{"id":243805,"date":"2024-09-29T08:00:00","date_gmt":"2024-09-29T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=243805"},"modified":"2024-09-29T09:18:52","modified_gmt":"2024-09-29T12:18:52","slug":"belgica-sin-amor-nada-dura-todo-se-desvanece-se-desmorona-y-nos-deja-prisioneros-de-una-vida-fugaz-vacia-y-sin-sentido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/belgica-sin-amor-nada-dura-todo-se-desvanece-se-desmorona-y-nos-deja-prisioneros-de-una-vida-fugaz-vacia-y-sin-sentido\/","title":{"rendered":"B\u00c9LGICA | Sin amor nada dura, todo se desvanece, se desmorona, y nos deja prisioneros de una vida fugaz, vac\u00eda y sin sentido"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>B\u00c9LGICA | Sin amor nada dura, todo se desvanece, se desmorona, y nos deja prisioneros de una vida fugaz, vac\u00eda y sin sentido<\/strong>, as\u00ed lo dijo el <strong>Santo Padre Francisco <\/strong>al compartir la Homil\u00eda en la celebraci\u00f3n de la Santa Misa y Beatificaci\u00f3n de la <strong>Venerable Sierva de Dios Ana de Jes\u00fas<\/strong>, esta ma\u00f1ana en <strong>Estadio Rey Balduino<\/strong>, de la ciudad de <strong>Bruselas<\/strong>. El <strong>Papa<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c\u00abA quien ofenda a uno de estos peque\u00f1os que creen en m\u00ed, m\u00e1s le vale que le pongan al cuello una piedra de molino y lo arrojen al mar\u00bb (Mc 9,42).<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Con estas palabras, dirigidas a los disc\u00edpulos, Jes\u00fas advierte del peligro de escandalizar, es decir, de obstaculizar el camino y herir la vida de los \u00abpeque\u00f1os\u00bb. Es una advertencia fuerte, severa, sobre la que debemos detenernos y reflexionar\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, compart\u00eda, <strong><em>\u201cJes\u00fas siempre nos sorprende- y les sorprende y reprende, invit\u00e1ndoles a ir m\u00e1s all\u00e1 de sus esquemas, a no dejarse \u00abescandalizar\u00bb por la libertad de Dios. Les dice: \u00abNo se lo impid\u00e1is [&#8230;] quien no est\u00e1 contra nosotros, est\u00e1 por nosotros\u00bb (Mc 9,39-40)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Santo Padre<\/strong> se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c(\u2026), todos nosotros, por el Bautismo, hemos recibido una misi\u00f3n en la Iglesia. Pero se trata de un don, no de un t\u00edtulo jactancioso. La Comunidad de los creyentes no es un c\u00edrculo de privilegiados, es una familia de salvados, y no somos enviados a llevar el Evangelio al mundo por nuestros m\u00e9ritos, sino por la gracia de Dios, por su misericordia y por la confianza que, m\u00e1s all\u00e1 de todas nuestras limitaciones y pecados, \u00c9l sigue poniendo en nosotros con amor de Padre, viendo en nosotros lo que nosotros mismos no podemos ver. Por eso nos llama, nos env\u00eda y nos acompa\u00f1a pacientemente d\u00eda a d\u00eda\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, el <strong>Papa<\/strong> dijo, adem\u00e1s, <strong><em>\u201cel ego\u00edsmo, como todo lo que impide la caridad, es \u00abescandaloso\u00bb porque aplasta a los peque\u00f1os, humillando la dignidad de las personas y ahogando el grito de los pobres (cf. Sal 9,13). Y esto era tan cierto en tiempos de san Pablo como lo es para nosotros hoy\u00bb.