{"id":244668,"date":"2024-12-24T17:33:37","date_gmt":"2024-12-24T20:33:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=244668"},"modified":"2024-12-24T17:38:56","modified_gmt":"2024-12-24T20:38:56","slug":"papa-francisco-en-esta-noche-se-abre-para-ti-la-puerta-santa-del-corazon-de-dios-con-el-florece-la-alegria-con-el-cambia-la-vida-con-el-la-esperanza-no-defrauda-con-el-la-esperanza-n","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-en-esta-noche-se-abre-para-ti-la-puerta-santa-del-corazon-de-dios-con-el-florece-la-alegria-con-el-cambia-la-vida-con-el-la-esperanza-no-defrauda-con-el-la-esperanza-n\/","title":{"rendered":"PAPA FRANCISCO | En esta noche se abre para ti la \u00abpuerta santa\u00bb del coraz\u00f3n de Dios, con \u00c9l florece la alegr\u00eda, con \u00c9l cambia la vida, con \u00c9l la esperanza no defrauda, con \u00c9l la esperanza no defrauda"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA FRANCISCO | En esta noche se abre para ti la \u00abpuerta santa\u00bb del coraz\u00f3n de Dios, con \u00c9l florece la alegr\u00eda, con \u00c9l cambia la vida, con \u00c9l la esperanza no defrauda, con \u00c9l la esperanza no defrauda<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> al compartir la Homil\u00eda durante la celebraci\u00f3n de la Santa Misa en v\u00edsperas de la <strong>Natividad del Se\u00f1or<\/strong>. Esta noche, con el rito de la apertura de la <strong>Puerta Santa de la Bas\u00edlica de San Pedro<\/strong> en el <strong>Vaticano<\/strong>, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> comenz\u00f3 este tiempo de gracia que se extender\u00e1 hasta el 6 de enero de 2026, seg\u00fan la disposici\u00f3n del Pont\u00edfice en la Bula de Indicci\u00f3n <strong>\u00abSpes non confundit\u00bb<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> dijo en la Homil\u00eda, <strong><em>\u201cun \u00e1ngel del Se\u00f1or, envuelto en luz, ilumina la noche y da la buena noticia a los pastores: \u00abOs anuncio una gran alegr\u00eda, que lo ser\u00e1 para todo el pueblo: hoy os ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Se\u00f1or\u00bb (Lc 2,10-11)\u201d.<\/em><\/strong> Agregando, <strong><em>\u201c(\u2026) es nuestra esperanza. Dios es Emmanuel, es Dios-con-nosotros. Lo infinitamente grande se ha hecho peque\u00f1o; la luz divina ha brillado en medio de las tinieblas del mundo; la gloria del cielo ha aparecido en la tierra\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, el Pont\u00edfice, se\u00f1alaba, <strong><em>\u201chay esperanza para cada uno de nosotros. Pero no olvid\u00e9is, hermanas y hermanos, que Dios perdona todo, Dios perdona siempre. No olvid\u00e9is esto, que es una manera de entender la esperanza en el Se\u00f1or. Sin demorarnos, vayamos a ver al Se\u00f1or que ha nacido para nosotros, con el coraz\u00f3n ligero y alerta, dispuestos al encuentro, para poder traducir la esperanza en las situaciones de nuestra vida. Y \u00e9sta es nuestra tarea: traducir la esperanza en las distintas situaciones de la vida. Porque la esperanza cristiana no es un final feliz que se espera pasivamente, no es el final feliz de una pel\u00edcula: es la promesa del Se\u00f1or que se acoge aqu\u00ed, ahora, en esta tierra que sufre y gime\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo el <strong>Papa <\/strong>dec\u00eda, <strong><em>\u201cla esperanza cristiana es precisamente ese \u00abalgo m\u00e1s\u00bb que nos pide movernos \u00absin demora\u00bb. En efecto, a los disc\u00edpulos del Se\u00f1or se nos pide que encontremos en \u00c9l nuestra mayor esperanza, y que la llevemos sin demora, como peregrinos de la luz en las tinieblas del mundo.