{"id":243401,"date":"2024-08-28T08:35:43","date_gmt":"2024-08-28T11:35:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=243401"},"modified":"2024-08-28T08:35:44","modified_gmt":"2024-08-28T11:35:44","slug":"papa-francisco-unamos-nuestros-corazones-y-nuestras-fuerzas-para-que-los-mares-y-los-desiertos-no-sean-cementerios-sino-espacios-donde-dios-pueda-abrir-caminos-de-libertad-y-fraternidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-unamos-nuestros-corazones-y-nuestras-fuerzas-para-que-los-mares-y-los-desiertos-no-sean-cementerios-sino-espacios-donde-dios-pueda-abrir-caminos-de-libertad-y-fraternidad\/","title":{"rendered":"PAPA FRANCISCO | Unamos nuestros corazones y nuestras fuerzas, para que los mares y los desiertos no sean cementerios, sino espacios donde Dios pueda abrir caminos de libertad y fraternidad"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA FRANCISCO | Unamos nuestros corazones y nuestras fuerzas, para que los mares y los desiertos no sean cementerios, sino espacios donde Dios pueda abrir caminos de libertad y fraternidad<\/strong>, as\u00ed lo pidi\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General del mi\u00e9rcoles. Celebrada en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> dedic\u00f3 su mensaje a hablar sobre el Mar y Desierto, dejando por su catequesis habitual.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong>, dijo, <strong><em>\u201c(\u2026) deseo detenerme con ustedes para pensar en las personas que -incluso en este momento- atraviesan mares y desiertos para llegar a una tierra donde puedan vivir en paz y seguridad. Mar y desierto: estas dos palabras vuelven a aparecer en tantos testimonios que recibo, tanto de emigrantes como de personas que se comprometen a ayudarles. Y cuando digo \u00abmar\u00bb, en el contexto de la migraci\u00f3n, me refiero tambi\u00e9n al oc\u00e9ano, al lago, al r\u00edo, a todas las traicioneras masas de agua que tantos hermanos y hermanas de todo el mundo se ven obligados a cruzar para llegar a su destino\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201che hablado muchas veces del Mediterr\u00e1neo, porque soy Obispo de Roma y porque es emblem\u00e1tico: el mare nostrum, lugar de comunicaci\u00f3n entre pueblos y civilizaciones, se ha convertido en un cementerio. Y la tragedia es que muchos, la mayor\u00eda de estos muertos, podr\u00edan haberse salvado. Hay que decirlo claramente: hay quienes trabajan sistem\u00e1ticamente por todos los medios para repeler a los migrantes, para repeler a los migrantes. Y esto, cuando se hace a conciencia y con responsabilidad, es un pecado grave\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, <strong>Su Santidad<\/strong> se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c(\u2026) el mar y el desierto son tambi\u00e9n lugares b\u00edblicos cargados de valor simb\u00f3lico. Son escenarios muy importantes en la historia del \u00e9xodo, la gran migraci\u00f3n del pueblo conducido por Dios a trav\u00e9s de Mois\u00e9s desde Egipto hasta la Tierra Prometida. Estos lugares son testigos del drama del pueblo que huye de la opresi\u00f3n y la esclavitud. Son lugares de sufrimiento, de miedo, de desesperaci\u00f3n, pero al mismo tiempo son lugares de paso hacia la liberaci\u00f3n -y cu\u00e1ntas personas atraviesan hoy los mares, los desiertos para liberarse-, son lugares de paso hacia la redenci\u00f3n, hacia la libertad y el cumplimiento de las promesas de Dios<\/em><\/strong> (cf. Mensaje para la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado 2024)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Papa<\/strong> dijo, <strong><em>\u201c(\u2026) en una cosa podr\u00edamos estar todos de acuerdo: en esos mares y desiertos mort\u00edferos no deber\u00edan estar los emigrantes de hoy, y los hay, por desgracia. Pero no es con leyes m\u00e1s restrictivas, no es con la militarizaci\u00f3n de las fronteras, no es con rechazos como lo conseguiremos. Por el contrario, lo lograremos ampliando las rutas de entrada seguras y legales para los migrantes, facilitando el refugio a quienes huyen de las guerras, la violencia, la persecuci\u00f3n y las m\u00faltiples calamidades; (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalizando, el <strong>Papa<\/strong> reflexion\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) quisiera concluir reconociendo y alabando el compromiso de tantos buenos samaritanos, que hacen todo lo posible para rescatar y salvar a los migrantes heridos y abandonados en las rutas de la esperanza desesperada, en los cinco continentes. Queridos hermanos y hermanas, unamos nuestros corazones y nuestras fuerzas, para que los mares y los desiertos no sean cementerios, sino espacios donde Dios pueda abrir caminos de libertad y fraternidad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>Catequesis. Mar y desierto.