{"id":243500,"date":"2024-09-04T11:27:00","date_gmt":"2024-09-04T14:27:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=243500"},"modified":"2024-09-04T15:30:40","modified_gmt":"2024-09-04T18:30:40","slug":"indonesia-lo-que-hace-avanzar-al-mundo-no-son-los-calculos-de-intereses-sino-la-caridad-que-se-da","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/indonesia-lo-que-hace-avanzar-al-mundo-no-son-los-calculos-de-intereses-sino-la-caridad-que-se-da\/","title":{"rendered":"INDONESIA | Lo que hace avanzar al mundo no son los c\u00e1lculos de intereses, sino la caridad que se da"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>INDONESIA | Lo que hace avanzar al mundo no son los c\u00e1lculos de intereses, sino la caridad que se da<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> al momento de compartir su mensaje en el Encuentro con Obispo, Sacerdotes, Di\u00e1conos, Consagrados, Seminaristas y Catequistas. Fue en la <strong>Catedral Nuestra Se\u00f1ora de la Asunci\u00f3n<\/strong> en la ciudad de <strong>Yakarta, Indonesia<\/strong>, con quienes reflexion\u00f3 sobre el lema del viaje a aquel pa\u00eds: Fe, Fraternidad y Compasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto nos dec\u00eda el <strong>Santo Padre<\/strong>, <strong><em>\u201c(\u2026) el lema elegido para esta Visita apost\u00f3lica es \u00abFe, Fraternidad, Compasi\u00f3n\u00bb. Creo que son tres virtudes que expresan bien tanto vuestro camino como Iglesia como vuestro car\u00e1cter de pueblo, \u00e9tnica y culturalmente muy diverso, pero al mismo tiempo caracterizado por una tensi\u00f3n innata hacia la unidad y la convivencia pac\u00edfica, como atestiguan los principios tradicionales de la Pancasila. Me gustar\u00eda reflexionar con ustedes sobre estas tres palabras.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La primera es fe. No hay un cent\u00edmetro del maravilloso territorio indonesio, ni un momento de la vida de cada uno de sus millones de habitantes que no sea un don del Se\u00f1or, signo de su amor gratuito y preveniente de Padre. Y mirar todo esto con los ojos humildes de los ni\u00f1os nos ayuda a creer, a reconocernos peque\u00f1os y amados (cf. Sal 8), y a cultivar sentimientos de gratitud y responsabilidad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, se refiri\u00f3 a la segunda palabra del lema es fraternidad, <strong><em>\u201c(\u2026) \u00e9ste es un valor caro a la tradici\u00f3n de la Iglesia indonesia, que se manifiesta en la apertura con la que se relaciona con las diversas realidades que la componen y la rodean, a nivel cultural, \u00e9tnico, social y religioso, valorando la aportaci\u00f3n de todos y dando generosamente la suya en cada contexto. Esto, hermanos y hermanas, es importante, porque anunciar el Evangelio no significa imponer o contraponer la propia fe a la de los dem\u00e1s, no significa hacer proselitismo, significa dar y compartir la alegr\u00eda del encuentro con Cristo (cf. 1 Pe 3, 15-17), siempre con gran respeto y afecto fraterno hacia todos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Agregando, prosigui\u00f3, <strong><em>\u201cla tercera palabra: compasi\u00f3n, que est\u00e1 muy relacionada con la fraternidad. Compasi\u00f3n significa sufrir con el otro, compartir sentimientos: \u00a1es una palabra preciosa! Como sabemos, en efecto, la compasi\u00f3n no consiste en dispensar limosna a los hermanos necesitados mir\u00e1ndolos por encima del hombro, mir\u00e1ndolos desde sus propias seguridades y privilegios, sino que, por el contrario, la compasi\u00f3n significa hacernos cercanos los unos a los otros, despojarnos de todo lo que puede impedirnos inclinarnos para tocar realmente a los de abajo, y as\u00ed levantarlos y darles esperanza (cf. Carta enc\u00edclica, Hermanos, 70). Y esto