{"id":242470,"date":"2024-04-29T17:48:20","date_gmt":"2024-04-29T20:48:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=242470"},"modified":"2024-04-29T17:54:35","modified_gmt":"2024-04-29T20:54:35","slug":"mons-olivera-nuestro-pueblo-se-prepara-y-forma-para-preservar-la-paz-exterior-y-conservar-la-paz-interior-nosotros-debemos-ser-expertos-artesanos-e-instrument","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/mons-olivera-nuestro-pueblo-se-prepara-y-forma-para-preservar-la-paz-exterior-y-conservar-la-paz-interior-nosotros-debemos-ser-expertos-artesanos-e-instrument\/","title":{"rendered":"MONS. OLIVERA | Nuestro pueblo se prepara y forma para preservar la paz, \u201cexterior\u201d y conservar la paz \u201cinterior\u201d, nosotros debemos ser expertos, artesanos e instrumentos de paz"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>MONS. OLIVERA | Nuestro pueblo se prepara y forma para preservar la paz, \u201cexterior\u201d y conservar la paz \u201cinterior\u201d, nosotros debemos ser expertos, artesanos e instrumentos de paz<\/strong>, as\u00ed lo pidi\u00f3 el <strong>Obispo Castrense de Argentina<\/strong> al compartir su mensaje en el inicio del 32\u00b0 Encuentro del Clero Castrense. Desde este lunes 29 de abril y hasta el pr\u00f3ximo viernes 3 de mayo, los Sacerdotes Capellanes se re\u00fanen en la <strong>Casa de Retiros Ntra. Sra. del Cen\u00e1culo<\/strong>, en la ciudad de Pilar, en la provincia de <strong>Buenos Aires<\/strong> donde participan junto al Obispo, <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong> del encuentro anual del Clero Castrense.<\/p>\n\n\n\n<p>En el inicio, Mons. Santiago dec\u00eda,<strong><em> \u201cPraedicate Evangelium (cf. Mc 16,15; Mt 10,7-8) es la tarea que el Se\u00f1or Jes\u00fas encomend\u00f3 a sus disc\u00edpulos. Este mandato constituye \u00abel primer servicio que la Iglesia puede prestar a cada hombre y a la humanidad entera en el mundo actual\u00bb. A esto fue llamada, a anunciar el Evangelio del Hijo de Dios, Cristo Se\u00f1or, y con ello suscitar la escucha de la fe en todos los pueblos (cf. Rm 1,1-5; Ga 3,5). La Iglesia cumple su mandato sobre todo cuando da testimonio, de palabra y obra, de la misericordia que ella misma ha recibido gratuitamente\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, el Obispo agregaba, <strong><em>\u201cquiero dar gracias a todos por el esfuerzo que significa este encuentro. A los que lo organizan y a cada uno de ustedes que hicieron el esfuerzo de estar presentes. Estos encuentros son momentos muy importantes para vivirlos en gratuidad y en la consolidaci\u00f3n de v\u00ednculos que nos hacen m\u00e1s hermanos. La fraternidad como dec\u00eda, se consolida en momentos gratuitos de oraci\u00f3n compartida, de di\u00e1logos entre hermanos, de gestos que acercan, de actitudes que incluyen, del caminar juntos que ayudan a conocernos y querernos.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Sabemos que pertenecemos a un Obispado bien particular, \u201cpersonal\u201d y \u201cpeculiar\u201d. Obispado equiparado a una Di\u00f3cesis que quiere anunciar el Evangelio de Jes\u00fas, que quiere acompa\u00f1ar, sostener, iluminar y animar la vocaci\u00f3n de nuestros fieles que sirven y cuidan nuestro pueblo y nuestra Patria\u201d.<\/em><\/strong> Profundizando, <strong>Mons. Olivera<\/strong> explicaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>no somos extensi\u00f3n de las Iglesias particulares sino verdadera Iglesia con una espec\u00edfica misi\u00f3n, insertas en las realidades de nuestros pueblos, ciudades y provincias, pero con una vocaci\u00f3n esto es\u201d llamada\u201d y \u201cmisi\u00f3n particular\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Decreto sobre el oficio Pastoral de los Obispos en la Iglesia, (Christus Dominus) del Concilio Vaticano II, nos dice: &lt;&lt;Como se debe especial solicitud al cuidado espiritual de los soldados por las peculiares condiciones de su vida\u2026er\u00edjase Vicariato, (Hoy Ordinariato u