{"id":241492,"date":"2024-01-31T09:07:05","date_gmt":"2024-01-31T12:07:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=241492"},"modified":"2024-01-31T09:07:06","modified_gmt":"2024-01-31T12:07:06","slug":"papa-francisco-la-ira-es-un-vicio-destructivo-en-las-relaciones-humanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-ira-es-un-vicio-destructivo-en-las-relaciones-humanas\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La ira es un vicio destructivo en las relaciones humanas"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | La ira es un vicio destructivo en las relaciones humanas<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles. Celebrada en el <strong>Aula Pablo VI<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, continuando con el ciclo de catequesis sobre <strong>\u201cLos vicios y las virtudes\u201d<\/strong>, centr\u00f3 su reflexi\u00f3n sobre el tema <strong>\u201cLa ira\u201d<\/strong> (Lectura: <em>Ef&nbsp;<\/em>4,26-27.31-32).<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) hoy nos detenemos a reflexionar sobre el vicio de la ira. Es un vicio particularmente oscuro, y quiz\u00e1 el m\u00e1s f\u00e1cil de identificar desde el punto de vista f\u00edsico\u201d.<\/em><\/strong> Agregando, <strong><em>\u201cen su manifestaci\u00f3n m\u00e1s aguda, la c\u00f3lera es un vicio que no deja tregua. Si surge de una injusticia sufrida (o considerada como tal), a menudo no se desata contra el culpable, sino contra el primer ofensor. Hay hombres que contienen su ira en el trabajo, mostr\u00e1ndose tranquilos y compasivos, pero una vez en casa se vuelven insoportables para sus esposas e hijos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Papa <\/strong>se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cla ira es un vicio destructivo en las relaciones humanas. Expresa la incapacidad de aceptar la diversidad del otro, sobre todo cuando sus opciones vitales divergen de las nuestras. No se detiene en el comportamiento incorrecto de una persona, sino que lo echa todo por tierra: es el otro, el otro tal como es, el otro como tal el que provoca la ira y el resentimiento\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, <strong>Su Santidad<\/strong> nos revela, <strong><em>\u201cla ira hace perder la lucidez. Porque una de las caracter\u00edsticas de la ira es que a veces no se mitiga con el tiempo. En esos casos, incluso la distancia y el silencio, en lugar de calmar el peso de la incomprensi\u00f3n, lo magnifican. &nbsp;Cuando una persona est\u00e1 dominada por la ira, siempre dice que el problema es del otro; nunca es capaz de reconocer sus propias faltas, sus propios fallos.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>En el \u00abPadre nuestro\u00bb, Jes\u00fas nos hace rezar por nuestras relaciones humanas, que son un campo de minas: un plano que nunca se equilibra perfectamente. En la vida tenemos que lidiar con deudores que nos fallan; como ciertamente no siempre hemos amado a todos en su justa medida. A algunos no les hemos devuelto el amor que les correspond\u00eda. Todos somos pecadores, todos, y todos tenemos cuentas en rojo: \u00a1no lo olvides!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el <strong>Papa<\/strong> dijo, <strong><em>\u201cpero sobre la ira hay que decir una \u00faltima cosa. Es un vicio terrible, se dijo, est\u00e1 en el origen de las guerras y de la violencia. El proemio de la Il\u00edada describe \u00abla c\u00f3lera de Aquiles\u00bb, que ser\u00e1 causa de \u00abluto infinito\u00bb. Pero no todo lo que nace de la ira es malo. Los antiguos eran muy conscientes de que hay una parte irascible en nosotros que no puede ni debe negarse. Las pasiones son hasta cierto punto inconscientes: suceden, son experiencias de la vida. No somos responsables de la ira en su surgimiento, sino siempre en su desarrollo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>Catequesis. Vicios y virtudes. 6. Ira<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n\n\n\n<p>En estas semanas hemos tratado el tema de los vicios y las virtudes, y hoy nos detenemos a reflexionar sobre el vicio de la ira. Es un vicio particularmente oscuro, y quiz\u00e1 el m\u00e1s f\u00e1cil de identificar desde el punto de vista f\u00edsico. La persona dominada por la ira apenas puede disimular este \u00edmpetu: se reconoce por los movimientos de su cuerpo, su agresividad, su respiraci\u00f3n agitada, su mirada adusta y ce\u00f1uda.<\/p>\n\n\n\n<p>En su manifestaci\u00f3n m\u00e1s aguda, la c\u00f3lera es un vicio que no deja tregua. Si surge de una injusticia sufrida (o considerada como tal), a menudo no se desata contra el culpable, sino contra el primer ofensor. Hay hombres que contienen su ira en el trabajo, mostr\u00e1ndose tranquilos y compasivos, pero una vez en casa se vuelven insoportables para sus esposas e hijos. La ira es un vicio omnipresente: es capaz de quitarnos el sue\u00f1o y de hacernos maquinar continuamente en nuestras mentes, incapaces de encontrar una barrera para razonar y pensar.<\/p>\n\n\n\n<p>La ira es un vicio destructivo en las relaciones humanas. Expresa la incapacidad de aceptar la diversidad del otro, sobre todo cuando sus opciones vitales divergen de las nuestras. No se detiene en el comportamiento incorrecto de una persona, sino que lo echa todo por tierra: es el otro, el otro tal como es, el otro como tal el que provoca la ira y el resentimiento. Uno empieza a detestar el tono de su voz, los gestos banales de cada d\u00eda, sus formas de razonar y de sentir.