es importante: tocar la pobreza\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> profundizaba diciendo, <strong><em>\u201clo que hace avanzar al mundo no son los c\u00e1lculos de intereses -que generalmente acaban destruyendo la creaci\u00f3n y dividiendo a las comunidades-, sino la caridad que se da. Esto impulsa hacia adelante: la caridad que se da. Y la compasi\u00f3n no oscurece la visi\u00f3n real de la vida, al contrario, nos hace ver mejor las cosas, a la luz del amor, es decir, nos hace ver mejor las cosas con los ojos del coraz\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">VIAJE APOST\u00d3LICO DE SU SANTIDAD FRANCISCO<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">A INDONESIA, PAP\u00daA NUEVA GUINEA<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">TIMOR-LESTE, SINGAPUR<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">(2-13 de septiembre de 2024)<\/p>\n\n\n\n<p>ENCUENTRO CON OBISPOS, SACERDOTES, DI\u00c1CONOS, CONSAGRADOS<\/p>\n\n\n\n<p>CONSAGRADOS, SEMINARISTAS Y CATEQUISTAS<\/p>\n\n\n\n<p>DISCURSO DEL SANTO PADRE<\/p>\n\n\n\n<p>Catedral de Nuestra Se\u00f1ora de la Asunci\u00f3n (Yakarta, Indonesia)<\/p>\n\n\n\n<p>Mi\u00e9rcoles 4 de septiembre de 2024<\/p>\n\n\n\n<p>El Santo Padre toma la palabra tras escuchar algunos testimonios. Y pide al catequista que acaba de terminar que permanezca un momento a su lado.<\/p>\n\n\n\n<p>Contigo aqu\u00ed delante, quisiera decirte algo.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia -hay que pensarlo-, la Iglesia est\u00e1 dirigida por los catequistas. Los catequistas son los que van adelante, los que avanzan. Luego vienen las monjas &#8211; inmediatamente despu\u00e9s de los catequistas -; luego vienen los sacerdotes, el obispo&#8230; Pero los catequistas est\u00e1n \u00abal frente\u00bb, son la fuerza de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez, en uno de mis viajes a \u00c1frica, un Presidente de la Rep\u00fablica me dijo que hab\u00eda sido bautizado por su padre catequista. La fe se transmite en casa. La fe se transmite en dialecto. Y los catequistas, junto con las madres y las abuelas, llevan adelante esta fe. Doy las gracias a todos los catequistas: \u00a1son buenos, son muy buenos! Muchas gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>_____________________________________________<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n\n\n\n<p>Hay cardenales, hay obispos, hay sacerdotes, hay monjas, hay laicos, hay ni\u00f1os, pero todos somos hermanos. Ya no importa el Papa, el cardenal, el obispo, todos hermanos. Cada uno tiene su tarea para hacer crecer al pueblo de Dios. \u00bfComprend\u00e9is?<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo al cardenal, a los obispos, a los sacerdotes, a los di\u00e1conos, a los consagrados y consagradas, a los seminaristas y catequistas presentes. Agradezco al Presidente de la Conferencia Episcopal sus palabras, as\u00ed como a los hermanos y hermanas que han compartido con nosotros sus testimonios.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se ha dicho, el lema elegido para esta Visita apost\u00f3lica es \u00abFe, Fraternidad, Compasi\u00f3n\u00bb. Creo que son tres virtudes que expresan bien tanto vuestro camino como Iglesia como vuestro car\u00e1cter de pueblo, \u00e9tnica y culturalmente muy diverso, pero al mismo tiempo caracterizado por una tensi\u00f3n innata hacia la unidad y la convivencia pac\u00edfica, como atestiguan los principios tradicionales de la Pancasila. Me gustar\u00eda reflexionar con ustedes sobre estas tres palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera es fe. Indonesia es un gran pa\u00eds, con enormes riquezas naturales, en t\u00e9rminos de flora, fauna, recursos energ\u00e9ticos y materias primas, etc\u00e9tera. Una riqueza tan