{"id":241453,"date":"2024-01-17T09:43:00","date_gmt":"2024-01-17T12:43:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=241453"},"modified":"2024-01-17T09:43:02","modified_gmt":"2024-01-17T12:43:02","slug":"papa-francisco-amar-es-respetar-al-otro-buscar-su-felicidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-amar-es-respetar-al-otro-buscar-su-felicidad\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Amar es respetar al otro, buscar su felicidad"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | Amar es respetar al otro, buscar su felicidad<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles. Celebrada en el Aula Pablo VI, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, continuando con el nuevo ciclo de catequesis sobre <strong>\u201cLos vicios y las virtudes\u201d<\/strong>, ha centrado su reflexi\u00f3n sobre el tema: La lujuria (Lectura: <em>1 Ts<\/em>\u00a04,3-5).<\/p>\n\n\n\n<p>Esto nos dec\u00eda, <strong><em>\u201ccontinuemos nuestro itinerario sobre los vicios y las virtudes; y los antiguos Padres nos ense\u00f1an que, despu\u00e9s de la gula, el segundo \u00abdemonio\u00bb es decir, el vicio, que est\u00e1 siempre agazapado a la puerta del coraz\u00f3n es el de la lujuria. Mientras que la gula es la voracidad hacia la comida, este segundo vicio es una especie de \u00abvoracidad\u00bb hacia otra persona, es decir, el v\u00ednculo envenenado que los seres humanos tienen entre s\u00ed, especialmente en el \u00e1mbito de la sexualidad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, el <strong>Papa<\/strong> agreg\u00f3, <strong><em>\u201csi no est\u00e1 contaminado por el vicio, el enamoramiento es uno de los sentimientos m\u00e1s puros. Una persona enamorada se vuelve generosa, disfruta haciendo regalos, escribe cartas y poemas. Deja de pensar en s\u00ed mismo para proyectarse completamente hacia el otro, eso es hermoso\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201camar es respetar al otro, buscar su felicidad, cultivar la empat\u00eda por sus sentimientos, disponerse en el conocimiento de un cuerpo, una psicolog\u00eda y un alma que no son los nuestros, y que hay que contemplar por la belleza que encierran. Amar es esto, y el amor es bello. La lujuria, en cambio, se burla de todo esto: la lujuria saquea, roba, consume de prisa, no quiere escuchar al otro sino s\u00f3lo a su propia necesidad y placer; la lujuria juzga aburrido todo cortejo, no busca esa s\u00edntesis entre raz\u00f3n, pulsi\u00f3n y sentimiento que nos ayudar\u00eda a conducir sabiamente la existencia\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el <strong>Santo Padre<\/strong> dijo, adem\u00e1s, <strong><em>\u201chay una segunda raz\u00f3n por la que la lujuria es un vicio peligroso. De todos los placeres humanos, la sexualidad tiene una voz poderosa. Involucra todos los sentidos, habita tanto en el cuerpo como en la psique, y esto es hermoso, pero si no se disciplina con paciencia, si no se inscribe en una relaci\u00f3n y en una historia donde dos individuos la transforman en una danza amorosa, se convierte en una cadena que priva al hombre de libertad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, completaba, <strong><em>\u201chay que defender el amor, el amor del coraz\u00f3n, de la mente, del cuerpo, el amor puro en la entrega al otro. Y \u00e9sta es la belleza de la relaci\u00f3n sexual. Ganar la batalla contra la lujuria, contra la \u00abcosificaci\u00f3n\u00bb del otro, puede ser un empe\u00f1o de toda la vida. Pero el premio de esta batalla es el m\u00e1s importante de todos, porque se trata de preservar esa belleza que Dios escribi\u00f3 en su creaci\u00f3n cuando imagin\u00f3 el amor entre el hombre y la mujer, que no consiste en servirse el uno del otro, sino en amarse\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Catequesis. Vicios y virtudes. 4. Lujuria<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy escuchamos bien la catequesis, porque despu\u00e9s tendremos aqu\u00ed al circo haciendo algo para divertirnos.<\/p>\n\n\n\n<p>Continuemos nuestro itinerario sobre los vicios y las virtudes; y los antiguos Padres nos ense\u00f1an que, despu\u00e9s de la gula, el segundo \u00abdemonio\u00bb es decir, el vicio, que est\u00e1 siempre agazapado a la puerta del coraz\u00f3n es el de la lujuria. Mientras que la gula es la voracidad hacia la comida, este segundo vicio es una especie de \u00abvoracidad\u00bb hacia otra persona, es decir, el v\u00ednculo envenenado que los seres humanos tienen entre s\u00ed, especialmente en el \u00e1mbito de la sexualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Atenci\u00f3n: en el cristianismo no se condena el instinto sexual. Un libro de la Biblia, el Cantar de los Cantares, es un maravilloso poema de amor entre dos parejas de novios. Sin embargo, esta hermosa dimensi\u00f3n de nuestra humanidad, la dimensi\u00f3n sexual, la dimensi\u00f3n del amor, no est\u00e1 exenta de peligros, hasta el punto de que San Pablo ya tiene que abordar la cuesti\u00f3n en la Primera Ep\u00edstola a los Corintios. Escribe as\u00ed: \u00abDe todas partes o\u00edmos hablar de inmoralidad entre vosotros, y de una inmoralidad como no se encuentra ni siquiera entre los gentiles\u00bb (5,1). El reproche del Ap\u00f3stol se refiere precisamente a un manejo malsano de la sexualidad por parte de algunos cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero fij\u00e9monos en la experiencia humana, en la experiencia del enamoramiento. Aqu\u00ed hay tantos reci\u00e9n casados, \u00a1que se puede hablar de esto! Por qu\u00e9 sucede este misterio, y por qu\u00e9 es una experiencia tan demoledora en la vida de las personas, ninguno de nosotros lo sabe. Una persona se enamora de otra, llega el enamoramiento. Es una de las realidades m\u00e1s sorprendentes de la existencia. La mayor\u00eda de las canciones que se escuchan en la radio hablan de eso: amores que se encienden, amores que siempre se buscan y nunca se alcanzan, amores que est\u00e1n llenos de alegr\u00eda o amores que atormentan hasta las l\u00e1grimas.