obispado), tanto el Ordinario como los Capellanes se consagrar\u00e1n fervorosamente a esta dif\u00edcil obra en un\u00e1nime cooperaci\u00f3n con los Obispos diocesanos, (CD 43)&gt;&gt;. Es decir, que las condiciones particulares de vida de los militares y de los miembros de las fuerzas de Seguridad, (policiales) exigen de nosotros, Obispo y Capellanes que nos dediquemos enteramente a este dif\u00edcil apostolado\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, en otro p\u00e1rrafo de su mensaje el Obispo se\u00f1alaba, <strong><em>\u201cel mismo Concilio les pide a \u201cquienes forman parte de las Fuerzas Armadas y Policiales, considerarse como instrumentos de la seguridad y libertad de los pueblos, pues desempe\u00f1ando bien esta funci\u00f3n contribuyen realmente a la paz (GS 79). Nuestros fieles tienen una misi\u00f3n de paz y de entendimiento, por eso deben tener cualidades y preparaci\u00f3n especiales. Nosotros, Capellanes, debemos desear desde nuestra propia mirada e identidad sumarnos a este desaf\u00edo. Anunciando el Evangelio que transforma corazones, miradas y actitudes\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Antes de concluir, <strong>Mons. Santiago<\/strong> compart\u00eda a los Capellanes Castrenses, <strong><em>\u201ceste nuestro a\u00f1o, caminando hacia el Jubileo Diocesano y tambi\u00e9n hacia el Jubileo Universal, no ser\u00e1 un A\u00f1o con iniciativas extraordinarias o particulares sino ser\u00e1 un tiempo privilegiado para redescubrir en lo cotidiano y ordinario el valor de la oraci\u00f3n, la necesidad de la oraci\u00f3n diaria en la vida cristiana; el aprendizaje en la oraci\u00f3n y sobre todo c\u00f3mo educar a orar hoy y ahondar en la virtud de la fe, valorando lo que implica y supone vivir de ella, con el deseo que crezca e ilumine verdaderamente nuestras vidas y nuestras realidades. Mostrando la fe en la vida, mostrando la fe en las obras como bien nos record\u00f3 el Ap\u00f3stol Santiago (Sgo2,18)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"242473\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-01.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-242473\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-01.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-01-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-00.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"242472\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-00.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-242472\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-00.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-00-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"242475\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-02.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-242475\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-02.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-02-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"242476\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-242476\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-03.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-03-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-04.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"500\" data-id=\"242477\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-04.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-242477\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-04.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/obcastrensearg_32EncuentroClero-04-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong>, Obispo Castrense de Argentina:<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">32\u00b0 <strong>ENCUENTRO DEL CLERO CASTRENSE<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">-29 de abril al 3 de mayo de 2024-<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Apertura <\/p>\n\n\n\n<p>Comenzamos rezando juntos la oraci\u00f3n del Jubileo Diocesano.