{"id":244781,"date":"2025-01-22T09:06:18","date_gmt":"2025-01-22T12:06:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=244781"},"modified":"2025-01-22T09:08:28","modified_gmt":"2025-01-22T12:08:28","slug":"papa-francisco-aprendamos-de-maria-madre-del-salvador-y-madre-nuestra-a-dejarnos-abrir-los-oidos-a-la-palabra-divina-a-acogerla-y-apreciarla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-aprendamos-de-maria-madre-del-salvador-y-madre-nuestra-a-dejarnos-abrir-los-oidos-a-la-palabra-divina-a-acogerla-y-apreciarla\/","title":{"rendered":"PAPA FRANCISCO | Aprendamos de Mar\u00eda, Madre del Salvador y Madre nuestra, a dejarnos abrir los o\u00eddos a la Palabra divina, a acogerla y apreciarla"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA FRANCISCO | Aprendamos de Mar\u00eda, Madre del Salvador y Madre nuestra, a dejarnos abrir los o\u00eddos a la Palabra divina, a acogerla y apreciarla<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el <strong>Santo Padre<\/strong> en sus palabras compartidas durante la Audiencia General. Celebrada en el Aula Pablo VI, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> retomando el nuevo ciclo de catequesis que se desarrollar\u00e1 a lo largo del A\u00f1o Jubilar, <strong>\u00abJesucristo, nuestra esperanza\u00bb<\/strong>, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema El anuncio a Mar\u00eda. Escucha y disponibilidad (cf. Lc 1,26-38)<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201creanudamos la catequesis del ciclo jubilar sobre Jesucristo, nuestra esperanza. Al comienzo de su Evangelio, Lucas muestra los efectos del poder transformador de la Palabra de Dios, que llega no s\u00f3lo a los atrios del Templo, sino tambi\u00e9n a la pobre casa de una joven, Mar\u00eda, que, desposada con Jos\u00e9, vive todav\u00eda con su familia.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Despu\u00e9s de Jerusal\u00e9n, el mensajero de los grandes anuncios divinos, Gabriel, que en su nombre celebra el poder de Dios, es enviado a una aldea nunca mencionada en la Biblia hebrea: Nazaret\u201d.<\/em><\/strong> Agregando, se\u00f1alaba, <strong><em>\u201cfue all\u00ed donde el \u00e1ngel trae un mensaje de forma y contenido totalmente inauditos, tanto que el coraz\u00f3n de Mar\u00eda se estremece, se turba. En lugar del cl\u00e1sico saludo \u00abla paz sea contigo\u00bb, Gabriel se dirige a la Virgen con la invitaci\u00f3n \u00ab\u00a1al\u00e9grate!\u00bb, \u00ab\u00a1al\u00e9grate!\u00bb, un llamamiento caro a la historia sagrada, porque los profetas lo utilizan al anunciar la venida del Mes\u00edas<\/em><\/strong> (cf. Sof 3,14; Gl 2,21-23; Zac 9,9)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, <strong>Su Santidad<\/strong> compart\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026), Dios llama a Mar\u00eda con un nombre de amor desconocido en la historia b\u00edblica: kecharitom\u00e9ne, que significa \u00abllena de la gracia divina\u00bb. Mar\u00eda est\u00e1 llena de la gracia divina. Este nombre dice que el amor de Dios habita y sigue habitando desde hace mucho tiempo en el coraz\u00f3n de Mar\u00eda\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, subray\u00f3 al respecto, \u201c<strong><em>este cari\u00f1oso sobrenombre, que Dios da s\u00f3lo a Mar\u00eda, va inmediatamente acompa\u00f1ado de una tranquilizaci\u00f3n: \u00ab\u00a1No temas!\u00bb, \u00ab\u00a1No temas!\u00bb, siempre la presencia del Se\u00f1or nos da esta gracia de no temer y as\u00ed le dice a Mar\u00eda: \u00ab\u00a1No temas!\u00bb. \u00ab\u00a1No temas!