{"id":241047,"date":"2023-12-06T08:11:00","date_gmt":"2023-12-06T11:11:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=241047"},"modified":"2023-12-06T09:14:56","modified_gmt":"2023-12-06T12:14:56","slug":"papa-francisco-dejemonos-cautivar-por-el-espiritu-santo-e-invoquemoslo-cada-dia-sea-el-el-principio-de-nuestro-ser-y-de-nuestro-obrar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-dejemonos-cautivar-por-el-espiritu-santo-e-invoquemoslo-cada-dia-sea-el-el-principio-de-nuestro-ser-y-de-nuestro-obrar\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Dej\u00e9monos cautivar por el Esp\u00edritu Santo e invoqu\u00e9moslo cada d\u00eda: sea \u00c9l el principio de nuestro ser y de nuestro obrar"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>Dej\u00e9monos cautivar por el Esp\u00edritu Santo e invoqu\u00e9moslo cada d\u00eda: sea \u00c9l el principio de nuestro ser y de nuestro obrar<\/strong>, as\u00ed lo ped\u00eda el <strong>Santo Padre<\/strong> al concluir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles. Celebrada en el <strong>Aula Pablo VI<\/strong>, en su mensaje que fue le\u00eddo por <strong>Mons. Filippo Ciampanelli<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> continuando con el ciclo de catequesis <strong>\u201cLa pasi\u00f3n por la evangelizaci\u00f3n, el celo apost\u00f3lico del creyente\u201d<\/strong>, centraba sus palabras sobre el tema: <strong>\u201cEl anuncio est\u00e1 en el Esp\u00edritu Santo\u201d<\/strong> (Lectura: <em>At<\/em>&nbsp;1,6-8).<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>es necesario que el anuncio suceda en el Esp\u00edritu Santo. De hecho, para \u201ccomunicar a Dios\u201d no bastan la alegre credibilidad del testimonio, la universalidad del anuncio y la actualidad del mensaje. Sin el Esp\u00edritu Santo todo celo es vano y falsamente apost\u00f3lico: ser\u00eda solo nuestro y no traer\u00eda fruto\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>En&nbsp;Evangelii gaudium&nbsp;record\u00e9 que \u00abJes\u00fas es el primero y el m\u00e1s grande evangelizador\u00bb; que \u00aben cualquier forma de evangelizaci\u00f3n el primado es siempre de Dios\u00bb, el cual \u00abquiso llamarnos a colaborar con \u00c9l e impulsarnos con la fuerza de su Esp\u00edritu\u00bb (n. 12). \u00a1Este es el primado del Esp\u00edritu Santo!<\/em><\/strong><strong><em>\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, <strong>Su Santidad<\/strong> se\u00f1al\u00f3 m\u00e1s adelante, <strong><em>\u201cpero el primado del Esp\u00edritu no debe inducirnos a la indolencia. La confianza no justifica la retirada. La vitalidad de la semilla que crece por s\u00ed misma no autoriza a los campesinos al abandono del campo. Jes\u00fas, al dar las \u00faltimas recomendaciones antes de subir al cielo, dijo: \u00abrecibir\u00e9is la fuerza del Esp\u00edritu Santo, que vendr\u00e1 sobre vosotros, y ser\u00e9is mis testigos [\u2026] hasta los confines de la tierra\u00bb (Hch&nbsp;1,8). El Se\u00f1or no nos ha dejado cuadernos de teolog\u00eda o un manual de pastoral para aplicar, sino al Esp\u00edritu Santo que suscita la misi\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el <strong>Papa<\/strong> se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>la creatividad pastoral, el ser audaces en el Esp\u00edritu, ardientes de su fuego misionero, es prueba de fidelidad a \u00c9l. &nbsp;Por eso he escrito que \u00abJesucristo tambi\u00e9n puede romper los esquemas aburridos en los cuales pretendemos encerrarlo y nos sorprende con su constante creatividad divina. Cada vez que intentamos volver a la fuente y recuperar la frescura original del