<\/p>\n\n\n\n<p>Praedicate Evangelium (cf. Mc 16,15; Mt 10,7-8) es la tarea que el Se\u00f1or Jes\u00fas encomend\u00f3 a sus disc\u00edpulos. Este mandato constituye \u00abel primer servicio que la Iglesia puede prestar a cada hombre y a la humanidad entera en el mundo actual\u00bb. A esto fue llamada, a anunciar el Evangelio del Hijo de Dios, Cristo Se\u00f1or, y con ello suscitar la escucha de la fe en todos los pueblos (cf. Rm 1,1-5; Ga 3,5). La Iglesia cumple su mandato sobre todo cuando da testimonio, de palabra y obra, de la misericordia que ella misma ha recibido gratuitamente. Nuestro Se\u00f1or y Maestro nos dej\u00f3 ejemplo de esto cuando lav\u00f3 los pies a sus disc\u00edpulos y dijo que seremos bienaventurados si tambi\u00e9n nosotros hacemos lo mismo (cf. Jn 13, 14-17). De este modo \u00abla comunidad evangelizadora se mete con obras y gestos en la vida cotidiana de los dem\u00e1s, achica distancias, se abaja hasta la humillaci\u00f3n si es necesario, y asume la vida humana, tocando la carne sufriente de Cristo en el pueblo\u00bb. Al hacer esto, el pueblo de Dios cumple el mandato del Se\u00f1or que, al pedirnos que anunciemos el Evangelio, nos insta a cuidar de los hermanos y hermanas m\u00e1s d\u00e9biles, de los enfermos y de los que sufren.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero dar gracias a todos por el esfuerzo que significa este encuentro. A los que lo organizan y a cada uno de ustedes que hicieron el esfuerzo de estar presentes. Estos encuentros son momentos muy importantes para vivirlos en gratuidad y en la consolidaci\u00f3n de v\u00ednculos que nos hacen m\u00e1s hermanos. M\u00e1s que un acto de servicio, es para cada uno, un acto de caridad que nos edifica y consolida en los v\u00ednculos fraternos. Como tantas veces he compartido con ustedes y en las diversas situaciones o realidades que nos han tocado vivir y compartir, la \u201cfraternidad no se construye por mandatos ni con decretos\u201d sino con gestos y actitudes. La fraternidad se construye en la certeza de sabernos embarcados en una misma misi\u00f3n y en un llamado para anunciar con verdadero gozo la Buena Noticia de Jes\u00fas. Por eso quise dar comienzo a este encuentro anual de los Capellanes Castrenses con las palabras del pre\u00e1mbulo de \u201cPredicate Evangelium\u201d, de la Constituci\u00f3n Apost\u00f3lica sobre la Curia Romana y su Servicio a la Iglesia en el Mundo\u201d. Nuestro primer servicio que estamos llamados a prestar es el de \u201cpredicar el Evangelio\u201d, para eso hemos sido llamados y para esto, sin duda somos convocados a participar y colaborar con nuestro servicio castrense. Presentes y a activos, predicamos el Evangelio con el testimonio de la palabra y obra. Predicamos con nuestra vida. Esto siempre es muy importante tenerlo bien presente, es sin duda un gran desaf\u00edo para cada uno de los cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p>La fraternidad como dec\u00eda, se consolida en momentos gratuitos de oraci\u00f3n compartida, de di\u00e1logos entre hermanos, de gestos que acercan, de actitudes que incluyen, del caminar juntos que ayudan a conocernos y querernos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que pertenecemos a un Obispado bien particular, \u201cpersonal\u201d y \u201cpeculiar\u201d. Obispado equiparado a una Di\u00f3cesis que quiere anunciar el Evangelio de Jes\u00fas, que quiere acompa\u00f1ar, sostener, iluminar y animar la vocaci\u00f3n de nuestros fieles que sirven y cuidan nuestro pueblo y nuestra Patria. Obispado que junto con las Di\u00f3cesis territoriales tenemos la misi\u00f3n de ser puentes entre Dios y los hombres. Pero cada uno desde nuestra propia identidad, sin confusi\u00f3n. No somos extensi\u00f3n de las Iglesias particulares sino verdadera Iglesia con una espec\u00edfica misi\u00f3n, insertas en las realidades de nuestros pueblos, ciudades y provincias, pero con una vocaci\u00f3n esto es\u201d llamada\u201d y \u201cmisi\u00f3n particular\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El Decreto sobre el oficio Pastoral de los Obispos