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Reflexionando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> comparti\u00f3, <strong><em>\u201csi queremos sembrar para el futuro, incluso social y econ\u00f3micamente, nos har\u00e1 bien volver a poner el Evangelio de la misericordia en la base de nuestras opciones. Jes\u00fas es misericordia. Nosotros, todos nosotros, hemos sido misericordiosos. De lo contrario, por imponentes que parezcan, los monumentos de nuestra opulencia ser\u00e1n siempre gigantes con pies de barro (cf. Dn 2,31-45). No nos enga\u00f1emos: sin amor nada dura, todo se desvanece, se desmorona, y nos deja prisioneros de una vida fugaz, vac\u00eda y sin sentido, de un mundo insustancial que, m\u00e1s all\u00e1 de las fachadas, ha perdido toda credibilidad, \u00bfpor qu\u00e9? Porque ha escandalizado a los peque\u00f1os\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el <strong>Papa<\/strong> dijo, <strong><em>\u201c(\u2026) la vida y obra de Ana de Jes\u00fas, Ana de Lobera, en el d\u00eda de su Beatificaci\u00f3n. Esta mujer fue una de las protagonistas, en la Iglesia de su tiempo, de un gran movimiento de reforma, siguiendo las huellas de una \u00abgigante del esp\u00edritu\u00bb -Teresa de \u00c1vila-, cuyos ideales difundi\u00f3 por Espa\u00f1a, Francia e incluso aqu\u00ed, en Bruselas, y en lo que entonces se llamaba los Pa\u00edses Bajos espa\u00f1oles. Por decisi\u00f3n propia, no dej\u00f3 escritos. En cambio, se comprometi\u00f3 a poner en pr\u00e1ctica lo que hab\u00eda aprendido (cf. 1 Co 15,3), y con su forma de vida contribuy\u00f3 a levantar a la Iglesia en un momento de grandes dificultades. Acojamos, pues, con gratitud el modelo de \u00absantidad femenina\u00bb que nos ha dejado (cf. Exhort. ap. Gaudete et exsultate, 12), delicada y fuerte, hecha de apertura, comuni\u00f3n y testimonio\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa la Homil\u00eda de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>VIAJE APOST\u00d3LICO DE SU SANTIDAD FRANCISCO<\/p>\n\n\n\n<p>A LUXEMBURGO Y B\u00c9LGICA<\/p>\n\n\n\n<p>(26-29 de septiembre de 2024)<\/p>\n\n\n\n<p>SANTA MISA Y BEATIFICACI\u00d3N<\/p>\n\n\n\n<p>DE LA VENERABLE SIERVA DE DIOS ANA DE J\u00c9SUS<\/p>\n\n\n\n<p>HOMIL\u00cdA DEL SANTO PADRE<\/p>\n\n\n\n<p>Estadio Rey Balduino (Bruselas)<\/p>\n\n\n\n<p>Domingo 29 de septiembre de 2024<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abA quien ofenda a uno de estos peque\u00f1os que creen en m\u00ed, m\u00e1s le vale que le pongan al cuello una piedra de molino y lo arrojen al mar\u00bb (Mc 9,42). Con estas palabras, dirigidas a los disc\u00edpulos, Jes\u00fas advierte del peligro de escandalizar, es decir, de obstaculizar el camino y herir la vida de los \u00abpeque\u00f1os\u00bb. Es una advertencia fuerte, severa, sobre la que debemos detenernos y reflexionar. Quisiera hacerlo con vosotros, a la luz tambi\u00e9n de los otros textos sagrados, a trav\u00e9s de tres palabras clave: apertura, comuni\u00f3n y testimonio.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, apertura. La primera lectura y el Evangelio nos hablan de ella, mostr\u00e1ndonos la acci\u00f3n libre del Esp\u00edritu Santo que, en la narraci\u00f3n del \u00e9xodo, colma con su don de profec\u00eda no s\u00f3lo a los ancianos que iban con Mois\u00e9s a la tienda del encuentro, sino tambi\u00e9n a dos hombres que se hab\u00edan quedado en el campamento.