{"id":240695,"date":"2023-11-02T15:14:22","date_gmt":"2023-11-02T18:14:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=240695"},"modified":"2023-11-02T15:20:52","modified_gmt":"2023-11-02T18:20:52","slug":"mons-olivera-la-muertesabemos-es-transito-a-otra-vida-puerta-de-la-eternidad-fin-de-una-vida-temporal-y-para-el-alma-comienzo-de-una-vida-eterna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/mons-olivera-la-muertesabemos-es-transito-a-otra-vida-puerta-de-la-eternidad-fin-de-una-vida-temporal-y-para-el-alma-comienzo-de-una-vida-eterna\/","title":{"rendered":"Mons. Olivera | La muerte\u2026sabemos, es tr\u00e1nsito a otra vida, puerta de la eternidad, fin de una vida temporal y para el alma comienzo de una vida eterna"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Mons. Olivera | La muerte\u2026sabemos, es tr\u00e1nsito a otra vida, puerta de la eternidad, fin de una vida temporal y para el alma comienzo de una vida eterna<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el Obispo Castrense de Argentina, en la solemnidad de los fieles difuntos, al compartir su Homil\u00eda en la <strong>Santa Misa<\/strong>. Celebrada en la Iglesia <strong>Catedral Castrense, Stella Maris<\/strong>, en la <strong>Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires<\/strong>, en la ma\u00f1ana del jueves 2 de noviembre.<\/p>\n\n\n\n<p>Presidi\u00f3 la Santa Misa, <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong>, Obispo Castrense de Argentina, concelebraron Capellanes Castrenses de las <strong>Fuerzas Armadas<\/strong> y las <strong>Fuerzas Federales de Seguridad<\/strong>. Participaron autoridades del <strong>Ej\u00e9rcito Argentino<\/strong>, la <strong>Armada Argentina<\/strong>, la <strong>Fuerza A\u00e9rea Argentina<\/strong>, la <strong>GNA<\/strong> (Gendarmer\u00eda Nacional Argentina), la <strong>PNA<\/strong> (Prefectura Naval Argentina) y la <strong>PSA<\/strong> (Polic\u00eda de Seguridad Aeroportuaria).<\/p>\n\n\n\n<p>En la Homil\u00eda, el Obispo se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201ces un motivo de mucho gozo celebrar la Santa Misa en la Conmemoraci\u00f3n de todos los fieles difuntos, porque es un d\u00eda donde reafirmamos nuestra fe en Jesucristo que se nos revela como la Resurrecci\u00f3n y la Vida, un d\u00eda gozoso porque nos renovamos en la confianza de saber que Dios quiere la vida (\u2026). <\/em><\/strong><strong><em>La primera lectura que hemos escuchado del segundo libro de los Macabeos pone ya en el antiguo testamente el pensamiento en la resurrecci\u00f3n: &lt;porque si no hubiera esperado que los ca\u00eddos en la batalla iban a resucitar, habr\u00eda sido in\u00fatil y superfluo orar por los difuntos&gt;<\/em><\/strong><strong><em> (\u2026<\/em><\/strong><strong><em>)\u201d.<\/em><\/strong><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agregaba <strong>Mons. Santiago<\/strong>, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>esta lectura nos ilumina sobre nuestra fe en la Resurrecci\u00f3n y particularmente para nuestra di\u00f3cesis castrense, ya que habla de los ca\u00eddos en la batalla; ella nos abre a la esperanza porque nos anuncia &lt;la gran recompensa que est\u00e1 reservada a los que mueren piadosamente, y este es un pensamiento santo y piadoso&gt;\u201d.<\/em><\/strong> Diciendo, adem\u00e1s, <strong><em>\u201cla <\/em><\/strong><strong><em>muerte es pascua, es paso con Jes\u00fas, es certeza del abrazo misericordioso del Padre Bueno\u201d.<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a> Como Iglesia Castrense&nbsp; es sin duda, un acto de justicia que podamos a\u00f1o tras a\u00f1o reservar este d\u00eda de la Conmemoraci\u00f3n de los fieles difuntos para rezar por aquellos que nos precedieron y sin duda tener muy en cuenta aquellos \u201cca\u00eddos\u201d por cumplir su deber y amar a la Patria y a su gente sin l\u00edmite<\/em><\/strong><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, <strong>Mons. Olivera<\/strong> reflexionaba, <strong><em>\u201cque <\/em><\/strong><strong><em>importante es que como familia castrense hayamos podido participar y estar presentes. <\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Evangelio que se ha proclamado hoy, es el mismo Se\u00f1or quien se revela como la Resurrecci\u00f3n y la vida.