{"id":241638,"date":"2024-02-07T08:00:00","date_gmt":"2024-02-07T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=241638"},"modified":"2024-02-07T10:26:36","modified_gmt":"2024-02-07T13:26:36","slug":"papa-francisco-la-fe-expulsa-el-miedo-y-la-resurreccion-de-cristo-quita-la-tristeza-como-la-piedra-del-sepulcro-cada-dia-del-cristiano-es-un-ejercicio-de-resurreccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-fe-expulsa-el-miedo-y-la-resurreccion-de-cristo-quita-la-tristeza-como-la-piedra-del-sepulcro-cada-dia-del-cristiano-es-un-ejercicio-de-resurreccion\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La fe expulsa el miedo, y la resurrecci\u00f3n de Cristo quita la tristeza como la piedra del sepulcro, cada d\u00eda del cristiano es un ejercicio de resurrecci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>La fe expulsa el miedo, y la resurrecci\u00f3n de Cristo quita la tristeza como la piedra del sepulcro, cada d\u00eda del cristiano es un ejercicio de resurrecci\u00f3n<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> en su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda de hoy. Celebrada en el <strong>Aula Pablo VI<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, continuando con el ciclo de catequesis sobre <strong>\u201cLos vicios y las virtudes\u201d<\/strong>, centr\u00f3 su reflexi\u00f3n sobre el tema, <strong>\u201cLa Tristeza\u201d <\/strong>(Lectura: <em>Sal<\/em>&nbsp;13,2-3.6).<\/p>\n\n\n\n<p>Esto, nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>hoy nos detenemos en un vicio bastante feo, la&nbsp;tristeza, entendida como un abatimiento del \u00e1nimo, una aflicci\u00f3n constante que impide al ser humano experimentar alegr\u00eda por su propia existencia\u201d.<\/em><\/strong> Continuando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) San Pablo, cuando escribe a los Corintios dice lo siguiente: \u00abLa tristeza que proviene de Dios produce un arrepentimiento que lleva a la salvaci\u00f3n y no se debe lamentar; en cambio, la tristeza del mundo produce la muerte.\u00bb<\/em><\/strong> (<em>2 Cor<\/em>&nbsp;7,10)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, el <strong>Papa<\/strong> se\u00f1alaba, <strong><em>\u201chay, entonces, una tristeza amiga que nos lleva a la salvaci\u00f3n. Pensemos en el hijo pr\u00f3digo de la par\u00e1bola: cuando toca el fondo de su degeneraci\u00f3n, experimenta una gran amargura, y esto le impulsa a recapacitar y a decidir volver a la casa paterna<\/em><\/strong> (cfr.&nbsp;<em>Lc<\/em>&nbsp;15, 11-20)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, nos dec\u00eda, adem\u00e1s, <strong><em>\u201c(\u2026) hay una segunda tristeza, que es&nbsp;una enfermedad del alma. Surge en el coraz\u00f3n humano cuando se desvanece un deseo o una esperanza. Aqu\u00ed podemos referirnos al relato de los disc\u00edpulos de Ema\u00fas. Aquellos dos disc\u00edpulos salen de Jerusal\u00e9n con el coraz\u00f3n desilusionado, y se conf\u00edan al forastero, que en cierto momento los acompa\u00f1a: \u00abNosotros esper\u00e1bamos que fuera \u00e9l \u2013 o sea, Jes\u00fas &#8211; quien librara a Israel.\u00bb<\/em><\/strong> (<em>Lc<\/em>&nbsp;24,21). <strong><em>La din\u00e1mica de la tristeza est\u00e1 ligada a la&nbsp;experiencia de la p\u00e9rdida\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>Su Santidad<\/strong>, profundizando, se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201ctodos pasamos por pruebas que nos generan tristeza, porque la vida nos hace concebir sue\u00f1os que luego se hacen a\u00f1icos. En esta situaci\u00f3n, algunos, tras un tiempo de agitaci\u00f3n, se apoyan en la esperanza; pero otros se regodean en la melancol\u00eda, dejando que \u00e9sta se pudra en sus corazones. \u00bfSe siente placer en esto? Ver\u00e1n: la tristeza es como&nbsp;el placer del no-placer; es como tomar un caramelo amargo, sin az\u00facar, malo, y absorberlo. La tristeza es&nbsp;el placer del no-placer.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El monje Evagrio explica que todos los vicios persiguen un placer, por ef\u00edmero que sea, mientras que la tristeza disfruta de lo contrario: del&nbsp;adormecerse en una tristeza sin fin.