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto da que pensar, porque, si al principio era escandaloso que se ausentaran del grupo de los elegidos, despu\u00e9s del don del Esp\u00edritu es escandaloso prohibirles ejercer la misi\u00f3n que han recibido. Esto lo entiende muy bien Mois\u00e9s, hombre humilde y sabio, que con mente y coraz\u00f3n abiertos dice: \u00ab\u00a1Que todos ellos sean profetas en el pueblo del Se\u00f1or, y que el Se\u00f1or ponga su esp\u00edritu sobre ellos!\u00bb (N\u00fameros 11,29). \u00a1Hermoso presagio!<\/p>\n\n\n\n<p>Sabias palabras que prefiguran lo que Jes\u00fas dice en el Evangelio (cf. Mc 9,38-43.45.47-48). Aqu\u00ed la escena se desarrolla en Cafarna\u00fan, y los disc\u00edpulos quieren impedir que un hombre expulse demonios en nombre del Maestro, porque -dicen- \u00abno nos ha seguido\u00bb (Mc 9,38), es decir, \u00abno est\u00e1 en nuestro grupo\u00bb. Esto es lo que piensan: \u00abQuien no nos sigue, quien no es \u201cde nuestro grupo\u201d no puede hacer milagros, no tiene derecho\u00bb. Pero Jes\u00fas les sorprende -como siempre, Jes\u00fas siempre nos sorprende- y les sorprende y reprende, invit\u00e1ndoles a ir m\u00e1s all\u00e1 de sus esquemas, a no dejarse \u00abescandalizar\u00bb por la libertad de Dios. Les dice: \u00abNo se lo impid\u00e1is [&#8230;] quien no est\u00e1 contra nosotros, est\u00e1 por nosotros\u00bb (Mc 9,39-40).<\/p>\n\n\n\n<p>Observemos bien estas dos escenas, la de Mois\u00e9s y la de Jes\u00fas, porque tambi\u00e9n nos conciernen a nosotros y a nuestra vida cristiana. En efecto, todos nosotros, por el Bautismo, hemos recibido una misi\u00f3n en la Iglesia. Pero se trata de un don, no de un t\u00edtulo jactancioso. La Comunidad de los creyentes no es un c\u00edrculo de privilegiados, es una familia de salvados, y no somos enviados a llevar el Evangelio al mundo por nuestros m\u00e9ritos, sino por la gracia de Dios, por su misericordia y por la confianza que, m\u00e1s all\u00e1 de todas nuestras limitaciones y pecados, \u00c9l sigue poniendo en nosotros con amor de Padre, viendo en nosotros lo que nosotros mismos no podemos ver. Por eso nos llama, nos env\u00eda y nos acompa\u00f1a pacientemente d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, si queremos cooperar, con amor abierto y sol\u00edcito, en la acci\u00f3n libre del Esp\u00edritu, sin ser esc\u00e1ndalo, obst\u00e1culo para nadie con nuestra presunci\u00f3n y rigidez, necesitamos realizar nuestra misi\u00f3n con humildad, gratitud y alegr\u00eda. No debemos resentirnos, sino alegrarnos de que otros tambi\u00e9n puedan hacer lo que nosotros hacemos, para que el Reino de Dios crezca y todos estemos un d\u00eda unidos en los brazos del Padre.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esto nos lleva a la segunda palabra: comuni\u00f3n. Santiago nos habla de ella en la segunda lectura (cf. St 5,1-6) con dos im\u00e1genes fuertes: las riquezas que se corrompen (cf. v. 3), y las protestas de los segadores que llegan a o\u00eddos del Se\u00f1or (cf. v. 4). Nos recuerda as\u00ed que el \u00fanico camino de la vida es el del don, el del amor que une en el compartir. El camino del ego\u00edsmo s\u00f3lo genera cierres, muros y obst\u00e1culos &#8211; \u00abesc\u00e1ndalos\u00bb, en realidad- que nos encadenan a las cosas y nos alejan de Dios y de los hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p>El ego\u00edsmo, como todo lo que impide la caridad, es \u00abescandaloso\u00bb porque aplasta a los peque\u00f1os, humillando la dignidad de las personas y ahogando el grito de los pobres (cf. Sal 9,13). Y esto era tan cierto en tiempos de san Pablo como lo es para nosotros hoy. Pensemos, por ejemplo, en lo que sucede cuando los principios del inter\u00e9s propio y de la l\u00f3gica del mercado se sit\u00faan en la base de la vida de las personas y de las comunidades (cf. Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii gaudium, 54-58). Se crea un mundo en el que ya no hay lugar para los que tienen dificultades, ni misericordia para los que yerran, ni compasi\u00f3n para los que sufren y no pueden hacer frente a la situaci\u00f3n. No la hay.<\/p>\n\n\n\n<p>Pensemos en lo que sucede cuando los peque\u00f1os son escandalizados, heridos, maltratados por aquellos que deber\u00edan cuidarlos, en las heridas de dolor e impotencia en primer lugar en las v\u00edctimas, pero tambi\u00e9n en sus familias y en la comunidad. Con la mente y el coraz\u00f3n vuelvo a las historias de algunos de estos \u00abpeque\u00f1os\u00bb que conoc\u00ed anteayer. Los escuch\u00e9, sent\u00ed su sufrimiento como abusados y lo repito aqu\u00ed: en la Iglesia hay lugar para todos, todos, pero todos ser\u00e1n juzgados y no hay lugar para el abuso, no hay lugar para encubrir el abuso. Pido a todos: \u00a1no encubr\u00e1is los abusos! Pido a los obispos: \u00a1no encubran los abusos! Condenad a los abusadores y ayudadles a recuperarse de esta enfermedad del abuso. El mal no se puede ocultar: el mal hay que sacarlo a la luz, que se sepa, como han hecho algunos abusadores, y con valent\u00eda. Que se sepa. Y que se juzgue al maltratador. Que se juzgue al maltratador, sea laico, laica, sacerdote u obispo: que se le juzgue.<\/p>\n\n\n\n<p>La Palabra de Dios es clara: dice que las \u00abprotestas de los segadores\u00bb y el \u00abclamor de los pobres\u00bb no pueden ser ignorados, no pueden ser borrados, como si fueran la nota discordante en el concierto perfecto del mundo de la opulencia, ni pueden ser amortiguados por alguna forma de asistencialismo cosm\u00e9tico. Al contrario, son la voz viva del Esp\u00edritu, nos recuerdan qui\u00e9nes somos -todos somos pobres pecadores, todos, el primer yo-; y los maltratados son un lamento que sube al cielo, que toca el alma, que averg\u00fcenza y llama a la conversi\u00f3n. No obstaculicemos su voz prof\u00e9tica acall\u00e1ndola con nuestra indiferencia. Escuchemos lo que dice Jes\u00fas en el Evangelio: \u00a1lejos de nosotros el ojo escandaloso, que ve al indigente y se aparta! \u00a1Lejos de nosotros la mano escandalosa, que aprieta el pu\u00f1o para esconder sus tesoros y se retira codiciosa a sus bolsillos! Mi abuela dec\u00eda: \u00abEl diablo entra por los bolsillos\u00bb. Esa mano que golpea para cometer un abuso sexual, un abuso de poder, un abuso de conciencia contra los que son m\u00e1s d\u00e9biles. Y \u00a1cu\u00e1ntos casos de abuso tenemos en nuestra historia, en nuestra sociedad! \u00a1Lejos de nosotros el pie escandaloso, que corre velozmente no para acercarse a los que sufren, sino para \u00abpasar por encima\u00bb y guardar las distancias! \u00a1Lejos de nosotros! \u00a1Nada bueno y s\u00f3lido se construye as\u00ed! Y una pregunta que me gusta hacer a la gente: \u00abT\u00fa, \u00bfdas limosna?\u00bb. &#8211; \u00ab\u00a1S\u00ed, Padre, s\u00ed!\u00bb &#8211; \u00abY dime, cuando das limosna, \u00bftocas la mano del necesitado, o se la tiras as\u00ed y miras para otro lado? Miras a los ojos de la gente que sufre?\u00bb. Pensemos en esto.