Evangelio, brotan nuevos caminos, m\u00e9todos creativos, otras formas de expresi\u00f3n, signos m\u00e1s elocuentes, palabras cargadas de renovado significado para el mundo actual\u00bb (Evangelii gaudium, 11)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Antes del final, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, ped\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) dej\u00e9monos cautivar por el Esp\u00edritu Santo e invoqu\u00e9moslo cada d\u00eda: sea \u00c9l el principio de nuestro ser y de nuestro obrar; sea el inicio de toda actividad, encuentro, reuni\u00f3n y anuncio. \u00c9l vivifica y rejuvenece la Iglesia: con \u00c9l no debemos temer, porque \u00c9l, que es la armon\u00eda, mantiene siempre creatividad y sencillez juntas, suscita la comuni\u00f3n y env\u00eda en misi\u00f3n, abre a la diversidad y reconduce a la unidad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis. La pasi\u00f3n por la evangelizaci\u00f3n: el celo apost\u00f3lico del creyente. 29.&nbsp;<em>El anuncio es en el Esp\u00edritu Santo.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas,<\/p>\n\n\n\n<p>en las catequesis pasadas hemos visto que el anuncio del Evangelio es alegr\u00eda, es para todos y va dirigido al hoy. Descubrimos ahora una \u00faltima caracter\u00edstica esencial: es necesario que el anuncio suceda en el Esp\u00edritu Santo. De hecho, para \u201ccomunicar a Dios\u201d no bastan la alegre credibilidad del testimonio, la universalidad del anuncio y la actualidad del mensaje. Sin el Esp\u00edritu Santo todo celo es vano y falsamente apost\u00f3lico: ser\u00eda solo nuestro y no traer\u00eda fruto.<\/p>\n\n\n\n<p>En&nbsp;<em>Evangelii gaudium<\/em>&nbsp;record\u00e9 que \u00abJes\u00fas es el primero y el m\u00e1s grande evangelizador\u00bb; que \u00aben cualquier forma de evangelizaci\u00f3n el primado es siempre de Dios\u00bb, el cual \u00abquiso llamarnos a colaborar con \u00c9l e impulsarnos con la fuerza de su Esp\u00edritu\u00bb (n. 12). \u00a1Este es el primado del Esp\u00edritu Santo! Por eso el Se\u00f1or compara el dinamismo del Reino de Dios a \u00abun hombre que hecha el grano en la tierra; duerma o se levante, de noche o de d\u00eda, el grano brota y crece, sin que \u00e9l sepa c\u00f3mo\u00bb (<em>Mc<\/em>&nbsp;4,26-27). El Esp\u00edritu es el protagonista, precede siempre a los misionarios y hace brotar los frutos. \u00a1Esta conciencia nos consuela mucho! Y nos ayuda a especificar otra, igualmente decisiva: es decir que en su celo apost\u00f3lico la Iglesia no se anuncia a s\u00ed misma, sino una gracia, un don, y el Esp\u00edritu Santo es precisamente el Don de Dios, como dijo Jes\u00fas a la mujer samaritana (cfr&nbsp;<em>Jn<\/em>&nbsp;4,10).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el primado del Esp\u00edritu no debe inducirnos a la indolencia. La confianza no justifica la retirada. La vitalidad de la semilla que crece por s\u00ed misma no autoriza a los campesinos al abandono del campo. Jes\u00fas, al dar las \u00faltimas recomendaciones antes de subir al cielo, dijo: \u00abrecibir\u00e9is la fuerza del Esp\u00edritu Santo, que vendr\u00e1 sobre vosotros, y ser\u00e9is mis testigos [\u2026] hasta los confines de la tierra\u00bb (<em>Hch<\/em>&nbsp;1,8). El Se\u00f1or no nos ha dejado cuadernos de teolog\u00eda o un manual de pastoral para aplicar, sino al Esp\u00edritu Santo que suscita la misi\u00f3n. Y la audacia valiente que el Esp\u00edritu Santo infunde nos lleva a imitar el estilo, que siempre tiene dos caracter\u00edsticas: la creatividad y la sencillez.