{"id":244442,"date":"2024-11-25T13:39:20","date_gmt":"2024-11-25T16:39:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=244442"},"modified":"2024-11-25T13:39:21","modified_gmt":"2024-11-25T16:39:21","slug":"papa-francisco-renovamos-nuestra-gratitud-por-los-esfuerzos-de-ambos-paises-cumpliendo-asi-los-anhelos-de-paz-de-la-poblacion-argentina-y-chilena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-renovamos-nuestra-gratitud-por-los-esfuerzos-de-ambos-paises-cumpliendo-asi-los-anhelos-de-paz-de-la-poblacion-argentina-y-chilena\/","title":{"rendered":"PAPA FRANCISCO | Renovamos nuestra gratitud por los esfuerzos de ambos pa\u00edses, cumpliendo as\u00ed los anhelos de paz de la poblaci\u00f3n argentina y chilena"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA FRANCISCO | Renovamos nuestra gratitud por los esfuerzos de ambos pa\u00edses, cumpliendo as\u00ed los anhelos de paz de la poblaci\u00f3n argentina y chilena<\/strong>, la s\u00edntesis se desprende del mensaje compartido por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> en el acto conmemorativo en el <strong>40\u00b0 aniversario del Tratado de Paz y Amistad<\/strong> entre <strong>Argentina<\/strong> y <strong>Chile<\/strong>. Celebrado en la <strong>Sala Regia<\/strong>, la misma en que hace cuatro d\u00e9cadas se firmaba el documento entre ambas naciones por el conflicto <strong>Canal de Beagle<\/strong> en 1984.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de escucharse las palabras de los representantes diplom\u00e1ticos de ambas naciones hermanas, el <strong>Santo Padre<\/strong> se dirigi\u00f3 a los presentes, haciendo un nuevo llamamiento a la paz y al di\u00e1logo al mundo. El <strong>Papa<\/strong> cerraba su mensaje diciendo, <strong><em>\u201cpor intercesi\u00f3n de Mar\u00eda, Reina de la paz, nuestra Madre, invoco la bendici\u00f3n de Dios sobre las amadas naciones de Chile y Argentina, y la hago extensiva a todos los pueblos que tienen deseos de paz y concordia, y a cada hombre y mujer que se hace artesano de la fraternidad y de&nbsp;la amistad social\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">ACTO CONMEMORATIVO EN EL ANIVERSARIO DEL<br>TRATADO DE PAZ Y DE AMISTAD ENTRE ARGENTINA Y CHILE<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>DISCURSO DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Sala Regia<br>Lunes, 25 de noviembre de 2024<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Se\u00f1ores ministros,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Eminencias, Excelencias,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Miembros del Cuerpo diplom\u00e1tico,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Se\u00f1oras, se\u00f1ores:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Me alegra recibirlos con ocasi\u00f3n del 40\u00ba aniversario del Tratado de Paz y Amistad entre Argentina y Chile, que pone fin a la larga controversia territorial entre los dos pa\u00edses. Esta es una feliz conmemoraci\u00f3n de aquellas intensas negociaciones que, con la mediaci\u00f3n pontificia, evitaron el conflicto armado que estaba por enfrentar a dos pueblos hermanos y se concluyeron con una soluci\u00f3n digna, razonable y ecu\u00e1nime.<\/p>\n\n\n\n<p>Agradezco a las Embajadas de Chile y Argentina por esta iniciativa conmemorativa. Saludo a las respectivas delegaciones y a las autoridades presentes, como tambi\u00e9n a los representantes de los mediadores que participaron en ese acontecimiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Quise dar especial relieve a esta conmemoraci\u00f3n, tambi\u00e9n con la presencia de los se\u00f1ores cardenales y del Cuerpo diplom\u00e1tico\u00a0\u00a0 \u2014que agradezco de coraz\u00f3n\u2014, tanto para recordar dicho aniversario, como para lanzar al mundo, en este momento, un llamamiento renovado a la paz y al di\u00e1logo. El compromiso que implic\u00f3 a esos dos pa\u00edses durante las largas negociaciones, que fueron dif\u00edciles<strong>,<\/strong>\u00a0as\u00ed como el fruto de la paz y la amistad, constituyen en efecto un modelo para poder imitar.