grande podr\u00eda convertirse f\u00e1cilmente, le\u00edda superficialmente, en motivo de orgullo y presunci\u00f3n, pero, si se considera con mente y coraz\u00f3n abiertos, puede ser, en cambio, un recuerdo de Dios, de su presencia en el cosmos, en su vida y en nuestras vidas, como nos ense\u00f1a la Sagrada Escritura (cf. Gn 1; Sir 42,15-43,33). Es el Se\u00f1or, en efecto, quien da todo esto. No hay un cent\u00edmetro del maravilloso territorio indonesio, ni un momento de la vida de cada uno de sus millones de habitantes que no sea un don del Se\u00f1or, signo de su amor gratuito y preveniente de Padre. Y mirar todo esto con los ojos humildes de los ni\u00f1os nos ayuda a creer, a reconocernos peque\u00f1os y amados (cf. Sal 8), y a cultivar sentimientos de gratitud y responsabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>In\u00e9s nos habl\u00f3 de esto, de nuestra relaci\u00f3n con la creaci\u00f3n y con los hermanos, especialmente los m\u00e1s necesitados, que hay que vivir con un estilo personal y comunitario marcado por el respeto, la urbanidad y la humanidad, con sobriedad y caridad franciscana.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de fe, la segunda palabra del lema es fraternidad. Una poetisa del siglo XX utiliz\u00f3 una expresi\u00f3n muy bella para describir esta actitud: escribi\u00f3 que ser hermanos significa amarse reconoci\u00e9ndose \u00abdiferentes como dos gotas de agua\u00bb. [1] \u00a1Bello! Y eso es exactamente lo que es. No hay dos gotas de agua iguales, ni dos hermanos, ni siquiera gemelos, completamente id\u00e9nticos. Vivir la fraternidad es, pues, acogerse, reconocerse como iguales en la diversidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n \u00e9ste es un valor caro a la tradici\u00f3n de la Iglesia indonesia, que se manifiesta en la apertura con la que se relaciona con las diversas realidades que la componen y la rodean, a nivel cultural, \u00e9tnico, social y religioso, valorando la aportaci\u00f3n de todos y dando generosamente la suya en cada contexto. Esto, hermanos y hermanas, es importante, porque anunciar el Evangelio no significa imponer o contraponer la propia fe a la de los dem\u00e1s, no significa hacer proselitismo, significa dar y compartir la alegr\u00eda del encuentro con Cristo (cf. 1 Pe 3, 15-17), siempre con gran respeto y afecto fraterno hacia todos. Y en esto os invito a manteneros siempre as\u00ed: abiertos y amigos de todos -esa expresi\u00f3n que tanto me gusta: \u00abde la mano\u00bb, ir as\u00ed, como dec\u00eda el P. Maxi-, profetas de comuni\u00f3n, en un mundo en el que parece crecer cada vez m\u00e1s la tendencia a dividir, imponer y provocarse mutuamente (cf. Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii gaudium, 67). Y sobre esto quiero deciros algo: \u00bfsab\u00e9is qui\u00e9n es la persona que m\u00e1s divide en el mundo? \u00bfSab\u00e9is qui\u00e9n es? El gran divisor, que siempre divide, divide&#8230; Jes\u00fas une y \u00e9ste divide. Es el diablo. \u00a1Cuidado!<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante intentar llegar a todos, como nos record\u00f3 la Hermana Rina, con la esperanza de poder traducir no s\u00f3lo los textos de la Palabra de Dios, sino tambi\u00e9n las ense\u00f1anzas de la Iglesia al bahasa indonesio, para hacerlas accesibles al mayor n\u00famero posible de personas. Nicholas tambi\u00e9n lo se\u00f1al\u00f3, describiendo la misi\u00f3n del catequista con la imagen de un \u00abpuente\u00bb que une. Esto me impresion\u00f3, y me hizo pensar en el maravilloso espect\u00e1culo, en el gran archipi\u00e9lago indonesio, de miles de \u00abpuentes del coraz\u00f3n\u00bb uniendo todas las islas, \u00a1y m\u00e1s a\u00fan de millones de esos \u00abpuentes\u00bb uniendo a todas las personas que viven all\u00ed! He aqu\u00ed otra bella imagen de la fraternidad: un inmenso bordado de hilos de amor que atraviesan el mar, superan las barreras y abrazan toda diversidad, haciendo de todos \u00abun solo coraz\u00f3n y una sola alma\u00bb (cf. Hch 4,32). El lenguaje del coraz\u00f3n, \u00a1no lo olvidemos!