{"id":245053,"date":"2025-04-02T09:14:34","date_gmt":"2025-04-02T12:14:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=245053"},"modified":"2025-04-02T09:19:22","modified_gmt":"2025-04-02T12:19:22","slug":"papa-francisco-aprendamos-de-zaqueo-a-no-perder-la-esperanza-incluso-cuando-nos-sentimos-marginados-o-incapaces-de-cambiar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-aprendamos-de-zaqueo-a-no-perder-la-esperanza-incluso-cuando-nos-sentimos-marginados-o-incapaces-de-cambiar\/","title":{"rendered":"PAPA FRANCISCO | Aprendamos de Zaqueo a no perder la esperanza, incluso cuando nos sentimos marginados o incapaces de cambiar"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA FRANCISCO | Aprendamos de Zaqueo a no perder la esperanza, incluso cuando nos sentimos marginados o incapaces de cambiar<\/strong>, as\u00ed lo pidi\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje preparado para la Audiencia del hoy. <strong>Su Santidad Francisco <\/strong>quien se encuentra en reposo luego de haber recibido su alta m\u00e9dica, continuando con el ciclo de Catequesis comparti\u00f3 su mensaje en forma escrita, ahond\u00f3 respecto de la vida de Jes\u00fas, los encuentros y se refiri\u00f3 a Zaqueo, <strong>\u00ab<em>\u00a1Hoy tengo que alojarme en tu casa!<\/em>\u00bb (Lc 19,5)\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, nos dec\u00eda, \u201c<strong><em>el Evangelio de Lucas nos presenta a Zaqueo como alguien que parece irremediablemente perdido. Quiz\u00e1 nosotros tambi\u00e9n nos sentimos as\u00ed a veces: sin esperanza. Zaqueo, en cambio, descubrir\u00e1 que el Se\u00f1or ya lo estaba buscando\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201cJes\u00fas, de hecho, baj\u00f3 a Jeric\u00f3, una ciudad situada por debajo del nivel del mar, considerada una imagen del infierno, donde Jes\u00fas quiere ir a buscar a aquellos que se sienten perdidos. Y, en realidad, el Se\u00f1or Resucitado sigue descendiendo a los infiernos de hoy, a los lugares de guerra, al dolor de los inocentes, al coraz\u00f3n de las madres que ven morir a sus hijos, al hambre de los pobres\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el <strong>Papa<\/strong> nos compart\u00eda, <strong><em>\u201cLucas a\u00f1ade adem\u00e1s que Zaqueo es rico, dando a entender que se ha enriquecido a costa de los dem\u00e1s, abusando de su posici\u00f3n. Pero todo esto tiene consecuencias: Zaqueo probablemente se siente excluido, despreciado por todos. Cuando se entera de que Jes\u00fas est\u00e1 atravesando la ciudad, Zaqueo siente el deseo de verlo. No se atreve a imaginar un encuentro, le bastar\u00eda con mirarlo desde lejos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Pont\u00edfice<\/strong> reflexionaba diciendo, <strong><em>\u201c(\u2026) con el Se\u00f1or siempre ocurre lo inesperado: Jes\u00fas, cuando llega all\u00ed cerca, alza la mirada. Zaqueo se siente descubierto y probablemente espera un reproche p\u00fablico. La gente tal vez lo habr\u00e1 esperado, pero se sentir\u00e1 decepcionada: Jes\u00fas le pide a Zaqueo que baje inmediatamente, casi maravill\u00e1ndose de verlo en el \u00e1rbol, y le dice: \u00ab\u00a1Hoy tengo tengo que alojarme en tu casa!\u00bb (Lc&nbsp;19,5). Dios no puede pasar sin buscar al que est\u00e1 perdido.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Papa<\/strong> a\u00f1ad\u00eda, <strong><em>\u201cLucas destaca la alegr\u00eda del coraz\u00f3n de Zaqueo. Es la alegr\u00eda de quien se siente mirado, reconocido y, sobre todo, perdonado\u201d.<\/em><\/strong><strong><em> En la escena en casa, Zaqueo, despu\u00e9s de escuchar las palabras de perd\u00f3n de Jes\u00fas, se levanta, como si resucitara de su condici\u00f3n de muerte. Y se levanta para comprometerse: devolver el cu\u00e1druple de lo que ha robado. No se trata de un precio a pagar, porque el perd\u00f3n de Dios es gratuito, sino del deseo de imitar a Aquel de quien se sinti\u00f3 amado\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, nos ped\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) aprendamos de Zaqueo a no perder la esperanza, incluso cuando nos sentimos marginados o incapaces de cambiar. Cultivemos nuestro deseo de ver a Jes\u00fas y, sobre todo, dejemos que nos encuentre la misericordia de Dios, que siempre viene a buscarnos, en cualquier situaci\u00f3n en la que nos hayamos perdido\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos el mensaje en forma completa de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ciclo de catequesis &#8211; Jubileo 2025. Jesucristo, nuestra esperanza. II. La vida de Jes\u00fas. Los encuentros.&nbsp;3. Zaqueo. \u00ab<em>\u00a1Hoy tengo que alojarme en tu casa!<\/em>\u00bb (Lc 19,5)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>sigamos contemplando los encuentros de Jes\u00fas con algunos personajes del Evangelio. Esta vez me gustar\u00eda detenerme en la figura de Zaqueo: un episodio que me es particularmente querido, porque ocupa un lugar especial en mi camino espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio de Lucas nos presenta a Zaqueo como alguien que parece irremediablemente perdido. Quiz\u00e1 nosotros tambi\u00e9n nos sentimos as\u00ed a veces: sin esperanza. Zaqueo, en cambio, descubrir\u00e1 que el Se\u00f1or ya lo estaba buscando.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas, de hecho, baj\u00f3 a Jeric\u00f3, una ciudad situada por debajo del nivel del mar, considerada una imagen del infierno, donde Jes\u00fas quiere ir a buscar a aquellos que se sienten perdidos. Y, en realidad, el Se\u00f1or Resucitado sigue descendiendo a los infiernos de hoy, a los lugares de guerra, al dolor de los inocentes, al coraz\u00f3n de las madres que ven morir a sus hijos, al hambre de los pobres.