{"id":241858,"date":"2024-02-28T08:00:00","date_gmt":"2024-02-28T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=241858"},"modified":"2024-02-28T08:27:29","modified_gmt":"2024-02-28T11:27:29","slug":"papa-francisco-la-logica-de-dios-es-el-amor-los-bienes-que-nos-da-son-para-compartirlos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-logica-de-dios-es-el-amor-los-bienes-que-nos-da-son-para-compartirlos\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La l\u00f3gica de Dios es el amor, los bienes que nos da son para compartirlos"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | La l\u00f3gica de Dios es el amor, los bienes que nos da son para compartirlos<\/strong><em>, <\/em>as\u00ed lo se\u00f1alaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles. Celebrada en el <strong>Aula Pablo VI<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> quien se encuentra atravesando un cuadro de resfr\u00edo le encargaba la lectura de su mensaje al oficial de la Secretar\u00eda de Estado, <strong>Mons. <\/strong><strong>Filippo Ciampanelli<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En sus palabras, el <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, continuando con el ciclo de catequesis sobre \u201cLos vicios y las virtudes\u201d, centr\u00f3 su reflexi\u00f3n sobre el tema La envidia y la vanagloria (Lectura: <em>Gal<\/em>&nbsp;5,24-26). Al respecto, nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>si leemos la Sagrada Escritura (cf. Gn 4), se nos presenta como uno de los vicios m\u00e1s antiguos: el odio de Ca\u00edn contra Abel se desencadena cuando se da cuenta de que los sacrificios de su hermano agradan a Dios\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>el rostro del envidioso es siempre triste: su mirada est\u00e1 abatida, parece sondear continuamente el suelo, pero en realidad no ve nada, porque su mente est\u00e1 envuelta en pensamientos llenos de maldad. La envidia, si no se controla, conduce al odio del otro. Abel morir\u00e1 a manos de Ca\u00edn, que no pudo soportar la felicidad de su hermano\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Papa<\/strong> nos se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cla envidia es un mal que se ha investigado no s\u00f3lo en c\u00edrculos cristianos: ha atra\u00eddo la atenci\u00f3n de fil\u00f3sofos y estudiosos de todas las culturas. En su base hay una relaci\u00f3n de odio y amor: uno quiere el mal del otro, pero en secreto desea ser como \u00e9l. El otro es la epifan\u00eda de lo que nos gustar\u00eda ser, y que en realidad no somos. Su buena fortuna nos parece una injusticia: \u00a1seguramente -pensamos- nosotros habr\u00edamos merecido mucho m\u00e1s sus \u00e9xitos o su buena fortuna!\u201d<\/em><\/strong> A\u00f1adiendo, <strong><em>\u201c(\u2026) la l\u00f3gica de Dios es el amor. Los bienes que nos da son para compartirlos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, el <strong>Santo Padre<\/strong> se refer\u00eda a la vanagloria, sobre ella nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cva de la mano con el demonio de la envidia, y juntos estos dos vicios son caracter\u00edsticos de una persona que aspira a ser el centro del mundo, libre de explotar todo y a todos, objeto de toda alabanza y amor. La vanagloria es una autoestima inflada e infundada. El vanidoso posee un \u00abyo\u00bb inmanejable: no tiene empat\u00eda y no se da cuenta de que hay otras personas en el mundo aparte de \u00e9l\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, nos compart\u00eda el Papa, <strong><em>\u201cla mejor ense\u00f1anza para superar la vanagloria se encuentra en el testimonio de San Pablo. El Ap\u00f3stol se enfrent\u00f3 siempre a un defecto que nunca pudo superar. Tres veces pidi\u00f3 al Se\u00f1or que le librara de aquel tormento, pero finalmente Jes\u00fas le respondi\u00f3: &#8216;Te basta con mi gracia; porque la fuerza se manifiesta plenamente en la debilidad&#8217;. Desde aquel d\u00eda, Pablo fue liberado\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>Catequesis. Vicios y virtudes. 9. Envidia y vanagloria<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy examinamos dos vicios mortales que encontramos en las grandes listas que nos ha dejado la tradici\u00f3n espiritual: la envidia y la vanagloria.