{"id":244823,"date":"2025-02-12T10:16:47","date_gmt":"2025-02-12T13:16:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=244823"},"modified":"2025-02-12T10:16:48","modified_gmt":"2025-02-12T13:16:48","slug":"papa-francisco-pidamos-al-senor-saber-discernir-en-la-debilidad-la-fuerza-extraordinaria-del-nino-dios-que-viene-para-renovar-el-mundo-y-transformar-nuestras-vidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-pidamos-al-senor-saber-discernir-en-la-debilidad-la-fuerza-extraordinaria-del-nino-dios-que-viene-para-renovar-el-mundo-y-transformar-nuestras-vidas\/","title":{"rendered":"PAPA FRANCISCO | Pidamos al Se\u00f1or saber discernir en la debilidad la fuerza extraordinaria del Ni\u00f1o Dios, que viene para renovar el mundo y transformar nuestras vidas"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA FRANCISCO | Pidamos al Se\u00f1or saber discernir en la debilidad la fuerza extraordinaria del Ni\u00f1o Dios, que viene para renovar el mundo y transformar nuestras vidas<\/strong>, as\u00ed lo pidi\u00f3 el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> en su mensaje compartido durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles. Celebrada en el Aula Pablo VI, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> retomando el nuevo ciclo de catequesis que se desarrollar\u00e1 a lo largo del A\u00f1o Jubilar, \u00abJesucristo, nuestra esperanza\u00bb, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema \u00abOs ha nacido un Salvador, que es Cristo el Se\u00f1or\u00bb (Lc 2,11). El nacimiento de Jes\u00fas y la visita de los pastores (Lectura: Lc 2,10-12).<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cen nuestro camino jubilar de catequesis sobre Jes\u00fas, que es nuestra esperanza, hoy nos detenemos en el acontecimiento de su nacimiento en Bel\u00e9n. El Hijo de Dios entra en la historia convirti\u00e9ndose en nuestro compa\u00f1ero de viaje, y comienza a viajar cuando a\u00fan est\u00e1 en el vientre de su madre\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cBel\u00e9n significa \u00abcasa del pan\u00bb. All\u00ed se cumplieron para Mar\u00eda los d\u00edas del parto y all\u00ed naci\u00f3 Jes\u00fas, Pan bajado del cielo para saciar el hambre del mundo (cf.&nbsp;Jn&nbsp;6,51). El \u00e1ngel Gabriel hab\u00eda anunciado el nacimiento del Rey mesi\u00e1nico con el signo de la grandeza: \u00abHe aqu\u00ed que concebir\u00e1s en tu seno y dar\u00e1s a luz un hijo, a quien pondr\u00e1s por nombre Jes\u00fas. \u00c9l ser\u00e1 grande y ser\u00e1 llamado Hijo del Alt\u00edsimo, y el Se\u00f1or Dios le dar\u00e1 el trono de David, su padre, y reinar\u00e1 sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendr\u00e1 fin\u00bb (Lc&nbsp;1,32-33)\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el <strong>Pont\u00edfice <\/strong>dijo, <strong><em>\u201cLucas nos muestra as\u00ed que Dios no viene al mundo con sonoras proclamas, no se manifiesta con clamor, sino que comienza su viaje en la humildad. \u00bfY qui\u00e9nes son los primeros testigos de este acontecimiento? Son unos&nbsp;pastores: hombres con poca cultura, malolientes por el contacto constante con los animales, que viven al margen de la sociedad. Sin embargo, ejercen el oficio por el que Dios mismo se da a conocer a su pueblo (cf.&nbsp;Gn&nbsp;48,15; 49,24;&nbsp;Sal&nbsp;23,1; 80,2;&nbsp;Is&nbsp;40,11)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Santo Padre<\/strong> comparti\u00f3, <strong><em>\u201cEl lugar al que acudir para conocer al Mes\u00edas es un pesebre. Sucede, en efecto, que, despu\u00e9s de tanta espera, \u00abpara el Salvador del mundo, para Aquel en vista del cual todo fue creado (cf.&nbsp;Col&nbsp;1,16), no hay sitio\u00bb (Benedicto XVI,&nbsp;La infancia de Jes\u00fas, 2012, 80). Los pastores se enteran as\u00ed de que, en un lugar muy humilde, reservado a los animales, nace&nbsp;para ellos&nbsp;el Mes\u00edas tan esperado, para ser su Salvador, su Pastor. Esta noticia abre sus corazones al asombro, a la alabanza y a la proclamaci\u00f3n gozosa\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el <strong>Papa<\/strong> dijo, <strong><em>\u201c(\u2026) pidamos tambi\u00e9n nosotros la gracia de ser, como los pastores, capaces de asombro y alabanza ante Dios, y capaces de custodiar lo que \u00c9l nos ha confiado: nuestros talentos, nuestros carismas, nuestra vocaci\u00f3n y las personas que \u00c9l pone a nuestro lado. Pidamos al Se\u00f1or saber discernir en la debilidad la fuerza extraordinaria del Ni\u00f1o Dios, que viene para renovar el mundo y transformar nuestras vidas con su proyecto lleno de esperanza para toda la humanidad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos el mensaje completo de <strong>Su Santidad Francisc<\/strong>o:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ciclo de catequesis &#8211; Jubileo 2025.