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy pospongo la catequesis habitual y deseo detenerme con ustedes para pensar en las personas que -incluso en este momento- atraviesan mares y desiertos para llegar a una tierra donde puedan vivir en paz y seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar y desierto: estas dos palabras vuelven a aparecer en tantos testimonios que recibo, tanto de emigrantes como de personas que se comprometen a ayudarles. Y cuando digo \u00abmar\u00bb, en el contexto de la migraci\u00f3n, me refiero tambi\u00e9n al oc\u00e9ano, al lago, al r\u00edo, a todas las traicioneras masas de agua que tantos hermanos y hermanas de todo el mundo se ven obligados a cruzar para llegar a su destino. Y \u00abdesierto\u00bb no es s\u00f3lo el de arena y dunas, o el rocoso, sino tambi\u00e9n todos esos territorios inaccesibles y peligrosos, como bosques, selvas, estepas, donde los migrantes caminan solos, abandonados a s\u00ed mismos. Migrantes, mar y desierto. Las rutas migratorias actuales est\u00e1n marcadas a menudo por traves\u00edas mar\u00edtimas y des\u00e9rticas, que para muchas personas -\u00a1demasiadas! -, resultan mortales. Por eso hoy quiero detenerme en este drama, en este dolor. Algunas de estas rutas las conocemos mejor, porque suelen estar en el candelero; otras, la mayor\u00eda, son poco conocidas, pero no por ello menos transitadas.<\/p>\n\n\n\n<p>He hablado muchas veces del Mediterr\u00e1neo, porque soy Obispo de Roma y porque es emblem\u00e1tico: el mare nostrum, lugar de comunicaci\u00f3n entre pueblos y civilizaciones, se ha convertido en un cementerio. Y la tragedia es que muchos, la mayor\u00eda de estos muertos, podr\u00edan haberse salvado. Hay que decirlo claramente: hay quienes trabajan sistem\u00e1ticamente por todos los medios para repeler a los migrantes, para repeler a los migrantes. Y esto, cuando se hace a conciencia y con responsabilidad, es un pecado grave. No olvidemos lo que dice la Biblia: \u00abNo molestar\u00e1s al extranjero ni lo oprimir\u00e1s\u00bb (Ex 22,20). El hu\u00e9rfano, la viuda y el forastero son los pobres por excelencia a los que Dios siempre defiende y pide defender.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso algunos desiertos, por desgracia, se convierten en cementerios de emigrantes. E incluso aqu\u00ed no se trata a menudo de muertes \u00abnaturales\u00bb. No. A veces en el desierto los llevan y los abandonan. Todos conocemos la foto de la mujer y la hija de Pato, que murieron de hambre y sed en el desierto. En la era de los sat\u00e9lites y los drones, hay hombres, mujeres y ni\u00f1os migrantes que nadie debe ver: los esconden. S\u00f3lo Dios los ve y escucha su grito. Y esto es una crueldad de nuestra civilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, el mar y el desierto son tambi\u00e9n lugares b\u00edblicos cargados de valor simb\u00f3lico. Son escenarios muy importantes en la historia del \u00e9xodo, la gran migraci\u00f3n del pueblo conducido por Dios a trav\u00e9s de Mois\u00e9s desde Egipto hasta la Tierra Prometida. Estos lugares son testigos del drama del pueblo que huye de la opresi\u00f3n y la esclavitud. Son lugares de sufrimiento, de miedo, de desesperaci\u00f3n, pero al mismo tiempo son lugares de paso hacia la liberaci\u00f3n -y cu\u00e1ntas personas atraviesan hoy los mares, los desiertos para liberarse-, son lugares de paso hacia la redenci\u00f3n, hacia la libertad y el cumplimiento de las promesas de Dios (cf. Mensaje para la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>Hay un salmo que, dirigi\u00e9ndose al Se\u00f1or, dice: \u00abSobre el mar tu camino \/ tus sendas sobre las grandes aguas\u00bb (77,20). Y otro canta as\u00ed: \u00abGui\u00f3 a su pueblo por el desierto, \/ porque es eterno su amor\u00bb (136,16). Estas palabras santas nos dicen que, para acompa\u00f1ar al pueblo en el camino de la libertad, Dios mismo atraviesa el mar y el desierto; Dios no permanece a distancia, no, comparte el drama de los emigrantes, Dios est\u00e1 con ellos, con los emigrantes, sufre con ellos, con los emigrantes, llora y espera con ellos, con los emigrantes. Nos har\u00e1 bien pensar hoy: el Se\u00f1or est\u00e1 con nuestros migrantes en el mare nostrum, el Se\u00f1or est\u00e1 con ellos, no con quienes los rechazan.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos y hermanas, en una cosa podr\u00edamos estar todos de acuerdo: en esos mares y desiertos mort\u00edferos no deber\u00edan estar los emigrantes de hoy, y los hay, por desgracia. Pero no es con leyes m\u00e1s restrictivas, no es con la militarizaci\u00f3n de las fronteras, no es con rechazos como lo conseguiremos. Por el contrario, lo lograremos ampliando las rutas de entrada seguras y legales para los migrantes, facilitando el refugio a quienes huyen de las guerras, la violencia, la persecuci\u00f3n y las m\u00faltiples calamidades; lo lograremos fomentando por todos los medios una gobernanza mundial de la migraci\u00f3n basada en la justicia, la fraternidad y la solidaridad. Y uniendo nuestras