\u00bb dice Dios a Abraham, a Isaac, a Mois\u00e9s, en la historia: \u201c\u00a1No temas!\u201d. <\/em><\/strong>(cf. Gn 15,1; 26,24; Dt 31,8). <strong><em>Y nos lo dice tambi\u00e9n a nosotros: \u00abNo temas, adelante\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, el <strong>Papa<\/strong> dijo, <strong><em>\u201centonces Gabriel anuncia a la Virgen su misi\u00f3n, haci\u00e9ndose eco en su coraz\u00f3n de numerosos pasajes b\u00edblicos que se refieren a la realeza y mesianidad del ni\u00f1o que va a nacer de ella y que se presentar\u00e1 como el cumplimiento de las antiguas profec\u00edas. La Palabra de lo alto llama a Mar\u00eda a ser la madre del Mes\u00edas, ese Mes\u00edas dav\u00eddico tan esperado. Ella es la madre del Mes\u00edas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> dijo de <strong>Mar\u00eda<\/strong>, <strong><em>\u201cElla se pone al servicio: est\u00e1 llena de todo, no como esclava, sino como colaboradora de Dios Padre, llena de dignidad y autoridad para administrar, como har\u00e1 en Can\u00e1, los dones del tesoro divino, para que muchos puedan sacar de \u00e9l a manos llenas. (\u2026), aprendamos de Mar\u00eda, Madre del Salvador y Madre nuestra, a dejarnos abrir los o\u00eddos a la Palabra divina y a acogerla y apreciarla, para que transforme nuestros corazones en tabern\u00e1culos de su presencia, en hogares hospitalarios donde crezca la esperanza\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>Ciclo de catequesis &#8211; Jubileo 2025. Jesucristo, nuestra esperanza. I. La infancia de Jes\u00fas. 2. El anuncio a Mar\u00eda. Escucha y disponibilidad (cf. Lc 1,26-38)<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy reanudamos la catequesis del ciclo jubilar sobre Jesucristo, nuestra esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Al comienzo de su Evangelio, Lucas muestra los efectos del poder transformador de la Palabra de Dios, que llega no s\u00f3lo a los atrios del Templo, sino tambi\u00e9n a la pobre casa de una joven, Mar\u00eda, que, desposada con Jos\u00e9, vive todav\u00eda con su familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de Jerusal\u00e9n, el mensajero de los grandes anuncios divinos, Gabriel, que en su nombre celebra el poder de Dios, es enviado a una aldea nunca mencionada en la Biblia hebrea: Nazaret. En aquella \u00e9poca era una peque\u00f1a aldea de Galilea, en las afueras de Israel, zona fronteriza con los paganos y su contaminaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue all\u00ed donde el \u00e1ngel trae un mensaje de forma y contenido totalmente inauditos, tanto que el coraz\u00f3n de Mar\u00eda se estremece, se turba. En lugar del cl\u00e1sico saludo \u00abla paz sea contigo\u00bb, Gabriel se dirige a la Virgen con la invitaci\u00f3n \u00ab\u00a1al\u00e9grate!\u00bb, \u00ab\u00a1al\u00e9grate!\u00bb, un llamamiento caro a la historia sagrada, porque los profetas lo utilizan al anunciar la venida del Mes\u00edas (cf. Sof 3,14; Gl 2,21-23; Zac 9,9). Es la invitaci\u00f3n a la alegr\u00eda que Dios dirige a su pueblo cuando termina el exilio y el Se\u00f1or hace sentir su presencia viva y activa.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, Dios llama a Mar\u00eda con un nombre de amor desconocido en la historia b\u00edblica: kecharitom\u00e9ne, que significa \u00abllena de la gracia divina\u00bb. Mar\u00eda est\u00e1 llena de la gracia divina. Este nombre dice que el amor de Dios habita y sigue habitando desde hace mucho tiempo en el coraz\u00f3n de Mar\u00eda. Dice cu\u00e1n \u00abllena de gracia\u00bb es y, sobre todo, c\u00f3mo la gracia de Dios ha realizado en ella un cincelado interior, convirti\u00e9ndola en su obra maestra: llena de gracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Este cari\u00f1oso sobrenombre, que Dios da s\u00f3lo a Mar\u00eda, va inmediatamente acompa\u00f1ado de una tranquilizaci\u00f3n: \u00ab\u00a1No temas!