{"id":241988,"date":"2024-03-13T07:54:49","date_gmt":"2024-03-13T10:54:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=241988"},"modified":"2024-03-13T07:54:52","modified_gmt":"2024-03-13T10:54:52","slug":"papa-francisco-la-virtud-es-un-habito-de-libertad-es-lo-que-nos-permite-tener-un-habitus-hacia-la-eleccion-correcta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-virtud-es-un-habito-de-libertad-es-lo-que-nos-permite-tener-un-habitus-hacia-la-eleccion-correcta\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La virtud es un h\u00e1bito de libertad, es lo que nos permite tener un habitus hacia la elecci\u00f3n correcta"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | La virtud es un h\u00e1bito de libertad, es lo que nos permite tener un habitus hacia la elecci\u00f3n correcta<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles. Celebrada en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>, continuando con el ciclo de catequesis sobre \u201cLos vicios y las virtudes\u201d, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> ha centrado su reflexi\u00f3n sobre el tema <strong>\u201cAcci\u00f3n virtuosa\u201d<\/strong>, encargando la lectura de su mensaje a <strong>Mons. Pierluigi Giroli<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cel coraz\u00f3n humano puede entregarse a las malas pasiones, puede prestar atenci\u00f3n a tentaciones da\u00f1inas disfrazadas con ropajes persuasivos, pero tambi\u00e9n puede oponerse a ellas. Por trabajoso que sea, el ser humano est\u00e1 hecho para el bien, que le realiza verdaderamente, y tambi\u00e9n puede practicar este arte, haciendo que ciertas disposiciones se hagan permanentes en \u00e9l. La reflexi\u00f3n sobre esta maravillosa posibilidad nuestra constituye un cap\u00edtulo cl\u00e1sico de la filosof\u00eda moral: el cap\u00edtulo de las virtudes\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, el <strong>Papa <\/strong>compart\u00eda, <strong><em>\u201clos fil\u00f3sofos romanos lo llamaban virtus, los griegos aret\u00e8. El t\u00e9rmino latino subraya sobre todo que la persona virtuosa es fuerte, valiente, capaz de disciplina y ascetismo; de ah\u00ed que el ejercicio de la virtud sea fruto de una larga germinaci\u00f3n, que requiere esfuerzo e incluso sufrimiento\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el <strong>Pont\u00edfice <\/strong>expres\u00f3, <strong><em>\u201cir\u00edamos por mal camino si pens\u00e1ramos que los santos son excepciones de la humanidad: una especie de estrecho c\u00edrculo de campeones que viven m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de nuestra especie. Los santos, en esta perspectiva que acabamos de introducir sobre las virtudes, son en cambio aquellos que llegan a ser plenamente ellos mismos, que realizan la vocaci\u00f3n propia de todo hombre. \u00a1Qu\u00e9 mundo tan feliz ser\u00eda si la justicia, el respeto, la benevolencia mutua, la amplitud de miras y la esperanza fueran la normalidad compartida, y no en cambio una rara anomal\u00eda!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, preguntaba: <strong><em>\u201c\u00bfC\u00f3mo definir el concepto de virtud? El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica nos ofrece una definici\u00f3n precisa y concisa: \u00abLa virtud es una disposici\u00f3n habitual y firme a hacer el bien\u00bb (n\u00ba 1803). No es, por tanto, un bien improvisado y un tanto aleatorio, que cae del cielo de forma epis\u00f3dica. La virtud es un h\u00e1bito de libertad. Si somos libres en cada acto, y cada vez estamos llamados a elegir entre el bien y el mal, la virtud es lo que nos permite tener un habitus hacia la elecci\u00f3n correcta\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Papa<\/strong> agreg\u00f3, <strong><em>\u201csi la virtud es un don tan hermoso, surge inmediatamente una pregunta: \u00bfc\u00f3mo es posible adquirirla? La respuesta a esta pregunta no es sencilla, sino compleja.<\/em><\/strong><strong><em> Para el cristiano, el primer auxilio es la gracia de Dios. En efecto, el Esp\u00edritu Santo act\u00faa en nosotros, que hemos sido bautizados, obrando en nuestra alma para conducirla a una vida virtuosa. \u00a1Cu\u00e1ntos cristianos han llegado a la santidad entre l\u00e1grimas, al darse cuenta de que no pod\u00edan superar ciertas debilidades!