&nbsp;Ciertos lutos prolongados, en los que una persona sigue agrandando el vac\u00edo de quien ya no est\u00e1, no son propios de la vida en el Esp\u00edritu\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, antes de finalizar, el <strong>Papa<\/strong> reflexion\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>debemos tener cuidado con esta tristeza y pensar que Jes\u00fas nos trae la alegr\u00eda de la resurrecci\u00f3n.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Por muy llena que est\u00e9 la vida de contradicciones, de deseos incumplidos, de sue\u00f1os no realizados, de amistades perdidas, gracias a la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas podemos creer que&nbsp;todo se salvar\u00e1. Jes\u00fas ha resucitado no s\u00f3lo para s\u00ed mismo, sino tambi\u00e9n para nosotros, a fin de&nbsp;rescatar todas las felicidades&nbsp;que no se han realizado en nuestras vidas.<\/em><\/strong><strong><em> La fe expulsa el miedo, y la resurrecci\u00f3n de Cristo quita la tristeza como la piedra del sepulcro. Cada d\u00eda del cristiano es un ejercicio de resurrecci\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis. Vicios y virtudes. 7.&nbsp;<em>La tristeza.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro recorrido de catequesis sobre los vicios y las virtudes, hoy nos detenemos en un vicio bastante feo, la&nbsp;<em>tristeza<\/em>, entendida como un abatimiento del \u00e1nimo, una aflicci\u00f3n constante que impide al ser humano experimentar alegr\u00eda por su propia existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante todo, hay que se\u00f1alar que, respecto a la tristeza, los Padres hac\u00edan una distinci\u00f3n importante. Hay, en efecto, una tristeza que conviene a de la vida cristiana, y que con la gracia de Dios se transforma en alegr\u00eda: \u00e9sta, por supuesto, no debe rechazarse y forma parte del camino de conversi\u00f3n. Pero existe tambi\u00e9n un segundo tipo de tristeza que se&nbsp;<em>insin\u00faa en el alma y la postra en un estado de abatimiento<\/em>: es este segundo tipo de tristeza el que hay que combatir resueltamente y con todas las fuerzas, porque procede del Maligno. Esta distinci\u00f3n la encontramos tambi\u00e9n en San Pablo, que cuando escribe a los Corintios dice lo siguiente: \u00abLa tristeza que proviene de Dios produce un arrepentimiento que lleva a la salvaci\u00f3n y no se debe lamentar; en cambio, la tristeza del mundo produce la muerte.\u00bb (<em>2 Cor<\/em>&nbsp;7,10).<\/p>\n\n\n\n<p>Hay, entonces, una tristeza amiga que nos lleva a la salvaci\u00f3n. Pensemos en el hijo pr\u00f3digo de la par\u00e1bola: cuando toca el fondo de su degeneraci\u00f3n, experimenta una gran amargura, y esto le impulsa a recapacitar y a decidir volver a la casa paterna (cfr.&nbsp;<em>Lc<\/em>&nbsp;15, 11-20). Es una gracia gemir por los propios pecados, recordar el estado de gracia del que hemos ca\u00eddo, llorar porque hemos perdido la pureza con la que Dios nos so\u00f1\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay una segunda tristeza, que es&nbsp;<em>una enfermedad del alma<\/em>. Surge en el coraz\u00f3n humano cuando se desvanece un deseo o una esperanza. Aqu\u00ed podemos referirnos al relato de los disc\u00edpulos de Ema\u00fas. Aquellos dos disc\u00edpulos salen de Jerusal\u00e9n con el coraz\u00f3n desilusionado, y se conf\u00edan al forastero, que en cierto momento los acompa\u00f1a: \u00abNosotros esper\u00e1bamos que fuera \u00e9l \u2013 o sea, Jes\u00fas &#8211; quien librara a Israel.\u00bb (<em>Lc<\/em>&nbsp;24,21). La din\u00e1mica de la tristeza est\u00e1 ligada a la&nbsp;<em>experiencia de la p\u00e9rdida<\/em>. En el coraz\u00f3n del ser humano nacen esperanzas que a veces se ven defraudadas. Puede tratarse del deseo de poseer algo que no se puede conseguir, pero tambi\u00e9n de algo importante, como la p\u00e9rdida de un afecto. Cuando esto sucede, es como si el coraz\u00f3n del ser humano cayera en un precipicio, y los sentimientos que experimenta son des\u00e1nimo, debilidad de esp\u00edritu, depresi\u00f3n, angustia. Todos pasamos por pruebas que nos generan tristeza, porque la vida nos hace concebir sue\u00f1os que luego se hacen a\u00f1icos. En esta situaci\u00f3n, algunos, tras un tiempo de agitaci\u00f3n, se apoyan en la esperanza; pero otros se regodean en la melancol\u00eda, dejando que \u00e9sta se pudra en sus corazones. \u00bfSe siente placer en esto? Ver\u00e1n: la tristeza es como&nbsp;<em>el placer del no-placer<\/em>; es como tomar un caramelo amargo, sin az\u00facar, malo, y absorberlo. La tristeza es&nbsp;<em>el placer del no-placer<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El monje Evagrio explica que todos los vicios persiguen un placer, por ef\u00edmero que sea, mientras que la tristeza disfruta de lo contrario: del&nbsp;<em>adormecerse en una tristeza sin fin.