en la Iglesia, (Christus Dominus) del Concilio Vaticano II, nos dice:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cComo se debe especial solicitud al cuidado espiritual de los soldados por las peculiares condiciones de su vida\u2026er\u00edjase Vicariato, (Hoy Ordinariato u obispado), tanto el Ordinario como los Capellanes se consagrar\u00e1n fervorosamente a esta dif\u00edcil obra en un\u00e1nime cooperaci\u00f3n con los Obispos diocesanos, (CD 43). Es decir, que las condiciones particulares de vida de los militares y de los miembros de las fuerzas de Seguridad, (policiales) exigen de nosotros, Obispo y Capellanes que nos dediquemos enteramente a este dif\u00edcil apostolado. Y aqu\u00ed estamos Obispo y Capellanes; los que vienen caminando desde hace mucho tiempo, menos tiempo y nuevos tiempos, es por esto por lo que me animo a recordar lo que les compart\u00ed en el Encuentro del a\u00f1o 2022:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa realidad de la Iglesia se vive ante todo en la Iglesia local o Di\u00f3cesis que \u00abes una porci\u00f3n del Pueblo de Dios que se conf\u00eda al Obispo para ser apacentada con la cooperaci\u00f3n de su presbiterio, de suerte que, adherida a su Pastor y reunida por \u00e9l en el Esp\u00edritu Santo por medio del Evangelio y la Eucarist\u00eda, constituya una Iglesia de Cristo, que es Una, Santa Cat\u00f3lica y Apost\u00f3lica\u00bb (ChD 11). Para nosotros esta realidad, por la misma configuraci\u00f3n de nuestra di\u00f3cesis, compuesta por sacerdotes incardinados, agregados y auxiliares, esto es sacerdotes que sirven a medio tiempo, no significa que es una realidad que toca el coraz\u00f3n a medio coraz\u00f3n. Toda la Iglesia Diocesana Castrense, todos los miembros en ella, debemos comprometernos a rezar y renovar nuestro celo misionero en comuni\u00f3n para y por el bien de los fieles que se nos conf\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo Concilio les pide a \u201cquienes forman parte de las Fuerzas Armadas y Policiales, considerarse como instrumentos de la seguridad y libertad de los pueblos, pues desempe\u00f1ando bien esta funci\u00f3n contribuyen realmente a la paz (GS 79). Nuestros fieles tienen una misi\u00f3n de paz y de entendimiento, por eso deben tener cualidades y preparaci\u00f3n especiales. Nosotros, Capellanes, debemos desear desde nuestra propia mirada e identidad sumarnos a este desaf\u00edo. Anunciando el Evangelio que transforma corazones, miradas y actitudes.<\/p>\n\n\n\n<p>Pienso que todos vamos comprendiendo cada vez m\u00e1s que nuestra misi\u00f3n no radica en hacer \u201clo mismo\u201d que hacemos en nuestra realidad territorial. El ser nuestro pueblo parte de una porci\u00f3n \u201cparticular y peculiar\u201d, tambi\u00e9n exige de nosotros actitud, acci\u00f3n y creatividad particular y peculiar. En mi caso fui 24 a\u00f1os sacerdote en una Di\u00f3cesis territorial y casi 9 obispo territorial, en estos 7 a\u00f1os fui descubriendo una nueva llamada, podr\u00eda decir, nuevo carisma para acompa\u00f1ar a los hombres y mujeres que tienen la misi\u00f3n de un servicio a la paz; la paz en las fronteras y la paz en la convivencia ciudadana. La paz, como ya sabemos, no es simplemente la ausencia de la guerra. Ella es principalmente fruto de la justicia, del reconocimiento de la dignidad humana desde donde brotan los derechos humanos que deben ser promovidos y respetados, fundamentalmente por los militares y los polic\u00edas. Y me animo a decir con fuerza, derechos humanos que tambi\u00e9n deben ser promovidos y respetados para con los militares y polic\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>La paz implica el amor a s\u00ed mismo, al pr\u00f3jimo, incluso al adversario. En este sentido el valor de la vida humana, su promoci\u00f3n y su defensa, deben ser permanentemente considerados y practicado por el militar y el polic\u00eda. (Manual de \u00c9tica para las Fuerzas Militares y de Polic\u00eda, CELAM, 2002).