\u00bb, \u00ab\u00a1No temas!\u00bb, siempre la presencia del Se\u00f1or nos da esta gracia de no temer y as\u00ed le dice a Mar\u00eda: \u00ab\u00a1No temas!\u00bb. \u00ab\u00a1No temas!\u00bb dice Dios a Abraham, a Isaac, a Mois\u00e9s, en la historia: \u201c\u00a1No temas!\u201d. (cf. Gn 15,1; 26,24; Dt 31,8). Y nos lo dice tambi\u00e9n a nosotros: \u00abNo temas, adelante. No temas!\u00bb \u00abPadre, tengo miedo de esto\u00bb; \u201c\u00bfY qu\u00e9 hace usted, cuando&#8230;?\u201d; \u201cPerdone, Padre, le digo la verdad: voy a la adivina&#8230;\u201d; \u201c\u00bfUsted va a la adivina?\u201d; \u201cAh, s\u00ed: me leen la mano&#8230;\u201d. Por favor, \u00a1no tenga miedo! No tenga miedo. No tenga miedo. Esto es bueno. \u00abYo soy tu compa\u00f1ero de viaje\u00bb: y esto le dice Dios a Mar\u00eda. El \u00abTodopoderoso\u00bb, el Dios de lo \u00abimposible\u00bb (Lc 1,37) est\u00e1 con Mar\u00eda, est\u00e1 con y junto a ella, es su compa\u00f1ero, su principal aliado, el eterno \u00abyo-contigo\u00bb (cf. Gn 28,15; Ex 3,12; Jdg 6,12).<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces Gabriel anuncia a la Virgen su misi\u00f3n, haci\u00e9ndose eco en su coraz\u00f3n de numerosos pasajes b\u00edblicos que se refieren a la realeza y mesianidad del ni\u00f1o que va a nacer de ella y que se presentar\u00e1 como el cumplimiento de las antiguas profec\u00edas. La Palabra de lo alto llama a Mar\u00eda a ser la madre del Mes\u00edas, ese Mes\u00edas dav\u00eddico tan esperado. Ella es la madre del Mes\u00edas. No ser\u00e1 rey a la manera humana, carnal, sino a la manera divina, espiritual. Su nombre ser\u00e1 \u00abJes\u00fas\u00bb, que significa \u00abDios salva\u00bb (cf. Lc 1,31; Mt 1,21), recordando a todos y para siempre que no es el hombre quien salva, sino s\u00f3lo Dios. Jes\u00fas es Aquel que cumple estas palabras del profeta Isa\u00edas: \u00abNo un enviado ni un \u00e1ngel, sino \u00c9l mismo los salv\u00f3; con amor y compasi\u00f3n (Is 63,9)\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta maternidad sacude a Mar\u00eda desde los cimientos. Y como mujer inteligente que es, es decir, capaz de leer en el interior de los acontecimientos (cf. Lc 2,19.51), busca comprender, discernir lo que sucede. Mar\u00eda no busca fuera, sino dentro, porque, como ense\u00f1a san Agust\u00edn, \u00abin interiore homine habitat veritas\u00bb (De vera religione 39,72). Y all\u00ed, en el fondo de su coraz\u00f3n abierto y sensible, escucha la invitaci\u00f3n a confiar en Dios, que le ha preparado un \u00abPentecost\u00e9s\u00bb especial. Como al comienzo de la Creaci\u00f3n (cf. Gn 1,2), Dios quiere \u00abempollar\u00bb a Mar\u00eda con su Esp\u00edritu, una fuerza capaz de abrir lo cerrado sin violarlo, sin afectar a la libertad humana; quiere envolverla en la \u00abnube\u00bb de su presencia (cf. 1Cor 10,1-2) para que el Hijo viva en ella y ella en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Y Mar\u00eda se enciende de confianza: es \u00abuna l\u00e1mpara con muchas luces\u00bb, como dice Te\u00f3fanes en su Canon de la Anunciaci\u00f3n. Se entrega, obedece, hace sitio: es \u00abuna c\u00e1mara nupcial hecha por Dios\u00bb (ibid.). Mar\u00eda acoge al Verbo en su propia carne y emprende as\u00ed la mayor misi\u00f3n jam\u00e1s confiada a una