<\/p>\n\n\n\n<p>Zaqueo, en cierto sentido, se ha perdido, tal vez tom\u00f3 decisiones equivocadas o tal vez la vida lo ha puesto en situaciones de las que le cuesta salir. De hecho, Lucas insiste en describir las caracter\u00edsticas de este hombre: no solo es publicano, es decir, uno que recauda impuestos de sus conciudadanos para los invasores romanos, sino que es incluso el jefe de los publicanos, como diciendo que su pecado se multiplica.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas a\u00f1ade adem\u00e1s que Zaqueo es rico, dando a entender que se ha enriquecido a costa de los dem\u00e1s, abusando de su posici\u00f3n. Pero todo esto tiene consecuencias: Zaqueo probablemente se siente excluido, despreciado por todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se entera de que Jes\u00fas est\u00e1 atravesando la ciudad, Zaqueo siente el deseo de verlo. No se atreve a imaginar un encuentro, le bastar\u00eda con mirarlo desde lejos. Sin embargo, nuestros deseos tambi\u00e9n encuentran obst\u00e1culos y no se hacen realidad autom\u00e1ticamente: \u00a1Zaqueo es de baja estatura! Es nuestra realidad, tenemos l\u00edmites con los que debemos lidiar. Y luego est\u00e1n los dem\u00e1s, que a veces no nos ayudan: la multitud impide que Zaqueo vea a Jes\u00fas. Quiz\u00e1s sea tambi\u00e9n un poco su revancha.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero cuando se tiene un deseo fuerte, no se desanima. Se encuentra una soluci\u00f3n. Pero hay que tener valor y no avergonzarse, se necesita un poco de la sencillez de los ni\u00f1os y no preocuparse demasiado por la propia imagen. Zaqueo, como un ni\u00f1o, se sube a un \u00e1rbol. Deb\u00eda ser un buen punto de observaci\u00f3n, sobre todo para mirar sin ser visto, escondi\u00e9ndose detr\u00e1s de las frondas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero con el Se\u00f1or siempre ocurre lo inesperado: Jes\u00fas, cuando llega all\u00ed cerca, alza la mirada. Zaqueo se siente descubierto y probablemente espera un reproche p\u00fablico. La gente tal vez lo habr\u00e1 esperado, pero se sentir\u00e1 decepcionada: Jes\u00fas le pide a Zaqueo que baje inmediatamente, casi maravill\u00e1ndose de verlo en el \u00e1rbol, y le dice: \u00ab\u00a1Hoy tengo tengo que alojarme en tu casa!\u00bb (<em>Lc<\/em>&nbsp;19,5). Dios no puede pasar sin buscar al que est\u00e1 perdido.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucas destaca la alegr\u00eda del coraz\u00f3n de Zaqueo. Es la alegr\u00eda de quien se siente mirado, reconocido y, sobre todo, perdonado. La mirada de Jes\u00fas no es una mirada de reproche, sino de misericordia. Es esa misericordia que a veces nos cuesta aceptar, sobre todo cuando Dios perdona a quienes, en nuestra opini\u00f3n, no se lo merecen. Murmuramos porque nos gustar\u00eda poner l\u00edmites al amor de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>En la escena en casa, Zaqueo, despu\u00e9s de escuchar las palabras de perd\u00f3n de Jes\u00fas, se levanta, como si resucitara de su condici\u00f3n de muerte. Y se levanta para comprometerse: devolver el cu\u00e1druple de lo que ha robado. No se trata de un precio a pagar, porque el perd\u00f3n de Dios es gratuito, sino del deseo de imitar a Aquel de quien se sinti\u00f3 amado. Zaqueo asume un compromiso al que no estaba obligado, pero lo hace porque entiende que esa es su forma de amar. Y lo hace combinando la legislaci\u00f3n romana sobre el robo y la ley rab\u00ednica sobre la penitencia. Zaqueo entonces no es solo el hombre del deseo, es tambi\u00e9n alguien que sabe dar pasos concretos. Su prop\u00f3sito no es gen\u00e9rico o abstracto, sino que parte precisamente de su historia: ha mirado su vida y ha identificado el punto desde el que iniciar su cambio.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, aprendamos de Zaqueo a no perder la esperanza, incluso cuando nos sentimos marginados o incapaces de cambiar. Cultivemos nuestro deseo de ver a Jes\u00fas y, sobre todo, dejemos que nos encuentre la misericordia de Dios, que siempre viene a buscarnos, en cualquier situaci\u00f3n en la que nos hayamos perdido.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Nota: <\/strong>La presente nota est\u00e1 ilustrada con una foto de archivo.-<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO | Aprendamos de Zaqueo a no perder la esperanza, incluso cuando nos sentimos marginados o incapaces de cambiar, as\u00ed lo pidi\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje preparado para la Audiencia del hoy. Su Santidad Francisco quien se encuentra en reposo luego de haber recibido su alta m\u00e9dica, continuando con el ciclo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":25866,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[124,18,28,58],"class_list":["post-245053","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-audiencia-general-del-papa","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-papa-francisco","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245053","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=245053"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245053\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":245058,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245053\/revisions\/245058"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25866"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=245053"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=245053"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=245053"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}