<\/p>\n\n\n\n<p>Creatividad, para anunciar a Jes\u00fas con alegr\u00eda, a todos y en el hoy. En esta nuestra \u00e9poca, que no ayuda a tener una mirada religiosa sobre la vida y en la que el anuncio se ha convertido en diversos lugares m\u00e1s dif\u00edcil, cansado, aparentemente infruct\u00edfero, puede nacer la tentaci\u00f3n de desistir del servicio pastoral. Quiz\u00e1 nos refugiamos en zonas de seguridad, como la repetici\u00f3n habitual de cosas que se hacen siempre, o en las tentadoras llamadas de una espiritualidad intimista, o incluso en un sentimiento mal comprendido de la centralidad de la liturgia. Son tentaciones que se disfrazan de fidelidad a la tradici\u00f3n, pero a menudo, m\u00e1s que respuestas al Esp\u00edritu, son reacciones a las insatisfacciones personales. Sin embargo, la creatividad pastoral, el ser audaces en el Esp\u00edritu, ardientes de su fuego misionero, es prueba de fidelidad a \u00c9l. &nbsp;Por eso he escrito que \u00abJesucristo tambi\u00e9n puede romper los esquemas aburridos en los cuales pretendemos encerrarlo y nos sorprende con su constante creatividad divina. Cada vez que intentamos volver a la fuente y recuperar la frescura original del Evangelio, brotan nuevos caminos, m\u00e9todos creativos, otras formas de expresi\u00f3n, signos m\u00e1s elocuentes, palabras cargadas de renovado significado para el mundo actual\u00bb (<em>Evangelii gaudium<\/em>, 11).<\/p>\n\n\n\n<p>Creatividad, por tanto; y despu\u00e9s sencillez, precisamente porque el Esp\u00edritu nos lleva a la fuente, al \u201cprimer anuncio\u201d. De hecho, es \u00abel fuego del Esp\u00edritu que [\u2026] nos hace creer en Jesucristo, que con su muerte y resurrecci\u00f3n nos revela y nos comunica la misericordia infinita del Padre\u00bb (<em>ivi<\/em>, 164). Este es el primer anuncio, que \u00abdebe ocupar el centro de la actividad evangelizadora y de todo intento de renovaci\u00f3n eclesial\u00bb; para repetir: \u00abJesucristo te ama, dio su vida para salvarte, y ahora est\u00e1 vivo a tu lado cada d\u00eda, para iluminarte, para fortalecerte, para liberarte\u00bb (<em>ibid<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos y hermanas, dej\u00e9monos cautivar por el Esp\u00edritu Santo e invoqu\u00e9moslo cada d\u00eda: sea \u00c9l el principio de nuestro ser y de nuestro obrar; sea el inicio de toda actividad, encuentro, reuni\u00f3n y anuncio. \u00c9l vivifica y rejuvenece la Iglesia: con \u00c9l no debemos temer, porque \u00c9l, que es la armon\u00eda, mantiene siempre creatividad y sencillez juntas, suscita la comuni\u00f3n y env\u00eda en misi\u00f3n, abre a la diversidad y reconduce a la unidad. \u00c9l es nuestra fuerza, el aliento de nuestro anuncio, la fuente del celo apost\u00f3lico. \u00a1Ven, Esp\u00edritu Santo!<\/p>\n\n\n\n<p>____________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saludos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Pidamos al Esp\u00edritu Santo, por intercesi\u00f3n de nuestra Madre Inmaculada \u2014cuya solemnidad celebramos el pr\u00f3ximo viernes\u2014, que nos preceda y acompa\u00f1e en cada uno de nuestros apostolados y renueve en nosotros el celo apost\u00f3lico, concedi\u00e9ndonos creatividad pastoral y sencillez evang\u00e9lica. Que Jes\u00fas los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Muchas gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Dej\u00e9monos cautivar por el Esp\u00edritu Santo e invoqu\u00e9moslo cada d\u00eda: sea \u00c9l el principio de nuestro ser y de nuestro obrar, as\u00ed lo ped\u00eda el Santo Padre al concluir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles. Celebrada en el Aula Pablo VI, en su mensaje que fue le\u00eddo por Mons. 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