<\/em><\/strong><strong><em> <\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>En el di\u00e1logo del Se\u00f1or con Marta, ella expres\u00f3 a Jes\u00fas la fe,&nbsp;podr\u00edamos decir, el dogma,<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a> pero ella pens\u00f3 que, si Jes\u00fas estaba, su hermano estar\u00eda vivo. <\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Se\u00f1or siempre est\u00e1. En Marta un poco estamos todos, no s\u00f3lo en lo dram\u00e1tico de la muerte sino en algunas situaciones que nos tocan vivir\u201d<\/em><\/strong><strong><em>.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el Obispo comparti\u00f3, <strong><em>\u201cen<\/em><\/strong><strong><em> verdad no sabemos nuestro \u00faltimo d\u00eda y en la pedagog\u00eda divina ser\u00e1 para que no descuidemos ninguno. Frente al final, de cara a la verdad, lo superfluo cuenta poco.&nbsp; No saber el d\u00eda ni la hora es en muchos de los fieles de nuestra di\u00f3cesis una concreta realidad. Lo saben los hombres y mujeres de las fuerzas, lo saben sus familias. Pero el amor y el servicio puede m\u00e1s que la mirada ego\u00edsta y temerosa.<\/em><\/strong><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mons. Santiago<\/strong>, tambi\u00e9n record\u00f3, <strong><em>\u201cdice <\/em><\/strong><strong><em>San Ignacio que la muerte: \u201ces cierta, inevitable y \u00fanica\u201d es m\u00e1s, nos dice: la muerte es Pronta, es Pr\u00f3xima. \u2013 Moriremos pronto. Para los m\u00e1s ancianos es cosa clara, ya que no pueden vivir mucho; pero \u00bfy para los j\u00f3venes? Tambi\u00e9n; \u00a1viene tan pronto la muerte! Y nos remite a la Carta de Santiago, 4,14-15: \u201c\u00bfQu\u00e9 saben del ma\u00f1ana? \u00bfqu\u00e9 es su vida? Ustedes son como una neblina que aparece un rato y enseguida desaparece<\/em><\/strong><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, <strong>Mons. Olivera<\/strong> subray\u00f3, <strong><em>\u201cla muerte<\/em><\/strong><strong><em>\u2026sabemos, es tr\u00e1nsito a otra vida, puerta de la eternidad, fin de una vida temporal y para el alma comienzo de una vida eterna\u2026<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>A <\/em><\/strong><strong><em>la luz de la muerte de Jes\u00fas, es maravilloso pensar y saber que la muerte no es un fin, sino que es el comienzo, en el Prefacio de la Misa de difuntos, rezamos \u201cnuestra vida no termina, sino que se transforma\u201d. La muerte es el d\u00eda para volver al Padre. La muerte, nuestra muerte est\u00e1 pensada por Dios. No morimos por la fatalidad, no morimos por distracci\u00f3n, no morimos por casualidad, no morimos en las v\u00edsperas<\/em><\/strong><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalizando, pidi\u00f3 el Obispo,<strong><em> \u201cnos encomendamos a Mar\u00eda, nuestra Madre, en sus diversas advocaciones de Luj\u00e1n, de la Merced, de Stella Maris, de Loreto y de Nuestra Se\u00f1ora del Buen Viaje, ya que a ella le decimos muchas veces &lt;ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte&gt; y confiados le rezamos: &lt;y al final de este destierro, mu\u00e9stranos a Jes\u00fas, fruto bendito de tu vientre&gt;\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"CABA | Santa Misa, conmemoraci\u00f3n de los fieles Difuntos\" width=\"1080\" height=\"608\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/6Ac_E5UMvgw?feature=oembed\"  allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/obcastrensearg_CatedralCast-FielesDifuntos-00.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"240701\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/obcastrensearg_CatedralCast-FielesDifuntos-00.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-240701\" 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Santiago Olivera<\/strong>, Obispo Castrense de Argentina:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Escudo-de-Obispo-Castrense-de-Argentina-Mons.