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la relaci\u00f3n alcanza este nivel de degeneraci\u00f3n, uno ha perdido la lucidez. La ira hace perder la lucidez. Porque una de las caracter\u00edsticas de la ira es que a veces no se mitiga con el tiempo. En esos casos, incluso la distancia y el silencio, en lugar de calmar el peso de la incomprensi\u00f3n, lo magnifican. Por eso, el Ap\u00f3stol Pablo -como hemos o\u00eddo- recomienda a sus cristianos abordar el problema de inmediato e intentar la reconciliaci\u00f3n: \u00abQue no se ponga el sol sobre vuestro enojo\u00bb (Ef 4,26). Es importante que todo se disuelva inmediatamente, antes de que se ponga el sol. Si durante el d\u00eda surge alg\u00fan malentendido, y dos personas dejan de entenderse, percibi\u00e9ndose de repente muy distanciadas, no hay que entregar la noche al diablo. El vicio nos mantendr\u00eda despiertos en la oscuridad, rumiando nuestras razones y errores inexplicables que nunca son nuestros y siempre del otro. Es as\u00ed: cuando una persona est\u00e1 dominada por la ira, siempre dice que el problema es del otro; nunca es capaz de reconocer sus propias faltas, sus propios fallos.<\/p>\n\n\n\n<p>En el \u00abPadre nuestro\u00bb, Jes\u00fas nos hace rezar por nuestras relaciones humanas, que son un campo de minas: un plano que nunca se equilibra perfectamente. En la vida tenemos que lidiar con deudores que nos fallan; como ciertamente no siempre hemos amado a todos en su justa medida. A algunos no les hemos devuelto el amor que les correspond\u00eda. Todos somos pecadores, todos, y todos tenemos cuentas en rojo: \u00a1no lo olvides! As\u00ed que todos tenemos que aprender a perdonar para ser perdonados. Los hombres no permanecen juntos si no practican tambi\u00e9n el arte del perd\u00f3n, en la medida en que esto sea humanamente posible. Lo que contrarresta la ira es la benevolencia, la apertura de coraz\u00f3n, la mansedumbre, la paciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero sobre la ira hay que decir una \u00faltima cosa. Es un vicio terrible, se dijo, est\u00e1 en el origen de las guerras y de la violencia. El proemio de la Il\u00edada describe \u00abla c\u00f3lera de Aquiles\u00bb, que ser\u00e1 causa de \u00abluto infinito\u00bb. Pero no todo lo que nace de la ira es malo. Los antiguos eran muy conscientes de que hay una parte irascible en nosotros que no puede ni debe negarse. Las pasiones son hasta cierto punto inconscientes: suceden, son experiencias de la vida. No somos responsables de la ira en su surgimiento, sino siempre en su desarrollo. Y a veces es bueno que la ira se desahogue de la manera adecuada. Si una persona no se enfada nunca, si no se indigna ante una injusticia, si no siente algo que le estremece las entra\u00f1as ante la opresi\u00f3n de los d\u00e9biles, entonces significar\u00eda que esa persona no es humana, y mucho menos cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Existe una santa indignaci\u00f3n, que no es ira, sino un movimiento interior, una santa indignaci\u00f3n. Jes\u00fas la experiment\u00f3 varias veces en su vida (cf. Mc 3,5): nunca respondi\u00f3 al mal con el mal, pero en su alma sent\u00eda ese sentimiento y, en el caso de los mercaderes del Templo, realiz\u00f3 una acci\u00f3n fuerte y prof\u00e9tica, dictada no por la ira, sino por el celo por la casa del Se\u00f1or (cf. Mt 21,12-13). Hay que distinguir bien: una cosa es el celo, la santa indignaci\u00f3n, y otra la ira, que es el mal.<\/p>\n\n\n\n<p>A nosotros nos toca, con la ayuda del Esp\u00edritu Santo, encontrar la justa medida de las pasiones, educarlas bien, para que se vuelvan al bien y no al mal. Gracias.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>___________________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p>Saludos<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Pidamos al Se\u00f1or ser conscientes de nuestra debilidad frente a la ira, de modo que cuando surja podamos encauzarla positivamente, para que esta no nos domine, sino que la transformemos en un santo celo por el bien. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Ma\u00f1ana se celebra en Italia la Jornada Nacional de las V\u00edctimas Civiles de Guerra. Al recuerdo orante de los ca\u00eddos en las dos guerras mundiales, asociamos tambi\u00e9n a los muchos -demasiados- civiles, v\u00edctimas indefensas de las guerras que, por desgracia, todav\u00eda ti\u00f1en de sangre nuestro planeta, como en Oriente Medio y Ucrania. Que su grito de dolor toque el coraz\u00f3n de los responsables de las naciones y suscite proyectos de paz. Cuando uno lee las historias de estos d\u00edas, hay tanta crueldad en la guerra, \u00a1tanta! Pidamos al Se\u00f1or la paz, que siempre es suave, no cruel.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua italiana. Saludo, en particular, a los sacerdotes que participan en el curso de formaci\u00f3n promovido por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, a los fieles de la parroquia Cristo Divino Lavoratore de Ancona, a los alumnos del Instituto Caetani de Cisterna di Latina, a la banda de m\u00fasica de Villa Santo Stefano.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, mi pensamiento se dirige a los j\u00f3venes, a los enfermos, a los ancianos y a los reci\u00e9n casados. Invoco sobre vosotros la protecci\u00f3n de san Juan Bosco, a quien la Iglesia recuerda hoy, para que haga fecunda la vocaci\u00f3n de cada uno en la Iglesia y en el mundo. A todos mi Bendici\u00f3n.<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La ira es un vicio destructivo en las relaciones humanas, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles. 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