mujer, a una criatura humana. Ella se pone al servicio: est\u00e1 llena de todo, no como esclava, sino como colaboradora de Dios Padre, llena de dignidad y autoridad para administrar, como har\u00e1 en Can\u00e1, los dones del tesoro divino, para que muchos puedan sacar de \u00e9l a manos llenas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanas, hermanos, aprendamos de Mar\u00eda, Madre del Salvador y Madre nuestra, a dejarnos abrir los o\u00eddos a la Palabra divina y a acogerla y apreciarla, para que transforme nuestros corazones en tabern\u00e1culos de su presencia, en hogares hospitalarios donde crezca la esperanza. Gracias.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>____________________________<\/p>\n\n\n\n<p>Saludos<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Veo que hay algunos. Pidamos al Se\u00f1or que nos ense\u00f1e a escuchar su Palabra y a responderle con generosidad, como Mar\u00eda, transformando nuestros corazones en sagrarios vivos de su presencia y en lugares acogedores para las personas que viven sin esperanza. Que Jes\u00fas los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Muchas gracias.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>* * *<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua italiana. Saludo en particular a las Hijas de Mar\u00eda Inmaculada, que celebran su Cap\u00edtulo extraordinario, anim\u00e1ndolas a abandonarse con confianza a la voluntad de Dios, que nos es fiel siempre. Saludo despu\u00e9s a las parroquias, a las asociaciones y a los grupos escolares, especialmente al Liceo Einstein de Teramo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y quiero que sep\u00e1is que mi coraz\u00f3n est\u00e1 con la gente de Los \u00c1ngeles, que tanto ha sufrido por los incendios que han devastado barrios y comunidades enteras. Y no han terminado&#8230; Que Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe interceda por todos los habitantes para que sean testigos de esperanza a trav\u00e9s de la fuerza de la diversidad y la creatividad por la que son conocidos en todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no olvidemos a la atormentada Ucrania. No olvidemos Palestina, Israel y Myanmar. Recemos por la paz. La guerra es siempre una derrota. Ayer llam\u00e9, lo hago todos los d\u00edas, a la parroquia de Gaza: \u00a1estaban contentos! Son 600 personas, entre la parroquia y el colegio. Y me dijeron: &#8216;Hoy hemos comido lentejas con pollo&#8217;. Algo que no estaban acostumbrados a hacer en estos tiempos: unas legumbres, algo&#8230; \u00a1Estaban contentos! Pero recemos por Gaza, por la paz, y por tantas otras partes del mundo. \u00a1La guerra es siempre una derrota! No lo olvides: la guerra es una derrota. \u00bfY qui\u00e9n se beneficia de las guerras? Los fabricantes de armas. Por favor, recemos por la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, mi pensamiento est\u00e1 con los j\u00f3venes, los enfermos, los ancianos y los reci\u00e9n casados. En estos d\u00edas de oraci\u00f3n por la unidad de los cristianos, os exhorto a invocar a Dios, Uno y Trino, por la plena comuni\u00f3n de todos los disc\u00edpulos de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y a todos mi bendici\u00f3n.<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO | Aprendamos de Mar\u00eda, Madre del Salvador y Madre nuestra, a dejarnos abrir los o\u00eddos a la Palabra divina, a acogerla y apreciarla, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre en sus palabras compartidas durante la Audiencia General. 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