&nbsp;Jesucristo, nuestra esperanza.&nbsp;<em>I.&nbsp;La infancia de Jes\u00fas. 5. \u00abLes ha nacido un Salvador, que es Cristo el Se\u00f1or \u00bb (Lc 2,11). El nacimiento de Jes\u00fas y la visita de los pastores<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a1Queridos hermanos y hermanas, buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro camino jubilar de catequesis sobre Jes\u00fas, que es nuestra esperanza, hoy nos detenemos en el acontecimiento de su nacimiento en Bel\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>El Hijo de Dios entra en la historia convirti\u00e9ndose en nuestro compa\u00f1ero de viaje, y comienza a viajar cuando a\u00fan est\u00e1 en el vientre de su madre. El evangelista Lucas nos cuenta que, apenas concebido, fue desde Nazaret hasta la casa de Zacar\u00edas e Isabel; y luego, al final del embarazo, de Nazaret a Bel\u00e9n para el censo. Mar\u00eda y Jos\u00e9 se vieron obligados a ir a la ciudad del rey David, donde tambi\u00e9n hab\u00eda nacido Jos\u00e9. El Mes\u00edas tan esperado, el Hijo del Dios Alt\u00edsimo, se deja censar, es decir, contar y registrar, como cualquier otro ciudadano. Se somete al decreto de un emperador, C\u00e9sar Augusto, que se cree el amo de toda la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas sit\u00faa el nacimiento de Jes\u00fas en \u00abun tiempo que&nbsp;se&nbsp;puede determinar con precisi\u00f3n\u00bb y en \u00abun entorno&nbsp;geogr\u00e1fico indicado&nbsp;con exactitud\u00bb, de modo que \u00ablo universal y lo concreto se tocan rec\u00edprocamente\u00bb (Benedicto XVI,&nbsp;<em>La infancia de Jes\u00fas<\/em>, 2012, 77). Dios, que entra en la historia, no desestabiliza las estructuras del mundo, sino que quiere iluminarlas y recrearlas desde dentro.<\/p>\n\n\n\n<p>Bel\u00e9n significa \u00abcasa del pan\u00bb. All\u00ed se cumplieron para Mar\u00eda los d\u00edas del parto y all\u00ed naci\u00f3 Jes\u00fas, Pan bajado del cielo para saciar el hambre del mundo (cf.&nbsp;<em>Jn<\/em>&nbsp;6,51). El \u00e1ngel Gabriel hab\u00eda anunciado el nacimiento del Rey mesi\u00e1nico con el signo de la grandeza: \u00abHe aqu\u00ed que concebir\u00e1s en tu seno y dar\u00e1s a luz un hijo, a quien pondr\u00e1s por nombre Jes\u00fas. \u00c9l ser\u00e1 grande y ser\u00e1 llamado Hijo del Alt\u00edsimo, y el Se\u00f1or Dios le dar\u00e1 el trono de David, su padre, y reinar\u00e1 sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendr\u00e1 fin\u00bb (<em>Lc<\/em>&nbsp;1,32-33).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, Jes\u00fas nace de una forma totalmente in\u00e9dita para un rey. De hecho, \u00abmientras estaban en aquel lugar, se le cumplieron los d\u00edas del parto. Dio a luz a su hijo primog\u00e9nito, lo envolvi\u00f3 en pa\u00f1ales y lo acost\u00f3 en un pesebre, porque no hab\u00eda sitio para ellos en el albergue\u00bb (<em>Lc<\/em>&nbsp;2,6-7). El Hijo de Dios no nace en un palacio real, sino en la parte trasera de una casa, en el espacio donde est\u00e1n los animales.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas nos muestra as\u00ed que Dios no viene al mundo con sonoras proclamas, no se manifiesta con clamor, sino que comienza su viaje en la humildad. \u00bfY qui\u00e9nes son los primeros testigos de este acontecimiento? Son unos&nbsp;<em>pastores<\/em>: hombres con poca cultura, malolientes por el contacto constante con los animales, que viven al margen de la sociedad. Sin embargo, ejercen el oficio por el que Dios mismo se da a conocer a su pueblo (cf.&nbsp;<em>Gn<\/em>&nbsp;48,15; 49,24;&nbsp;<em>Sal<\/em>&nbsp;23,1; 80,2;&nbsp;<em>Is<\/em>&nbsp;40,11). Dios los elige para que sean los destinatarios de la noticia m\u00e1s maravillosa que jam\u00e1s haya resonado en la historia: \u00abNo teman: porque les anuncio una gran alegr\u00eda para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es Cristo el Se\u00f1or. Esto les servir\u00e1 de se\u00f1al: encontrar\u00e1n a un ni\u00f1o reci\u00e9n nacido envuelto en pa\u00f1ales, acostado en un pesebre\u00bb (<em>Lc<\/em>&nbsp;2,10-12).