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el Papa nos dijo, <strong><em>\u201c(\u2026) nunca debemos olvidar la riqu\u00edsima lecci\u00f3n de la sabidur\u00eda de los antiguos, que nos dice que la virtud crece y puede cultivarse. Y para que esto ocurra, el primer don del Esp\u00edritu que hay que pedir es precisamente la sabidur\u00eda. El ser humano no es territorio libre para la conquista de los placeres, las emociones, los instintos, las pasiones, sin poder hacer nada contra esas fuerzas a veces ca\u00f3ticas que lo habitan\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>Catequesis. Vicios y virtudes. 11. Acci\u00f3n virtuosa<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n\n\n\n<p>Concluido el panorama de los vicios, es hora de volver la mirada al cuadro sim\u00e9trico, que se opone a la experiencia del mal. El coraz\u00f3n humano puede entregarse a las malas pasiones, puede prestar atenci\u00f3n a tentaciones da\u00f1inas disfrazadas con ropajes persuasivos, pero tambi\u00e9n puede oponerse a ellas. Por trabajoso que sea, el ser humano est\u00e1 hecho para el bien, que le realiza verdaderamente, y tambi\u00e9n puede practicar este arte, haciendo que ciertas disposiciones se hagan permanentes en \u00e9l. La reflexi\u00f3n sobre esta maravillosa posibilidad nuestra constituye un cap\u00edtulo cl\u00e1sico de la filosof\u00eda moral: el cap\u00edtulo de las virtudes.<\/p>\n\n\n\n<p>Los fil\u00f3sofos romanos lo llamaban virtus, los griegos aret\u00e8. El t\u00e9rmino latino subraya sobre todo que la persona virtuosa es fuerte, valiente, capaz de disciplina y ascetismo; de ah\u00ed que el ejercicio de la virtud sea fruto de una larga germinaci\u00f3n, que requiere esfuerzo e incluso sufrimiento. Por otra parte, la palabra griega aret\u00e8 indica algo que sobresale, algo que destaca, que suscita admiraci\u00f3n. La persona virtuosa es, por tanto, la que no se distorsiona deform\u00e1ndose, sino que es fiel a su vocaci\u00f3n, se realiza plenamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Ir\u00edamos por mal camino si pens\u00e1ramos que los santos son excepciones de la humanidad: una especie de estrecho c\u00edrculo de campeones que viven m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de nuestra especie. Los santos, en esta perspectiva que acabamos de introducir sobre las virtudes, son en cambio aquellos que llegan a ser plenamente ellos mismos, que realizan la vocaci\u00f3n propia de todo hombre. \u00a1Qu\u00e9 mundo tan feliz ser\u00eda si la justicia, el respeto, la benevolencia mutua, la amplitud de miras y la esperanza fueran la normalidad compartida, y no en cambio una rara anomal\u00eda! Por eso, el cap\u00edtulo de la acci\u00f3n virtuosa, en estos tiempos dram\u00e1ticos nuestros en los que a menudo nos encontramos con lo peor de lo humano, deber\u00eda ser redescubierto y practicado por todos. En un mundo deformado, debemos recordar la forma en la que hemos sido moldeados, la imagen de Dios que est\u00e1 impresa para siempre en nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfc\u00f3mo definir el concepto de virtud? El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica nos ofrece una definici\u00f3n precisa y concisa: \u00abLa virtud es una disposici\u00f3n habitual y firme a hacer el bien\u00bb (n\u00ba 1803). No es, por tanto, un bien improvisado y un tanto aleatorio, que cae del cielo de forma epis\u00f3dica. La historia nos dice que incluso criminales, en un momento de lucidez, han realizado buenas acciones; ciertamente estas acciones est\u00e1n escritas en el \u00ablibro de Dios\u00bb, pero la virtud es otra cosa. Es un bien que procede de una lenta maduraci\u00f3n de la persona, hasta convertirse en una caracter\u00edstica interior. La virtud es un h\u00e1bito de libertad. Si somos libres en cada acto, y cada vez estamos llamados a elegir entre el bien y el mal, la virtud es lo que nos permite tener un habitus hacia la elecci\u00f3n correcta.