<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro pueblo se prepara y forma para preservar la paz, \u201cexterior\u201d y conservar la paz \u201cinterior\u201d, nosotros debemos ser expertos, artesanos e instrumentos de paz. Nuestra predicaci\u00f3n y nuestra presencia debe ayudar para consolidar los valores del Evangelio que nos trajo Jes\u00fas, nuestra Paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Y dije \u201cpresencia\u201d, porque nuestro ministerio all\u00ed donde est\u00e1n nuestros fieles, muchas veces alcanza la fuerza y la fecundidad con \u201cnuestra presencia\u201d, y si habla nuestra presencia tambi\u00e9n debemos saber que \u201chablan nuestras ausencias\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Revista del Suboficial n\u00famero 729 del a\u00f1o 2023 pude leer un art\u00edculo del Mayor M\u00e9dico Julio C\u00e9sar Polesel titulado, \u201cEl rol de los Capellanes en el mantenimiento de la salud mental del Personal Militar\u201d, que refer\u00eda al servicio de los Capellanes como el \u201cMinisterio de la Presencia\u201d, elevando con su sola presencia la moral de los soldados. Y me gust\u00f3 y deseo que hagamos camino para desarrollar m\u00e1s este desaf\u00edo de \u201cnuestro ministerio\u201d, cada vez m\u00e1s fecundo desde nuestra presencia. Presencia que sin duda habla y debe hablar de Dios, presencia que es tambi\u00e9n disponibilidad y cercan\u00eda para acompa\u00f1ar y escuchar, para animar y sostener.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos transitando el trienio hacia el a\u00f1o jubilar, donde recordaremos los 70 a\u00f1os de la creaci\u00f3n del Vicariato hoy obispado, pero con la certeza y gratitud que la presencia sacerdotal y ministerial de la Iglesia entre los hombres de armas est\u00e1 desde el inicio de nuestra propia historia y antes a\u00fan de ser Patria Argentina. Nos preparamos hacia el jubileo diocesano del 2027 en este a\u00f1o meditando el don de la fe, la virtud teologal de la fe, pero sin duda, insertos y unidos a la propuesta del Santo padre Francisco que convoc\u00e1ndonos al Jubileo del 2025 nos invit\u00f3 a meditar y consagrar el a\u00f1o previo a la oraci\u00f3n. Ciertamente vivimos como providencial coincidencia, fe y oraci\u00f3n, se relacionan y expresan mutuamente.<\/p>\n\n\n\n<p>En encuentros anteriores nos pregunt\u00e1bamos como anunciar m\u00e1s y mejor a nuestros fieles la Buena Noticia de Jes\u00fas, y c\u00f3mo ese anuncio, es encuentro con Jes\u00fas que transforma la vida y trasplanta corazones m\u00e1s duros por corazones m\u00e1s evang\u00e9licos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy debemos preguntarnos nuevamente:<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfMi presencia suscita la fe?<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfLas vidas de los fieles a nosotros confiados plasman la fe?<\/p>\n\n\n\n<p>-Nuestra predicaci\u00f3n \u00bfsuscita la expresi\u00f3n que los disc\u00edpulos hicieron al Se\u00f1or:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00a1Ens\u00e9\u00f1anos a orar!\u201d? En este a\u00f1o de la oraci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 podemos reforzar o hacer en nuestras realidades?<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos llamados a: \u201cver, discernir, (juzgar) y actuar.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros estamos haciendo un camino, desde hace unos a\u00f1os, queremos profundizar este camino de comuni\u00f3n y de dialogo, de corresponsabilidad y pertenencia para pensar juntos c\u00f3mo anunciar mejor el Evangelio de Jes\u00fas, el Evangelio de la Paz a los hombres y mujeres de nuestras Fuerzas y a sus familias. Queremos o debemos mirar, conocer y una vez juzgada nuestra realidad, plasmar caminos y l\u00edneas de acci\u00f3n evangelizadoras. La Constituci\u00f3n apost\u00f3lica mencionada m\u00e1s arriba, nos ilumina en su punto 2 sobre la conversi\u00f3n misionera:<\/p>\n\n\n\n<p>La \u201cconversi\u00f3n misionera\u201d de la Iglesia est\u00e1 destinada a renovar la Iglesia seg\u00fan