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"767\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Escudo-de-Obispo-Castrense-de-Argentina-Mons.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-165\" style=\"aspect-ratio:0.9387222946544981;width:96px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Escudo-de-Obispo-Castrense-de-Argentina-Mons.png 720w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Escudo-de-Obispo-Castrense-de-Argentina-Mons-480x511.png 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 720px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">&nbsp;<\/h1>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Misa en la Iglesia Catedral Stella Maris, conmemoraci\u00f3n de los fieles Difuntos<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">02 de noviembre de 2023<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Macabeos<\/em><em> 12, 43-46<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Salmo 22, 1-6<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Juan 11, 21-45<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Es un motivo de mucho gozo celebrar la Santa Misa en la Conmemoraci\u00f3n de todos los fieles difuntos, porque es un d\u00eda donde reafirmamos nuestra fe en Jesucristo que se nos revela como la Resurrecci\u00f3n y la Vida, un d\u00eda gozoso porque nos renovamos en la confianza de saber que Dios quiere la vida, \u00c9l es Misericordioso y nos am\u00f3 tanto que envi\u00f3 a su Hijo para Salvarnos. D\u00eda de esperanza porque sabemos que el Se\u00f1or nos espera en la Patria del Cielo. &nbsp;Es un d\u00eda gozoso, por tanto, a pesar de que la muerte desde una mirada meramente humana no nos gusta pensarla ni asumirla mucho y en realidad alguna explicaci\u00f3n tiene porque la muerte es una agresi\u00f3n a nuestra naturaleza, hemos sido hechos a imagen y semejanza de Dios y por lo tanto hemos sido llamados a vivir para siempre en su Presencia. El pecado nos perdi\u00f3 este don, pero es gozoso entonces este d\u00eda porque la muerte ha sido vencida con la muerte y Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera lectura que hemos escuchado del segundo libro de los Macabeos pone ya en el antiguo testamente el pensamiento en la resurrecci\u00f3n: <em>\u201cporque si no hubiera esperado que los ca\u00eddos en la batalla iban a resucitar, habr\u00eda sido in\u00fatil y superfluo orar por los difuntos\u201d\u2026 <\/em>Esta lectura nos ilumina sobre nuestra fe en la Resurrecci\u00f3n y particularmente para nuestra di\u00f3cesis castrense, ya que habla de los ca\u00eddos en la batalla; ella nos abre a la esperanza porque nos anuncia <em>\u201cla gran recompensa que est\u00e1 reservada a los que mueren piadosamente, y este es un pensamiento santo y piadoso\u201d<\/em>. Por eso manda ofrecer sacrificios por quienes ya han muerto a fin de que sean liberados de sus pecados. Nosotros aqu\u00ed estamos celebrando el Gran y \u00danico Sacrificio del Altar, la Santa Misa, aqu\u00ed de forma incruenta se renueva el Sacrificio de la Cruz porque el que todos somos salvados. Es aqu\u00ed donde ponemos nuestra esperanza, nuestra oraci\u00f3n por los que han muerto, m\u00e1s a\u00fan por los que han partido dando sus vidas en cumplimiento del deber.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cL<em>a muerte es pascua, es paso con Jes\u00fas, es certeza del abrazo misericordioso del Padre Bueno\u201d.<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a> Como Iglesia Castrense&nbsp; es sin duda, un acto de justicia que podamos a\u00f1o tras a\u00f1o reservar este d\u00eda de la Conmemoraci\u00f3n de los fieles difuntos para rezar por aquellos que nos precedieron y sin duda tener muy en cuenta aquellos \u201cca\u00eddos\u201d por cumplir su deber y amar a la Patria y a su gente sin l\u00edmite.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esta celebraci\u00f3n de Fieles Difuntos, que tradicionalmente desde hace muchos a\u00f1os se celebra en nuestra Catedral, es tambi\u00e9n para nosotros un pensamiento santo y piadoso como dice en Macabeos, es un acto de fe, es un acto de justicia como les compart\u00eda, es un acto de gratitud y esperanza. Que importante es que como familia castrense hayamos podido participar y estar presentes.