<\/p>\n\n\n\n<p>Si la virtud es un don tan hermoso, surge inmediatamente una pregunta: \u00bfc\u00f3mo es posible adquirirla? La respuesta a esta pregunta no es sencilla, sino compleja.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el cristiano, el primer auxilio es la gracia de Dios. En efecto, el Esp\u00edritu Santo act\u00faa en nosotros, que hemos sido bautizados, obrando en nuestra alma para conducirla a una vida virtuosa. \u00a1Cu\u00e1ntos cristianos han llegado a la santidad entre l\u00e1grimas, al darse cuenta de que no pod\u00edan superar ciertas debilidades! Pero han experimentado que Dios ha completado esa obra buena que para ellos era s\u00f3lo un esbozo. La gracia precede siempre a nuestro compromiso moral.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, nunca debemos olvidar la riqu\u00edsima lecci\u00f3n de la sabidur\u00eda de los antiguos, que nos dice que la virtud crece y puede cultivarse. Y para que esto ocurra, el primer don del Esp\u00edritu que hay que pedir es precisamente la sabidur\u00eda. El ser humano no es territorio libre para la conquista de los placeres, las emociones, los instintos, las pasiones, sin poder hacer nada contra esas fuerzas a veces ca\u00f3ticas que lo habitan. Un don inestimable que poseemos es la apertura de esp\u00edritu, es la sabidur\u00eda que sabe aprender de los errores para dirigir bien la vida. Luego necesitamos la buena voluntad: la capacidad de elegir el bien, de moldearnos mediante el ejercicio asc\u00e9tico, rehuyendo los excesos.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, comencemos as\u00ed nuestro viaje a trav\u00e9s de las virtudes, en este universo sereno y desafiante, pero decisivo para nuestra felicidad.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>________________________________<\/p>\n\n\n\n<p>SALUDOS<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Pidamos al Esp\u00edritu Santo el don de sabidur\u00eda para que nos ayude a tomar decisiones y a ejercitar las virtudes, orientando nuestra vida por el camino del bien. Que Jes\u00fas los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Muchas gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>* * *<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua italiana, en particular a los Capitulares de las Carmelitas Misioneras y a los Ap\u00f3stoles del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, a quienes animo a custodiar el patrimonio espiritual de sus respectivos Institutos religiosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo a los fieles de la parroquia de Santa Mar\u00eda Goretti de Frigole, a los devotos de Santa Domenica de diversas localidades, a la Facultad de Derecho Can\u00f3nico San P\u00edo X de Venecia: espero que cada uno sepa responder a la vocaci\u00f3n cristiana ofreciendo una v\u00e1lida contribuci\u00f3n al crecimiento arm\u00f3nico de la sociedad. Un saludo tambi\u00e9n a los cadetes de la Escuela de Suboficiales de la Marina de Taranto, a quienes exhorto a servir con lealtad y generosidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, mi pensamiento se dirige a los enfermos, a los ancianos, a los reci\u00e9n casados y a los j\u00f3venes, especialmente a los numerosos estudiantes presentes, sobre todo del Instituto Carbone y Rosati de Sora. Os invito a todos a proseguir con empe\u00f1o el itinerario cuaresmal, dispuestos a realizar gestos de solidaridad cristiana all\u00ed donde la Providencia os llame a trabajar.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, por favor, perseverad en la oraci\u00f3n ferviente por todos los que sufren las terribles consecuencias de la guerra. Hoy me han tra\u00eddo un rosario y un Evangelio de un joven soldado que muri\u00f3 en el frente: rezaba con esto. \u00a1Tantos j\u00f3venes, tantos j\u00f3venes van a morir! Pidamos al Se\u00f1or que nos d\u00e9 la gracia de superar esta locura de la guerra, que es siempre una derrota. \u00a1A todos mi Bendici\u00f3n!<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La virtud es un h\u00e1bito de libertad, es lo que nos permite tener un habitus hacia la elecci\u00f3n correcta, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General del d\u00eda mi\u00e9rcoles. 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