicos que sean santos, no trepas. Y esos laicos, esas laicas enamorados de Jes\u00fas hacen comprender al sacerdote que no es un funcionario, que es un mediador, un sacerdote. Cu\u00e1nta necesidad tenemos los sacerdotes de tener a nuestro lado a esos laicos que creen en serio y con su testimonio nos ense\u00f1an el camino\u00bb. Con esta experiencia, Charles de Foucauld se anticipa al tiempo del Concilio Vaticano II, se da cuenta de la importancia de los laicos y comprende que el anuncio del Evangelio es responsabilidad de todo el pueblo de Dios. Pero, \u00bfc\u00f3mo aumentar esta participaci\u00f3n? De la misma manera que lo hizo Charles de Foucauld: arrodill\u00e1ndonos y acogiendo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, que suscita siempre nuevas formas de compromiso, de encuentro, de escucha y de di\u00e1logo, siempre en colaboraci\u00f3n y confianza, siempre en comuni\u00f3n con la Iglesia y los pastores.<\/p><p>San Carlos de Foucauld, figura prof\u00e9tica para nuestro tiempo, fue testigo de la belleza de comunicar el Evangelio mediante el apostolado de la mansedumbre: \u00e9l, que se sent\u00eda \u00abhermano universal\u00bb y acog\u00eda a todos, nos muestra la fuerza evangelizadora de la mansedumbre, de la ternura. No olvidemos que el estilo de Dios reside en tres palabras: cercan\u00eda, compasi\u00f3n y ternura. Dios est\u00e1 siempre cerca, siempre compasivo, siempre tierno. Y el testimonio cristiano debe ir por este camino: de cercan\u00eda, de compasi\u00f3n, de ternura. Y \u00e9l era as\u00ed, manso y tierno. Quer\u00eda que quien se encontrara con \u00e9l viera, a trav\u00e9s de su bondad, la bondad de Jes\u00fas. Dec\u00eda que, de hecho, era \u00absiervo de uno que es mucho mejor que yo\u00bb [6]. Vivir la bondad de Jes\u00fas le llev\u00f3 a forjar lazos fraternales de amistad con los pobres, con los tuareg, con los m\u00e1s alejados de su mentalidad. Poco a poco, esos lazos generaron fraternidad, inclusi\u00f3n, aprecio por la cultura del otro. La bondad es sencilla y pide ser personas sencillas, que no tengan miedo de regalar una sonrisa. Y con una sonrisa, con su sencillez, el Hermano Charles dio testimonio del Evangelio. Nunca proselitismo, nunca: testimonio. La evangelizaci\u00f3n no se hace por proselitismo, sino por testimonio, por atracci\u00f3n. Pregunt\u00e9monos, pues, si llevamos alegr\u00eda cristiana, mansedumbre cristiana, ternura cristiana, compasi\u00f3n cristiana, cercan\u00eda cristiana a nosotros mismos y a los dem\u00e1s. Gracias.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>______________________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p>[1] Lettres \u00e0 un ami de lyc\u00e9e. Correspondance avec Gabriel Tourdes (1874-1915), Par\u00eds 2010, 161.<\/p>\n\n\n\n<p>[2] Crier l&#8217;Evangile, Montrouge 2004, 49.<\/p>\n\n\n\n<p>[3] M\/314 en C. de Foucauld, La bont\u00e9 de Dieu. M\u00e9ditations sur les Saints Evangiles (1), Montrouge 2002, 285.<\/p>\n\n\n\n<p>[4] Carta a Joseph Hours, en Correspondances lyonnaises (1904-1916), Par\u00eds 2005, 92.<\/p>\n\n\n\n<p>[5] Ibid, 90.<\/p>\n\n\n\n<p>[6] Carnets de Tamanrasset (1905-1916), Par\u00eds 1986, 188.<\/p>\n\n\n\n<p>______________________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SALUDOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. El pr\u00f3ximo domingo celebraremos la Jornada Mundial de las Misiones. Pidamos al Se\u00f1or que nos ayude a anunciar la Buena Nueva con alegr\u00eda, con sencillez de coraz\u00f3n, al estilo de san Carlos de Foucauld. Que Jes\u00fas los bendiga y la Virgen Santa, Reina de las misiones, los cuide. Muchas gracias.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La evangelizaci\u00f3n no se hace por proselitismo, sino por testimonio, por atracci\u00f3n, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles. 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