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Hermanas, hermanos, \u00e9ste es el Jubileo, \u00a1\u00e9ste es el tiempo de la esperanza! Nos invita a redescubrir la alegr\u00eda del encuentro con el Se\u00f1or, nos llama a la renovaci\u00f3n espiritual y nos compromete en la transformaci\u00f3n del mundo, para que \u00e9ste sea verdaderamente un tiempo jubilar: que lo sea para nuestra madre Tierra, desfigurada por la l\u00f3gica del beneficio; que lo sea para los pa\u00edses m\u00e1s pobres, agobiados por deudas injustas; que lo sea para todos los prisioneros de viejas y nuevas esclavitudes\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalizando, el <strong>Santo Padre<\/strong> comparti\u00f3, <strong><em>\u201cel Jubileo se abre para dar esperanza a todos, la esperanza del Evangelio, la esperanza del amor, la esperanza del perd\u00f3n.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Y volvamos al pesebre, miremos el pesebre, miremos la ternura de Dios manifestada en el rostro del Ni\u00f1o Jes\u00fas, y pregunt\u00e9monos: \u00ab\u00bfHay en nuestro coraz\u00f3n esta espera?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Hermana, hermano, en esta noche se abre para ti la \u00abpuerta santa\u00bb del coraz\u00f3n de Dios. Jes\u00fas, Dios-con-nosotros, nace para ti, para m\u00ed, para nosotros, para cada hombre y cada mujer. Y, ya sabes, con \u00c9l florece la alegr\u00eda, con \u00c9l cambia la vida, con \u00c9l la esperanza no defrauda\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa la Homil\u00eda de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">APERTURA DE LA PUERTA SANTA Y SANTA MISA NOCTURNA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">COMIENZO DEL JUBILEO ORDINARIO<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">SOLEMNIDAD DE LA NAVIDAD DEL SE\u00d1OR<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&nbsp;HOMIL\u00cdA DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Bas\u00edlica de San Pedro<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Martes 24 de diciembre de 2024<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Un \u00e1ngel del Se\u00f1or, envuelto en luz, ilumina la noche y da la buena noticia a los pastores: \u00abOs anuncio una gran alegr\u00eda, que lo ser\u00e1 para todo el pueblo: hoy os ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Se\u00f1or\u00bb (Lc 2,10-11). Entre el asombro de los pobres y el canto de los \u00e1ngeles, el cielo se abre sobre la tierra: Dios se ha hecho uno de nosotros para hacernos semejantes a \u00c9l, ha descendido entre nosotros para elevarnos y devolvernos al abrazo del Padre.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9sta, hermanas y hermanos, es nuestra esperanza. Dios es Emmanuel, es Dios-con-nosotros. Lo infinitamente grande se ha hecho peque\u00f1o; la luz divina ha brillado en medio de las tinieblas del mundo; la gloria del cielo ha aparecido en la tierra. \u00bfY c\u00f3mo? En la peque\u00f1ez de un Ni\u00f1o. Y si Dios viene, incluso cuando nuestros corazones se asemejan a un pobre pesebre, entonces podemos decir: \u00a1la esperanza no est\u00e1 muerta, la esperanza est\u00e1 viva, y envuelve nuestras vidas para siempre! La esperanza no defrauda.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanas y hermanos, con la apertura de la Puerta Santa hemos iniciado un nuevo Jubileo: cada uno de nosotros puede entrar en el misterio de este anuncio de gracia. Esta es la noche en la que la puerta de la esperanza se ha abierto de par en par sobre el mundo; esta es la noche en la que Dios dice a cada uno: \u00a1hay esperanza tambi\u00e9n para ti! Hay esperanza para cada uno de nosotros. Pero no olvid\u00e9is, hermanas y hermanos, que Dios perdona todo, Dios perdona siempre. No olvid\u00e9is esto, que es una manera de entender la esperanza en el Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Para acoger este don, estamos llamados a ponernos en camino con el asombro de los pastores de Bel\u00e9n. El Evangelio dice que ellos, habiendo recibido el anuncio del \u00e1ngel, \u00abse pusieron en camino, sin demora\u00bb (Lc 2,16). Esta es la indicaci\u00f3n para redescubrir la esperanza perdida, para renovarla en nosotros, para sembrarla en las desolaciones de nuestro tiempo y de nuestro mundo: sin demora. \u00a1Y hay tantas desolaciones en este tiempo! Pensemos en las guerras, en los ni\u00f1os ametrallados, en las bombas sobre escuelas y hospitales. No nos demoremos, no aflojemos el paso, sino dej\u00e9monos atraer por la buena noticia.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin demorarnos, vayamos a ver al Se\u00f1or que ha nacido para nosotros, con el coraz\u00f3n ligero y alerta, dispuestos al encuentro, para poder traducir la esperanza en las situaciones de nuestra vida. Y \u00e9sta es nuestra tarea: traducir la esperanza en las distintas situaciones de la vida. Porque la esperanza cristiana no es un final feliz que se espera pasivamente, no es el final feliz de una pel\u00edcula: es la promesa del Se\u00f1or que se acoge aqu\u00ed, ahora, en esta tierra que sufre y gime. Por eso nos pide que no nos demoremos, que no nos dejemos arrastrar por las costumbres, que no nos quedemos en la mediocridad y la pereza; nos pide -como dir\u00eda San Agust\u00edn- que nos indignemos por las cosas que est\u00e1n mal y que tengamos el valor de cambiarlas; nos pide que nos hagamos peregrinos en busca de la verdad, so\u00f1adores que nunca se cansan, mujeres y hombres que se dejan inquietar por el sue\u00f1o de Dios, que es el sue\u00f1o de un mundo nuevo, donde reinen la paz y la justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>Aprendamos del ejemplo de los pastores: la esperanza que nace en esta noche no tolera la indolencia de los sedentarios y la pereza de los que se han instalado en sus comodidades -y tantos de nosotros corremos el peligro de instalarnos en nuestras comodidades-; la esperanza no admite la falsa prudencia de los que no dan el paso por miedo a comprometerse y el c\u00e1lculo de los que s\u00f3lo piensan en s\u00ed mismos; la esperanza es incompatible con la vida tranquila de los que no levantan la voz contra el mal y contra las injusticias consumidas en la piel de los m\u00e1s pobres. Por el contrario, la esperanza cristiana, a la vez que nos invita a la espera paciente de que el Reino germine y crezca, nos exige la audacia de anticipar hoy esa promesa, mediante nuestra responsabilidad, y no s\u00f3lo eso, tambi\u00e9n mediante nuestra compasi\u00f3n. Y aqu\u00ed tal vez nos haga bien cuestionar nuestra compasi\u00f3n: \u00bftengo compasi\u00f3n? \u00bfSufro con ella? Pensemos en ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Viendo c\u00f3mo nos acomodamos a menudo en este mundo, adapt\u00e1ndonos a su mentalidad, un buen sacerdote escritor rezaba as\u00ed por la Santa Navidad: \u00abSe\u00f1or, te pido un poco de tormento, un poco de inquietud, un poco de remordimiento. En Navidad quisiera encontrarme insatisfecho. Contento, pero tambi\u00e9n insatisfecho. Contento por lo que T\u00fa haces, insatisfecho por mi falta de respuestas. Qu\u00edtanos, por favor, nuestra falsa paz y pon una branquia de espinas dentro de nuestro siempre rebosante \u00abpesebre\u00bb. Pon en nuestras almas el deseo de otra cosa\u00bb (A. Pronzato, La Novena de Navidad). El anhelo de algo m\u00e1s. No te quedes quieto. No olvidemos que quedarse quieto es lo primero que se corrompe.