<\/em>&nbsp;Ciertos lutos prolongados, en los que una persona sigue agrandando el vac\u00edo de quien ya no est\u00e1, no son propios de la vida en el Esp\u00edritu. Ciertas amarguras resentidas, en las que una persona tiene siempre en mente una reivindicaci\u00f3n que le hace adoptar el papel de v\u00edctima, no producen en nosotros una vida sana, y menos a\u00fan cristiana. Hay algo en el pasado de todos que necesita ser sanado. La tristeza, de ser una emoci\u00f3n natural, puede convertirse en un estado de \u00e1nimo maligno.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un demonio taimado el de la tristeza. Los padres del desierto la describ\u00edan como un gusano del coraz\u00f3n, que roe y vac\u00eda a quien lo alberga. Esta imagen es buena, nos ayuda a comprender. Entonces, \u00bfqu\u00e9 debo hacer cuando estoy triste? Detenerte y ver: \u00bfesta tristeza es buena? \u00bfNo es una buena tristeza? Y reaccionar seg\u00fan la naturaleza de la tristeza. No se olviden de que la tristeza puede ser algo muy malo que nos lleva al pesimismo, nos lleva a un ego\u00edsmo que dif\u00edcilmente se cura.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos y hermanas, debemos tener cuidado con esta tristeza y pensar que Jes\u00fas nos trae la alegr\u00eda de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por muy llena que est\u00e9 la vida de contradicciones, de deseos incumplidos, de sue\u00f1os no realizados, de amistades perdidas, gracias a la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas podemos creer que&nbsp;<em>todo se salvar\u00e1<\/em>. Jes\u00fas ha resucitado no s\u00f3lo para s\u00ed mismo, sino tambi\u00e9n para nosotros, a fin de&nbsp;<em>rescatar todas las felicidades<\/em>&nbsp;que no se han realizado en nuestras vidas. La fe expulsa el miedo, y la resurrecci\u00f3n de Cristo quita la tristeza como la piedra del sepulcro. Cada d\u00eda del cristiano es un ejercicio de resurrecci\u00f3n. Georges Bernanos, en su famosa novela&nbsp;<em>Diario de un cura rural<\/em>, hace decir al p\u00e1rroco de Torcy lo siguiente: \u00abLa Iglesia dispone de la alegr\u00eda, de toda esa alegr\u00eda que est\u00e1 reservada a este triste mundo. Lo que han hecho contra ella, lo han hecho contra la alegr\u00eda\u00bb. Y otro escritor franc\u00e9s, Le\u00f3n Bloy, nos dej\u00f3 esta maravillosa frase: \u00abNo hay m\u00e1s que una tristeza, [&#8230;] la de no ser santos\u00bb. Que el Esp\u00edritu de Jes\u00fas resucitado nos ayude a vencer la tristeza con la santidad.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>__________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saludos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. El pr\u00f3ximo domingo celebramos la Jornada Mundial del Enfermo. Pidamos a Mar\u00eda, Salud de los enfermos, por todos los que sufren, para que sepan poner su confianza en Dios, experimentando la alegr\u00eda de saberse amados por \u00c9l. Que Dioslos bendiga y la Virgen Santa los cuide. Muchas gracias.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Y no olvidemos las guerras, no olvidemos la atormentada Ucrania, Palestina, Israel, los Rohingya, muchas, muchas guerras que hay por doquier. Recemos por la paz. La guerra es siempre una derrota, siempre. Recemos por la paz. Se necesita la paz.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La fe expulsa el miedo, y la resurrecci\u00f3n de Cristo quita la tristeza como la piedra del sepulcro, cada d\u00eda del cristiano es un ejercicio de resurrecci\u00f3n, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre en su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda de hoy. 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