<\/p>\n\n\n\n<p>En el 2009, en el pr\u00f3logo del libro sobre el Tratado de Paz y Amistad&nbsp;<a><\/a>[1] del recordado arzobispo Carmelo Juan Giaquinta, escrib\u00ed: \u00abEl tratado fue posible gracias a la mediaci\u00f3n del Papa Juan Pablo II, y a la confianza depositada en \u00e9l por nuestros pueblos y autoridades. Pero, \u00bfc\u00f3mo se lleg\u00f3 a la mediaci\u00f3n papal? [\u2026] Estuvo, en primer lugar, la oraci\u00f3n de nuestro pueblo \u2014de nuestros pueblos\u2014, que aborrece la guerra. [\u2026] Una vez lograda la intervenci\u00f3n pacificadora del Papa Juan Pablo II, en la Navidad de 1978, el esfuerzo de los Episcopados no ces\u00f3. Sin intervenir en la mediaci\u00f3n, que fue una actividad exclusiva del Papa y de los Gobiernos de la Argentina y Chile, hubo que cultivar, sostener y defender la mediaci\u00f3n papal de no pocos peligros externos, para que \u00e9sta llegase a buen t\u00e9rmino en noviembre de 1984,&nbsp;pr\u00e1cticamente seis a\u00f1os despu\u00e9s de comenzada\u00bb&nbsp;<a><\/a>[2].<\/p>\n\n\n\n<p>San Juan Pablo II, desde los primeros d\u00edas de su pontificado, manifest\u00f3 su preocupaci\u00f3n y demostr\u00f3 un empe\u00f1o no s\u00f3lo por evitar que la disputa entre Argentina y Chile \u00abllegase a degenerar en un desgraciado conflicto armado, sino tambi\u00e9n por encontrar la manera de resolver definitivamente esa controversia\u00bb&nbsp;<a><\/a>[3]. Despu\u00e9s de haber recibido el pedido de los dos gobiernos, acompa\u00f1ado por esfuerzos concretos y exigentes, el Papa&nbsp;acept\u00f3 mediar teniendo como objetivo el de sugerir y proponer \u00abuna soluci\u00f3n justa y equitativa, y por tanto honorable\u00bb&nbsp;<a><\/a>[4]. Durante la mediaci\u00f3n, en efecto, el Pont\u00edfice expres\u00f3 su prop\u00f3sito en estos t\u00e9rminos: \u00abQue se encuentre, gracias a la buena voluntad de ambas Partes, una soluci\u00f3n satisfactoria basada en la justicia y en el derecho internacional, que excluya el recurso a la&nbsp;fuerza\u00bb&nbsp;<a><\/a>[5]. Hoy estamos viviendo lo triste que es el recurso a la fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>El t\u00edtulo del Tratado entre Argentina y Chile lo define con dos palabras: paz y amistad. Reflexionemos un poco sobre ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, la\u00a0<em>paz<\/em>. Con ocasi\u00f3n de la Ratificaci\u00f3n del Tratado, el 2 de mayo de 1985, Juan Pablo II manifest\u00f3 su alegr\u00eda, porque\u00a0  \u00a0\u00a0 \u2014afirm\u00f3\u2014 con el acuerdo \u00abse consolida la paz y en manera tal que puede justamente dar fundada confianza de su permanencia estable\u00bb\u00a0[6]. El Papa subrayaba que \u00abeste don de la paz requiere [\u2026] un esfuerzo cotidiano para preservarla de los obst\u00e1culos que puedan opon\u00e9rsele y para alentar todo aquello que pueda enriquecerla. Por otra parte, el Tratado ofrece los medios aptos para el logro de ambas finalidades, tanto por lo que se refiere a la superaci\u00f3n de diferencias que eventualmente pudieran surgir [\u2026], como para el fomento de una armoniosa amistad a trav\u00e9s de una colaboraci\u00f3n en todos los campos que lleve a una m\u00e1s estrecha integraci\u00f3n de las dos Naciones\u00bb\u00a0[7]. Por eso, este modelo de una completa y definitiva soluci\u00f3n de una controversia a trav\u00e9s de medios pac\u00edficos, amerita ser propuesto \u2014como dije recientemente\u2014 en la situaci\u00f3n actual del mundo, en el que tantos conflictos perduran y se agravan, al no tener la voluntad efectiva de excluir de forma absoluta el uso de la fuerza o la amenaza para resolverlos. Y esto lo estamos viviendo de un modo bastante tr\u00e1gico.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda palabra es&nbsp;<em>amistad<\/em>. \u00abMientras soplan los fr\u00edos vientos de la guerra, que se suman a fen\u00f3menos recurrentes de injusticia, violencia y desigualdad, as\u00ed como a la grave emergencia clim\u00e1tica y a una mutaci\u00f3n antropol\u00f3gica sin precedentes, es imprescindible detenerse y preguntarse: \u00bfhay algo por lo que valga la pena vivir y esperar?