<\/p>\n\n\n\n<p>Comencemos por la envidia. Si leemos la Sagrada Escritura (cf. Gn 4), se nos presenta como uno de los vicios m\u00e1s antiguos: el odio de Ca\u00edn contra Abel se desencadena cuando se da cuenta de que los sacrificios de su hermano agradan a Dios. Ca\u00edn era el hijo mayor de Ad\u00e1n y Eva, se hab\u00eda llevado la mayor parte de la herencia de su padre; sin embargo, basta que Abel, su hermano menor, tenga \u00e9xito en una peque\u00f1a haza\u00f1a, para que Ca\u00edn se enfurezca. El rostro del envidioso es siempre triste: su mirada est\u00e1 abatida, parece sondear continuamente el suelo, pero en realidad no ve nada, porque su mente est\u00e1 envuelta en pensamientos llenos de maldad. La envidia, si no se controla, conduce al odio del otro. Abel morir\u00e1 a manos de Ca\u00edn, que no pudo soportar la felicidad de su hermano.<\/p>\n\n\n\n<p>La envidia es un mal que se ha investigado no s\u00f3lo en c\u00edrculos cristianos: ha atra\u00eddo la atenci\u00f3n de fil\u00f3sofos y estudiosos de todas las culturas. En su base hay una relaci\u00f3n de odio y amor: uno quiere el mal del otro, pero en secreto desea ser como \u00e9l. El otro es la epifan\u00eda de lo que nos gustar\u00eda ser, y que en realidad no somos. Su buena fortuna nos parece una injusticia: \u00a1seguramente -pensamos- nosotros habr\u00edamos merecido mucho m\u00e1s sus \u00e9xitos o su buena fortuna!<\/p>\n\n\n\n<p>En la ra\u00edz de este vicio est\u00e1 una falsa idea de Dios: no aceptamos que Dios tenga sus propias \u00abmatem\u00e1ticas\u00bb, distintas de las nuestras. Por ejemplo, en la par\u00e1bola de Jes\u00fas sobre los obreros llamados por el patr\u00f3n para ir a la vi\u00f1a a distintas horas del d\u00eda, los de la primera hora creen que tienen derecho a un salario m\u00e1s alto que los que llegaron los \u00faltimos; pero el patr\u00f3n da a todos la misma paga, y dice: &#8216;\u00bfNo puedo hacer con mis cosas lo que quiero? \u00bfO ten\u00e9is envidia porque soy bueno?\u00bb (Mt 20,15). Nos gustar\u00eda imponer a Dios nuestra l\u00f3gica ego\u00edsta, en cambio la l\u00f3gica de Dios es el amor. Los bienes que nos da son para compartirlos. Por eso San Pablo exhorta a los cristianos: \u00abAmaos fraternalmente los unos a los otros, compitiendo en estimaros mutuamente\u00bb (Rom 12,10). \u00a1He aqu\u00ed el remedio contra la envidia!<\/p>\n\n\n\n<p>Y llegamos al segundo vicio que examinamos hoy: la vanagloria. Va de la mano con el demonio de la envidia, y juntos estos dos vicios son caracter\u00edsticos de una persona que aspira a ser el centro del mundo, libre de explotar todo y a todos, objeto de toda alabanza y amor. La vanagloria es una autoestima inflada e infundada. El vanidoso posee un \u00abyo\u00bb inmanejable: no tiene empat\u00eda y no se da cuenta de que hay otras personas en el mundo aparte de \u00e9l. Sus relaciones son siempre instrumentales, marcadas por la prepotencia del otro. Su persona, sus logros, sus \u00e9xitos deben ser exhibidos a todo el mundo: es un perpetuo mendigo de atenci\u00f3n. Y si a veces no se reconocen sus cualidades, se enfada ferozmente. Los dem\u00e1s son injustos, no comprenden, no est\u00e1n a la altura. En sus escritos, Evagrio P\u00f3ntico describe el amargo asunto de algunos monjes golpeados por la vanagloria. Sucede que, tras sus primeros \u00e9xitos en la vida espiritual, ya siente que ha llegado, y por eso se lanza al mundo para recibir sus alabanzas. Pero no se da cuenta de que s\u00f3lo est\u00e1 al principio del camino espiritual, y de que le acecha una tentaci\u00f3n que pronto le har\u00e1 caer.<\/p>\n\n\n\n<p>Para curar al vanidoso, los maestros espirituales no sugieren muchos remedios. Porque, al fin y al cabo, el mal de la vanidad tiene su remedio en s\u00ed mismo: las alabanzas que el vanidoso esperaba cosechar del mundo pronto se volver\u00e1n contra \u00e9l. Y \u00a1cu\u00e1ntas personas, enga\u00f1adas por una falsa imagen de s\u00ed mismas, han ca\u00eddo luego en pecados de los que pronto se avergonzar\u00edan!