<\/p>\n\n\n\n<p>Y llegamos a la tercera palabra: compasi\u00f3n, que est\u00e1 muy relacionada con la fraternidad. Compasi\u00f3n significa sufrir con el otro, compartir sentimientos: \u00a1es una palabra preciosa! Como sabemos, en efecto, la compasi\u00f3n no consiste en dispensar limosna a los hermanos necesitados mir\u00e1ndolos por encima del hombro, mir\u00e1ndolos desde sus propias seguridades y privilegios, sino que, por el contrario, la compasi\u00f3n significa hacernos cercanos los unos a los otros, despojarnos de todo lo que puede impedirnos inclinarnos para tocar realmente a los de abajo, y as\u00ed levantarlos y darles esperanza (cf. Carta enc\u00edclica, Hermanos, 70). Y esto es importante: tocar la pobreza. Cuando confieso, siempre pregunto a los adultos: \u00ab\u00bfDas limosna?\u00bb, y generalmente dicen que s\u00ed, porque son buenas personas. Pero la segunda pregunta es: \u00abCuando das limosna, \u00bftocas la mano del mendigo? \u00bfLe miras a los ojos? \u00bfO le tiras la moneda desde lejos para no tocarle? Esto es algo que todos debemos aprender: la compasi\u00f3n significa sufrir, padecer, acompa\u00f1ar en nuestros sentimientos a los que sufren y abrazarlos, acompa\u00f1arlos. Y no s\u00f3lo eso: significa tambi\u00e9n abrazar sus sue\u00f1os y deseos de redenci\u00f3n y justicia, cuidar de ellos, ser sus promotores y cooperadores, implicar a otros, ensanchar la \u00abred\u00bb y las fronteras en un gran dinamismo expansivo de caridad (cf. ib\u00edd., 203). Y esto no significa ser comunista, esto significa caridad, esto significa amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay quien tiene miedo de la compasi\u00f3n, porque la considera una debilidad -sufrir con el otro una debilidad- y en cambio exalta, como si fuera una virtud, la astucia de quien sirve a sus propios intereses manteni\u00e9ndose a distancia de todos, no dej\u00e1ndose \u00abtocar\u00bb por nada ni por nadie, pensando as\u00ed que es m\u00e1s l\u00facido y libre para alcanzar sus objetivos. Lamentablemente, recuerdo a una persona muy rica, riqu\u00edsima, en Buenos Aires, pero que ten\u00eda el vicio de tomar, tomar, tomar, m\u00e1s y m\u00e1s dinero. Muri\u00f3 y dej\u00f3 un legado enorme. \u00bfSabes cu\u00e1les eran los chistes que hac\u00eda la gente? \u00ab\u00a1Pobre, no pudieron cerrar el ata\u00fad!\u00bb. Quer\u00eda llev\u00e1rselo todo y no se llev\u00f3 nada. Es gracioso, pero no olvides una cosa: el diablo entra por los bolsillos, \u00a1siempre! Es verdad. Tener riquezas como seguridad es una forma falsa de ver la realidad. Lo que hace avanzar al mundo no son los c\u00e1lculos de intereses -que generalmente acaban destruyendo la creaci\u00f3n y dividiendo a las comunidades-, sino la caridad que se da. Esto impulsa hacia adelante: la caridad que se da. Y la compasi\u00f3n no oscurece la visi\u00f3n real de la vida, al contrario, nos hace ver mejor las cosas, a la luz del amor, es decir, nos hace ver mejor las cosas con los ojos del coraz\u00f3n. Y me gustar\u00eda repetirlo, por favor, tened cuidado, no lo olvid\u00e9is: \u00a1el diablo entra por los bolsillos!