la imagen de la propia misi\u00f3n de amor de Cristo. Sus disc\u00edpulos y disc\u00edpulas, por tanto, est\u00e1n llamados a ser \u00abluz del mundo\u00bb (Mt 5,14). As\u00ed es como la Iglesia refleja el amor salv\u00edfico de Cristo, que es la Luz del mundo (cf. Jn 8,12). Ella misma se vuelve m\u00e1s radiante cuando trae a los hombres el don sobrenatural de la fe, la luz \u00abque orienta nuestro camino en el tiempo\u00bb y se pone al servicio del Evangelio para que esa luz \u00abcrezca e ilumine el presente, y llegue a convertirse en estrella que muestre el horizonte de nuestro camino en un tiempo en el que el hombre tiene especialmente necesidad de luz\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Es esto nuestro desaf\u00edo y nuestra misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Recemos la oraci\u00f3n del Jubileo que el Papa nos trasmiti\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Padre que est\u00e1s en el cielo, la fe que nos has donado<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">En tu Hijo Jesucristo, nuestro hermano,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">y la llama de caridad infundida en nuestros corazones<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">por el Esp\u00edritu Santo, despierten en nosotros<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">la bienaventurada esperanza en la venida de tu Reino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tu gracia nos transforme en dedicados cultivadores<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">de las semillas del Evangelio que fermenten la humanidad y el cosmos,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">en espera confiada de los cielos nuevos y de la tierra nueva,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">cuando vencidas las fuerzas del mal,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">se manifestar\u00e1 para siempre tu gloria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">La gracia del Jubileo reavive en nosotros,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Peregrinos de Esperanza, el anhelo de los bienes celestiales<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">y derrame en el mundo entero la alegr\u00eda y la paz<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">de nuestro Redentor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">A ti, Dios bendito eternamente,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">sea la alabanza y la gloria por los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Este nuestro a\u00f1o, caminando hacia el Jubileo Diocesano y tambi\u00e9n hacia el Jubileo Universal, no ser\u00e1 un A\u00f1o con iniciativas extraordinarias o particulares sino ser\u00e1 un tiempo privilegiado para redescubrir en lo cotidiano y ordinario el valor de la oraci\u00f3n, la necesidad de la oraci\u00f3n diaria en la vida cristiana; el aprendizaje en la oraci\u00f3n y sobre todo c\u00f3mo educar a orar hoy y ahondar en la virtud de la fe, valorando lo que implica y supone vivir de ella, con el deseo que crezca e ilumine verdaderamente nuestras vidas y nuestras realidades. Mostrando la fe en la vida, mostrando la fe en las obras como bien nos record\u00f3 el Ap\u00f3stol Santiago (Sgo2,18).<\/p>\n\n\n\n<p>Nos dijo Francisco: \u201cLa oraci\u00f3n es el respiro de la fe, es su expresi\u00f3n m\u00e1s propia. Como un grito silencioso que sale del coraz\u00f3n de quien cree y se conf\u00eda en Dios. Este es el camino que estamos invitados a recorrer, y a profundizar en nuestras realidades diocesanas: la fe y oraci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MONS. OLIVERA | Nuestro pueblo se prepara y forma para preservar la paz, \u201cexterior\u201d y conservar la paz \u201cinterior\u201d, nosotros debemos ser expertos, artesanos e instrumentos de paz, as\u00ed lo pidi\u00f3 el Obispo Castrense de Argentina al compartir su mensaje en el inicio del 32\u00b0 Encuentro del Clero Castrense. 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