<\/p>\n\n\n\n<p>La mejor ense\u00f1anza para superar la vanagloria se encuentra en el testimonio de San Pablo. El Ap\u00f3stol se enfrent\u00f3 siempre a un defecto que nunca pudo superar. Tres veces pidi\u00f3 al Se\u00f1or que le librara de aquel tormento, pero finalmente Jes\u00fas le respondi\u00f3: &#8216;Te basta con mi gracia; porque la fuerza se manifiesta plenamente en la debilidad&#8217;. Desde aquel d\u00eda, Pablo fue liberado. Y su conclusi\u00f3n deber\u00eda ser tambi\u00e9n la nuestra: \u00abDe buena gana, pues, me gloriar\u00e9 de mis debilidades, para que habite en m\u00ed la fuerza de Cristo\u00bb (2 Co 12,9).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>SALUDOS<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Nos vendr\u00eda bien en esta Cuaresma meditar con frecuencia las \u201cLetan\u00edas de la humildad\u201d del cardenal Merry del Val, para combatir los vicios que nos alejan de la vida en Cristo. Que Dios los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Muchas gracias.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>_________________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p>LLAMAMIENTO<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El 1 de marzo se cumplir\u00e1n 25 a\u00f1os de la entrada en vigor de la Convenci\u00f3n sobre la Prohibici\u00f3n de las Minas Antipersonal, que siguen teniendo como objetivo a civiles inocentes, especialmente ni\u00f1os, muchos a\u00f1os despu\u00e9s del fin de las hostilidades. Expreso mi p\u00e9same a las numerosas v\u00edctimas de estos arteros artefactos, que nos recuerdan la dram\u00e1tica crueldad de las guerras y el precio que las poblaciones civiles se ven obligadas a pagar. A este respecto, doy las gracias a todos aquellos que contribuyen a ayudar a las v\u00edctimas y a limpiar las zonas contaminadas. Su trabajo es una respuesta concreta a la llamada universal a ser pacificadores, cuidando de nuestros hermanos y hermanas.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>* * *<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua italiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo, en particular, a los fieles de las di\u00f3cesis de Emilia Roma\u00f1a y de San Marino-Montefeltro, acompa\u00f1ados por sus obispos.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo tambi\u00e9n a los grupos parroquiales de Gricignano di Aversa y de Isola di Capo Rizzuto, con la esperanza de que la parada en las tumbas de los Ap\u00f3stoles suscite un renovado fervor espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, mi pensamiento se dirige a los enfermos, a los ancianos, a los reci\u00e9n casados y a los j\u00f3venes, especialmente a los alumnos del Instituto \u00abFalcone e Borsellino\u00bb de Roma y a los de la Escuela \u00abGiovanni Pascoli\u00bb de Fucecchio. Que el camino cuaresmal sea una ocasi\u00f3n para volver a uno mismo y renovar el esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, no olvidemos a los pueblos que sufren a causa de la guerra: Ucrania, Palestina, Israel y muchos otros. Y recemos por las v\u00edctimas de los recientes atentados contra lugares de culto en Burkina Faso; as\u00ed como por el pueblo de Hait\u00ed, donde contin\u00faan los cr\u00edmenes y los secuestros por parte de bandas armadas.<\/p>\n\n\n\n<p>A todos, \u00a1mi bendici\u00f3n!<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La l\u00f3gica de Dios es el amor, los bienes que nos da son para compartirlos, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles. Celebrada en el Aula Pablo VI, Su Santidad Francisco quien se encuentra atravesando un cuadro de resfr\u00edo le encargaba la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":241859,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[124,18,28,58],"class_list":["post-241858","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-audiencia-general-del-papa","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/241858","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=241858"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/241858\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/241859"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=241858"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=241858"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=241858"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}