\u00bb&nbsp;<a><\/a>[8]. Efectivamente, las oposiciones, los cansancios y las ca\u00eddas los podemos interpretar como una llamada a la reflexi\u00f3n, para que el coraz\u00f3n se abra al encuentro con Dios y cada uno tome conciencia de s\u00ed mismo, del pr\u00f3jimo y de la realidad. No olvidemos nuestra condici\u00f3n de \u201cmendicantes\u201d, somos soberanos mendicantes. Estamos llamados a hacernos \u201cmendigos de lo esencial\u201d, de lo que da sentido a nuestra vida. \u00abAl hacerlo, descubrimos que el valor de la existencia humana no consiste en las cosas, ni en los \u00e9xitos obtenidos, ni en la competici\u00f3n, sino ante todo en esa relaci\u00f3n de amor que nos sostiene, enraizando nuestro camino en la confianza y la esperanza\u00bb. Hermanas, hermanos,&nbsp;<strong>\u00ab<\/strong>es la amistad con Dios, la que despu\u00e9s se refleja en todas las dem\u00e1s relaciones humanas, esa&nbsp;fundamenta la alegr\u00eda que nunca se extinguir\u00e1\u00bb&nbsp;<a><\/a>[9].<\/p>\n\n\n\n<p>Hace algunas semanas, con ocasi\u00f3n de este 40\u00b0 aniversario, los obispos de Argentina y de Chile firmaron una nueva&nbsp;declaraci\u00f3n recordando c\u00f3mo el Tratado \u00abevit\u00f3 la guerra entre pueblos hermanos\u00bb&nbsp;<a><\/a>[10]. Los obispos de ambos pa\u00edses agradecen a Dios porque con ese acuerdo prevalecieron el di\u00e1logo y la paz. Al mismo tiempo, expresan su gratitud a san Juan Pablo II, que ofreci\u00f3 su mediaci\u00f3n entre los dos pa\u00edses, mediaci\u00f3n que llevaron a cabo los cardenales Antonio Samor\u00e8 y Agostino Casaroli, dos grandes.<\/p>\n\n\n\n<p>Hago m\u00edo el sentir de los obispos chilenos y argentinos, agradeciendo a Dios por habernos protegido y salvado de la guerra. Y junto con los purpurados y obispos de los dos pa\u00edses, agradecemos por la paz y la cooperaci\u00f3n entre las dos naciones, confiando en que este camino pueda seguir siendo profundizado para el bien de los dos pueblos. Espero que el esp\u00edritu de encuentro y de concordia entre las naciones, en Am\u00e9rica Latina y en todo el mundo, deseoso de la paz, pueda ayudar a multiplicarse en iniciativas y pol\u00edticas coordinadas, para resolver las numerosas crisis sociales y medioambientales que afectan a las poblaciones de todos los continentes, perjudicando ciertamente a los m\u00e1s pobres.<\/p>\n\n\n\n<p>Con ocasi\u00f3n del 25 aniversario del Tratado, el 28 de noviembre de 2009, se tuvo un acto conmemorativo aqu\u00ed en el Vaticano, realzado por la presencia de los presidentes de Argentina, la se\u00f1ora Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner, y de Chile, la se\u00f1ora Michelle Bachelet. En aquella circunstancia el Papa Benedicto XVI puso de relieve c\u00f3mo Chile y Argentina no son s\u00f3lo dos naciones vecinas, sino mucho m\u00e1s: \u00abSon &nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014dijo\u2014 dos Pueblos hermanos&nbsp;con una vocaci\u00f3n com\u00fan de fraternidad, de respeto y amistad, que es fruto en gran parte de la tradici\u00f3n cat\u00f3lica que est\u00e1 en la base de su historia y de su rico patrimonio cultural y espiritual\u00bb&nbsp;<a><\/a>[11].<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, a distancia de cuarenta a\u00f1os, renovamos nuestra gratitud por los esfuerzos de todas las personas que, en los gobiernos y delegaciones diplom\u00e1ticas de ambos pa\u00edses, dieron su positiva contribuci\u00f3n para llevar adelante ese camino de resoluci\u00f3n pac\u00edfica, cumpliendo as\u00ed los anhelos de paz de la poblaci\u00f3n argentina y chilena. El Tratado de Paz y Amistad, como dijo entonces el Papa Benedicto, \u00abes un ejemplo luminoso de la fuerza del esp\u00edritu humano y de la voluntad de paz frente a la barbarie y la sinraz\u00f3n de la violencia y la guerra como medio para resolver diferencias\u00bb&nbsp;<a><\/a>[12]. Es un ejemplo, m\u00e1s actual que nunca, de c\u00f3mo es necesario \u00abperseverar en todo momento con voluntad firme y hasta las \u00faltimas consecuencias en tratar de resolver las controversias con verdadera voluntad de di\u00e1logo y de acuerdo, a trav\u00e9s de pacientes negociaciones y necesarios compromisos, y teniendo siempre en cuenta las justas exigencias y leg\u00edtimos intereses de todos\u00bb&nbsp;<a><\/a>[13].