fuerzas para combatir el tr\u00e1fico de seres humanos, para detener a los traficantes criminales que explotan sin piedad la miseria de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, pensad en tantas tragedias de migrantes: cu\u00e1ntos mueren en el Mediterr\u00e1neo. Pensad en Lampedusa, en Crotone&#8230; cu\u00e1ntas cosas feas y tristes. Y quisiera concluir reconociendo y alabando el compromiso de tantos buenos samaritanos, que hacen todo lo posible para rescatar y salvar a los migrantes heridos y abandonados en las rutas de la esperanza desesperada, en los cinco continentes. Estos hombres y mujeres valientes son signo de una humanidad que no se deja contagiar por la mala cultura de la indiferencia y el descarte: lo que mata a los migrantes es nuestra indiferencia y esa actitud de descarte. Y los que no pueden estar como ellos \u00aben primera l\u00ednea\u00bb -pienso en tanta gente buena que est\u00e1 ah\u00ed en primera l\u00ednea, en Mediterranea Saving Humans y en tantas otras asociaciones- no est\u00e1n excluidos de esta lucha por la civilizaci\u00f3n: no podemos estar en primera l\u00ednea pero no estamos excluidos; hay muchas maneras de contribuir, ante todo la oraci\u00f3n. Y yo os pregunto: \u00bfrez\u00e1is por los emigrantes, por los que vienen a nuestras tierras a salvar la vida? Y \u00abvosotros\u00bb quer\u00e9is ahuyentarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, unamos nuestros corazones y nuestras fuerzas, para que los mares y los desiertos no sean cementerios, sino espacios donde Dios pueda abrir caminos de libertad y fraternidad.<\/p>\n\n\n\n<p>________________________<\/p>\n\n\n\n<p>Saludos<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Pidamos al Se\u00f1or por tantas personas que se ven obligadas a dejar sus hogares en busca de un porvenir, y por quienes los reciben y acompa\u00f1an, devolvi\u00e9ndoles la esperanza y abriendo nuevos caminos de libertad y fraternidad. Que Jes\u00fas los bendiga y la Virgen Santa, Consuelo de los migrantes, los cuide. Muchas gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>* * *<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua italiana. Saludo en particular a los participantes en el encuentro estival para seminaristas, a quienes deseo que contin\u00faen su formaci\u00f3n alimentados por la Palabra de Dios y el Pan de vida; saludo tambi\u00e9n a los grupos parroquiales, especialmente a los de Marinella-Bagnara Calabra y Rovato. Saludo con alegr\u00eda a los Confirmandos de la di\u00f3cesis de Chiavari: queridos muchachos y muchachas, con los dones del Esp\u00edritu Santo, que hab\u00e9is recibido en la Confirmaci\u00f3n, vuestra amistad con Jes\u00fas se ha hecho m\u00e1s \u00edntima y se alimenta de la Eucarist\u00eda. Por eso os animo a participar fielmente en la Misa dominical y tambi\u00e9n a acercaros al Sacramento de la Penitencia, la Confesi\u00f3n: es el encuentro con Jes\u00fas que perdona nuestros pecados y nos ayuda a hacer el bien. Se dice -pero son malas lenguas, creo yo- que la confirmaci\u00f3n es el sacramento de la despedida, que una vez recibida, nadie vuelve a la iglesia. Yo creo que esto no es verdad: \u00a1siempre se vuelve a la iglesia!<\/p>\n\n\n\n<p>Y pensamos en los pa\u00edses en guerra, en tantos pa\u00edses en guerra. Pensamos en Palestina, en Israel, en la atormentada Ucrania, pensamos en Myanmar, en Kivu del Norte y en tantos pa\u00edses en guerra. Que el Se\u00f1or les conceda el don de la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, mi pensamiento se dirige a los j\u00f3venes, a los enfermos, a los ancianos y a los reci\u00e9n casados. A imitaci\u00f3n de san Agust\u00edn, cuya memoria lit\u00fargica celebramos hoy, tened sed de la verdadera sabidur\u00eda y buscad sin cesar al Se\u00f1or, fuente viva del amor eterno.<\/p>\n\n\n\n<p>A todos ustedes, mi bendici\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO | Unamos nuestros corazones y nuestras fuerzas, para que los mares y los desiertos no sean cementerios, sino espacios donde Dios pueda abrir caminos de libertad y fraternidad, as\u00ed lo pidi\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General del mi\u00e9rcoles. Celebrada en Plaza San Pedro, Su Santidad Francisco dedic\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":239324,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[124,18,28,58],"class_list":["post-243401","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-audiencia-general-del-papa","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/243401","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=243401"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/243401\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/239324"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=243401"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=243401"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=243401"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}