<\/p>\n\n\n\n<p>El portal de esta Catedral, en su arquitectura, me parece que resume muy bien lo que hemos dicho, en clave mariana. En efecto, est\u00e1 sostenido, en el centro del arco apuntado, por una columna sobre la que est\u00e1 colocada una estatua de la Virgen Mar\u00eda. Nos muestra as\u00ed a la Madre de Dios ante todo como modelo de fe, al tiempo que sostiene simb\u00f3licamente, con su peque\u00f1o \u00abs\u00ed\u00bb (cf. Lc 1,38), todo el edificio de la Iglesia. Su fr\u00e1gil cuerpo, apoyado en la columna, en la roca que es Cristo, parece de hecho soportar con \u00c9l el peso de toda la construcci\u00f3n, como si dijera que \u00e9sta, obra del trabajo y del ingenio humanos, no puede sostenerse por s\u00ed misma. Mar\u00eda aparece entonces como imagen de la fraternidad, en el gesto de acoger, en medio del portal principal, a todos los que desean entrar. Es la madre que acoge. Y, por \u00faltimo, es tambi\u00e9n icono de compasi\u00f3n, al velar y proteger al pueblo de Dios que, con sus alegr\u00edas y penas, trabajos y esperanzas, se re\u00fane en la casa del Padre. Ella es la madre de la compasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, quisiera concluir esta conversaci\u00f3n citando lo que san Juan Pablo II, en una visita que hizo aqu\u00ed hace varias d\u00e9cadas, dijo dirigi\u00e9ndose a los obispos, a los sacerdotes y a los religiosos y religiosas. Cit\u00f3 el vers\u00edculo del Salmo: \u00abLaetentur insulae multae\u00bb &#8211; \u00abQue se alegren todas las islas\u00bb (Sal 96,1) e invit\u00f3 a sus oyentes a realizarlo, \u00abdando testimonio de la alegr\u00eda de la Resurrecci\u00f3n y dando [&#8230;] la vida para que incluso las islas m\u00e1s lejanas puedan \u201calegrarse\u201d al escuchar el Evangelio, del que vosotros sois verdaderos predicadores, maestros y testigos\u00bb (Encuentro con los obispos, el clero y los religiosos de Indonesia, Yakarta, 10 de octubre de 1989).<\/p>\n\n\n\n<p>Yo tambi\u00e9n renuevo esta exhortaci\u00f3n, y os animo a proseguir vuestra misi\u00f3n fuertes en la fe, abiertos a todos en la fraternidad y cercanos a cada uno en la compasi\u00f3n. Fuertes, abiertos y cercanos, con la fortaleza de la fe. Apertura para acoger a todos, \u00a1a todos! Me impresiona tanto aquella par\u00e1bola del Evangelio, cuando los invitados a la boda no quer\u00edan venir y no vinieron. \u00bfQu\u00e9 hace el Se\u00f1or? \u00bfSe amarga? No, el hombre ha comprendido algo y manda a sus siervos: \u00abId a la encrucijada y haced entrar a todos, a todos. Todos adentro, con este estilo tan hermoso que es ir adelante con fraternidad, con compasi\u00f3n, con unidad&#8230; Todos. Y pienso en tantas islas, en tantas islas&#8230; Y el Se\u00f1or dice a la gente buena, a vosotros: \u00abTodos, todos\u00bb &#8211; \u00abPero, Se\u00f1or, que&#8230;\u00bb. &#8211; \u00abTodos, todos\u00bb. En efecto, el Se\u00f1or dice: \u00abbuenos y malos\u00bb, \u00a1todos!<\/p>\n\n\n\n<p>Yo tambi\u00e9n renuevo esta exhortaci\u00f3n y os animo a continuar vuestra misi\u00f3n, fuertes en la fe, abiertos a todos en la fraternidad y cercanos a cada uno en la compasi\u00f3n. Fe, fraternidad y compasi\u00f3n. Tres palabras con las que os dejo, y en las que pens\u00e1is despu\u00e9s. Fe, fraternidad y compasi\u00f3n. Os bendigo, os doy las gracias por todo el bien que hac\u00e9is cada d\u00eda en estas hermosas islas. Rezo por vosotros. Rezo pero, por favor, os pido que rec\u00e9is por m\u00ed. Y tened cuidado con una cosa: \u00a1rezad a favor, no en contra! Gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>______________________________________<\/p>\n\n\n\n<p>[1] W. Szymborska, \u00abNada sucede dos veces\u00bb, en La alegr\u00eda de escribir. Todos los poemas (1945-2009), Mil\u00e1n, 2009, p. 45.<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>INDONESIA | Lo que hace avanzar al mundo no son los c\u00e1lculos de intereses, sino la caridad que se da, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre Francisco al momento de compartir su mensaje en el Encuentro con Obispo, Sacerdotes, Di\u00e1conos, Consagrados, Seminaristas y Catequistas. 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