<\/p>\n\n\n\n<p>Si no est\u00e1 contaminado por el vicio, el enamoramiento es uno de los sentimientos m\u00e1s puros. Una persona enamorada se vuelve generosa, disfruta haciendo regalos, escribe cartas y poemas. Deja de pensar en s\u00ed mismo para proyectarse completamente hacia el otro, eso es hermoso. Y si le preguntas a una persona enamorada: \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 amas?\u00bb, no encontrar\u00e1 respuesta: en muchos sentidos, el suyo es un amor incondicional, sin motivos. Paciencia si ese amor, tan poderoso, es tambi\u00e9n un poco ingenuo: el amante no conoce realmente el rostro del otro, tiende a idealizarlo, est\u00e1 dispuesto a hacer promesas cuyo peso no capta inmediatamente. Este \u00abjard\u00edn\u00bb donde se multiplican las maravillas no est\u00e1, sin embargo, a salvo del mal. Est\u00e1 contaminado por el demonio de la lujuria, y este vicio es particularmente odioso, al menos por dos razones.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, porque destroza las relaciones entre las personas. Para documentar tal realidad, por desgracia, bastan las noticias cotidianas. \u00bfCu\u00e1ntas relaciones que comenzaron de la mejor manera se han convertido luego en relaciones t\u00f3xicas, de posesi\u00f3n del otro, carentes de respeto y de sentido de los l\u00edmites? Son amores en los que ha faltado la castidad: una virtud que no hay que confundir con la abstinencia sexual -la castidad es m\u00e1s que la abstinencia sexual-, sino que est\u00e1 relacionada con la voluntad de no poseer nunca al otro. Amar es respetar al otro, buscar su felicidad, cultivar la empat\u00eda por sus sentimientos, disponerse en el conocimiento de un cuerpo, una psicolog\u00eda y un alma que no son los nuestros, y que hay que contemplar por la belleza que encierran. Amar es esto, y el amor es bello. La lujuria, en cambio, se burla de todo esto: la lujuria saquea, roba, consume de prisa, no quiere escuchar al otro sino s\u00f3lo a su propia necesidad y placer; la lujuria juzga aburrido todo cortejo, no busca esa s\u00edntesis entre raz\u00f3n, pulsi\u00f3n y sentimiento que nos ayudar\u00eda a conducir sabiamente la existencia. El lujurioso s\u00f3lo busca atajos: no comprende que el camino del amor debe recorrerse despacio, y esta paciencia, lejos de ser sin\u00f3nimo de aburrimiento, nos permite hacer felices nuestras relaciones amorosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay una segunda raz\u00f3n por la que la lujuria es un vicio peligroso. De todos los placeres humanos, la sexualidad tiene una voz poderosa. Involucra todos los sentidos, habita tanto en el cuerpo como en la psique, y esto es hermoso, pero si no se disciplina con paciencia, si no se inscribe en una relaci\u00f3n y en una historia donde dos individuos la transforman en una danza amorosa, se convierte en una cadena que priva al hombre de libertad. El placer sexual, que es un don de Dios, se ve socavado por la pornograf\u00eda: satisfacci\u00f3n sin relaci\u00f3n que puede generar formas de adicci\u00f3n. Hay que defender el amor, el amor del coraz\u00f3n, de la mente, del cuerpo, el amor puro en la entrega al otro. Y \u00e9sta es la belleza de la relaci\u00f3n sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>Ganar la batalla contra la lujuria, contra la \u00abcosificaci\u00f3n\u00bb del otro, puede ser un empe\u00f1o de toda la vida. Pero el premio de esta batalla es el m\u00e1s importante de todos, porque se trata de preservar esa belleza que Dios escribi\u00f3 en su creaci\u00f3n cuando imagin\u00f3 el amor entre el hombre y la mujer, que no consiste en servirse el uno del otro, sino en amarse. Esa belleza que nos hace creer que construir una historia juntos es mejor que irse de aventuras -\u00a1hay tantos Don Juan! -, cultivar la ternura es mejor que doblegarse ante el demonio de la posesi\u00f3n -el verdadero amor no posee, se entrega-, servir es mejor que conquistar. Porque si no hay amor, la vida es triste, es triste soledad. Gracias.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saludos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Saludo cordialmente a todos los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Pidamos al Se\u00f1or la gracia de saber amar como \u00c9l ama, con un amor libre y gratuito, y tambi\u00e9n de saber contemplar respetuosamente el don que Dios nos da en el hermano. Que Dios los bendiga y la Virgen Santa los acompa\u00f1e. Muchas gracias.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Amar es respetar al otro, buscar su felicidad, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles. 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