{"id":241005,"date":"2023-12-03T09:48:09","date_gmt":"2023-12-03T12:48:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=241005"},"modified":"2023-12-03T09:48:11","modified_gmt":"2023-12-03T12:48:11","slug":"mons-olivera-preparamos-un-verdadero-adviento-dejando-que-nuestro-corazon-reconozca-a-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/mons-olivera-preparamos-un-verdadero-adviento-dejando-que-nuestro-corazon-reconozca-a-jesus\/","title":{"rendered":"Mons. Olivera | Preparamos un verdadero\u00a0Adviento, dejando que nuestro coraz\u00f3n reconozca a\u00a0Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Mons. Olivera | Preparamos un verdadero<\/strong>\u00a0<strong>Adviento, dejando que nuestro coraz\u00f3n reconozca a\u00a0Jes\u00fas<\/strong>, as\u00ed nos propon\u00eda el Obispo Castrense de Argentina vivir este tiempo que iniciamos con el primer <strong>Domingo <\/strong>de <strong>Adviento<\/strong>. \u00a0La s\u00edntesis compartida es parte de su nueva columna de opini\u00f3n, publicada en la ma\u00f1ana del primer Domingo de Adviento, en el diario digital <strong>MDZ<\/strong> bajo el t\u00edtulo: <strong><a href=\"https:\/\/www.mdzol.com\/sociedad\/2023\/12\/3\/adviento-el-camino-hacia-belen-388567.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u201cAdviento: el camino hacia Bel\u00e9n\u201d<\/a><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Mons. Santiago Olivera, iniciaba su nota, citando palabras de Benedicto XVI,<strong><em> \u201c&lt;&lt;En una cultura cada vez m\u00e1s individualista, como lo es la cultura en la que\u00a0estamos inmersos en las sociedades occidentales, y que tiende a difundirse en todo el mundo, la Eucarist\u00eda constituye una especie de \u00abant\u00eddoto\u00bb, que act\u00faa en la mente y en\u00a0el coraz\u00f3n de los creyentes y que siembra continuamente en ellos la l\u00f3gica de la\u00a0comuni\u00f3n, del servicio, del compartir, es decir, la l\u00f3gica del Evangelio>>.\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;<strong>Adviento<\/strong>, tiempo de la Liturgia que nos pone en <strong><em>\u201ccamino hacia Bel\u00e9n\u201d, es esa&nbsp;\u201choja de ruta\u201d que no deja que este tiempo nos llegue de improvisto, o- lo que ser\u00eda m\u00e1s&nbsp;lamentable- nos pase desapercibido\u201d.<\/em><\/strong>&nbsp;Agregando en otro p\u00e1rrafo, <strong><em>\u201c\u00c9l vendr\u00e1, lleno de gloria y&nbsp;majestad, para instaurar su reino de amor, de justicia y de paz\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el Obispo nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cpreparamos un verdadero&nbsp;<\/em><\/strong><strong><em>Adviento<\/em><\/strong><strong><em>, dejando que nuestro coraz\u00f3n reconozca a&nbsp;<\/em><\/strong><strong><em>Jes\u00fas<\/em><\/strong><strong><em>. Crecer y fortalecer la participaci\u00f3n en la Eucarist\u00eda, que tanto bien nos hace,&nbsp;como ense\u00f1aba el Papa Benedicto, para vencer todo individualismo y aprender a&nbsp;reconocer, amar y asistir a&nbsp;<\/em><\/strong><strong><em>Jes\u00fas<\/em><\/strong><strong><em>&nbsp;que viene tambi\u00e9n en cada hermano\u201d.<\/em><\/strong><strong><em>&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa la nota de <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong>, Obispo Castrense de Argentina:<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><strong>Adviento: el camino hacia Bel\u00e9n<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<p>El Adviento, tiempo siempre nuevo y propicio para encontrar a Jes\u00fas y dejarnos encontrar por \u00c9l, en la Eucarist\u00eda y en el pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una reflexi\u00f3n del Papa Benedicto, nos daba una caracter\u00edstica de nuestro&nbsp;entorno:&nbsp;\u201cEn una cultura cada vez m\u00e1s individualista, como lo es la cultura en la que&nbsp;estamos inmersos en las sociedades occidentales, y que tiende a difundirse en todo el mundo, la Eucarist\u00eda constituye una especie de \u00abant\u00eddoto\u00bb, que act\u00faa en la mente y en&nbsp;el coraz\u00f3n de los creyentes y que siembra continuamente en ellos la l\u00f3gica de la&nbsp;comuni\u00f3n, del servicio, del compartir, es decir, la l\u00f3gica del Evangelio\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;<strong>Adviento<\/strong>, tiempo de la Liturgia que nos pone en \u201ccamino hacia Bel\u00e9n\u201d, es esa&nbsp;\u201choja de ruta\u201d que no deja que este tiempo nos llegue de improvisto, o- lo que ser\u00eda m\u00e1s&nbsp;lamentable- nos pase desapercibido.&nbsp;Como sabemos&nbsp;<strong>Adviento<\/strong>&nbsp;significa \u201cvenida\u201d. Era una expresi\u00f3n muy com\u00fan&nbsp;para preparar la visita de un rey o de un alto dignatario del pueblo. El pueblo se&nbsp;preparaba. Podr\u00edamos decir que esos d\u00edas \u201cvibraban\u201d en torno a esa venida y espera.Ambas realidades daban, al transcurso de los d\u00edas, un matiz distinto.