<\/p>\n\n\n\n<p>La esperanza cristiana es precisamente ese \u00abalgo m\u00e1s\u00bb que nos pide movernos \u00absin demora\u00bb. En efecto, a los disc\u00edpulos del Se\u00f1or se nos pide que encontremos en \u00c9l nuestra mayor esperanza, y que la llevemos sin demora, como peregrinos de la luz en las tinieblas del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanas, hermanos, \u00e9ste es el Jubileo, \u00a1\u00e9ste es el tiempo de la esperanza! Nos invita a redescubrir la alegr\u00eda del encuentro con el Se\u00f1or, nos llama a la renovaci\u00f3n espiritual y nos compromete en la transformaci\u00f3n del mundo, para que \u00e9ste sea verdaderamente un tiempo jubilar: que lo sea para nuestra madre Tierra, desfigurada por la l\u00f3gica del beneficio; que lo sea para los pa\u00edses m\u00e1s pobres, agobiados por deudas injustas; que lo sea para todos los prisioneros de viejas y nuevas esclavitudes.<\/p>\n\n\n\n<p>A nosotros, a todos nosotros, el don y el compromiso de llevar la esperanza all\u00ed donde se ha perdido: all\u00ed donde la vida est\u00e1 herida, en las expectativas traicionadas, en los sue\u00f1os rotos, en los fracasos que destrozan el coraz\u00f3n; en el cansancio de quien ya no puede m\u00e1s, en la amarga soledad de quien se siente derrotado, en el sufrimiento que ahueca el alma; en las largas y vac\u00edas jornadas de los presos, en las estrechas y fr\u00edas habitaciones de los pobres, en los lugares profanados por la guerra y la violencia. Para llevar all\u00ed la esperanza, para sembrar all\u00ed la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>El Jubileo se abre para dar esperanza a todos, la esperanza del Evangelio, la esperanza del amor, la esperanza del perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y volvamos al pesebre, miremos el pesebre, miremos la ternura de Dios manifestada en el rostro del Ni\u00f1o Jes\u00fas, y pregunt\u00e9monos: \u00ab\u00bfHay en nuestro coraz\u00f3n esta espera? \u00bfHay en nuestro coraz\u00f3n esta esperanza? [&#8230;] Al contemplar la bondad amorosa de Dios que supera nuestra desconfianza y nuestros temores, contemplemos tambi\u00e9n la grandeza de la esperanza que nos aguarda. [Que esta visi\u00f3n de la esperanza ilumine nuestro camino cotidiano\u00bb (C. M. Martini, Homil\u00eda de Navidad, 1980).<\/p>\n\n\n\n<p>Hermana, hermano, en esta noche se abre para ti la \u00abpuerta santa\u00bb del coraz\u00f3n de Dios. Jes\u00fas, Dios-con-nosotros, nace para ti, para m\u00ed, para nosotros, para cada hombre y cada mujer. Y, ya sabes, con \u00c9l florece la alegr\u00eda, con \u00c9l cambia la vida, con \u00c9l la esperanza no defrauda.<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO | En esta noche se abre para ti la \u00abpuerta santa\u00bb del coraz\u00f3n de Dios, con \u00c9l florece la alegr\u00eda, con \u00c9l cambia la vida, con \u00c9l la esperanza no defrauda, con \u00c9l la esperanza no defrauda, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre Francisco al compartir la Homil\u00eda durante la celebraci\u00f3n de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":244670,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[18,28,58,323],"class_list":["post-244668","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede","tag-solemnidad-de-la-natividad-del-senor"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/244668","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=244668"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/244668\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":244669,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/244668\/revisions\/244669"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/244670"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=244668"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=244668"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=244668"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}