<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio que se ha proclamado hoy, es el mismo Se\u00f1or quien se revela como la Resurrecci\u00f3n y la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>En el di\u00e1logo del Se\u00f1or con Marta, ella expres\u00f3 a Jes\u00fas la fe,&nbsp;podr\u00edamos decir, el dogma,<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a> pero ella pens\u00f3 que, si Jes\u00fas estaba, su hermano estar\u00eda vivo.<\/p>\n\n\n\n<p>El Se\u00f1or siempre est\u00e1. En Marta un poco estamos todos, no s\u00f3lo en lo dram\u00e1tico de la muerte sino en algunas situaciones que nos tocan vivir. Hay algo en que nos asemejamos todos, por nuestra propia naturaleza, y es la aversi\u00f3n a la muerte, a\u00fan los m\u00e1s santos, sufrieron y\/o sufren frente a ella. El mismo Jes\u00fas, verdadero Hombre sufri\u00f3 en la Pasi\u00f3n. &nbsp;Pero es muy bueno y santo recordar que hemos sido llamados a la vida para siempre, a la vida eterna, a la inmortalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El pecado nos priv\u00f3 de ese don de Dios. Pero \u00c9l, en su gran amor, envi\u00f3 a su Hijo para recuperarlo. Como sabemos, nos la recuper\u00f3 el Se\u00f1or Jes\u00fas con su propia Muerte y con su Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El texto del Se\u00f1or, que no sabemos el d\u00eda y la hora de nuestra partida es muy real, pero quiz\u00e1 muchos cristianos lo leemos r\u00e1pido o somos como esos oyentes olvidadizos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En verdad no sabemos nuestro \u00faltimo d\u00eda y en la pedagog\u00eda divina ser\u00e1 para que no descuidemos ninguno. Frente al final, de cara a la verdad, lo superfluo cuenta poco.&nbsp; No saber el d\u00eda ni la hora es en muchos de los fieles de nuestra di\u00f3cesis una concreta realidad. Lo saben los hombres y mujeres de las fuerzas, lo saben sus familias. Pero el amor y el servicio puede m\u00e1s que la mirada ego\u00edsta y temerosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda que a\u00f1o tras a\u00f1o nos encuentra rezando por aquellos que partieron nos viene muy bien a cada uno de nosotros para ver c\u00f3mo es nuestra relaci\u00f3n con la muerte a la que San Francisco pudo llamar, \u201chermana muerte\u201d.&nbsp; San Ignacio de Loyola en los Ejercicios, dedica unos d\u00edas a la meditaci\u00f3n sobre la muerte. Y en la composici\u00f3n de lugar nos dice: \u201c\u2026Imagin\u00e9monos a nosotros mismos en el lecho de la muerte rodeados de nuestros hermanos de religi\u00f3n, recibidos los sacramentos a punto de morir. Y parte de la petici\u00f3n es: \u201cDadme Se\u00f1or, que en vida juzgue de las cosas que me rodean como juzgar\u00e9 a ellas a la hora de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Dice San Ignacio que la muerte: \u201ces cierta, inevitable y \u00fanica\u201d es m\u00e1s, nos dice: la muerte es Pronta, es Pr\u00f3xima. \u2013 Moriremos pronto. Para los m\u00e1s ancianos es cosa clara, ya que no pueden vivir mucho; pero \u00bfy para los j\u00f3venes? Tambi\u00e9n; \u00a1viene tan pronto la muerte! Y nos remite a la Carta de Santiago, 4,14-15: \u201c\u00bfQu\u00e9 saben del ma\u00f1ana? \u00bfqu\u00e9 es su vida? Ustedes son como una neblina que aparece un rato y enseguida desaparece. M\u00e1s bien tendr\u00edan que decir: Si el Se\u00f1or quiere, viviremos y haremos esto o aquello\u201d. El tiempo es corto. Los que ya tenemos edad, \u00bfno nos sorprende c\u00f3mo nos pasaron los a\u00f1os? El libro de la Sabidur\u00eda dir\u00e1 \u201ccomo una sombra, como un correo veloz\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte\u2026sabemos, es tr\u00e1nsito a otra vida, puerta de la eternidad, fin de una vida temporal y para el alma comienzo de una vida eterna\u2026 \u00a1eternamente feliz o eternamente desdichada! Creer en la Resurrecci\u00f3n, ciertamente, nos pone en el camino de la b\u00fasqueda de lo absoluto. Creer en la Resurrecci\u00f3n nos sit\u00faa en el camino de la confianza. El \u00a1No temas! tantas veces dicho por Jes\u00fas en sus Evangelios deber\u00eda calar hondo en nuestro coraz\u00f3n para transitar por la vida con la certeza que nada aqu\u00ed es definitivo, todo es transitorio y pasajero.