<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre este punto, es necesario hacer referencia a los numerosos conflictos armados en curso, que todav\u00eda no se consiguen extinguir a pesar de constituir heridas dolorosas para los pa\u00edses en guerra y para toda la familia humana. Y aqu\u00ed quiero se\u00f1alar la hipocres\u00eda de hablar de paz y jugar a la guerra. En algunos pa\u00edses donde se habla mucho de paz, las inversiones que dan m\u00e1s r\u00e9dito son las f\u00e1bricas de armas. Esta hipocres\u00eda nos lleva siempre a un fracaso. El fracaso de la hermandad, el fracaso de la paz. Dios quiera que la comunidad internacional pueda hacer prevalecer la fuerza del derecho a trav\u00e9s del di\u00e1logo, porque el di\u00e1logo debe ser el alma de la comunidad internacional&nbsp;<a><\/a>[14]. Simplemente menciono dos fracasos de la humanidad hoy: Ucrania y Palestina, donde se sufre, donde la prepotencia del invasor prima sobre el di\u00e1logo. Excelencias, se\u00f1oras, se\u00f1ores, agradezco de coraz\u00f3n la participaci\u00f3n en este acto conmemorativo. Por intercesi\u00f3n de Mar\u00eda, Reina de la paz, nuestra Madre, invoco la bendici\u00f3n de Dios sobre las amadas naciones de Chile y Argentina, y la hago extensiva a todos los pueblos que tienen deseos de paz y concordia, y a cada hombre y mujer que se hace artesano de la fraternidad y de&nbsp;la amistad social. Gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>La bendici\u00f3n del Se\u00f1or para nuestros pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>[1] Carmelo Juan Giaquinta,&nbsp;<em>El Tratado de paz y amistad entre Argentina y Chile. C\u00f3mo se gest\u00f3 y preserv\u00f3 la mediaci\u00f3n de Juan Pablo II<\/em>, Buenos Aires 2009.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>[2]&nbsp;<em>Ib\u00edd<\/em>., 9-11.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>[3] S. Juan Pablo II,&nbsp;<em>Mediaci\u00f3n entre Argentina y Chile en la controversia sobre la zona austral&nbsp;<\/em>(23 abril 1982).<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>[4]&nbsp;<em>Ib\u00edd<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>[5]&nbsp;<em>Ib\u00edd<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>[6]&nbsp;<em>Ratificaci\u00f3n del<\/em>&nbsp;<em>Tratado de paz y amistad concertado entre la Rep\u00fablica Argentina y la Rep\u00fablica de Chile. Mediaci\u00f3n en la controversia sobre la zona austral<\/em>&nbsp;(2 mayo 1985).<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>[7]&nbsp;<em>Ib\u00edd.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>[8]&nbsp;<em>Mensaje con ocasi\u00f3n del XLV Encuentro para la amistad entre los pueblos<\/em>, R\u00edmini, 20-25 agosto 2024 (19 julio 2024).<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>[9]&nbsp;<em>Ib\u00edd.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>[10]&nbsp;<em>En el 40\u00ba aniversario del Tratado de Paz y Amistad entre Argentina y Chile<\/em>. Declaraci\u00f3n de las Conferencias Episcopales de ambos pa\u00edses, Buenos Aires (6 noviembre 2024).<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>[11]&nbsp;<em>Discurso a las Delegaciones de Argentina y de Chile con ocasi\u00f3n del XXV aniversario del Tratado de paz y de amistad entre los dos pa\u00edses<\/em>&nbsp;(28 noviembre 2009).<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>[12]&nbsp;<em>Ib\u00edd<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>[13]&nbsp;<em>Ib\u00edd<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>[14] Cf.&nbsp;<em>Discurso a los miembros del Cuerpo diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede para la presentaci\u00f3n de las felicitaciones del nuevo a\u00f1o<\/em>&nbsp;(8 enero 2024).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO | Renovamos nuestra gratitud por los esfuerzos de ambos pa\u00edses, cumpliendo as\u00ed los anhelos de paz de la poblaci\u00f3n argentina y chilena, la s\u00edntesis se desprende del mensaje compartido por Su Santidad Francisco en el acto conmemorativo en el 40\u00b0 aniversario del Tratado de Paz y Amistad entre Argentina y Chile. 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