&nbsp;La Iglesia tom\u00f3 esta expresi\u00f3n para decirnos, a nosotros, que debemos&nbsp;prepararnos para el mejor de los&nbsp;<strong>\u201cadvientos\u201d<\/strong>, porque el que viene, ya vino, ya est\u00e1 y,&nbsp;tambi\u00e9n, vendr\u00e1:&nbsp;<strong>Jes\u00fas<\/strong>. \u00c9l vino, hecho uno de nosotros, el Emanuel- verdadero Dios y&nbsp;verdadero hombre- nacido de la Virgen Mar\u00eda. \u00c9l viene, en la Eucarist\u00eda y en cada&nbsp;hermano de nuestro lado, especialmente en el que sufre. \u00c9l vendr\u00e1, lleno de gloria y&nbsp;majestad, para instaurar su reino de amor, de justicia y de paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Preparamos un verdadero&nbsp;<strong>Adviento<\/strong>, dejando que nuestro coraz\u00f3n reconozca a&nbsp;<strong>Jes\u00fas<\/strong>. Crecer y fortalecer la participaci\u00f3n en la Eucarist\u00eda, que tanto bien nos hace,&nbsp;como ense\u00f1aba el Papa Benedicto, para vencer todo individualismo y aprender a&nbsp;reconocer, amar y asistir a&nbsp;<strong>Jes\u00fas<\/strong>&nbsp;que viene tambi\u00e9n en cada hermano.&nbsp;La Eucarist\u00eda nos lleva a transformar la \u201cglobalizaci\u00f3n de la indiferencia\u201d, a la&nbsp;que lleva el individualismo, a la \u201cglobalizaci\u00f3n de la caridad\u201d, donde el \u201ctuve hambre,&nbsp;sed, desnudo, enfermo, preso, de paso\u201d que nos dice&nbsp;<strong>Jes\u00fas<\/strong>, no nos pasa desapercibido y,&nbsp;como el buen samaritano, sabemos \u201cbajarnos del caballo de nuestro ego\u00edsmo o&nbsp;mezquindad, de nuestra indiferencia o distracci\u00f3n\u201d para socorrer, acompa\u00f1ar, consolar,&nbsp;sanar y escuchar. Visitar y estar.<\/p>\n\n\n\n<p>El Papa san Pablo VI, nos hablaba mucho de esta dimensi\u00f3n social de la&nbsp;Eucarist\u00eda.&nbsp;\u201cLa Eucarist\u00eda (\u2026) ha sido instituida para que seamos hermanos (\u2026), para que&nbsp;de extra\u00f1os, dispersos e indiferentes unos a otros, lleguemos a ser uno, iguales y&nbsp;amigos; se nos ha dado para que, en lugar de una masa ap\u00e1tica, ego\u00edsta, formada por&nbsp;gente dividida entre s\u00ed y hostil, seamos un pueblo, un verdadero pueblo, creyente y&nbsp;amante, con un solo coraz\u00f3n y una sola alma\u201d&nbsp;Me animo a decir que si hacemos un&nbsp;<strong>Adviento<\/strong>&nbsp;centrado en la Eucarist\u00eda, lo&nbsp;dem\u00e1s nos vendr\u00e1 por a\u00f1adidura.<\/p>\n\n\n\n<p>Fecundo tiempo de<strong>&nbsp;Adviento<\/strong>&nbsp;y que nuestro coraz\u00f3n y tambi\u00e9n nuestro entorno&nbsp;se vaya \u201cembelleciendo\u201d de&nbsp;<strong>Navidad<\/strong>. Armar nuestro arbolito y pesebre, decorar los&nbsp;frentes de nuestras casas, de nuestros trabajos; animar lo mismo, para los espacios&nbsp;p\u00fablicos, ser\u00e1 de gran ayuda para \u201chacernos caer en la cuenta\u201d, que es un tiempo nuevo,&nbsp;distinto, renovador. Con un neologismo les dec\u00eda a nuestros fieles castrenses que&nbsp;<strong>\u201cnavidicemos nuestro tiempo y entorno\u201d.<\/strong>&nbsp;En un pueblo de nuestra Patria, Capiov\u00ed en&nbsp;Misiones, con cerca de 10 mil habitantes a\u00f1o tras a\u00f1os adornan cada rinc\u00f3n de su tierra&nbsp;embelleciendo con signos que hablan de este tiempo nuevo que renueva el eterno&nbsp;presente del Dios que est\u00e1. \u201cCapiov\u00ed se viste de&nbsp;<strong>Navidad<\/strong>\u201d nos dicen.<\/p>\n\n\n\n<p>Usan la&nbsp;imaginaci\u00f3n y con reciclados hacen verdaderas obras de arte que tocan el interior de&nbsp;cada uno. Que como Capiov\u00ed, cada rinc\u00f3n de nuestro coraz\u00f3n, de nuestras casas,&nbsp;familias, instituciones, pueblos y ciudades preparemos con signos visibles el gozo del <strong>Adviento<\/strong>, y as\u00ed, Jes\u00fas, se sabr\u00e1 esperado, deseado y bien recibido.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>* Monse\u00f1or Santiago Olivera, Obispo Castrense de Argentina<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mons. Olivera | Preparamos un verdadero\u00a0Adviento, dejando que nuestro coraz\u00f3n reconozca a\u00a0Jes\u00fas, as\u00ed nos propon\u00eda el Obispo Castrense de Argentina vivir este tiempo que iniciamos con el primer Domingo de Adviento. \u00a0La s\u00edntesis compartida es parte de su nueva columna de opini\u00f3n, publicada en la ma\u00f1ana del primer Domingo de Adviento, en el diario digital [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":241006,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[64,66],"tags":[],"class_list":["post-241005","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mons-santiago-olivera","category-obispado-castrense-de-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/241005","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=241005"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/241005\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/241006"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=241005"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=241005"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=241005"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}