<\/p>\n\n\n\n<p>Si queremos sembrar para el futuro, incluso social y econ\u00f3micamente, nos har\u00e1 bien volver a poner el Evangelio de la misericordia en la base de nuestras opciones. Jes\u00fas es misericordia. Nosotros, todos nosotros, hemos sido misericordiosos. De lo contrario, por imponentes que parezcan, los monumentos de nuestra opulencia ser\u00e1n siempre gigantes con pies de barro (cf. Dn 2,31-45). No nos enga\u00f1emos: sin amor nada dura, todo se desvanece, se desmorona, y nos deja prisioneros de una vida fugaz, vac\u00eda y sin sentido, de un mundo insustancial que, m\u00e1s all\u00e1 de las fachadas, ha perdido toda credibilidad, \u00bfpor qu\u00e9? Porque ha escandalizado a los peque\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed llegamos a la tercera palabra: testimonio. Podemos tomar ejemplo, a este respecto, de la vida y obra de Ana de Jes\u00fas, Ana de Lobera, en el d\u00eda de su Beatificaci\u00f3n. Esta mujer fue una de las protagonistas, en la Iglesia de su tiempo, de un gran movimiento de reforma, siguiendo las huellas de una \u00abgigante del esp\u00edritu\u00bb -Teresa de \u00c1vila-, cuyos ideales difundi\u00f3 por Espa\u00f1a, Francia e incluso aqu\u00ed, en Bruselas, y en lo que entonces se llamaba los Pa\u00edses Bajos espa\u00f1oles.<\/p>\n\n\n\n<p>En una \u00e9poca marcada por dolorosos esc\u00e1ndalos, dentro y fuera de la comunidad cristiana, ella y sus compa\u00f1eras, con su vida sencilla y pobre, hecha de oraci\u00f3n, trabajo y caridad, fueron capaces de devolver a la fe a tanta gente que alguien describi\u00f3 su fundaci\u00f3n en esta ciudad como un \u00abim\u00e1n espiritual\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Por decisi\u00f3n propia, no dej\u00f3 escritos. En cambio, se comprometi\u00f3 a poner en pr\u00e1ctica lo que hab\u00eda aprendido (cf. 1 Co 15,3), y con su forma de vida contribuy\u00f3 a levantar a la Iglesia en un momento de grandes dificultades.<\/p>\n\n\n\n<p>Acojamos, pues, con gratitud el modelo de \u00absantidad femenina\u00bb que nos ha dejado (cf. Exhort. ap. Gaudete et exsultate, 12), delicada y fuerte, hecha de apertura, comuni\u00f3n y testimonio. Encomend\u00e9mosla a la oraci\u00f3n, imitemos sus virtudes y renovemos con ella nuestro compromiso de caminar juntos tras las huellas del Se\u00f1or.<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>B\u00c9LGICA | Sin amor nada dura, todo se desvanece, se desmorona, y nos deja prisioneros de una vida fugaz, vac\u00eda y sin sentido, as\u00ed lo dijo el Santo Padre Francisco al compartir la Homil\u00eda en la celebraci\u00f3n de la Santa Misa y Beatificaci\u00f3n de la Venerable Sierva de Dios Ana de Jes\u00fas, esta ma\u00f1ana en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":243806,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-243805","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/243805","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=243805"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/243805\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":243807,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/243805\/revisions\/243807"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/243806"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=243805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=243805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=243805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}