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;Hace muy bien rezar por los difuntos. Intercedemos como Iglesia peregrina por cada uno de los que han partido, pero tambi\u00e9n nos hace muy bien a cada uno de nosotros meditar sobre la realidad de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>A la luz de la muerte de Jes\u00fas, es maravilloso pensar y saber que la muerte no es un fin, sino que es el comienzo, en el Prefacio de la Misa de difuntos, rezamos \u201cnuestra vida no termina, sino que se transforma\u201d. La muerte es el d\u00eda para volver al Padre. La muerte, nuestra muerte est\u00e1 pensada por Dios. No morimos por la fatalidad, no morimos por distracci\u00f3n, no morimos por casualidad, no morimos en las v\u00edsperas. Aqu\u00ed son los tantos\u2026 \u201csi hubieras estado aqu\u00ed\u201d, que dec\u00eda Marta, que a veces muchos hombres y mujeres de nuestro tiempo le dicen a Dios. El d\u00eda de nuestra muerte tambi\u00e9n forma parte de la Providencia Amorosa del Padre. Nuestra muerte debe ser siempre pensada desde la muerte de Cristo. All\u00ed podr\u00e1 ser mirada sin tanto temor, \u201cDios nos hizo para \u00c9l y nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 inquieto hasta que descanse definitivamente en \u00c9l\u201d, nos record\u00f3 el gran San Agust\u00edn. Y es maravilloso lo que cantaba Santa Teresa: \u201cS\u00e1came de esta muerte, mi Dios y dame la vida; no me tengas impedida en este lazo tan fuerte. Mira qu\u00e9 pena no verte, y mi mal es tan entero, que muero porque no muero\u201d (Sta. Teresa,\u201d Vivo sin vivir en m\u00ed\u201d) La muerte de Jes\u00fas ilumina nuestra propia muerte porque su muerte es un paso, un abrazo al Padre.<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos al encuentro con quien nos Ama desde siempre, llevado por las manos de Jes\u00fas porque nadie va al Padre sino por medio del Hijo, como nos dice la Escritura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para nuestros fieles, para los miembros de las Distintas Fuerzas Armadas y Federales de Seguridad que se nos han confiado a nuestro cuidado pastoral, la dimensi\u00f3n de la muerte es hablada y tambi\u00e9n sopesada, y nada se antepone ni la propia vida si peligra la Patria, su pueblo, su territorio, su gente, por eso es un buen deseo hacer carne esta verdad hecha oraci\u00f3n:&nbsp;\u201cHe de morir, ciertamente, una sola vez, pronto y ser\u00e9 despojado de todo y pasar\u00e9 a otra vida. Por tanto, he de vivir como quien sabe que ha de morir, preparado siempre, desasido de todo, s\u00f3lo apegado a lo que no me podr\u00e1 arrancar la muerte, que es mi Dios y mis buenas obras.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos encomendamos a Mar\u00eda, nuestra Madre, en sus diversas advocaciones de Luj\u00e1n, de la Merced, de Stella Maris, de Loreto y de Nuestra Se\u00f1ora del Buen Viaje, ya que a ella le decimos muchas veces \u201cruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte\u201d y confiados le rezamos: \u201cy al final de este destierro, mu\u00e9stranos a Jes\u00fas, fruto bendito de tu vientre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>+Santiago Olivera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Obispo para las Fuerzas Armadas y Federales de Seguridad<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">De la Rep\u00fablica Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">(Obispo Castrense)<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Palabras para el Camino, 02 de noviembre.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Homil\u00eda 02\/11\/21<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Palabras para el Camino, 02 de noviembre.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> Homil\u00eda 02\/11\/21<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mons. 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