<\/p>\n\n\n\n<p>El lugar al que acudir para conocer al Mes\u00edas es un pesebre. Sucede, en efecto, que, despu\u00e9s de tanta espera, \u00abpara el Salvador del mundo, para Aquel en vista del cual todo fue creado (cf.&nbsp;<em>Col<\/em>&nbsp;1,16), no hay sitio\u00bb (Benedicto XVI,&nbsp;<em>La infancia de Jes\u00fas<\/em>, 2012, 80). Los pastores se enteran as\u00ed de que, en un lugar muy humilde, reservado a los animales, nace&nbsp;<em>para ellos<\/em>&nbsp;el Mes\u00edas tan esperado, para ser su Salvador, su Pastor. Esta noticia abre sus corazones al asombro, a la alabanza y a la proclamaci\u00f3n gozosa. \u00abA diferencia de tanta gente que pretende hacer otras mil cosas, los pastores se convierten en los primeros testigos de lo esencial, es decir, de la salvaci\u00f3n que se les ofrece. Son los m\u00e1s humildes y los m\u00e1s pobres quienes saben acoger el acontecimiento de la Encarnaci\u00f3n\u00bb (Carta ap.&nbsp;<em>Admirabile signum<\/em>, 5).<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos y hermanas, pidamos tambi\u00e9n nosotros la gracia de ser, como los pastores, capaces de asombro y alabanza ante Dios, y capaces de custodiar lo que \u00c9l nos ha confiado: nuestros talentos, nuestros carismas, nuestra vocaci\u00f3n y las personas que \u00c9l pone a nuestro lado. Pidamos al Se\u00f1or saber discernir en la debilidad la fuerza extraordinaria del Ni\u00f1o Dios, que viene para renovar el mundo y transformar nuestras vidas con su proyecto lleno de esperanza para toda la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>_______________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saludos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Pidamos al Se\u00f1or la gracia de ir a su encuentro con prontitud y sencillez, como los pastores, anunciando a todos la esperanza y la alegr\u00eda del Evangelio. Que Jes\u00fas los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>_______________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Llamamiento<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Y pienso en tantos pa\u00edses que est\u00e1n en guerra. Hermanas, hermanos, oremos por la paz. Hagamos todo lo posible por la paz. No se olviden de que la guerra es una derrota. Siempre. No hemos nacido para matar, sino para hacer que crezcan&nbsp;los pueblos. Que se encuentren caminos de paz. Por favor, en su oraci\u00f3n diaria, pidan por la paz. La martirizada Ucrania&#8230; cu\u00e1nto sufre. Luego, piensen en Palestina, en Israel, en Myanmar, en Kivu del Norte, en Sud\u00e1n del Sur. Muchos pa\u00edses en guerra. Por favor, oremos por la paz.&nbsp;Hagamos penitencia por la paz.<\/p>\n\n\n\n<p><br>_______________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Resumen le\u00eddo en espa\u00f1ol por el Santo Padre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra catequesis de hoy contemplamos el nacimiento de Jes\u00fas en Bel\u00e9n. \u00c9l entra en la historia haci\u00e9ndose compa\u00f1ero de camino. \u00c9l mismo, desde el vientre materno, estuvo siempre en camino. Primero, de Nazaret hasta la casa de Isabel y Zacar\u00edas \u2014 misterio de la Visitaci\u00f3n\u2014; despu\u00e9s, de Nazaret a Bel\u00e9n para cumplir con el censo. Esto muestra la humildad de Dios, que no evade ni socava las estructuras del mundo, sino que las ilumina y las recrea desde dentro. Dios en Jes\u00fas camina en la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro signo de la humildad de Jes\u00fases que no nace en un palacio, sino en un lugar destinado a los animales. \u00c9l no se manifiesta en el clamor, sino en el silencio; no se impone, se ofrece. Los pastores, que son gente muy sencilla y gente humilde, son los primeros que recibenesta buena noticia. El Salvador que estan esperado nace para los sencillos, para ellos, para ser Pastor de su pueblo. Ellos lo acogen con asombro y se ponen en camino para ir a su encuentro, y sus corazones se llenan de esperanza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO | Pidamos al Se\u00f1or saber discernir en la debilidad la fuerza extraordinaria del Ni\u00f1o Dios, que viene para renovar el mundo y transformar nuestras vidas, as\u00ed lo pidi\u00f3 el Santo Padre Francisco en su mensaje compartido durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles. 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